RÉQUIEM PARA JUAN DOMINGO PERÓN

Jose Maria Castiñeira De Dios (Agenda de Reflexion )

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La pena nos hermana; y al mirarnos los ojos / vemos en otros ojos un dolor compartido./ Bajo el aire cruzado de la noche y la lluvia,/ se acongoja en los rostros una angustia sin gritos. RÉQUIEM PARA JUAN DOMINGO PERÓN Por José María Castiñeira de Dios  La noche tiene el peso de una lágrima inmensay el color de una pena que jamás conocimos.Hemos quedado en medio de esta muertecomo niños perdidos Dios sabe en qué caminos. La pena nos hermana; y al mirarnos los ojosvemos en otros ojos un dolor compartido.Bajo el aire cruzado de la noche y la lluvia,se acongoja en los rostros una angustia sin gritos. Es como si de pronto, bajo el arco del cielo,la Patria se nos fuera muriendo entre los cirios.Todo el dolor del mundo se arrodilla en nosotrosen esta noche oscura del destino argentino. Hierático en la muerte, como no lo fue en vida,contemple, General, un dolor sin consuelo.Esta ha de ser la gloria que Dios brinda a los justos,merecer en la tierra las lágrimas del Pueblo. ¿Acaso no supimos que su muertesería como un tajo implacable,partiendo en dos el tiempo? ¿O, tal vez, no quisimos pensar en este instantepara cerrar los ojos al designio del Cielo?¿O, quizás, no creímos que Dios lo llevaríaasí desencarnado, como nos fue devuelto? 2.jpg En la noche enlutada tan sólo nos responden,con su idioma cifrado, los llantos y el silencio.Aquí están, nuevamente, las antorchas de octubrequemándose en el llanto de los descamisados. Y los héroes del Pueblo, mártires de su causa,vigías imperiosos de su claro mandato.Y están quienes negaron su divisa y su empresa;y están quienes cercaron su exilio solitario. Reunidos por la muerte, juntosy en una misma soledad hermanados.¿Cuántos seremos dignos de su vida y su muerte?¿Cuántos seremos fieles a este sueño truncado? La Patria está expectante, como recién nacida,y el destino la mira con sus ojos llagados.Más allá de su muerte, la Patria es una esperadesbordante de enigmas y de augurios preñada. Más allá de su vida, la Patria es un mandato,una lucha creciente, una clara esperanza.¿Qué haremos sin su guía con esta Patria huérfana?¿Qué haremos sin su rumbo con la Patria acosada? Si la muerte del padre fortalece a los hijos,no habrá maldad del mundo que pueda avasallarla.Estará para siempre coronada de gloria,más libre en su grandeza, más justa y soberana. ¡Qué Dios nos lo demande si cedemos un paso;la Patria es la fatiga de una eterna batalla!Duerma, mi General, en las manos del Cieloy en este amor unánime del Pueblo que lo llora. Descanse para siempre, después de tanta lucha,de exilios, de amarguras y pruebas dolorosas.Ha llegado la hora de estar solo y alzarsecomo un mástil de fuego sobre el haz de la tierra. Ha llegado el momento de ser, multiplicado,la causa y el destino de una lucha gloriosa.Porque fuimos sus fieles, seremos sus custodios,unidos por la fuerza vital de su memoria. Porque somos su pueblo, seremos su milicia,hasta que rompa el alba de la nueva victoria.  (José María Castiñeira de Dios, autor del Réquiem a Juan Domingo Perón supo manifestar que le fue "dictado" por el dolor que causó a los argentinos la muerte del General, hace hoy 30 años. También a un verso de Castiñeira de Dios pertenece la frase "volveré y seré millones", tantas veces atribuida a Evita. Tal vez no exista mayor logro para un poeta que un pueblo haga propias sus palabras) Publicado por Agenda de Reflexión el Julio 1, 2004