1895 Rubén Darío escribe en una hora y media su famosa «Marcha triunfal»

Para la velada patriótica del 25 de mayo, tras el compromiso contraído con el Ateneo de Buenos Aires.

¡Ya viene el cortejo!

¡Ya viene el cortejo! Ya se oyen los claros clarines.

La espada se anuncia con vivo reflejo;

ya viene, oro y hierro, el cortejo de los paladines.