Albión era el nombre que daban los antiguos griegos a las islas británicas.

PÉRFIDA ALBIÓN EL SOCIALISTA BLAIR APRUEBA A THATCHER

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Blair demuestra que es consecuente con el imperialismo colonialista, en lo que coinciden los partidos que se dicen socialistas en Europa. “Pérfida Albión”EL SOCIALISTA BLAIR APRUEBA A THATCHER                                                                  Por Enrique Oliva23/III/07 Albión era el nombre que daban los antiguos griegos a las islas británicas.  Lo de “pérfida Albión” es una vieja expresión muy usada en Europa para calificar a la Gran Bretaña. Hasta se asegura que lo repetía entre sus colaboradores el General Charles De Gaulle, cuando se disgustaba con frecuencia por la poca colaboración que recibía de los ingleses para apoyar a la resistencia gala en su lucha contra la ocupación nazi durante la Segunda Guerra Mundial.  Hoy el viejo mundo no aprecia al Reino Unido por considerarlo demasiado pro norteamericano y sabotear en cuanto puede a la Unión Europea, a la cual se adhirió recién cuando era una realidad inatacable y se perjudicaba económicamente con su aislamiento. Pero siempre va detrás de sus avances, como oponerse a la moneda común y seguir utilizando la libra, o trabar la incorporación de más estados miembros, pese a lo cual ya son 27.  Ahora Anthony Blair demuestra que es consecuente con el imperialismo colonialista, en lo cual terminan coincidiendo todos los partidos que se dicen socialistas y opositores al conservadurismo en Europa. El Primer Ministro Británico ha decidido celebraciones extraordinarias a la “victoria” sobre los argentinos en Malvinas y ha hecho pública su admiración a la conservadora señora Margaret Thatcher por su determinación de usar la fuerza propia y la alianza de la mayor potencia mundial (Estados Unidos) presionando sanciones contra nuestro país por parte del resto de Europa. En una muy publicitada entrevista con el historiador Simon Schama al ser preguntado Blair si él hubiera tomado la misma decisión que la ex primer ministra, respondió enfáticamente: “Si, si, estoy seguro de ello”. Al respecto, recordemos lo que decía The Daily Telegraph  del 27 de mayo de 1982, en plena Guerra de Malvinas, hablando de Blair en una campaña electoral donde aspiraba a una banca en los Comunes: “Su candidato en Beaconsfield, un bastión tradicional ultra conservador, Anthony Blair es un hombre de negociaciones antes del retiro, que podría conducir a la soberanía argentina”. Es decir que, ya bastante avanzado el conflicto, pensaba radicalmente lo contrario.         “Inglaterra siempre agredida” George Bernard Shaw, el escritor premio nobel de literatura en 1925, como buen escocés, no escatimaba ironías y sarcasmos contra los ingleses, sosteniendo que ellos siempre eran las víctimas en sus numerosísimas guerras, “peleaban por el honor, por ser agredidos”.  Pero las “agresiones” eran provocadas para justificar tomar países y reducirlos a la esclavitud. Así los ingleses se hicieron del mayor imperio de la historia de la humanidad, dominando espacios en todos los mares y continentes. Comenzaron con la piratería y luego lo consolidaron con el líder conservador Benjamín Disraeli, quien durante 30 años fue miembro de los Comunes, periodo en que ocupó por tres veces la función de primer ministro.  En el poder tuvo el apoyo de la Reina Victoria I y Emperatriz  de la India (otro país “agresor”).  Aunque el pueblo de la Gran Bretaña se merece todos los respetos, como cualquier otro, sus gobiernos les han inculcado una historia de grandeza y aventuras por todo el globo, “justificando” los atropellos más por razones  “humanitarias y religiosas”.  El sanguinario pirata Morgan, convertido luego en rico miembro de la nobleza británica, llevaba capellán en su temida flota. Poco tiempo después de la Guerra de Malvinas entrevistamos en Londres a Lord Shackleton, un hombre que se manifestaba a favor de Argentina sobre la soberanía del archipiélago.  En conversaciones muy cordiales, entre muchas cosas interesantes, nos dijo: “Los argentinos se equivocan al llamar piratas  a los ingleses. No saben que aquí es un título honroso y afectivo. Pero aquí también se confunden al criticar al considerar despectivamente con intenciones insultantes, a ustedes como ¡gau chos”.Ahora a Blair también cabría preguntarle porqué estaban de “inspección” los 15 marinos detenidos navegando sin permiso en sus aguas, tan lejanas a las islas inglesas. ¿Será que los “agraden” por tener el petróleo nacionalizado cuando antes lo administraban tan bien ellos?.  EO/ N&P: El Correo-e del autor es Enrique Oliva eoliova@fibertel.com.ar