ALTA MORTALIDAD INFANTIL EN LA REGION INDIGENA DE LA PAMPA.

Juan Jose Reyes (LA ARENA)

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Lincoln Freire, pediatra brasileño, sobre las estadísticas sanitarias, dice: -Las cifras son como los bikinis: muestran casi todo, pero esconden lo principal. ALTA MORTALIDAD INFANTIL EN LA REGION INDIGENA DE LA PAMPA.El índice es uno de los peores del país, incluso está por encima del de las provincias pobres del norte. La paradoja es que el 5,6 por mil del departamento Chapaleufú es uno de los más bajos. Por Juan Jose Reyes Según datos oficiales del Ministerio de Bienestar Social, el año pasado la mortalidad infantil en Intendente Alvear, Bernardo Larroudé y General Pico fueron de las más bajas del país (entre 5,6 y 6,6 por mil), pero en cambio el departamento Chicalcó tiene uno de los índices mas altos del país, incluso más que en el norte pobre.  En Algarrobo del Águila, La Humada y Agua de Torres se mueren 55,5 niños nacidos vivos cada mil alumbramientos.  Tal paradoja muestra que la distribución de la riqueza y las estrategias sanitarias no son utopías baratas, sino verdaderas políticas de Estado para que ningún pampeano sea considerado un kelper dentro de su propia tierra.  El índice de mortalidad infantil en La Pampa fue en 2006 del 8,2 por ciento (13 por ciento menos que en 2005), convirtiéndose en una de los más bajos de Argentina, que es del 12,6 por ciento.  Sin embargo, esos números no reflejan toda la verdad, pues es un promedio y hay zonas inhóspitas donde la escasa población no incide en las estadísticas.  Es allí donde se deberían enviar más recursos en lugar de gastar millones en obras faraónicas.  En una disertación en Buenos Aires, un especialista brasileño en pediatría, Lincoln Freire, patentó una frase sobre los agujeros negros de las estadísticas sanitarias: "Las cifras son como los bikinis: muestran casi todo, pero esconden lo principal". Y eso es lo que pasa en la provincia.  Si bien es alentadora la baja de la mortalidad infantil –también cayó en el país y en el mundo– y los índices colocan a La Pampa entre las mejores ocho provincias, no todo lo que reluce es oro.  De acuerdo a la Organización Panamericana de Salud, la mortalidad más baja en el mundo es la de Cuba, con 4,9 y en América Latina, la de Chile con el 7,8.  De primera y de segunda. El último Boletín Estadístico dice que en La Humada, Algarrobo del Aguila y Agua de Torres, tres pequeñas poblaciones del departamento Chicalcó, existe una carencia absoluta de un sistema sanitario eficiente para bajar sensiblemente ese alto número de 55 bebés muertos por cada mil nacidos vivos.  Podrá decirse que son lugares remotos donde nacen menos de 60 chicos al año, pero también es cierto que son tan pampeanos como los de las zonas privilegiadas y más pobladas.  Las estadísticas desagregadas sobre la mortalidad nenonatal muestran que en el departamento de Chapaleufú (Intendente Alvear, Larroudé, Vértiz, Sarah y Ceballos) el índice es de apenas 5,6 por mil; en el de Maracó (General Pico, Dorila y Speluzzi) el 6,8 y en el de Santa Rosa el 7,6.  La contracara son los departamentos de Chicalcó, Conhelo (30,3), Guatraché (17,7), Catriló (15,6), Puelén (13,3) y Toay (12,9).  Bien vale acotar que en otros departamentos del oeste hay tasas muy elevadas, pero no fueron medidas oficialmente en los últimos años: son Chalileo (Santa Isabel, Paso de los Algarrobos y las colonias La Pastoril y Emilio Mitre), Curacó (Gobernador Duval y Puelches), Limay Mahuida (La Reforma), Lihué Calel (Cuchillo Co) y Caleu Caleu (La Adela y Anzoategui).  En esa franja pobre las estadísticas están ausentes (su baja población no afecta el índice), aunque paradójicamente la tasa de natalidad está debidamente registrada.  Aquello no se arregla con una caravana de la salud, sino con hospitales públicos, aunque vivan muy pocos habitantes.  ¿Es posible tener un sistema de salud como el cubano, donde existe cobertura en todos los rincones del país, sin eludir intrincadas zonas montañosas y priorizando la atención materno-infantil?  ¿Por qué no lograrlo para "toda" La Pampa, sin coprovincianos de primera y de segunda, con un territorio un 30 por ciento más grande y una población 40 veces menor que la de la pequeña isla caribeña?.  ¿Qué dice el indicador? La mortalidad infantil es, desde hace mucho tiempo, considerado uno de los indicadores más sensibles de las condiciones de salud de la población.  El supuesto que subyace es que el niño al nacer está expuesto a ciertos factores del medio que inciden en su salud y que se reflejan en el nivel de la tasa. Entre esos factores deben mencionarse la situación socio-habitacional, el ambiente sanitario, la nutrición de la madre y del niño y los programas de inmunización y control de enfermedades.  Hay varias causales de muertes neonatales, pero una de las más importantes es que una pequeña parte de la población no tiene acceso a información, ni a servicios de salud por barreras geográficas, sociales, económicas y culturales.  La falta de conocimiento de los signos de alarma o las medidas de prevención limitan también la posibilidad de los padres de buscar ayuda en el momento oportuno.  Además, los factores de desarrollo socioeconómico inciden directamente sobre la probabilidad de sobrevida de los recién nacidos y también lo hacen sobre la capacidad de respuesta de los servicios de salud.  A esto debe sumarse una menor accesibilidad a los mencionados servicios de las comunidades de menores recursos.  La Provincia necesita llevar toda su tecnología y capacidad sanitaria a ese tercio de territorio desprotegido, más allá que su población equivalga al 10 por ciento de los pampeanos. Copyright 2006 LA ARENA SASanta Rosa La Pampa Argentina