UN DÍA EN LA VIDA DE UNA PORTERA DEL COLEGIO.

Jorge Mario Smith

Un testimonio recogido y escrito por Jorge Mario Smith, delegado del Astillero Río Santiago, candidato a Secretario General por la Lista Multicolor en las próximas elecciones del ATE (30/05/07). UN DÍA EN LA VIDA DE UNA PORTERA DEL COLEGIO. “UN DÍA EN LA VIDA DE UNA PORTERA” es un testimonio recogido y escrito por Jorge Mario Smith, trabajador y delegado del Astillero Río Santiago, candidato a Secretario General por la Lista Multicolor en las próximas elecciones del ATE (30/05/07), que expresa la lucha y los sufrimientos de las compañeras auxiliares de la Educación, que más allá de las características propias de cada lugar, se reflejan en todo nuestro país. Por Jorge Mario Smith  Juana es portera en  una escuela en Ensenada y tiene tres hijos. Hace quince años que trabaja de cocinera  en una escuela que no está en el centro de la ciudad. Estaba casada con un trabajador de YPF que, después de la traición de los dirigentes sindicales, fue despedido en 1.991, en el Gobierno menemista, para luego privatizar esa empresa. Como tantas familias, la desocupación trajo la desesperación. Primero a los  hombres jefes de hogar, y luego, la crisis en la familia. Como muchos hombres que no encontraron un camino de lucha para enfrentar aquellos malditos años de fiesta menemista, su marido cayó en la depresión. Se refugió en el alcohol y se destruyó la  familia. Juana buscó trabajo para salvar a su familia. Encontró de portera. No  le alcanzó para mantener su matrimonio. Juana se separó. Quedó a cargo de criar a sus hijos con su magro sueldo de portera.  Vinieron años muy duros.  Recibió ayuda de los vecinos, la bolsa de comida, y, sus chicos, como millones de chicos de familias que viven debajo de la línea de pobreza, estuvieron comiendo durante años en los comedores populares que organizan los movimientos sociales en los barrios. Juana vive en Berisso. Se levanta a las cinco de la mañana para dejar preparados el desayuno y la comida a sus hijos. Revisa los deberes de los niños, limpia la casa como puede, camina diez cuadras para tomar el micro para ir a Ensenada.         En verano es más fácil, salvo cuando llueve que se inunda y chapalea en el barro.  En invierno se hace pesado con el frío y la humedad. Encima ahora,  con sus 50 años a cuesta,  le empiezan a doler los huesos. A las 7 ya está en la escuela, siempre antes del horario (aunque eso no se lo paguen), para tener preparado el desayuno aunque sea mate cocido y pan, porque no hay plata dice la directora. Porque los chicos, como sus hijos, a veces comen únicamente  en la escuela, a pesar de que este Gobierno Kirchnerista tiene 40 mil millones de dólares guardados en el Banco Central. Además de ser cocinera también limpia, hace mandados a las maestras.  Hoy le dijeron si podía lavar el patio porque la otra compañera portera estaba enferma, y como no hay personal que cubra, lo tiene que hacer ella. Hace frío y hay mucha humedad. Como no le dan botas y no quiere mojarse los únicos zapatos que tiene, baldea descalza. Se tiene que arremangar los pantalones porque tampoco le dan ropa como le dan en otros trabajos a la gente. A veces tampoco tienen detergente o lavandina para los baños. Los últimos litros los compró la cooperadora porque el gobierno no reponía. Hace frío. En la escuela no hay calefacción, nunca la tuvo. Después de baldear, Juana prepara la comida. Pelando papas, charlando con otras compañeras las pavadas de la tele, sobre quien gana en “Bailando por un sueño”, sale el tema de que la guita no alcanza, se habla que va a haber otro paro porque el poquito aumento que hubo ya se lo llevó la inflación. ¿Si la lechuga está a $ 8, a cuánto se va a ir la carne? ¡Otro paro!.  ¡Otra vez vamos a tener problemas!  Claro, cómo no van a tener problemas si muchas veces somos el último orejón del tarro!! Porque cuando hacen paro las maestras, hay problemas: el gobierno pone el grito en el cielo. ¡Que los alumnos pierden días de clase!, dicen. Pero cuando paran las porteras, como el año pasado, ahí sí que se arma. Y saltan todos. Algunas maestras, algunos padres; seguro la directora;  oponiéndose al paro. Y las porteras, mejor dicho, los auxiliares de la Educación parece que no tienen derecho a reclamar haciendo paro como hacen todos. Hasta se escuchó decir: -¿Qué quieren, ganar más que los que tienen estudio?.  Cuando ATE iba al paro por aumento salarial acorde con la canasta familiar de $2.500,  Juana, charla con sus compañeras  de que es necesario parar porque sin lucha no se consigue nada, de que está bien que Rosa se haya anotado de candidata para las elecciones del gremio en una lista opositora porque al gremio le falta fuerza, porque acuerdan un aumento salarial por poco y no consultan a todos los afiliados y que además (el sindicato) no hacen asambleas generales de los auxiliares como hacen en el Astillero.  Todo esto mientras prepara la comida, la sirve, limpia todo y de vuelta a su casa. Ve a sus hijos, se recuesta media hora y se prepara para ir al otro trabajo en La Plata: limpia  un consultorio médico porque el dinero no alcanza. Ella es jefa de familia. La vida de Juana es la vida de muchas compañeras, de cientos, de miles, no sólo en Ensenada, también en el país. Los compañeros de la Lista Bordó entendemos que esa vida, que esos sufrimientos se pueden cambiar si nos unimos todos los auxiliares con los trabajadores del Astilleros, primero los de A.T.E., y luego con los docentes, los padres, el pueblo. Porque unidos se puede luchar y si se lucha se puede ganar.  Ellos, el Gobierno y los de arriba, saben muy bien que si nosotros paramos no hay clases. Que somos necesarias. Y tienen que saber que nos tienen que respetar. Que necesitamos un sueldo de $ 2.500 acorde a la canasta familiar.  Pero en primer lugar lo tenemos que entender nosotras. Que no nos coman la cabeza. Para eso, no sólo tenemos que charlar en la cocina, en las escuelas como hace Juana, sino juntarnos y reclamar para que se nos respete. Queremos aumento salarial. Que se reabra la discusión salarial, la paritaria. Queremos ropa, guantes y botas. Queremos más personal, queremos nombramientos, titularizaciones, etc., etc.  “UN DÍA EN LA VIDA DE UNA PORTERA” en honor y homenaje a la compañera Viviana Romero, fallecida el 10 de Mayo de 2.007, candidata de la Lista Negra para las elecciones de ATE del 30/05/2007.