"Convoco a los que no comen lo suficiente, ni se abrigan lo necesario y tienen una sed torrencial."

CARLON Y EL VIEJO

Por Carlos Colombo

Cambiasso había muerto tras recibir un balazo en la nuca a menos de un metro de distancia y Pereyra Rossi había sido torturado con picana.Los sabemos con nosotros y a nuestro lado, desde esa eternidad que han conquistado a fuerza de generosidad, honestidad y coraje de un Nacionalismo Popular Revolucionario irrenunciable.

CARLON Y EL VIEJO

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CONVOCATORIA

14 DE MAYO, PEREIRA ROSSI-CAMBIASSO

SON DETENIDOS

CARLON

YO,

OSVALDO EL VIEJO CAMBIASSO.

EDUARDO CARLÓN PEREYRA ROSSI

«YO LOS MATÉ EN UN ENFRENTAMIENTO»

COMPAÑEROS

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CONVOCATORIA

Convoco a los que todos lo días

se levantan y salen a yugarla

por migajas que no alcanzan

a que se rebelen.

Convoco a los que todos lo días

vacilan en ir o no ir

al templo que envejece los corazones.

Convoco a los que caminan sin rumbo

en una tarde cualquiera

buscando encontrar una razón.

Convoco a los pacíficos

que no están cumpliendo con su deber

a pesar de sus buenas intenciones.

Convoco a los que no comen

lo suficiente

ni se abrigan lo necesario

y tienen una sed torrencial.

Convoco a los pequeños de ambiciones

que dejan a los demás

ambicionar más de la cuenta.

Los convoco a dar vuelta el pulóver

a pegarle al prepotente y a escupir

en la cara de los que no han sido

convocados.

Los convoco a romper lo que no sirve

a perpetrar los robos necesarios

y recuperar lo perdido.

Los convoco a cagarse en el miedo

y patear las puertas donde

encerrados están los condenados.

Los convoco a abrir las cárceles

a ventilar las tumbas y a levantar

las calaveras de los hermanos

heridos de muerte.

Los convoco a abrazarse en

las plazas del país a escribir los muros

y a fusilar a los fusiladores.

Los convoco a no atar nada

sino a despedazar las cadenas.

Los convoco a agitar las banderas y colores

y correr liberados por las calles

y por los campos húmedos de rocío.

Los convoco a ser sinceros

a putear a los hijos de puta

a desobedecer al tirano;

a amar sin límites y a odiar.

Y si a esta convocatoria

Por impolítica no concurre nadie

¡mala leche!

Quedan entonces convocados

al entierro de la vida

del que tuvo esta pésima idea.

Si a esta convocatoria vienen algunos

no importa

En la próxima seremos más.

Y si a esta convocatoria

vienen todos los convocados

La cordura habrá invadido en revolución

nuestro país para siempre.

Eduardo Pereira Rossi

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14 DE MAYO, PEREIRA

ROSSI – CAMBIASSO

SON DETENIDOS

En un documento enviado a Washington en mayo de 1983, la embajada de los Estados Unidos describe a Cambiasso como un militante peronista de izquierda y a Justo Javier Correa (más tarde identificado como Pereira Rossi) como líder montonero.

El informe reproduce los testimonios de testigos que aseguraron que un grupo de civiles fuertemente armados ingresaron a un bar del macrocentro, «Magnum», en la madrugada del 14 de mayo.

Ambos dirigentes peronistas fueron secuestrados el 14 de mayo de 1983 en el bar rosarino Magnum. Tres días después se anunció que habían muerto en «un enfrentamiento armado» en Zárate con una comisión del Comando Radioeléctrico de la Unidad regional Tigre al mando del oficial inspector Luis Abelardo Patti.

Las pericias constataron que Cambiasso había muerto tras recibir un balazo en la nuca a menos de un metro de distancia y que Pereyra Rossi había sido torturado con picana.

El juez Juan Carlos Marchetti procesó a Patti por «homicidio calificado reiterado» y cuatro meses después cambió de perecer y lo sobreseyó.

Ahora los familiares de las víctimas y los organismos de derechos humanos insistirán en que Patti sea juzgado..

Cambiasso y Pereira Rossi no volvieron a aparecer con vida.

Allí aparece Patti sindicado como uno de los responsables de la operación.

Los telegramas que la embajada remitió al Departamento de Estado se limitaban a repetir las acusaciones de la Asamblea Permanente por los Derechos Humanos, que calificó al hecho como un «caso de asesinato realizado por grupos parapoliciales o paramilitares».

La historia del doble asesinato ocurrió cuando ambos estaban en el bar de Córdoba y Ovidio Lagos, donde arribó un furgón Mercedes Benz, sin patente, del que bajaron cinco hombres vestidos de civil y armados.

Fueron a la mesa de los dos militantes, a los que golpearon con las culatas de las armas, mientras los clientes eran puestos contra la pared.

Uno de ellos fue amordazado.

Un testigo reveló la presencia de dos Ford Falcon, uno celeste metalizado, con matrícula de Capital Federal, y el otro amarillo.

Según este testimonio, Eduardo y Osvaldo, fueron llevados al furgón, que salió del lugar seguido por los Falcon.

Según la versión de la policía de la provincia de Buenos Aires, por entonces bajo la jefatura del general Fernando Verplaetsen, ambos habrían muerto luego de agredir «con disparos de armas de fuego» a una comisión del comando radioeléctrico de la unidad regional Tigre, al mando del oficial inspector Luis Abelardo Patti e integrada además por el sargento Rodolfo Diéguez y el cabo Juan Amadeo Spartaro.

El «enfrentamiento» habría tenido lugar a las 17.30 del sábado 14 de mayo, a la altura del kilómetro 103 de la Ruta Panamericana, cerca de la localidad de Lima, jurisdicción de Zárate.

El juez federal de San Nicolás Luis Hilario Milesi investigaba el episodio bajo la carátula de «atentado y resistencia a la autoridad, abuso de armas, doble homicidio en riña y tenencia de armas de guerra».

Una autopsia realizada el 21 de mayo comprobó que Osvaldo había muerto tras recibir un balazo en la nuca, disparado a menos de un metro de distancia, y que había signos de golpes en los hombros, codos y rodillas.

Otro examen demostró que Pereira Rossi había sido torturado con picana antes de morir; su rostro estaba destrozado y era irreconocible.

El disparo que lo mató había sido efectuado desde un metro y medio, dato establecido a través del hallazgo de pólvora en el homóplato derecho.

Pero los documentos de la embajada daban cuenta que en junio del ‘83 «existe la amplia presunción de que lo que parece haber sido una ejecución no habría ocurrido sin órdenes de la cúpula militar.

Ya circulan rumores sobre la posibilidad de un alejamiento de Bignone», y agregaban que «la Junta insistiría en remover el caso de la jurisdicción de la Justicia provincial y pasarla a una corte militar, argumentando que los policías actuaron bajo órdenes militares».

CARLON

Eduardo “Carlon” Pereira Rossi, en un reportaje que le realizaron en agosto de 1982, relataba así sus vivencias en aquel 17 de Noviembre de 1972. “…. y el día anterior nos habíamos preparado, ahí en el barrio, (Merlo Pcia. de Bs.As), un grupo se iba a quedar en el barrio y otro grupo iba a participar de la movilización hacia Ezeiza, porque todavía no sabíamos muy bien como se podía dar eso, y preferimos dividir la fuerza que en caso de represión no cayéramos todos presos y quedara por lo menos gente afuera para poder seguir.

Ese día fue muy lluvioso, nadie durmió esa noche, y a eso de las cuatro de la mañana paramos unos micros (urbanos) que comenzaban a circular y arreglamos con los choferes par que nos acerquen lo mas que pudieran a Ezeiza, pues estaba todo acordonado por las fuerzas militares.

Llegamos a la madrugada a la autopista y al arrimarnos para iniciar el camino hacia el aeropuerto, comenzaron los enfrentamientos con los militares; con lo cual a la media hora de estar intentando pasar, el núcleo con el cual habíamos partido estaba totalmente disperso en los bosques de Ezeiza, cada uno por su lado.

La consigna era llegar al aeropuerto, verlo a Perón.

Posteriormente nos encontramos con otros compañeros de otras zonas en proximidades de Ciudad EVITA, donde se juntaron cerca de 10.000 o 15.000 compañeros aproximadamente, que estaban en las mismas condiciones que nosotros; y que venían de hacer varios intentos de romper el cordón militar.

En ese momento decidimos formar una columna bien organizada, fortalecimos los flancos de la columna y la cabeza, para tratar de pasar.

Nos encolumnamos y comenzaron a dispararnos, a tirarnos gases lacrimógenos, tiros al aire y la columna se mantuvo bien formada hasta un punto que se hizo imposible conservar la disciplina de la gente, y el grueso de la columna comenzó a correr hacia el único lugar donde no había militares.

Siempre avanzando, pero tratando de buscar el punto mas débil de la concentración militar.

Eso era todo lo que se pensaba cuando se comenzó a correr hacia uno de los flancos, pero en realidad al pasar un montecito había una hilera, – y me pareció infinita en aquella oportunidad -, de soldados con bayoneta calada, que impedían el paso.

Ahí hay una imagen que siempre guardo, que es que mientras íbamos corriendo, – además, era un espectáculo impresionante por la cantidad de gente que lo hacia -, un Compañero, – desconocido para mi -, que se había subido a una especie de lomita que había sobre el terreno y en medio de la niebla que provocaba la lluvia y los gases lacrimógenos agitaba una bandera Argentina.

Era una imagen de guerra verdaderamente.

Cuando llegamos donde estaban los soldados, nos tuvimos que frenar porque nos pinchábamos con las bayonetas, y además nos amenazaban con disparar.

Entonces, los que llegamos primero a la línea, tratamos de frenar a los que venían detrás nuestro, que no sabían lo que pasaba porque no podían ver el despliegue militar.

En esas circunstancias se produjo una situación muy tensa entre esa primera línea de la movilización y los militares que estaban en perfecto orden, con las bayonetas caladas a la altura de la cintura.

En ese momento de tensión se produce una situación muy particular: Uno de los compañeros, – muchacho joven -, da un paso al frente,- o sea, nos separaba un metro y medio de los milicos -.

Da un paso al frente, se abre la camisa que llevaba toda mojada e increpando a los soldados que tenia al frente les dice: ¡¡¡Tiren!!!, Hijos de Puta,¡¡¡Tiren!!!, y yo observo desde esa posición que tenía como otros muchachos al ver el ejemplo de ese compañero, también dan un paso al frente, se abren la camisa increpan a los soldados y les dicen: ¡¡¡Tiren, Tiren!!! ¡¡¡Tiren, Tiren!!!

Frente a esa situación todos creíamos que en ese momento se iba a producir una verdadera masacre.

Pero a pesar de eso…. los soldados, que eran muchachos como nosotros, – y alguno tal ves Peronista -, comienzan a sentirse conmocionados por esa actitud y esa firmeza.

Nunca he visto algo semejante, porque como si hubieran recibido una orden comienzan a llorar, a emocionarse frente a esa situación, comienzan a bajar la vista y los fusiles, – con los que nos estaban apuntando -,poco a poco, hasta que llega un momento que esas bayonetas que nos estaban amenazando, ya no nos amenazan mas.

Los fusiles están bajos y el oficial que estaba a cargo o lo oficiales a cargo gritan a los soldados: ¡¡Levanten los fusiles o los mato a todos!!. Es impotente para volver las cosas donde estaban antes. Cuando mis compañeros y toda la gente que estaba ahí se da cuenta de la situación, bueno, se escucha un alarido de triunfo, ¡¡Viva Perón Carajo!! que se repite y se repite… y los pasamos por encima….

Después seguimos una larga travesía, en donde nos tiraban con lo que tenían a mano, y poco a poco nos iban desviando del rumbo original, fue así que cruzamos el Rió Matanza. Vi cruzar ese rió a ancianas de 70 años que salían descalzas del rió y seguían inquebrantables con el objetivo de recibir y apoyar a Perón. Cosas cómicas, como un compañero que cruzando el río con el agua hasta los hombros llevaba abierto el paraguas para no mojarse.

-Y así fue que estuvimos caminando por el medio del bosque sin sabe donde quedaba el aeropuerto. Y terminamos desembocando en un barrio de la aeronáutica, que queda en la parte de atrás del aeropuerto, a ese barrio llegamos 12 compañeros, todos empapados, llenos d barro y con un hambre que nos moríamos. Pero cuando llegamos allí ya había sido el arribo del avión en el que llegaba Perón…. y bueno como ese era un barrio de la aeronáutica nos detectaron inmediatamente, no teníamos donde escondernos, llego un camión militar y un jeep y nos metieron presos hasta el otro día.

No nos pasó nada, en ese momento los militares muy bien no estaban a esa altura en condiciones de hacer demasiadas cosas con nosotros. Fue un día inolvidable, memorable, por la forma en que el pueblo peleo, intentó llegar a Ezeiza a recibir a su líder, el General Perón, pero esa escena que no hay que olvidarse, que no olvido. Esas viejitas que iban caminando descalzas por medio del bosque, fue algo impresionante, me marcó como militante”.

Que la sustancia de esta iniciativa se entienda como un homenaje responsable del Movimiento Peronista Auténtico al Carlon, (seguramente uno de los mejores de los nuestros; quien cayera heroicamente el 14 de mayo de 1983 junto a Osvaldo Cambiasso), y en él a todos los miles de compañeras y compañeros, que se sacrificaron por lograr el objetivo de liberar a la Patria.

El Compañero Eduardo “Carlon” Pereira Rossi, era miembro de La Conducción Nacional del Movimiento Peronista Montonero, y siempre creyó en la victoria popular.

Lo demostró yéndose temprano de su hogar a conocer la geografía del hambre y la miseria. Peleando a toda dictadura en la primera fila.

Cuerpeando al riesgo con la entereza de los verdaderos jefes cuando el proceso se retiraba golpeando.

Dolorosamente no pudo ver una democracia en ciernes, a pesar de haberlo dado todo por construirla, Social y participativa.

De todos modos el Carlon sigue “pateando los barrios” junto a las nuevas generaciones, a las que interpretó profundamente y a cuya suerte apostó el futuro.

 “Para los miles de compañeras y compañeros que continúan la lucha, para conquistar categórica y definitivamente la felicidad del pueblo y la grandeza de la nación, un fuerte, fraternal, terco, indeclinable y fervoroso abrazo peronista autentico y revolucionario”.

Más info:

www.eldescamisado.org y peronismoautentico@hotmail.com.

(Agencia Paco Urondo)

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YO,

que no he escogido ser poeta de epitafios,

a veces encuentro muertos enredados en mis palabras.

Eso quiso el tiempo que me tocó vivir.

Quizá ni humilde sea

rearmarlos de otro modo

y lanzarlos al futuro.

Si tuviera que hacer eso contigo

compadre,

te pintaría como guerrero y pibe,

con la terrible repugnancia que te inspiraban

los opresores y esa ternura infinita

que dabas a los niños.

Con el andar cancino y displicente

de Don Juan Bogariano,

y los ojos entornados

conteniendo una sonrisa permanente

a punto de estallar.

Te pintaría escribiendo y componiendo a

hurtadillas esos maravillosos poemas de

plazas y banderas que imprudente

quemó tu vieja,

y que volvistes a memorizar para que hoy

nos acompañen.

Nunca nos dijistes que escribías,

nunca supo tanta gente que existías.

Muerto y resurrecto en penas y desgarrones

a veces se te veía triste, a veces dicharachero,

pero, como los jefes, siempre en primera fila.

Como aquel 16 de Diciembre de cascotes y puteadas,

al frente de la gloriosa Jota Pe que forjaste cojonuda.

Dicen algunos que sabías que la patria

necesitaba tu sangre,

y que la bancaste a lo guapo,

apostando tu suerte a la del Movimiento

como quien dice fatalmente:

Yo soy el combustible de los tiempos nuevos

Por eso te sentaste a la diestra de Hernán, en mi memoria.

Siempre pasa lo mismo con ustedes:

Hoy compartimos un vino y mañana el silencio.

Pasado, blancos y negros, son fotos en el diario…

Pero inevitablemente siempre,

nuestros compañeros de ruta a un futuro feliz.

Ahora habrá que soportar que te

descuartice impunemente

el periodismo de la oligarquía,

y te llamen con desprecio

Pereira Rossi,

no temas hermano de las entrañas,

Pronto vendrán días mejores

y volverás a ser,

ya para todos

EL CARLÓN

(Inventario para rearmar a Carlón, Juan Carlos Chancho Lucero, 1983)

OSVALDO EL VIEJO

CAMBIASSO.

El sábado 14 de mayo de 1983, dos personas, un joven y un delgado hombre con apariencia de mayos, entran al bar Magnum, sito en la calle Córdoba al 2600 de la ciudad de Rosario.

Eran las 11 de la mañana.

Piden dos cafés y comienzan lo que parecía una charla de amigos.

De pronto estaciona en la puerta del bar un furgón verde sin chapa patente.

Bajan cinco hombres portando armas de fuego que secuestran a los dos parroquianos, los sacan del bar a empujones y les pegan una paliza que incluye culatazos en la cabeza.

Casi sin resistencia, se los llevan.

Más tarde aparecerán –por el reclamo popular- acribillados a balazos y con signos de tortura.

Uno de ellos era el del Viejo Cambiasso, destacado dirigente de Montoneros.

Había nacido en el pueblo de Soldini, provincia de Santa Fe, el 24 de enero de 1941.

Sus padres eran agricultores. Cursó el colegio primario en el mismo pueblo y el secundario en el Colegio Cristo Rey de la ciudad de Rosario.

Sus estudios universitarios los cursó en la Universidad Nacional del Litoral, en la ciudad de Santa Fe, de donde egresó con el titulo de Ingeniero Químico.

Tuvo activa militancia estudiantil en el Integralismo y figuró en el cuadro de profesores de la mencionada Universidad, ocupando también puestos de investigador,

Fue procesado en 1971 por su militancia política, y condenado a 11 años de prisión. La amnistía del gobierno del Doctor Cámpora lo liberó el 25 de mayo de 1973.

Durante 1976 vuelve a ser detenido, permaneciendo encarcelado hasta 1981 en que obtiene la libertad vigilada, debido a su precario estado de salud y a la presión desde el exterior ejercida por Amnesty Internacional, Cruz Roja Internacional y los gobiernos de España, Italia, Holanda, Bélgica y Francia,

Su cadáver fue encontrado junto al de Eduardo Pereyra Rossi y trasladado a Rosario el 21 de mayo, donde recibió el cariño y el respeto de sus compañeros.

EDUARDO CARLÓN

PEREYRA ROSSI

Militante de la organización Montoneros, al momento de su muerte tenía 33 años y había participado anteriormente en numeroso operativos, importantes labores políticas y tareas de conducción.

Eduardo provenía de un hogar peronista y desde chico abrazó esa corriente política, integrándose a sus tendencias revolucionarias.

Luego ingresó a Montoneros.

A principios de la década del 70 fue detenido por la policía de la provincia por tenencia de armas y falsificación de documentos.

Salió en libertad con motivo de la amnistía del gobierno de Cámpora, en mayo de 1973,

Durante 1975 y 1976 fue jefe de prensa en Montoneros y en ese último año, además, pasó a ser jefe de la columna Sur del Gran Buenos Aires.

En 1977 sale del país y continúa la lucha en el exilio, siendo jefe de difusión del Movimiento Peronista Montonero en México,

La contraofensiva organizada por su organización lo devuelve a Buenos Aires.

En un bar de Rosario, conjuntamente con Osvaldo Cambiasso, fue secuestrado por fuerzas parapoliciales cuando realizaba tareas políticas de organización peronista para las inminentes elecciones presidenciales.

Ambos aparecen muertos cuatro días más tarde en la localidad de Escobar, en la provincia de Buenos Aires.

La Asamblea Permanente por los Derechos Humanos se presentó oportunamente a la Justicia, que responsabilizó por el secuestro y asesinato de los militantes al comisario Luis Patti y a otro agente de apellido Alcántara, ambos de la Regional Tigre de la Policía de la Provincia de Buenos Aires.

Fuente: Héroes, historias de la Argentina revolucionaria,

Ernesto Jauretche y Gregorio Goyo Lebenson.

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Impunes. La historia de los asesinatos de los militantes de la izquierda peronista Cambiasso y Pereyra Rossi, en 1983

«YO LOS MATÉ EN UN

ENFRENTAMIENTO»

Luis Patti lo declaró ante el juez de San Nicolas. Ambos dirigentes fueron baleados en la nuca y torturados

Por Carlos Colombo

/ La Capital

«Yo los maté en un enfrentamiento».

La frase pertenece al entonces subcomisario de la Policía Bonaerense Luis Abelardo Patti y está en el expediente iniciado, durante la última dictadura militar, en el Juzgado Federal de San Nicolas.

Los muertos no son otros que los dirigente de la izquierda peronista Osvaldo Cambiaso y Eduardo Pereyra Rossi, quienes fueron secuestrados el 24 de abril de 1983 en el bar Magnum, ubicado en Córdoba y Ovidio Lagos.

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COMPAÑEROS

El Chancho Lucero -militante de la primera Resistencia Peronista, compañero de nuestro hermano Cacho El Kadri en la FAF de Taco Ralo, encarcelados desde 1968 hasta la amnistía de 1973, diputado provincial en ese año integrando junto al Gringo Lisandro Viale la comisión investigadora por la desaparición de Tacuarita Brandazza, encarcelado nuevamente en 1976, liberado por la presión internacional, exiliado en Europa donde formó familia- sigue presente en toda lucha digna (como los jefes, siempre en primera filas) yendo y viniendo entre Dinamarca y Rosario.

Tacuarita, El Carlón, El Viejo, El Cacho, El Goyo, El Gringo, siempre El Chancho: un puñado de los imprescindibles, los del Bertold Bretch, los que luchan toda la vida.

Y que si alguna ves viste sus bellezas y contamos con dos gramos de humanidad, ya ningún día vas a poder dejar de intentar, sin vergüenza, de ser un poco menos peor.

Que de ese camino, en definitiva, se trata la Revolución.

Cuando con su sangre escribe Viva Perón,

Este compañero que por la patria muere,

No digáis Miserere.

Esa sangre es el símbolo de que

La Patria que vive.

¡ Pobre del que no ha visto al

Pueblo Peronista en Lucha!! !

OSVALDO CAMBIASSO-

EDUARDO DANIEL CARLON PEREIRA ROSSI

TE RECORDAMOS COMPAÑERO REPARTIDO

PERO ENTERO

PATRIOTA, PERONISTA Y MONTONERO.

¡OSVALDO! ¡CARLON!

Vivos como no los querrían, pretenden presentarlos victimas.

¡ Jamás!

Para nosotros y el pueblo serán por siempre Compañeros que por la Patria cayeron con sencillo y monumental heroísmo, demostrando a sus asesinos y al pueblo de la Patria, que un peronista, si es autentico no se rinde nunca.

Peleando a toda dictadura, en la primera fila, cuerpeando al riesgo con la entereza de los verdaderos jefes, cayeron cuando la tiranía se retiraba golpeando.

Ustedes encarnaron con sus acciones demostrando que no tomaron en vuestras manos la violencia por la violencia misma, antes de armarse de un fusil, se armaron de una verdad para después servirla, y para ello se despojaron de lo más preciado que tenían, sus vidas, para hacer realidad el deseo de todo un pueblo, que bien podía resumirse en esas dos palabras mágicas que todo lo pueden y que son:

¡VIVA PERON!

Los recordamos con cariñosa nostalgia, extrañamos sus manos en la bandera, en el martillo que rompe las cadenas de la dependencia, vuestra lengua en el idioma de todos, sus caras en la grafica del pueblo, la voz en la consigna, hacen falta, se ve un vacio, hay una respiración que falta, una mirada en la contemplación del mañana.

Los sabemos con nosotros y a nuestro lado, desde esa eternidad que han conquistado a fuerza de generosidad, honestidad y coraje de un Nacionalismo Popular Revolucionario irrenunciable.

Dolorosamente, no pudieron ver una Democracia en ciernes a pesar de haberlo dado todo por construirla, Social y participativa.

Mientras que a vuestro destino de grandeza lo escribe el Pueblo, no encuentra caverna en paz el cavernario idiota útil de la antipatria.

Compañeros, como ustedes, sabemos que el Pueblo en las calle no permitirá que sobreviva nada que no sea la verdad y la justicia, y que no dejará en pie ni un ladrillo que no sea nacional y popular.

OSVALDO CAMBIASSO,

CARLON PEREIRA ROSSI

Gracias por sus enseñanzas y sus ejemplos, la lucha, vuestra y nuestra, continua hasta triunfar. La consigna sigue siendo aun, ya no mas tímidamente

LIBERACIÓN O DEPENDENCIA

¡PATRIA O MUERTE!

Oscar RULO Frontera

Secretario de Prensa y Formación

Córdoba, 14 de mayo de 2006

Peronismo Autentico – Cordoba