EL CABO WILSON, EL PRÍNCIPE HARRY Y EL MINISTRO BROWN

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Gordon Brown viajó a Bagdad, se reunió con el presidente iraquí y declaró que “la solución debe ser una solución política”.  

ARGENPRESS

Gran Bretaña

EL CABO WILSON, EL PRÍNCIPE HARRY Y EL MINISTRO BROWN

Por Roberto Bardini

BAMBÚ PRESS, desde México

especial para ARGENPRESS.info

Fecha publicación: 13/06/2007

 

 

El cabo inglés Rodney Wilson, de 30 años y perteneciente al Cuarto Batallón de Fusileros Reales, cayó acribillado a balazos el jueves 8 de junio en el puerto iraquí de Basora mientras intentaba rescatar a un compañero herido. Fuera de los discursos que se pronunciaron en su funeral, para la estadística fue el muerto número 150 de las fuerzas británicas desde la invasión en marzo de 2003.

 

El día antes, el príncipe Harry -tercero en la sucesión de la familia real, hijo del patético príncipe Carlos y la desaparecida Lady Di- estaba de juerga en el exclusivo Cowboy Club de la ciudad canadiense de Calgary y se fotografiaba borracho en compañía de dos sonrientes camareras atormentadas por el calor, ya que estaban minimamente vestidas.

 

Se supone que el joven de “sangre azul”, de 22 años y teniente del Regimiento Blues and Royals de la Guardia Real, el más importante y antiguo del Ejército británico, se estaba entrenando en Canadá ante la posibilidad de ser destinado en Afganistán.

 

Mientras los ingleses se desayunaban con estas noticias poco alentadoras, el ex ministro de Hacienda y futuro primer ministro Gordon Brown -quien asumirá el 27 de junio- viajó sorpresivamente a Bagdad, se reunió con el presidente iraquí Yalal Talabani y declaró que “la solución a los problemas del país no pasa solamente por aumentar el número de efectivos, sino por encontrar una solución política”.

 

Unos 7.000 soldados británicos están desplegados en Irak, la mayoría cerca de Basora, la segunda ciudad del país, situada 550 kilómetros al sur de Bagdad y próxima a la frontera con Kuwait. El primer ministro Anthony Blair anunció que su gobierno retirará unos 1.600 efectivos antes de fin de año.

 

Brown, quien ya efectuó un viaje de un día a Basora en noviembre de 2006 para visitar a las tropas británicas, reconoció “errores” y dijo había que “aprender la lección”.

 

Sin embargo, declaró que es un “mal momento” para que Gran Bretaña salga de Irak porque los soldados árabes recién están comenzando a asumir responsabilidades de seguridad en áreas donde operan las fuerzas inglesas, principalmente en el sur. “Teníamos 44.000 soldados, ahora reducidos a 7.000, pronto serán 6.000 y el número seguirá reduciéndose aun más”, señaló.

 

El político escocés es tuerto -perdió un ojo jugando al rugby en su juventud- pero posiblemente tiene mejor visión que Blair y, no se diga, que el príncipe Harry. Lector de la zaga de Harry Potter, graduado en historia, periodista y ex editor de la revista Red Paper of Scotland, a los 24 años -casi la misma edad que el joven heredero real- fue rector de la Universidad de Edimburgo. Es, además, la persona que ha ocupado el ministerio de Hacienda durante más tiempo: diez años.

 

En medio del caos mundial, la economía británica se ha caracterizado por tasas de crecimiento sostenidas que son la envidia de muchos otros países de Europa, muy baja inflación -promedio 2,5% anual desde que Brown llegó al cargo- y los más bajos niveles de desempleo desde mediados de los años 70.

 

“Aunque Tony Blair actuó con buena intención, se cometieron errores [en Irak]. Considero que es importante que aprendamos la lección para que podamos centrarnos en trabajar por el futuro”, afirmó Brown.