POR LOS BEBÉS Y NIÑOS PRESOS

Ana María Dubaniewicz

La aplicación sistemática de privación de libertad para bebés, niños y adolescentes y discapacitados sin causa penal constituye Crimen de Lesa Humanidad.

 POR LOS BEBÉS Y NIÑOS PRESOS

VI Nota a Presidencia de la Nación Argentina Estimado Señor Presidente: Envío a Usted esta Nota como recordatorio de las anteriores y muy a mi pesar, en conocimiento del ajetreo que le demandan sus funciones sumadas al período electoral que se avecina.  No por lo grande puedo dejar pasar lo pequeño. Y es de los pequeños pobres -en el futuro adultos ciudadanos si sobreviven-, por quienes quisiera llamar su atención.  En mis notas anteriores y en la Contratapa de mi último libro "La internación de menores como privación de libertad – Circuito asistencial y penal", 2006, https://cablemodem.fibertel.com.ar/internacionilegaldemenores le solicitaba: Reivindicación pública del error histórico por parte del Estado por la aplicación sistemática del sistema organizado de privación de libertad para los bebés, niños y adolescentes "normales" y discapacitados pobres sin causa penal que la acreditara.  Una declaración de que esa privación orquestada por el Estado y aplicada por el mismo a través de instituciones públicas y privadas, constituye Crimen de Lesa Humanidad.  Necesidad de decretar la imprescriptibilidad de los delitos sobre los menores y personas con discapacidad de cualquier edad.  Se elabore una ley de Maltrato Institucional en principio aplicable a los menores y a futuro a toda la Nación. Pareciera que como simple ciudadana y también en nombre del Centro de Estudios para la Erradicación de la Internación Asistencial de Menores (en formación), estuviera pidiendo demasiado.  La primera Nota que le envié, fue derivada a Minoridad, de dónde me recordaron que ya existe una nueva Ley de Protección Integral 26061, y para qué continuar con este pedido.  La segunda Nota fue remitida a Derechos Humanos nacional, de dónde me invitaron a una reunión para conocerme, me ofrecieron participar de una Comisión Interministerial que nunca se concretó (al menos con mi participación) y organizaron conjuntamente con Minoridad y UNICEF una Jornada en la cual blanquearon 20.000 menores privados de libertad en institutos de los cuales el 83% es asistencial (sin causa penal) y del 13% restante supuestamente con causas penales, la mayoría no iniciada, es decir, privados de libertad sin las garantías de los adultos.  Se dedujo que hay al menos 10.000 menores más sin causa penal rodando por el circuito que no pasa por el Estado ni las organizaciones conveniadas.  O sea, no sabemos cuántos chicos en total están privados de familia, de amor, de derechos y de libertad, guarismos que últimamente por la campaña electoral se intentan distorsionar y/o minimizar.  Desconozco el destino de la cuarta Nota y sí el de la quinta Nota: fue derivada al Ministerio de Salud, a cuyo titular solicité entrevista en tres oportunidades a fines del 2006 además de obsequiarle mi último libro.  Sin respuesta.  Lo importante no es la entrevista o no con mi persona, sino que Salud revea conjuntamente con la gobernación de la provincia de Buenos Aires, Minoridad y Justicia y la Comisión Interministerial provincial, que se erradique la derivación de bebés sanos al hospital Sbarra de la ciudad de La Plata. En este nosocomio conviven en su mayoría bebés  desvinculados de mamás generalmente adolescentes o multíparas y se lo utiliza como si fuera un instituto de internación.  En el mismo fallece alrededor de un 10% de los bebés, otro porcentaje se discapacita privado de cuidados parentales por la carencia de una familia permanente.  Otro tanto transita las vacantes del sistema por falta de convocatorias a la comunidad y una cierta cantidad de posibles padres adoptantes recurre a la ilegalidad para obtener hijos.  Finalmente la sexta Nota fue respondida por personal de Presidencia.  Con evidente fastidio se me derivó nuevamente a Minoridad y a Derechos Humanos con dirección y teléfono, no entendiendo sus Asesores que este es un pedido personal al titular del Poder Ejecutivo.  Usted Señor Presidente de la Nación Argentina, que no escatima decretos cuando son necesarios, o interés cuando algún asunto le despierta importancia al conjunto de los integrantes de su Gabinete.
Entiendo que este pedido no es producto de un delirio personal ni de aspiraciones mesiánicas o desmedidas o de tendencias partidarias.
 Tanto mis estudios de psicología, como mis libros de investigación, mi casi doctorado en la materia y el haber sido privada de mi libertad como miles de pequeños y adolescentes en cada época por humildad económica -sumada a la permisividad y a políticas de discriminación y sustracción social sistemática de los menores en riesgo- durante 14 años de mi infancia y adolescencia, ameritan y certifican que este tema, por injusto, cruel y criminal, sea tomado en sus manos; debatido como corresponde al nivel de las más importantes decisiones políticas y aprobado para el bien común de quienes hoy no tienen defensa y de los niños del futuro.  Debe estudiarse a fondo porqué el Estado se arroga la función de suplantar a las familias y a la identidad familiar, cuando en realidad debe proteger a los niños y a su identidad personal y social. Lo saluda con deferencia. Licenciada Ana María DubaniewiczDNI: 10.139.157Riccio120 (1406) – Flores – Capital Federal4632-8814 anamadu1@yahoo.com.ar  "Los crímenes de lesa humanidad son serios actos de violencia que dañan a los seres humanos al golpear lo más esencial para ellos: su vida, su libertad, su bienestar físico, su salud y/o su dignidad. Son actos inhumanos que por su extensión y gravedad van más allá de los límites de lo tolerable para la comunidad internacional, la que debe necesariamente exigir su castigo. Pero los crímenes de lesa humanidad también trascienden al individuo, porque cuando el individuo es agredido, se ataca y se niega a la humanidad toda. Por eso lo que caracteriza esencialmente al crimen de lesa humanidad es el concepto de la humanidad como víctima".