HACE 50 AÑOS SIVORI ERA TRANSFERIDO POR RIVER A LA JUVENTUS.

Jose Luis Ponsico

pele-y-sivori-2 El "Cabezon" Sívori, muy amigo del General Perón, aqui con Pelé, 2 de los 3 mas grandes de todos los tiempos con Distefano, hasta que llego Diego y fueron cuatro.

HACE 50 AÑOS SÍVORI ERA TRANSFERIDO POR RIVER A LA JUVENTUS

 

Por José Luis Ponsico

 

Buenos Aires, 4 de mayo (Télam,) Hace 50 años,el 5 de mayo de 1957, Enrique Omar Sívori jugaba su último partido para River, en Rosario. A los 21 años, era transferido a la poderosa Juventus de Italia en la suma récord de 10 millones de pesos.

 

En aquel momento no llegaba al millón de dólares, pero en el mercado argentino el valor de venta del extraordinario "Cabezón" Sívori, nacido en San Nicolás, provincia de Buenos Aires, el 2 de octubre de 1935, se mantuvo al frente por más de una década.

 

El valor de la moneda argentina no eclipsó el impacto.

 

La entidad de Núñez cerró la célebre "Herradura Monumental" construyendo la cuarta tribuna la que dá al Río de la Plata con el dinero ingresado por la venta de Sívori. Fue un hito en aquel tiempo. El padre no genético del Diego Armando Maradona.

 

Sívori, fallecido en febrero de 2004, fue un delantero extraordinario. La mayoría de los críticos de ese tiempo, tanto argentinos como italianos -por carácter transitivo, el resto de los europeos- lo situaron como uno de los tres mejores de todos los tiempos hasta la irrupción del notable Diego Maradona.

 

Durante tres décadas, de fines de los´50 a los´80, el ránking de todos

los tiempos ubicaba al incomparable Edson Arantes do Nascimento "Pelé",Alfredo Di Stéfano y Enrique Omar Sívori. La llegada a la cumbre del genio de Villa Fiorito modificó el orden. Pero dejó tres argentinos, entre cuatro top.

 

En setiembre 2003, en una reunión de grandes Sívori, invitado a cenar

por José Omar Pastoriza y con el implacable goleador José Francisco Sanfilippo -que admiraba al "Cabezón"- hizo un comentario que pintó su estilo de atrevido, valiente, transgresor a los veinte años.

 

Ante un recuerdo (River 1 Huracán 1, abril de 1956, cancha de Vélez)

el "10" y ya jugador de la selección dejó a varios defensores en el camino, enfrentó al arquero Julio Madinabeytía -luego transferido al Atlético Madrid- eludido con gambeta larga y por desairarlo de nuevo, no hubo gol. Era el 2 a 0.

 

Cuando debió responder Sívori ante un testimonio riverplatense, con voz

tenue y casi como con descuido, dijo: "Tenía 20 años y al igual que (Oreste) Corbata, no nos gustaba hacer el gol fácil; el secreto consistía en cierta magia. No contaré las cosas que me dijeron en el vestuario mis compañeros", sonrió.

 

De pibe le decían el Chiqui y llegó a River con 17 años y la cara llena de granitos; una acné juvenil tardía. Ya en el´54 su gambeta genial, el freno, el descaro, las medias caídas, su guapeza, la manera de encarar con su

zurda prodigiosa, lo hacía un jugador distinto.

 

En River jugó -apenas- 63 partidos e hizo 28 goles, la mayoría de ellos

inolvidables. Fue gran figura de la selección nacional que entre marzo y abril del´57 inmortalizó, en Lima, a la delantera denominada "Los carasucias". También lo idealizaron en la Juventus.

 

En Italia fue ídolo aún para aquellos que no eran de la Juve. Los italia-

nos, culturalmente, admiraron para siempre el fútbol argentino con la llegada de Sívori, luego Antonio Valentín Angelillo y Humberto Maschio, aunque también con Miguel Angel Montuori y Francisco Loiácono. Todos contemporáneos.

 

En la Vecchia Signora, jugó 215 partidos y convirtió 134 goles, deslumbrando por su habilidad para eludir rivales con gambeta corta. Multicampeón con la Juve y subcampeón con Nápoli, promediando los´60 y cuando nunca antes ése equipo había estado tan alto. Maradona lo llevaría a la cima.

 

Sívori, además, fue muy amigo del general Juan Domingo Perón, al que

visitó varias veces en Madrid, en la residencia Guardia de Hierro. El extinto tres veces Presidente de la Nación lo tenía -al popular "Cabezón"- como un hombre de ´ojo clínico´para ver fútbol.

 

JLP/