JUERGA CON CANTO HONDO

Cesar Bruto

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Cesar Bruto (Carlos Warnes):-Acá, en cuanto uno se descuida se hase amigo de 20 o 30 jitanos sin trabajo que se pasan la vida tocando la guitarra y cantando las cosas más alegres.   JUERGA CON CANTO HONDO Por Cesar Bruto Ciudá de seviliA, espaniA. -¡Ecto es vida y no podrirse adentro de una cársel! Acá uno agarra y se lebanta a la maniana, se toma un chato de mansanilia con una feta de jamóN de chancho serrano, otra feta de choriso español colorado de pimentón, arranca un clabel de la maseta del balcón, se lo pone atrás de la oreja y sale a dar una vuelta de mansana enrrededor de la jiraldA, que viene a ser una torre como la de los ingleseS en la plasa retirO, pero sin la estación del ferrocarriL enfrente.  Mientras que uno camina, sinpre encuentra alguna linda y belia seviliana, las cual se conosen por su mantón bordados de flores como si fuera una carpeta de poner arriba de la mesa, sus grandes peinetones en la cabesa como si fuera una antena de cuadro y su gran ramo de clabeles desparramados por todas partes de su presiosos cuerpos de chiquilias salerosas, olé…  Y cuando uno las mira pasar, no hay caso, por más que uno se quiera aguantar, que largarles algún piropo desta índola: -¡Sierra esosojos, ninia! ¡No sabes que está pruibido andar con bombas atómicas por la cálie?Y élia contesta:-¿Es que tiene usté miedo de que lo furmine? -y entonses uno aprovecha la cosa para retrucarle:-¡Con tal de ser fulminado de sus ojos, niata, ojalá de que me volbiera de mantecA haora mismo! Y cuando uno agarra confiansa y sigue la conbersasión le averigua adónde vibe, para poder ir a la noche con algunos amigos a tocarle una linda serenata abajo del balcóN enrejado y esperar a que élia salga toda blanqueada por la luz de la lunA y le tire una flor que uno abaraja al vuelo y se la guarda adentra del pecho, hasta el otro día que hase lo mismo con otra seviliana, y así se van pasando los meses… ¡Y las fiestas adentro de los colmados! Acá, en cuanto uno se descuida se hase amigo de 20 o 30 jitanos sin trabajo que se pasan la vida tocando la guitarra y cantando las cosas más alegres, como ser esta: Mi mare y mi pare estánen cama, de purmonía;yo, sin trabajo y sin pan…¡suerte que tengo alegría! Entre canto y canto, nunca falta una bailadora que agarre y se trepe arriba de la mesa, y haciendo un ruido bárbaro con dos maderitas que sacude en cada mano, pega unos tremendos zapatasos que si no viene a cada rato el moso y trae una mesanueva no quedan ni las astililias de la otra. Entonses, endemientras canbean la mesa, otro jitano agarra la viola y canta: Con mi mare, pare y tíami abuelo está en la presióncondenao pa toa la vía…¡Pues no es menudo alegrónver la familia reunía! Yo, tanto para no haserme de rogar y para arrimar mi granito de arena a la juerga, me subí arriba de la mesa cuando me liegó el turno y me mandé la parte en forma: Si en vez de agua, mansaniliatubiera el GuadalquiviR…¡la jente que iría a vibirdentro del río, en seviliA!  No es por darme corte, pero a lo que acabé de cantar la cansión todo el mundO se largó a liorar y a tirarse de los pelos con un aflijimiento que partía el alma. Yo, que también tenía mis buenas copas adentro del cuerpo y ya menpensaba a doler la cabesa, me fui al hotel para tomar una linda aspirina y ver si podía agarrar el suenio.   (César Bruto – De Lo que me gustaría ser a mí Si no fuera lo que soy yo, Ediciones de la Flor).