PARA NO RESIGNARSE A LOS AGOREROS DE CUALQUIER APOCALIPSIS.

Carlos Mamonde

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Peter Sloterdijk -Hay que formar un universo virtual a espaldas del billgatesiano que salga de la protesta callejera para llevar la contestación al texto histórico de esta época.

“Vivir en un tozudo radicalismo democrático”

PARA NO RESIGNARSE A LOS AGOREROS DE CUALQUIER APOCALIPSIS.

 

Por Carlos Mamonde

 

En una muy reciente conferencia madrileña de Giorgio Agamben, excepcional  representante de la “filosofía débil” italiana, el público del Círculo de Bellas Artes pudo discutir con él sobre los término de la supervivencia del sujeto –esto es: nosotros mismos- en esta época de ramplón imperio cultural, de pensamiento único que pretende abiertamente aplastar, laminar, nuestras identidades en torno a dos o tres ídolos de los neocons, los neconservadores; del lado bushiano y del lado europeo.

 

Con el agravante de que este “nuevo movimiento” en Italia llamase teocons (conservadores teocráticos) y es liderado más o menos abiertamente por alguien tan preocupado por el género humano  como el premier-empresario Berlusconi.

 

Malos tiempos para la lírica que, ojalá tarden -al menos- en llegar a Argentina; ya visiblemente agobiada por los límites de lo material y la resaca de viejos fascismos.

 

A más de la amenaza yihadista, lo que resta del ruinoso Occidente se enfrenta al desierto de la Internet  (no confundir con el liberador periodismo digital) y a lo que el filósofo Peter Sloterdijk nombra continuamente como “política de los últimos hombres”.

 

Para oponerse a la política -que entra en eclipse- Sloterdijk rescata una vieja idea de Ortega ,la de “hiperdemocracia”…como tesonera práctica preparatoria de una reasunción de la democracia (Hiperdemocracia vendría a ser vivir en un tozudo radicalismo democrático, que lleve el debate y la participación constante, ¡¡ más allá de las urnas!! a la familia, a las ONGs, a la escuela y universidad, a la pareja sexual, a la convivencia barrial… a todo el tejido social, en todo tiempo y todo lugar.

 

Hiperdemocracia también nos recuerda a aquella hermosa idea del “Anarquismo epistemológico”, (del omnipresente Feyerabend).

 

Lo que importa es generar una levadura rebelde con la carne e ideas de nosotros mismos, como seres auténticos (si logramos serlo) en el corazón del imperio absoluto al que nos precipita la globalización.

 

Respecto al apuntado desierto de Internet google-oficialista de contenidos de sometimiento, propugnar el quinta columnismo de los blogs, de una neoprensa on-line que escriba para sus lectores, pero especialmente cree para todos grandes “espacios” virtuales en blanco que puedan ser llenados por la escritura marginal de los marginados y automarginados –por el dinero, por el género sexual –por ser mujer o por ser hombre-, por la opción sexual de sus prácticas de goce, por la clase social, por la raza, por la opción ante las guerras, por el teísmo o su contrario….etcétera.

 

Hay que formar un descomunal –por su peso gravitatorio- universo virtual a espaldas (o cara a  cara) del universo virtual billgatesiano; que salga ya un poco de la ( a veces imprescindible) protesta callejera para llevar la contestación al plano donde se está escribiendo el texto histórico universal de esta época convulsa.

 

Para que la historia no vuelva a ser escrita por los vencedores de cualquier jaez, sino por los innúmeros peatones (vencidos) de la historia que somos todos, ateridos en la intemperie del imperio estólido y mentiroso.

 

CM/