A 10 AÑOS DEL ASESINATO DE SEBASTIÁN BORDÓN

María Eva Guevara

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Sebastian y familia. Tres agentes, uno alcoholico, golpearon al estudiante Sebastián Bordón con un objeto macizo en las piernas y la cabeza.

A diez años del crimen de Sebastián Bordón por María Eva Guevara

A 10 AÑOS DEL ASESINATO DE SEBASTIÁN BORDÓN

 

 

El domingo 7 de octubre a las 10 hs, en la Plaza Mariano Moreno (Joly y Azconapé – Moreno) se presentará una escultura realizada por Marta y Pablo Ibáñez, y una muestra fotográfica de Olga Morales.

 

El miércoles 10 de octubre a las 12 hs, junto al Gobernador Felipe Solá y la Directora de Cultura y Educación Adriana Puiggrós, pondremos una placa en la escuela Media Nª 13 -la última a la que asistió Sebastián- en el Barrio Las Flores de Moreno.

 

A las 17 hs de ese mismo día nos reuniremos en el Teatro Leopoldo Marechal (Azconapé 57 – Moreno) para escuchar a algunas de las personas que lucharon por la búsqueda de Sebastián, como Pepa Noia, de Madres de Plaza de Mayo (Línea Fundadora), Maricarmen Almada (periodista de Moreno), Mariano West (diputado nacional) y los tres vecinos de Moreno que encontraron a Sebastián.

 

El acto central lo realizaremos el viernes 12 de octubre a las 13 hs. en el risco del cañón del río Athuel, en el Nihuil, San Rafael, Mendoza, lugar donde abandonaron el cuerpo sin vida.

 

Una vez más los familiares y amigos de Sebastián Bordón, junto a familiares de cientos de casos de impunidad de todo el país y con el apoyo de "Familiares de Desaparecidos y Detenidos por Razones Políticas", "Herman@s de Desaparecidos, por la Verdad y la Justicia", "H.I.J.O.S.", "Madres de Plaza de Mayo – Línea Fundadora" y la "CTA", volveremos a reclamar para que ningún joven más muera en manos de las fuerzas de seguridad.

https://www.casobordon.org.ar

 

Notas:

Luis Bordón (011) 15-4161-3123

Miriam Medina: (011) 15-5734-2062

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A DIEZ AÑOS DEL CRIMEN DE SEBASTIÁN BORDÓN

 

Por María Eva Guevara

 

El caso Bordón estuvo en las tapas de los diarios provinciales y regionales, apareciendo también en los principales medios de comunicación del país. Los primeros le dedicaron tapas y suplementos especiales con grandes titulares.

 

Se habló del caso en programas de televisión de toda índole y se sistematizó toda la información relativa al caso en esta página web.

 

Sin embargo, la primera noticia aparecida en un medio gráfico sobre Sebastián Bordón, el primer dato sobre lo acontecido, era un pequeño comunicado un tanto perdido en la sección policial del Diario Uno.

 

La información, llamativamente, degradaba a Sebastián con falsedades. Salvador Moncada, corresponsal del Diario Uno en San Rafael informaba un 3 de octubre de 1997 que

 

Desde el mediodía del jueves la policía buscaba en las inmediaciones de El Nihuil al joven Luis Sebastián Bordón, de 18 años, oriundo de Buenos Aires quien se separó del contingente con el cual viajaba. Según fuentes confiables, Bordón venía de Buenos Aires con otros jóvenes y médicos pertenecientes a un grupo de rehabilitación de adicciones.

 

El jueves estuvieron en Malargüe y de regreso al llegar al Nihuil tuvo una discusión con parte del grupo y con policías del destacamento de ese distrito.

 

Lo cierto es que a partir de ese momento tomó rumbo desconocido. Inmediatamente se montó un operativo policial encabezado por personal de la seccional 38 para dar con el paradero de Bordón sin resultados positivos.

 

Sin embargo se presume que el joven podría haber emprendido el regreso a Buenos Aires ya que poseía dinero para hacerlo".

 

La noticia y la verdad no son la misma cosa.

 

Lo relevante en este caso no es que no coincidan en algunos aspectos relatados, sino el hecho de que las fuentes "confiables" le habían mentido al periodista, y por ende, la policía a los ciudadanos.

 

¿Quién otro si no la policía, habría sido capaz de mentirle a un periodista en un hecho con tanta trascendencia y de paso dejar asociado al nombre Sebastián Bordón, la palabra "droga"?.

 

Vamos a los hechos y a la crónica, que es la que sirve para comprender mejor lo que le pasó a Sebastián en realidad. Sebastián participaba de un viaje de egresados en el Cañón del Atuel.

 

 Era un estudiante del último curso de la Escuela secundaria del partido de Moreno que un día miércoles 1 de octubre empieza a sentirse mal; a padecer insomnio y ansiedad. Sus compañeros lo llevaron a un médico del centro asistencial pero luego las docentes que estaban a cargo del viaje no le dieron la medicación que le habían recetado.

 

De paseo por Las Leñas, Sebastián tuvo una crisis, se sentía inseguro, no quería quedarse en el colectivo que transportaba al contingente y pidió ayuda a la policía.

 

El jueves 2 de octubre Sebastián se quedó alojado en el destacamento policial más cercano a las cabañas que habían alquilado sus compañeros. Era cuestión de esperar hasta tanto lo viniese a buscar su padre, Luis Bordón, que viajaba desde Buenos Aires.

 

Ese día se quedó solo en compañía del cabo Esteban Merello mientras el resto del contingente hacía una excursión. Pasadas las 12 horas algo ocurrió entre Sebastián y Merello; en su versión, el cabo contó que Sebastián lo golpeó en la cara y huyó.

 

Aseguró que el golpe lo dejó desmayado durante veinte minutos, pero después se supo que de inmediato llamó por teléfono al comisario para avisar que ese "pendejo" se le había escapado.

 

La primera gran irregularidad fue que no comunicaron de esta situación al juez de menores, y el acta confeccionada era prácticamente un pedido de captura por la lesión al cabo Merello.

 

Ese fue el comienzo de un calvario para Sebastián.

 

El día anterior, o sea el 1 de octubre, había estado con el Comisario Carlos Plácido Escobar, de la Comisaría 24 de Malargüe. Escobar había tratado de tranquilizarlo, él decía sentirse conmovido por el chico y que por eso se había ocupado de comunicarse por teléfono con Luis Bordón para ponerlo al tanto de la situación.

 

No hacía mucho tiempo, el cabo Esteban Merello, se había tomado una licencia extraordinaria por su problema de alcoholismo.

 

El destacamento depende de la Comisaría 38 de San Rafael. A cargo estaba el Comisario Hugo Ramón Trentini, el cual tenía una ascendente carrera en la policía, pese a sus antecedentes. Un juez federal lo detuvo por robo de automotores y adulteración de documentación de vehículos pero siguió en su función sin que la pena se cumpliera en forma efectivo.

 

Tuvo otra causa por falsificación de instrumento público en 1996, dos antecedentes de apremios ilegales y uno de lesiones graves.

 

En 1995 detuvo a una pareja que había robado artículos en un supermercado y con la presencia de tres de sus hombres, Trentini golpeó al hombre hasta romperle la clavícula.

 

Algo de esto puso en práctica con Sebastián. Luego de que saliera corriendo del destacamento, tres agentes salieron en su búsqueda y lo interceptaron. Golpearon a Sebastián en las piernas y el antebrazo y en la cabeza con un objeto macizo.

 

 Inconciente, lo introdujeron en el móvil y pidieron instrucciones una vez que se enteraron que Luis Bordón ya había llegado a San Rafael y preguntaba por su hijo en la Comisaría 38.

 

Desde su casa, Trentini dio la orden de esconder a Sebastián para que el padre no lo viera en ese estado. Algunos policías se ocuparían de retardar la llegada de Luis Bordón al Nihuil y de pasearlo en un móvil que simulaba la búsqueda.

 

Durante diez días hicieron la pantomima de que buscaban a Sebastián. Entretanto, Sebastián moría entre los días 7 u 8 de octubre, después de una larga agonía transcurrida en una casa con sótano ubicada a cien metros del destacamento.

 

De haberlo llevado a tiempo a un hospital, Sebastián se hubiese salvado.

 

Fue muy importante que el programa de televisión "Gente que busca Gente" se ocupara el 8 de octubre de dar a conocer lo que Luis Bordón y Miriam Medina, padre y madre de Sebastián, difundían por todos los medios a su alcance. Franco Bagnato preguntó a la mayor autoridad policial del sur provincial, comisario Juan de Dios Atencio:

 

    -Cuéntenos cuáles son las novedades

 

    – Tenemos la información de una mujer que dice haber llevado en su auto a Sebastián Bordón el día 4 de octubre desde Realicó hasta Unión y que el joven estaba huyendo del padre.

 

    -Se trata de una llamada anónima, interrumpió Luis Bordón. Entonces Franco Bagnato volvió a preguntar

 

    -¿Ustedes están basándose en llamadas anónimas?

 

El 8 de octubre el Ministro de Gobierno Angel Cirasino ya estaba al tanto de que la mujer estaba dispuesta a dar datos sobre el paradero de Sebastián Bordón a condición de no ser comprometida judicialmente.

 

Gente que busca Gente puso al aire un mensaje grabado en el contestador.

 

La voz provenía de una cabina telefónica de El Nihuil y relataba que una mujer al hacer un trámite en la policía vio a un joven desvanecido y escuchó decir a los policías que se les había ido la mano o algo así. Terminaba diciendo

 

    "…busquen los padres y averigüen y van a ver si es verdad y este chico síganlo buscando por favor que no quiero que corra la misma suerte ya es hora de que llegue a ese pueblo, que llegue algo que los pare."

 

Medina escuchó el relato que le ponían al aire. Eran las 18:15. A partir de esa hora, de ese día, los comisarios Escobar, Atencio, el subjefe Medina y su secretario comenzaron a llamarse en ritmo frenético por teléfono, justo al minuto de finalizar el programa.

 

Las llamadas se entrecruzaron y sirvieron como prueba de que se habían planeado los pasos a seguir.

 

No está de más señalar que Medina había sido uno de los cuadros de la línea dura de la policía formada por Julio César Santuccione. Integró el GE78, un grupo especial de tareas antisubversivas.

 

Carlos Escobar, por su parte, había sido integrante del D-2, un grupo policial que operó durante la dictadura militar y fue citado en los juicios por desapariciones que quedaron sin efecto por las leyes de Punto Final y Obediencia Debida.

 

No es descabellado especular con que Sebastián bien pudo haber sido un desaparecido más, como Cristian Guardatti, o Garrido o Baigorria.

 

Tampoco es difícil imaginar a estos jefes discutiendo entre sí quién debía hacerse cargo de hacer aparecer el cuerpo y convencer a todos de un accidente en la montaña.

 

En montañismo, Medina tenía sobrada experiencia y cumplió un rol determinante en el rumbo que fueron tomando los acontecimientos. Una de las cosas que intentó por todos los medios fue convencer a Luis Bordón de que se fuera del Nihuil; le dijo con tono apacible que volviera a su casa sin preocuparse, porque el domingo –día que Sebastián iba a cumplir 19 años- estaría comiendo fideos con su hijo.

 

Ese domingo 12 de octubre apareció el cuerpo sin vida de Sebastián.

 

Un grupo de vecinos y amigos de la familia Bordón del partido de Moreno había contratado a un baqueano de la zona para la búsqueda y al divisar, lo detectaron.

 

El cuerpo estaba varios metros abajo en una zona ríspida y escarpada; lo primero que llamó la atención es que ese lugar, el día anterior, había sido rastrillado y además, en Sebastián no habían signos de arrastre ni su ropa se encontraba rasgada.

 

Intentando pasar por alto estas evidencias, Ignacio Medina le dijo a los medios periodísticos que todo se debió a una "caída accidental".

 

El ministro de gobierno Angel Cirasino, no sabía bien qué decir y debió renunciar. Si bien Medina no fue procesado por el Tribunal, al otro día fue exonerado de la fuerza por el entonces gobernador Arturo Lafalla.

 

Lo mismo sucedió con los comisarios Atencio y Escobar.

 

Hubo una gran tensión por el impacto en la opinión pública. Y una fuerte presión para que actuara la gendarmería nacional porque todas las sospechas del homicidio apuntaron a la policía.

 

Esta demostró espíritu de cuerpo para el delito.

 

La pericia criminalística realizada en San Rafael por Hugo Del Pozzi, está hecha sobre la base de la hipótesis de un Sebastián suicida se arroja desde lo alto de un precipicio.

 

La gendarmería en cambio, demostró que el cuerpo había sido cargado a lomo de mula y depositado en el lugar. Luego se desperdigaron algunas pertenencias sobre el terreno, con el fin de utilizarlas como evidencias.

 

Hugo Del Pozzi defendió hasta último momento la hipótesis de la muerte accidental. Por esta actuación, la justicia debió indagarlo en el 2000 por encubrimiento o complicidad.

 

Eso no ocurrió y ascendió en la fuerza, llegando a ser el Jefe de la Policía Científica de Mendoza en el 2006.

 

Miriam Medina, a casi diez años del crimen de su hijo, le pidió al gobernador Julio Cobos que apartara a Del Pozzi. El Ministerio de Justicia y Seguridad decidió jubilarlo.

 

El caso Bordón no fue un caso más de impunidad policial.

 

Desnudó trágicamente la decadencia de todo un sistema.

 

El caso puso en evidencia las lacras y miserias de una parte de la sociedad; especialmente en lo que respecta a las fuerzas de seguridad pero también a las que brindan justicia.

 

Desde la muerte de Sebastián, cientos de familias ven en los Bordón todo un símbolo contra la impunidad.

 

En el Cañón del Atuel hay una cruz que recuerda que Sebastián que el 12 de octubre Sebastián iba a cumplir 19 años. Familiares y amigos marchan ese día hasta el lugar donde está ubicada la cruz para homenajearlo.

 

Miriam Medina nunca olvidará que a su hijo no sólo lo asesinaron sino que además desparramaron basura sobre él. Miriam es una de las entrevistadas en el libro "Madre Argentina hay una sola" (Rodolfo Braceli, 1999); allí están sus palabras: "la cruz está colocada bien arriba, no abajo, porque Sebastián siempre va a estar arriba, en lo más alto, porque es nuestra bandera de lucha, porque es lo mejor que tuvimos en la vida, porque es Sebastián".

 

En pocos días más, se va a colocar una placa recordatoria en la Escuela a la que iba y se inaugurará un monumento en la plaza central de Moreno en su memoria.