HAY PLAN ECONOMICO, LO QUE PASA ES QUE NO SE LO BANCAN

Carlos Cheppi ( INTA )

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Carlos Cheppi: -Desde lo económico el plan de gobierno es heterodoxo. Veamos que sucede con cada uno de los ejes que lo integran. Proyecto Nacional, Fundamentos y Cuestiones Macroeconómicas.HAY PLAN ECONOMICO, LO QUE PASA ES QUE NO SE LO BANCAN Crecimiento con Equidad -Inclusion Social Por Carlos Cheppi De las diez acepciones que da el diccionario de la Real Academia Española sobre la palabra "negar" citamos las siguientes: "negar: dejar de reconocer algo, no admitir su existencia" y "negar": prohibir o vedar, impedir, “estorbar" Que es lo que sucede cuando algunos sectores niegan que el gobierno tenga plan económico.  No reconocer que ese plan sí existe, y con ello tratar (vanamente para nuestra suerte) de estorbar su ejecución. El Plan Económico del Gobierno estuvo ya muy claro durante la campaña presidencial del 2002. Se titulaba "Crecimiento con Equidad e Inclusión Social", y sólo hay que buscar en cualquiera de los discursos de Kirchner para encontrarlo.  Estos eran los ejes de acción propuestos por el entonces candidato: 1.      Crecimiento de la economía2.      Tipo de cambio competitivo3.      Superávit fiscal4.      Superávit en balanza comercial5.      Inflación mínima6.      Paulatina y sostenida mejora de la distribución del ingreso7.      Tasa de interés de un dígito y a la baja8.      Desendeudamiento9.      Fuerte programa de inversión en infraestructura y obra pública10. Reindustrialización del país11. Reinserción internacional priorizando Latinoamérica12. Fuerte promoción de la educación, la ciencia y la técnica Cuando candidato, el presidente planteó el agotamiento de un modelo que había arrastrado a la pobreza a más del 50% de nuestros compañeros, generando en contrapartida el proceso de concentración económica más grande de la historia.  La premisa era entonces que un "modelo agotado no se gestiona, se cambia"  Esto estaba en la antípoda de la experiencia en la Alianza, que trató de prolongar la vida de la exámine matriz del modelo de los 90 pero con algún retoque cosmético. Desde lo económico el plan de gobierno es heterodoxo, y desde lo político tienen una profunda vocación de justicia social. Hoy, el gobierno es coherente al hacer lo que dijo en la campaña electoral que haría. Aún cuando para mantener esa coherencia es necesario dejar algún ministro en el camino. Los ejes del plan "Crecimiento con Equidad e Inclusión Social", a los tres años de gobierno, continúan vertebrando la marcha de la expansión económica actual de la Argentina.  Veamos que sucede con cada uno de los ejes que integran el plan económico. Crecimiento de la economía: El PBI argentino ha crecido a tasas históricas que no se registraban en nuestro país desde principios del siglo XX, y que actualmente sólo se igualan a los récords de China o India.  Este crecimiento no se ha dado como efecto de un mero rebote como tantas veces se sugiere, sino que la tasa de crecimiento del PBI se sostienen vigorosamente en alrededor de un 9% desde hace tres años.  Por lo demás el PBI actual ha superado al mejor registrado durante el período pre-crisis. Tipo de cambio competitivo: Se arriba a él a través de una flotación con intervención del Banco Central.  En la Argentina durante los años 90 la pérdida de competitividad porsobre valuación del peso contribuyó al desguace industrial, como así también a un sostenido déficit en la balanza comercial.  Hoy el tipo de cambio oscila en una relación de 3 a 1 con respecto al dólar, a pesar de aquellos que pujan por la baja del mismo.  Entre ellos – y no es poca cosa -un ex presidente del Banco Central y un ex ministro de Economía del actual gobierno.  Ambos tuvieron que irse.  El récord exportador que se está alcanzando en el 2006, superior todavía al que se arribó en el 2005, y el saldo favorable en la balanza comercial da la razón a quienes mantienen la relación cambiaria vigente. Superávit fiscal: Se ha mantenido en cada uno de los últimos tres años.  Lo que es una situación inédita en la historia económica contemporánea de nuestro país. Pero no inédita en Kirchner.  En sus doce años como gobernador de Santa Cruz el hoy presidente nunca generó déficit fiscal. Aún cuando tal déficit era una "pandemia" nacional que abarcaba a todas las provincias. No obstante el superávit en las cuentas públicas hay quienes continúan presionando para bajar el gasto del Estado al sostener que el mismo origina inflación. Señores, el Estado argentino actualmente más de lo que gasta. Es una situación completamente distinta -a la década de los 90 – en la que emitía para cubrir el déficit. Eso sí producía desvalorización de la moneda.  Pero tal déficit ya no existe.  Si hay alguna posibilidad inflacionaria no es por lo que el Estado hace, sino por lo que el Estado le permitiría hacer a algún  sector oligopólico en la búsqueda de renta desmedida.  Como el Estado no se lo esta permitiendo, hay protestas, quejas plañideras, se habla de insurrecciones y se conciben candidatos que se expresan a través de conductas más "correctas". Superávit en balanza comercial: Junto con el Fiscal, integran los "superávit gemelos" que le dan a la economía argentina una solidez y confiabilidad sin precedentes.  Argentina está exportando más de lo que importa. Como se detalla en estas líneas, el componente industrial y de alto valor agregado en las exportaciones argentinas está en constante crecimiento y se está modificando de manera paulatina el perfil de nuestro país que sólo exportaba productos primarios. El aumento de las exportaciones también sostuvo una recuperación de las importaciones, pero éstas ya no consisten tan sólo en bienes suntuarios o de consumo como en el pasado.  Las importaciones argentinas han variado y hoy las compras se concentran en bienes de capital e insumos para la producción. Aún con este aumento de las importaciones, Argentina mantuvo elevados saldos comerciales superávitarios.  La balanza comercial registró durante los últimos 3 años un superávit anual promedio que ronda los 13.000 millones de dólares. Inflación mínima: La progresión de la economía argentina – con una de las mayores tasas de crecimiento registradas en el mundo – posibilitó  durante el 2005 que el PBI argentino supere en un 7% al que se registraba en el período precrisis.  Resulta impensable que este crecimiento sea posible sin un re-acomodamiento de los precios relativos, es decir, con inflación cero.  Pero sin embargo, permitir el alza elevada de los precios incidiría negativamente en la redistribución y la recuperación de los salarios.  Esto era tolerado y hasta deseado por el ex ministro de Economía, razón por la cual es relevado cuando la tasa de inflación en su gestión llega a una proyección del 17% anual.  Tal tasa quizá no afectaría el crecimiento económico en general, ni la rentabilidad de la gran empresa. Pero si afectaría la recomposición del salario y la redistribución del ingreso, ejes vertebrales del plan de gobierno.  En definitiva, para ser coherente con lo propuesto en la campaña, el ministro se tuvo que ir. Es necesario explicitar que la inflación alta es funcional a las grandes empresas, y más específicamente  a las empresas transnacionales.  Estas, por su situación oligopólica, no precisan competir para ganar mercados.  A través de la inflación licuan sus deudas en pesos con el sistema financiero, disminuyen los costos laborales por depreciación de los salarios,  mientras aumentan sus  rentas por el incremento de precios de los productos que venden.  Para este pequeño conglomerado la inflación resulta ser un buen negocio. Las 70 mayores empresas de país actúan de forma concentrada y facturan montos que equivalen a la tercera parte del PBI argentino.  La actividad de la mayoría se vincula a la exportación, vendiendo al exterior los mismos productos que también venden en el mercado interno.  En este contexto de alta concentración económica manifestar que el Estado no debe intervenir, de ninguna manera es una afirmación torpe oinocente.  Más bien se trata de una afirmación muy interesada. Hoy el gobierno estudia la estructura de costos de los formadores de precios y les pone límites cuando se constata que las ganancias obtenidas son abusivas.  En el caso de las trasnacionales, ya no negocia con los encargados de las filiales en la Argentina.  Estos gerentes no tienen poder de decisión y sólo están interesados en mostrar números rentables (a cualquier precio) a sus directores del extranjero.  Hoy la negociación se hace directamente con las casas matrices de estas empresas, lo que molesta y mucho, porque al pasar por alto a los administradores locales se evidencia que en realidad no son ellos los que toman lasa decisiones de fondo.  Esta acción está directamente ligada a la vocación de equidad y justicia asocial que articula el plan de gobierno.  Por ello la intervención estatal irrita a poderosas franjas rentistas, las que contraatacan buscando encumbrar a ciertos actores que se opongan a "insurrecciones" de este tipo. "Si un gobierno se abstiene de regular y permite a las cosas tomar su propio curso, las mercancías esenciales rápidamente toman un nivel de precio fuera del alcance de todos, menos de los ricos. La falta de valor del dinero se vuelve evidente y el fraude al público no puede ocultarse más" Esto no fue dicho por Trotsky. Es una cita de John Maynard Keynes, uno de los pensadores más brillantes de la economía de mercado. Sus aportes desde la heterodoxia dan sustento doctrinal a este gobierno. El presidente Kirchner al hacer referencia a los aspectos negativos de la inflación ha dicho: "resulta crucial que el Estado y los propios consumidores asuman una actitud activa en defensa de los intereses en esta lucha. Los poseedores de capital deben modificar su comportamiento. En el viejo modelo aumentaban sus márgenes de ganancias vía desocupación y salarios a la baja generando empobrecimientos". Es esta lucha que un ministro de atildadas formas, correcto, previsible y disciplinado (según lo que por eso entienden los empresarios y algunos periodistas que son sus voceros) nunca podría dar.  Pero no darla es abjurar del carácter redistributivo del Plan de Gobierno. Así,  el ministro de la inflación del 17% tuvo que dejar su cargo. Cambio de ministro mediante, y con la llegada de un nuevo Secretario de Comercio "incorrecto" pero dispuesto a gestionar la inflación, sus índices se redujeron sensiblemente.  Parece ser que la intervención estatal no era tan mala e inútil después de todo. Paulatina y sostenida mejora de la distribución del ingreso: La redistribución que defiende el gobierno como aspecto medular de su programa se configura por dos acciones. La primera por la disminución del desempleo, cuyos índices desde el 2002 a la fecha cayeron a la mitad. Ya se ubica en un dígito (9% y fracción) La otra es la recomposición salarial.  Durante el año que pasó el salario mínimo se elevó en un 4 por ciento, muy por encima de la inflación. Así de un pico de pobreza que llegaba al 57,5 % y otro de indigencia del 27,5 % se pasó a tasas del 34% y 12,5%  respectivamente.  Esto naturalmente se tradujo en una mejora en los indicadores de la distribución del ingreso.  El coeficiente Gini, una medida de distribución de los ingresos, expresa una continua mejora desde fines del 2003 registrando una caída de 4 puntos porcentuales.  Esta claro que estos son signos positivos, pero el camino es largo aún , y el gobierno es el primero en reconocerlo. Tasa de interés de un dígito y a la baja: Otra línea trascendente del plan de gobierno es mantener la tasa de  interés baja.  Desde la ortodoxia se aconseja su aumento para enfriar la economía, lo que equivaldría a sabotear el crecimiento récord.  Haciendo algunas simplificaciones podemos decir que por cada punto que baja la tasa de interés se genera un punto en la rentabilidad de las empresas que actúan en la economía real.  Es por ello que manteniendo una razonable tasa de interés se incentiva a las empresas a invertir productivamente  y a no ingresar emolumentos en el mercado financiero con finalidades especulativas.  El modelo de crecimiento con equidad e inclusión está basado sobre todo en la demanda interna, y esto, como es sabido, es "neo-keynesiano". Desendeudamiento: Rasgo del plan acerca del cual los críticos del gobierno hacían chanzas. Los resultados a tres años de gestión hablan por sí solos. La culminación del proceso de reestructuración de deuda en cesación de pago arrojó un ahorro inédito de 67.000 millones de dólares.  Esto permitió  comenzar a restablecer la solvencia de largo plazo de las finanzas públicas.  Además,  ha sido un hito histórico la cancelación en forma anticipada de la deuda con el Fondo Monetario Internacional después de medio siglo de dependenciafinanciera con este organismo. Fuerte programa de inversión en infraestructura y obra pública: Otro Pilar del Plan Crecimiento con Equidad e Inclusión Social.  La planificación y la inversión pública tienen efectos directos en la modificación de la estructura productiva, en la consolidación de la expansión del nivel de actividad, en la creación de empleo y en la demanda de insumos y proveedores.  Sólo en el 2005 el presupuesto para obras e inversión fue un 79% mayor que en el 2004.   Entre otros logros, los programas federales han puesto en marcha la construcción de 175 mil soluciones habitacionales y terminaron otras 60 mil viviendas, beneficiando a más de un millón de personas.  Además se ha dado servicio de agua potable a otro millón de personas y se han colocado 2.000 km. de cañerías. Reindustrialización del país: Desde el final de la crisis el sector industrial es el que lideró claramente la recuperación de la economía nacional al mostrar un crecimiento superior al 50%, con una contribución al aumento del PBI de casi un cuarto de su total.  Al respecto es importante señalar como un dato muy importante que nuestras ventas al exterior están modificando drásticamente su perfil.  Las exportaciones industriales hoy son -en volumen- un 60% superiores a las del promedio obtenido durante el período de la convertibilidad. Reinserción internacional y prioridad Latinoamérica: En el campo de la política exterior el plan del gobierno se ha propuesto la reinserción de la Argentina privilegiando los vínculos con la región.  Son inverosímiles las críticas que afirman que la Argentina se asila del mundo, que el MERCOSUR  agoniza y que por negociar con dureza la defensa de los intereses soberanos el país deviene en poco confiable.  Esto resulta al menos paradójico.   En lo que hace a la confiabilidad, este gobierno se encontró con un país en cesación de pagos y lo transformó en otro que ahora cancela por anticipado sus compromisos, como ocurrió con el FMI.  En lo atinente al supuesto aislacionismo del mundo, durante la convertibilidad (supuestamente el apogeo de nuestra inserción internacional) le vendíamos nuestros productos a 160 países. Pues bien, hoy Argentina vende sus productos en más de 200 plazas en el exterior y en cuanto a las exportaciones industriales, la cantidad de destinos pasó de 130 a 180.  Esto significa que no sólo modificamos la cantidad de países con los que nos relacionamos sino hasta el perfil con que lo hacemos, buscando ahora ser un país que exporta valor agregado. Del mismo modo, el MERCOSUR sigue siendo el principal destino de la producción nacional, aunque ya no con aquella Brasil-dependencia que nos caracterizó tiempo atrás.  Hoy el MERCOSUR es el 20% de nuestras exportaciones, seguido por la Unión Europea:18% y NAFTA: 14%, entre los más relevantes.  También adentro del MERCOSUR era necesario redefinir el rol de Argentina ya que nuestro país no podía contentarse con ser proveedor de materias primas e importador de productos industriales.  Los recientes acuerdos alcanzados con Brasil instauran el mecanismo de adaptación competitiva permitiendo una sana integración productiva con una expansión  equilibrada y dinámica del comercio regional.  En definitiva, estos acuerdos se enmarcan correctamente con el plan de un gobierno que prioriza la reindustrialización del país. En lo relativo al movimiento de flujos financieros, la fuga de capitales al exterior se revirtió, y desde el 2004 se observan entradas netas de fondos del exterior.  Este dato pone blanco sobre negro a quienes dicen que este gobierno aleja las inversiones.  Con las anteriores administraciones la Argentina fue expulsor de capitales al extranjero. Una situación que esta gestión ha revertido. Mención aparte debemos hacer respecto a un caso que irrita hasta el paroxismo a grupos opositores. Se trata de la profundización en la relación argentino-venezolana. Tengamos en cuenta que Venezuela es el quinto exportador mundial de petróleo y tienen reservas petroleras para más de cien años.  Ni siquiera los Estados Unidos – que demonizan al presidente Chávez – han dejado de comprar a Venezuela. Norteamérica es el principal destino de las exportaciones venezolanas casi el 50% de su producido) Merced a los acuerdos que este gobierno ha impulsado con nuestra República Hermana, las exportaciones argentinas a Venezuela se han quintuplicado.  Entre las ventas argentinas a Venezuela se encuentran productos tecnológicos con alto valor, agregado como maquinarias agrícolas, servicios de astilleros, ascensores y equipos médicos de elevada complejidad.  Por otra parte Venezuela ha realizado compras por más de 3.500 millones de dólares en bonos argentinos, y recientemente se acordó emitir un bono conjunto para fondear inversiones.  En este sentido algunos analistas pronostican que este instrumento financiero se erigirá en uno  de los más confiables de los mercados emergentes. El ingreso del país caribeño al MERCOSUR implica un bastión energético para el Mercado Común del Sur y es muy envidiable en otras uniones aduaneras o acuerdos de libre comercio.  Las posibilidades que se abren en integración energética son amplísimas.  Cuando los grupos que se cobijan impropiamente bajo la identificación de "liberales" vilipendian la alianza estratégica con Venezuela, podría contestarle con un slogan acuñado en los Estados Unidos, país al que tanto admiran. A la pregunta ¿cuál es la razón de profundizar la alianza con Venezuela? La respuesta "It´s the economy, stupid". Para la visión de estos grupos, con esto solo ya alcanzaría.  A las más que evidentes ventajas económicas de la integración con Venezuela se suma el viejo anhelo de los tiempos sanmartinianos: la construcción de una alianza entre los países sudamericanos para fortalecer nuestra región ante el mundo.  Al decir de Simón Bolívar:"La unidad de nuestros pueblos no es simple quimera de nuestros pueblos sino inexorable decreto del destino". Fuerte promoción de la educación, la ciencia y la técnica: Se trata tal vez del eje más importante del plan de gobierno y así se anunció en la campaña.  Hubo desde siempre una fuerte convicción de que el esfuerzo dedicado a lapromoción de estas áreas resulta imprescindible para que el  crecimiento sea sostenible, mantenga su carácter inclusivo y en definitiva redunde en una mejor calidad de vida de nuestra población.  Hoy el gobierno ha aumentado la inversión educativa en una magnitud sin precedentes. Entre otras iniciativas, promulga la Ley de Educación Técnica recuperando una de las mejores tradiciones de la educación argentina. La calidad del trabajo de sus técnicos. La aprobación de esta ley significó un incremento del presupuesto en educación técnica. Ese mismo aumentó en 17 veces. Concordantemente con este esfuerzo, se sanciona la Ley de Financiamiento Educativo, considerada a futuro la norma con mayor proyección de todas las que han sido aprobadas durante los últimos años en nuestro país.  El objetivo de esta ley es alcanzar progresivamente una inversión del 6 por ciento del PBI en los próximos 5 años.  Ya, en este año,  la inversión de la Nación y las provincias que en conjunto harán durante el ejercicio resulta una de las más altas en toda la historia  pues alcanzará un 4,7 % del PBI. Más específicamente relacionado con la ciencia y la investigación, simplemente digamos aquí que tan sólo para estas áreas el actual gobierno triplicó sus recursos.  De tal manera han recuperado un vigoroso protagonismo organismos como el CONYCET, INTI y el INTA, tan denostados y des-financiados durante la última década. En esta breve ( y tal vez en exceso simplificadora) recorrida por la acción del gobierno no sólo vemos que siempre existió un plan.  También comprobamos que fue comunicado durante la campaña, y que ahora se está ejecutando sostenida y coherentemente en los tres años de gestión. Como dijéramos al principio, cuando se le niega a este gobierno que tiene un plan, lo que se niega en realidad es algo cuya existencia ya es demasiado evidente.  Con esta negación tan sólo pretenden estorbar su ejecución.  Por eso aseguramos: Sí, que hay un plan, lo que pasa es que a algunos no les gusta * El Ingeniero Carlos Cheppi es Presidente del INTA.INSTITUTO DE PLANIFICACION FEDERAL – FRENTE PARA LA VICTORIA – MAR DEL PLATA