EL SITIO AMEROIBÉRICO Y EL EUROCENTRISMO

Rudy Catoni

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Rudy Catoni:-Nosotros creemos que el modo del pensar y del actuar en la praxis geopolítica se siga expresando en categorías eurocéntricas está llegando a su fin.  

EL SITIO AMEROIBÉRICO

 

Por Rudy Catoni (*)

 

EUROCENTRISMO

 

Todavía produce opiniones encontradas hablar de latinoamericanidad en distintos círculos de Nuestra América, pese a que, paradójicamente, somos todos latinoamericanos. O no.

 

Quiero decir, sí, pero no “sentirse” latinoamericano es otra cosa.

 

Una de las primeras opiniones de algunos lectores de Guiarte que me llegaron, afirmaba que en los artículos anteriores mi postura renegaba de Occidente y de Europa (esto último más grave aún).

 

Esto necesita ciertas aclaraciones. 

 

En primer lugar ubico mi discurso en el marco que definimos como cultural-histórico-geopolítico y es desde allí donde, muñidos de de los argumentos que sostienen dicho discurso, se parte para “comprender” ciertamente lo que llamamos “latinoamericanidad” aplicado a este subcontinente.

 

Es así, quienes nos encuadramos en éste ámbito, ponemos en duda la pretendida “universalidad” de la tradición occidental del pensamiento, ya que es necesario ubicarse en un escenario cultural distinto, que es marginal dentro del contexto hoy denominado global.

 

Sin adentrarnos demasiado en el ámbito filosófico, lo que sigue ayuda para aclarar un poco el panorama.

 

Podríamos decir sobre esta pretendida universalidad occidental, que la nuestra sería una universalidad “situada” culturalmente, como lo afirma un resumido y por eso mismo excelente trabajo de Raúl Fornet-Betancourt: “Desde las culturales marginales la totalidad de la cultura dominante en filosofía se des-totaliza, se quiebra en su dialéctica centrífuga y se reubica como un momento de lo universal; pero justo porque se ha experimentado que no es la encarnación de lo universal.”

 

En segundo lugar, no estamos negando a occidente, incluida la Europa del Centro, o mejor aún, aquello que denominamos “eurocentrismo”, sino lo que subrayamos es que, para éste pensar, esa América no se comporta dentro de los mismo cánones que el eurocentrismo y lo que nosotros estamos planteando es que Nuestra América pertenece –o debería pertenecer- a ese universo pretendidamente hegemónico por el “afuera”.

 

 

Volviendo a lo filosófico y a Fornet-Betancourt para ser más claros en este punto, cito: “La destrucción (o de-construcción agregaría yo, utilizando un término menos agresivo) de la historia de la filosofía, escrita en sentido eurocéntrico, es así el reclamo de que las culturas no europeas no sean simplemente subsumidas como apéndices de notas al pié de página en la historia de la filosofía de occidente, sino se integren en ella cual momentos confortantes del ritmo sinfónico del movimiento general del pensar filosófico”.

 

A raíz de estas reflexiones diríamos, en tercer lugar, que no sostengo por ello una reacción anti-europea (siempre recuerdo a mis interlocutores que hablo español y no japonés ni guaraní ni aimará), que me llevaría no sólo más allá del contexto socio-histórico, sino que además sería una actitud soberbia de desplazar como “centro” a la Europa para situar como “centro” a la América, y más pueril aún, desplazarlo a este subcontinente iberoamericano.

 

Volviendo al punto de la universalidad del pensamiento, sostengo entonces una universalidad “realmente universal”, no monopolizada por ninguna cultura.

 

El último punto para aclarar es que este aparente conflicto con la tradición y las raíces, hace, como decíamos al comienzo que en algunos círculos se siga remitiendo a las categorías impuestas desde lo europeo.

 

Nosotros creemos que el modo del pensar y del actuar en la praxis geopolítica se siga expresando en categorías eurocéntricas está llegando a su fin, sosteniendo y anunciando un nuevo siglo con una universalidad solidaria y ecuménica donde está presente un “logos intercultural”.

 

Por tanto, repetimos, no hay tal actitud de negación a Occidente o  Europa como tales, sino el hecho de plantear creativamente un nuevo diálogo multicultural, “desde” iberoamérica, con un pensamiento situado, con otra impronta, con nuestra propia tradición, donde se nos respete como lo “otro” y donde desde nuestra realidad filosófica, política, histórica y social, sepamos escuchar también al “otro” en tanto “otro”. 

 

Justamente por eso, como escribiera el filósofo argentino Arturo Roig, comenzamos a existir como sujetos, y esto es sujetos “actuantes”.

 

(*) Escritor y ensayista

 

(Columna política de la  Revista “guiarte, en la Cultura”, Quo Vadis Ediciones, Carlos Paz, Córdoba, Argentina, Junio 2007.)

 

N&P: El Correo-e del autor es Rudy Catón rcatoni@hotmail.com

NOTA DE LA NAC&POP:  Nacido en Villa Allende, provincia de Córdoba, Rodolfo (Rudy) Catoni, se radicó en Villa Carlos Paz, en el año 1963, al iniciar sus estudios secundarios en el Instituto de Enseñanza Secundaria (I.E.S.). Muy pronto su inclinación hacia las humanidades y a la sensibilidad social lo lleva a la escritura y a un activismo literario que se plasma en la primer revista ("Ser de Hoy").  Los años setenta lo inician en la militancia sindical, siendo empleado en ese entonces en la Municipalidad de la Villa, a través del sindicato S.U.O.E.M. De allí pasa a la  militancia política universitaria, siendo alumno de Filosofía en la U.N.C., estudios que debe abandonar después del golpe militar de 1976. Al año siguiente se traslada a Córdoba Capital, para dedicarse plenamente a la actividad política militante.

Ausente del país por algunos años, produce un corte total con el sistema de vida vigente, (exitista y consumista) y regresa nuevamente a Villa Carlos Paz, ("cuando se da cierta crisis existencial, hay que regresar a las raíces, para desde allí recomenzar nuevamente", dice.) a fin de abocarse de lleno a lo que considera su fundamento de vida: la del escritor comprometido con la realidad cultural, social y política de "nuestra América".