Minería de oro a cielo abierto, el cianuro, sus impactos ambientales y el saqueo minero.

EL ASUNTO DEL ORO

Colectivo

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La Rioja, Chilecito, el Famatina y su oro se han convertido en un nuevo campo de batalla entre las corporaciones predadoras y el pueblo, en defensa del agua, su medio ambiente y la salud de sus hijos.

EL ASUNTO DEL

ORO

MINERÍA DE ORO A CIELO ABIERTO Y SUS IMPACTOS AMBIENTALES

EFECTOS SANITARIOS Y AMBIENTALES DEL CIANURO Y OTROS

CÚMULOS DE ORO, LAGUNAS DE VENENO. MANANTIALES DE CIANURO

LIXIVIACIÓN DE ORO: ASPECTOS QUÍMICO-AMBIENTALES RELEVANTES

EL CIANURO EN MINERIA, TE MATA

EL SAQUEO MINERO

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MINERÍA DE ORO A CIELO ABIERTO

Publicado por noalamina

MINERÍA DE ORO A CIELO ABIERTO Y SUS IMPACTOS AMBIENTALES

Descripción exhaustiva sobre la minería a cielo abierto y el método de lixiviación por cianuro, extraída del sitio web semueve.netfirms.com, de Costa Rica. Texto preparado por la Asociación Ecologista Costarricense – Amigos de la Tierra (AECO-AT) para el Frente Nacional de Oposición a la Minería de Oro a Cielo Abierto, Costa Rica.

 

1.1. QUÉ ES LA MINERÍA A CIELO ABIERTO

 

1.1.1. Definición y Caracterización de la Minería a Cielo Abierto y sus Impactos

 

En lo fundamental, el tipo de minería que se desarrollaría en las explotaciones de oro que se pretenden implementar en Costa Rica es el de "minería a cielo abierto por lixiviación con cianuro".

 

Por las implicaciones que tiene este tipo de minería, se tratará de ser exhaustivo en su descripción.

 

La minería a cielo abierto es una actividad industrial de alto impacto ambiental, social y cultural. Es también una actividad industrial insostenible por definición, en la medida en que la explotación del recurso supone su agotamiento.

 

Las innovaciones técnicas que ha experimentado la minería a partir de la segunda mitad del presente siglo han modificado radicalmente la actividad, de modo que se ha pasado del aprovechamiento de vetas subterráneas de gran calidad a la explotación –en minas a cielo abierto– de minerales de menor calidad diseminados en grandes yacimientos.

 

La minería a cielo abierto remueve la capa superficial o sobrecarga de la tierra para hacer accesibles los extensos yacimientos de mineral de baja calidad.

 

Los modernos equipos de excavación, las cintas transportadoras, la gran maquinaria, el uso de nuevos insumos y las tuberías de distribución permiten hoy remover montañas enteras en cuestión de horas, haciendo rentable la extracción de menos de un gramo de oro por tonelada de material removido.

 

Existe consenso en la literatura sobre el tema en el sentido de que ninguna actividad industrial es tan agresiva ambiental, social y culturalmente como la minería a cielo abierto (MCA).

 

La minería a cielo abierto utiliza, de manera intensiva, grandes cantidades de cianuro, una sustancia muy tóxica, que permite recuperar el oro del resto del material removido.

 

Para desarrollar todo este proceso, se requiere que el yacimiento abarque grandes extensiones y que se encuentre cerca de la superficie.

 

Como parte del proceso, se cavan cráteres gigantescos, que pueden llegar a tener más de 150 hectáreas de extensión y más de 500 metros de profundidad.

 

Vaughan (1989) considera que "en términos ambientales y sociales, ninguna actividad industrial es más devastadora que la minería superficial" (a cielo abierto).

 

Según Kussmaul (1989), el impacto ambiental provocado por cualquier actividad minera está relacionado con cuatro factores principales:

 

1. Tamaño de la explotación, que se refiere al volumen de producción de la explotación, el cual tiene como consecuencia una determinada dimensión de actividades y producción de desechos y aguas residuales.

 

2. Localización, que se refiere al sitio en el que se lleva a cabo la explotación, las poblaciones que puedan aledañas y la naturaleza de la topografía local.

 

3. Métodos de explotación, que dependen del tipo de yacimientos a explotar y que están directamente relacionados con la naturaleza y extensión del impacto. Se utilizan tres métodos principales:

 

a. Minería a cielo abierto (o minería superficial),

b. Minería subterránea,

c. Minería por lavado y dragado.

 

4. Características de los minerales y de su beneficio, que se refiere al hecho de que la naturaleza del mineral determina el tratamiento a sufrir. Los minerales se pueden dividir en:

 

a. Minerales no metálicos (como los materiales de construcción), que requieren poco tratamiento físico, como por ejemplo trituración y molienda, y que no requieren ningún tratamiento químico.

 

b. Minerales metálicos, que requieren generalmente un alto nivel de procesamiento, así como el empleo de muchos reactivos químicos, y que generan grandes cantidades de desechos finos.

 

1.1.2. Impactos de la Minería

 

Las actividades mineras comprenden diversas etapas, cada una de las cuales conlleva impactos ambientales particulares. En un sentido amplio, estas etapas serían las siguientes:

 

* prospección y exploración de yacimientos,

* desarrollo y preparación de las minas,

* explotación de las minas,

* tratamiento de los minerales obtenidos en instalaciones respectivas con el objetivo de obtener productos comerciables.

 

Salinas (1993) cita las siguientes actividades individuales como posibles causas de impacto ambiental durante la fase de EXPLORACIÓN:

 

* preparación de los caminos de acceso,

* mapeos topográficos y geológicos,

* montaje de campamentos e instalaciones auxiliares,

* trabajos geofísicos,

* investigaciones hidrogeológicas,

* aperturas de zanjas y pozos de reconocimiento,

* tomas de muestras.

 

Durante la fase de EXPLOTACIÓN, los impactos que se producen están en función del método utilizado. Según diversos autores (Vaughan (op. cit.), Salinas (op. cit.), Elizondo (1994)), los principales impactos ambientales causados por la minería a cielo abierto (MCA) en su fase de explotación son los siguientes:

 

* Afectación de la superficie: la MCA devasta la superficie, modifica severamente la morfología del terreno, apila y deja al descubierto grandes cantidades de material estéril, produce la destrucción de áreas cultivadas y de otros patrimonios superficiales, puede alterar cursos de aguas y formar grandes lagunas para el material descartado.

 

* Afectación del entorno en general: la MCA transforma radicalmente el entorno, pierde su posible atracción escénica y se ve afectado por el ruido producido en las distintas operaciones, como por ejemplo en la trituración y en la molienda, en la generación de energía, en el transporte y en la carga y descarga de minerales y de material estéril sobrante de la mina y del ingenio.

 

* Contaminación del aire: el aire puede contaminarse con impurezas sólidas, por ejemplo polvo y combustibles tóxicos o inertes, capaces de penetrar hasta los pulmones, provenientes de diversas fases del proceso. También puede contaminarse el aire con vapores o gases de cianuros, mercurio, dióxido de azufre contenidos en gases residuales, procesos de combustión incompleta o emanaciones de charcos o lagunas de aguas no circulantes con materia orgánica en descomposición.

 

* Afectación de las aguas superficiales: los residuos sólidos finos provenientes del área de explotación pueden dar lugar a una elevación de la capa de sedimentos en los ríos de la zona. Diques y lagunas de oxidación mal construidas o mal mantenidos, o inadecuado manejo, almacenamiento o transporte de insumos (como combustibles, lubricantes, reactivos químicos y residuos líquidos) pueden conducir a la contaminación de las aguas superficiales.

 

* Afectación de las aguas subterráneas o freáticas: aguas contaminadas con aceite usado, con reactivos, con sales minerales provenientes de las pilas o botaderos de productos sólidos residuales de los procesos de tratamiento, así como aguas de lluvia contaminadas con contenidos de dichos botaderos, o aguas provenientes de pilas o diques de colas, o aguas de proceso contaminadas, pueden llegar a las aguas subterráneas. Además, puede haber un descenso en los niveles de estas aguas subterráneas cuando son fuente de abastecimiento de agua fresca para operaciones de tratamiento de minerales.

 

* Afectación de los suelos: la MCA implica la eliminación del suelo en el área de explotación, y produce un resecamiento del suelo en la zona circundante, así como una disminución del rendimiento agrícola y agropecuario. También suele provocar hundimientos y la formación de pantanos en caso de que el nivel de las aguas subterráneas vuelva a subir. Además, provoca la inhabilitación de suelos por apilamiento de material sobrante.

 

* Impacto sobre la flora: la MCA implica la eliminación de la vegetación en el área de las operaciones mineras, así como una destrucción parcial o una modificación de la flora en el área circunvecina, debido a la alteración del nivel freático. También puede provocar una presión sobre los bosques existentes en el área, que pueden verse destruidos por el proceso de explotación o por la expectativa de que éste tenga lugar.

 

* Impacto sobre la fauna: la fauna se ve perturbada y/o ahuyentada por el ruido y la contaminación del aire y del agua, la elevación del nivel de sedimentos en los ríos. Además, la erosión de los amontonamientos de residuos estériles puede afectar particularmente la vida acuática. Puede darse también envenenamiento por reactivos residuales contenidos en aguas provenientes de la zona de explotación.

 

* Impacto sobre las poblaciones: la MCA puede provocar conflictos por derechos de utilización de la tierra, dar lugar al surgimiento descontrolado de asentamientos humanos ocasionando una problemática social y destruir áreas de potencial turístico. Puede provocar una disminución en el rendimiento de las labores de pescadores y agricultores debido a envenenamiento y cambios en el curso de los ríos debido a la elevación de nivel por sedimentación. Por otra parte, la MCA puede provocar un impacto económico negativo por el desplazamiento de otras actividades económicas locales actuales y /o futuras.

 

* Cambios en el microclima: la MCA puede causar cambios en el microclima y puede provocar una multiplicación de agentes patógenos en charcos y áreas cubiertas por aguas estancadas.

 

* Impacto escénico posterior a la explotación: la MCA deja profundos cráteres en el paisaje. Su eliminación puede conllevar costos tan elevados que puedan impedir la explotación misma.

 

1.2. MINERÍA DE ORO A CIELO ABIERTO POR

LIXIVIACIÓN CON CIANURO

 

El creciente interés por la explotación de oro de parte de muy diversas compañías mineras se origina tanto en los aumentos en los precios del oro (una onza se cotiza actualmente a un precio cercano a los 395 dólares), que brindan un alto margen de utilidad, como en la reciente creación de métodos rentables en función de los costos de producción, para la extracción de oro en yacimientos sumamente pobres, gracias a la tecnología de extracción de oro por lixiviación con cianuro.

 

Según la DuPont Corporation (citado por Alberswerth), es económicamente viable extraer minerales con solamente 0.01 onzas de oro por cada tonelada de mineral.

 

Esta tecnología ha venido a substituir a la recuperación de oro por amalgamación con mercurio, proceso ineficiente en términos de recuperación, ya que permite solo un 60% de recuperación del mineral, en comparación con más de un 97% en caso de extracción con cianuro. (La amalgamación es el proceso mediante el cual el mineral se une con la sustancia utilizada, en este caso mercurio, para efectos de separarlo del resto del material.)

 

Según el Instituto del Oro (Gold Institute, citado por Young, 1993), la producción de oro por el proceso de extracción por lixiviación con cianuro aumentó de 468,284 onzas en 1979 a 9,4 millones de onzas en 1991.

 

Para alcanzar el nivel de producción de 1991, se trataron más de 683 millones de toneladas de mineral con cianuro.

 

1.2.1. La Tecnología de Extracción de Minerales por Lixiviación con Cianuro (Cyanide Heap Leach Mining)

 

Las operaciones mineras que utilizan la tecnología de extracción por lixiviación con cianuro (cyanide heap leach mining) en minas a cielo abierto se componen de seis elementos principales, que son:

 

* la fuente del mineral (an ore source),

* la plataforma (the pad) y el cúmulo (the heap),

* la solución de cianuro,

* un sistema de aplicación y recolección,

* los embalses de almacenamiento de solución (solution storage ponds),

* una planta para la recuperación de metales.

 

La mayoría de las operaciones que utilizan la extracción por lixiviación con cianuro usan la minería a cielo abierto para conseguir el mineral.

 

La minería a cielo abierto trastorna grandes extensiones de tierra.

 

Sin embargo, varias operaciones también usan material de desecho previamente extraído.

 

Se trituran las menas (rocas que contienen el mineral) y se les amontona en un cúmulo que se coloca sobre una plataforma de lixiviación (leach pad).

 

Los cúmulos de material triturado varían en su tamaño.

 

Un cúmulo pequeño puede estar constituido por 6 mil toneladas de mineral, mientras que un cúmulo grande puede tener hasta 600 mil toneladas, llegando a medir cientos de pies de alto y cientos de yardas de ancho.

 

Las plataformas de lixiviación pueden variar en tamaño.

 

Pueden tener aproximadamente entre uno y 50 acres (1 hectárea equivale a 2.471 acres).

 

El tamaño de la plataforma depende de la magnitud de la operación y la técnica de lixiviación.

 

Generalmente, las plataformas de lixiviación tienen un forro (liner) de materiales sintéticos y/o naturales que se usan para "tratar" de evitar filtraciones.

 

A veces, las operaciones utilizan forros dobles o triples.

 

El uso de varios forros efectivos es económicamente viable y ventajoso para el ambiente, dado que una plataforma con filtraciones pueden contaminar los recursos hídricos con cianuro.

 

Una vez que el mineral triturado es apilado en la plataforma de lixiviación, se le rocía uniformemente con una solución de cianuro.

 

Un sistema de regaderas dispersa la solución de cianuro a 0.005 galones por minuto por pie cuadrado (típicamente).

 

Para un cúmulo pequeño (de 200 por 200 pies), esta velocidad equivale a 200 galones por minuto.

 

La solución de cianuro contiene entre 0.3 y 5.0 libras de cianuro por tonelada de agua (entre 0.14 y 2.35 kg de cianuro por tonelada de agua), y tiene una concentración promedio de 0,05 por ciento (alrededor de 250 miligramos por litro de cianuro libre).

 

La solución de cianuro lixivia (lava y amalgama) las partículas microscópicas de oro del mineral mientras se filtra por el cúmulo.

 

Los ciclos de lixiviación duran desde unos cuantos días hasta unos cuantos meses, dependiendo del tamaño del cúmulo y de la calidad del mineral.

 

La solución de cianuro que contiene el oro –llamada la solución "encinta"- fluye por gravedad a un embalse de almacenamiento.

 

Desde el embalse de almacenamiento se usan bombas o zanjas con forros para llevar la solución hacia la planta de recuperación de metales.

 

Los métodos más usados para la recuperación del oro contenido en la solución "encinta" de cianuro son la precipitación con zinc (método Merrill – Crowe) y la absorción con carbón.

 

En el proceso de precipitación con zinc, se agrega zinc en polvo y sales de plomo a la solución "encinta".

 

El oro se precipita (se separa) de la solución mientras el zinc en polvo se combina con el cianuro.

 

Luego se funde el precipitado para recuperar el oro.

 

Los productos finales de este proceso son el oro en barras (gold ore bullion) y una solución de cianuro "estéril" (sin oro) (barren solution), la cual se transfiere con bombas a un embalse de almacenamiento.

 

También se origina material de desecho (slag material) que consiste en impurezas, incluyendo metales pesados.

 

Normalmente se descargan estas escorias en un cúmulo de material de desecho.

 

La alternativa preferida por la mayoría de las operaciones es la absorción con carbón, sobre todo en las operaciones más pequeñas y en aquellas en las que las cantidades de plata que viene asociada con el oro en la solución "encinta" son menores.

 

En este proceso, la solución encinta es impulsada por bombas a través de columnas de carbón activado.

 

El oro y la plata de la solución se adhieren al carbón, y la solución "estéril", que todavía contiene cianuro, se lleva a un embalse de almacenamiento.

 

El oro y la plata son separados del carbón por un tratamiento con soda cáustica caliente.

 

Después, la solución pasa por una célula que contiene un ánodo de acero inoxidable y un cátodo para chapar el metal.

 

El carbón gastado se reactiva en un horno para poder reutilizarlo.

 

En las operaciones de extracción por lixiviación se utilizan los embalses de almacenamiento para almacenar la solución de cianuro que luego se rociará sobre el cúmulo, sobre la solución "encinta" lixiviada del cúmulo y sobre la solución "estéril" que resultan del procesamiento del oro.

 

Por razones ambientales y económicas, todos los embalses de almacenamiento tienen forros para evitar escapes de la solución de cianuro.

 

Las operaciones de extracción por lixiviación con cianuro pueden usar un sistema "cerrado" o "abierto" para el manejo de la solución de cianuro.

 

En un sistema "abierto", se trata o se diluye la solución "estéril" que queda después de recuperar el oro, para cumplir con las normas aplicables de calidad de agua para concentraciones de cianuro y luego se descarga al ambiente.

 

En un sistema "cerrado" se reutiliza o se recicla la solución de "estéril" para minimizar la necesidad de más cianuro, y para cumplir con las normas ambientales que pueden ser aplicables en el sitio minero.

 

Varias operaciones grandes en tierras federales (de Estados Unidos) están valiéndose del sistema "cerrado".

 

1.3. IMPACTOS AMBIENTALES DE LA EXTRACCIÓN DE ORO POR LIXIVIACIÓN CON CIANURO

 

Las operaciones mineras que utilizan la tecnología de extracción con cianuro llevan implícitos altos impactos ambientales, que en muchos casos pueden ser catalogados de desastre ambiental.

 

1.3.1. Acerca de la documentación relativa al tema

 

El considerable y muchas veces hasta dramático impacto ambiental y social de este tipo de minería está ampliamente documentado.

 

Entre otros, se recomienda consultar a los siguientes autores: Alberswerth et al (op.cit.); AMIGRANSA (op.cit.); Bliss & Olson (op.cit.); Bravo (1994); Danuron Dickson (op.cit.); Emberson-Bain (op.cit.); Hartley (1995); Hocker (1989); Knudson (1990); Mineral Policy Center (1988); Mineral Policy Institute (op.cit.); Moody (op.cit.); Panos Institute (1996), Reece (1995); Sartorio de Ponte (op.cit.); U.S. Department of Labor (1981,), Young (1993).

 

Para el caso de Costa Rica, la única mina que ha operado con técnicas de cielo abierto ha sido la mina Macacona, por lo cual representa el único caso del que se pueden documentar impactos ambientales y sociales.

 

Sobre este caso, se recomienda consultar los siguientes documentos: ICEA (1989) y Umaña (1990).

 

1.3.2. Sobre el uso de cianuro en la minería que utiliza la extracción por lixiviación

 

Dada la alta toxicidad y reactividad natural del cianuro, la contención de esta sustancia es una de las preocupaciones primordiales de las minas en las que se utiliza la extracción por lixiviación.

 

Se han documentado los efectos perjudiciales del cianuro en los peces, la vida silvestre y los humanos.

 

a. Toxicidad del cianuro

 

Para las plantas y los animales, el cianuro es extremadamente tóxico. Derrames de cianuro pueden matar la vegetación e impactar la fotosíntesis y las capacidades reproductivas de las plantas.

 

En cuanto a los animales, el cianuro puede ser absorbido a través de la piel, ingerido o aspirado.

 

Concentraciones en el aire de 200 partes por millón (ppm) de cianuro de hidrógeno son letales para los animales, mientras que concentraciones tan bajas como 0.1 miligramos por litro (mg/l) son letales para especies acuáticas sensibles.

 

Concentraciones subletales también afectan los sistemas reproductivos, tanto de los animales como de las plantas.

 

Las dosis letales para humanos son, en caso de que sean ingeridas, de 1 a 3 mg/kg del peso corporal, en caso de ser asimilados, de 100-300 mg/kg, y de 100-300 ppm si son aspirados.

 

Esto significa que una porción de cianuro más pequeña que un grano de arroz sería suficiente para matar a un adulto.

 

La exposición a largo plazo a una dosis subletal podría ocasionar dolores de cabeza, pérdida del apetito, debilidad, náuseas, vértigo e irritación de los ojos y del sistema respiratorio.

 

Hay que tener mucho cuidado al manejar el cianuro, para efectos de prevenir el contacto dañino de parte de los trabajadores.

 

Sin embargo, según la industria, no hay ningún caso de fatalidades humanas en las minas que usan las técnicas de lixiviación con cianuro.

 

Ante este hecho, utilizado frecuentemente como un argumento por las compañías mineras, Philip Hocker (op.cit.) señala: "limitar nuestra preocupación por el cianuro al hecho de que no hayan sido reportadas muertes humanas es caer en lo que los bioquímicos llaman en la teoría de toxicología "los muertos en las calles": la actitud según la cual, si no se ven cadáveres, todo está en orden. A pesar de la ausencia de cadáveres humanos, hay evidencia de que no todo está en orden".

 

Los trabajadores mineros suelen tener contacto con el cianuro, sobre todo durante la preparación de la solución de cianuro y la recuperación del oro de la solución.

 

Para los trabajadores mineros, los riesgos son el polvo de cianuro, los vapores de cianuro (HCN) en el aire provenientes de la solución de cianuro y el contacto de la solución de cianuro con la piel.

 

1.3.3. Acerca del impacto sobre la vida silvestre y las aguas

 

Aunque son rentables para las compañías mineras, las minas que utilizan la extracción por lixiviación con cianuro son bombas de tiempo para el medio ambiente, tal y como lo indica el amplio estudio de la National Wildlife Federation de los Estados Unidos (Alberswerth et al, 1992), del cual citamos a continuación las principales preocupaciones:

 

* A la vez que se extraen millones de toneladas de mineral de minas a cielo abierto y se les trata con millones de galones de solución de cianuro, las operaciones que utilizan la extracción por lixiviación con cianuro trastornan los hábitats de la vida silvestre y las cuencas hidrográficas, y pueden redundar en una multitud de riesgos para la salud y el ambiente. Estos impactos pueden manifestarse durante varias fases de la operación.

 

* Los estanques de cianuro seducen a la vida silvestre. Ha sido registrada frecuentemente la muerte de animales silvestres, en especial aves, atraídos por el señuelo de los espejos de agua de esos estanques. La extensión generalizada de la mortalidad de animales silvestres en las instalaciones que utilizan dicho proceso ha provocado la preocupación del Servicio de Vida Silvestre y Pesquerías de los Estados Unidos, a pesar de que existen técnicas para evitar la muerte de animales silvestres, por ejemplo cercas y redes que cubren las plataformas de lixiviación y los embalses de almacenamiento, para impedir que las aves y los mamíferos entren en contacto con la solución venenosa.

 

* Después de la lixiviación, el cúmulo de mineral ya procesado contiene todavía vestigios de la altamente tóxica solución de cianuro, así como de metales pesados concentrados que han sido precipitados del mineral. Muchas operaciones optan por tratar los desechos contaminados con cianuro enjuagando con agua fresca el cúmulo hasta que la concentración de cianuro baje a un nivel inferior al máximo permitido (este nivel varía entre los estados y países). Una vez que la concentración de cianuro baja al nivel permitido, normalmente se deja en el lugar el material ya procesado, se compacta y puede que se haga o no se haga el esfuerzo de reconstruir ecológicamente el sitio.

 

* Si no se enjuaga totalmente el mineral usado y la roca de desecho, o si se le deja sin tratar, el cianuro puede seguir filtrándose al medio ambiente. Tanto el cianuro como los metales pesados liberados por él (entre ellos se encuentran arsénico, antimonio, cadmio, cromo, plomo, níquel, selenio, talio) y otras sustancias tóxicas que se encuentran en el cúmulo y los lixiviados (por ejemplo sulfuros), son una amenaza para las quebradas, ríos o lagos, para las fuentes subterráneas de agua y para los peces, la vida silvestre y a las plantas (citado también por Hartley,1995).

 

Otros autores llaman la atención sobre lo siguiente:

 

* Las soluciones de cianuro utilizadas en la minería pueden filtrarse a las aguas subterráneas (freáticas) (Engelhardt, 1989, citado por Hocker, 1989; Hilliard, 1994).

 

* Los problemas a largo plazo derivados de la lixiviación de metales pesados de los cúmulos de desechos de las operaciones que utilizan la extracción por lixiviación con cianuro probablemente exceden el impacto directo del cianuro en sí (Hocker, 1989).

 

Aún en los Estados Unidos, las actuales regulaciones federales y estatales no abordan de manera adecuada los impactos de la minería que utiliza la extracción por lixiviación con cianuro. A pesar del gran aumento en el número de actividades mineras de extracción de oro y de los impactos conocidos de estas actividades, los organismos reguladores a nivel federal y estatal no se han apresurado a abordar estos problemas.

 

1.3.4. Acerca de los accidentes propios de la minería de oro a cielo abierto por lixiviación con cianuro

 

1.3.4.1. Sobre los escapes de cianuro al medio ambiente

 

El cianuro utilizado en el proceso de extracción por lixiviación puede ocasionar — y ocasiona– daños ambientales. Las dos clases más comunes de escapes de cianuro al medio ambiente en operaciones de extracción por lixiviación resultan de:

 

a. Forros (geomembranas colocados debajo de los cúmulos y los estanques) que permiten filtraciones debido a un diseño inadecuado, a defectos de manufactura, a inadecuada instalación y/o a daños (agujeros) producidos durante el proceso de operación.

 

En su excelente reseña sobre los forros (geomembranas) utilizadas por la minería de oro, Reece (op.cit.) afirma: "Todos los forros tienen escapes. Esa es la cosa más importante a comprender acerca de las geomembranas usadas en la minería que utiliza la extracción por lixiviación con cianuro. La única diferencia entre ellas es que algunas han tenido filtraciones y otras las tendrán" (en cursiva en el original).

 

b. Soluciones que se desbordan de los embalses de almacenamiento. Estos escapes causan daños a las plantas y a los animales que tienen contacto con concentraciones letales de la solución de cianuro, y representan una amenaza a largo plazo para las aguas subterráneas (freáticas).

 

Generalmente, los embalses de almacenamiento son diseñados para resistir grandes tormentas y crecidas. Sin embargo, no siempre impiden los desbordamientos. Los metales pesados y el agua contaminada con cianuro que escapan de un embalse de almacenamiento ocasionan mayores daños cuando fluyen directamente a cursos naturales de agua.

 

La solución que escapa puede ser suficiente para matar peces y otras formas de vida acuática, o para contaminar recursos de agua potable.

 

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EFECTOS SANITARIOS Y AMBIENTALES DEL CIANURO Y OTRAS SUSTANCIAS

 

Por Dr. Raúl A. Montenegro

 Biólogo

 

Efectos de sustancias empleadas en el método de lixiviación con cianuro.

 

El cianuro impacta la biota y los seres humanos a bajas, medias y altas dosis.

 

El cianuro es fitotóxico e interfiere en la fotosíntesis de las plantas verdes.

 

Este impacto es muy grave en la Patagonia, pues las bajas temperaturas implican en general metabolismos más bajos, y por lo tanto menor velocidad de recuperación.

 

No es lo mismo un impacto por cianuro en ambientes con tasas de renovación biótica intensa que en ambientes con severas restricciones ambientales.

 

A nivel de organismos animales el cianuro puede ser absorbido por piel, ingerido e ingresar al aparato digestivo, o inhalado.

 

Concentraciones de cianuro de hidrógeno de 200 ppm son letales para muchos animales.

 

En ambiente acuático concentraciones tan bajas como 0,1 miligramo por litro afectan la biota acuática más sensible. Peces y aves son muy sensibles.

 

En 1980 la Agencia de Protección Ambiental de los Estados Unidos, EPA, estableció un valor máximo permisible de cianuro libre, para la protección de la vida acuática, de 3,5 ug/l para un promedio de 24 horas, y un límite máximo, en todo momento, de 52 ug/l (14).

 

La DL50 para ser humano es de 1 a 3 mg/kg (oral).

 

Sin embargo, en ser humano y otras especies vivas además de los efectos agudos también se producen efectos crónicos por exposición a dosis subletales (10).

 

Estos impactos son poco conocidos, y pueden agregarse a impactos preexistentes.

 

Las dosis subletales suelen producir cefalea, pérdida del apetito, debilidad, naúseas, vértigo e irritación de los ojos y del sistema respiratorio en personas contaminadas (14).

 

El cianuro y sus derivados pueden por lo tanto afectar la biodiversidad y la biomasa activa del ecosistema, creando grandes crisis a nivel de ambientes acuáticos.

 

En este caso también se aplica la observación que hicimos para bosques y otras formaciones vegetales.

 

Si bien los efectos de los tóxicos disminuyen con la temperatura del medio que los contiene, la alta sensibilidad de los peces al cianuro hace que su recuperación poblacional sea más lenta a bajas temperaturas.

 

Toda mina de oro con operaciones a base de cianuro tienen un impacto local y de corto plazo, pero también otro mucho más preocupante, el de mediano y largo plazo.

 

En estos casos los residuos de la mina actúan como "bombas químicas demoradas".

 

El cianuro es muy persistente, y puede provocar verdaderas catástrofes incluso muchos años después de cerrada la mina.

 

Las minas que utilizan el método de Merrill-Crowe para la recuperación del oro emplean además importantes cantidades de zinc y de plomo.

 

Sus residuos pueden contaminar principalmente las aguas superficiales y subterráneas, el suelo y la biota.

 

La exposición al plomo en mujeres embarazadas produce alteraciones en el desarrollo fetal.

 

Se pueden producir nacimientos antes de término, reducción del peso al nacer y disminución del IQ en el niño (IQ = Cociente de Inteligencia) (18).

 

Esto ha sido demostrado en 28 trabajos epidemiológicos realizados en Europa, Nueva Zelandia y Australia (24)(25).

 

Los niños pueden absorber hasta el 50% del plomo contenido en los alimentos y el agua, mientras que en los adultos esta absorción se reduce al 10% (22).

 

Los niños son más susceptibles al efecto neurotóxico del plomo que los adultos (24).

 

La exposición al plomo también afecta el desarrollo de los niños mayores.

 

En adultos la exposición al plomo puede aumentar la presión arterial.

 

Se considera que a altas dosis el plomo puede afectar gravemente el sistema nervioso y los riñones tanto de adultos como de niños.

 

También provoca abortos espontáneos en mujeres embarazadas, y trastornos reproductivos en el hombre.

 

El plomo y los compuestos del plomo son considerados por la Agencia Internacional de Investigación sobre el Cáncer, IARC, como posibles cancerígenos para el ser humano (grupo 2B).

 

La American Conference of Governmental Industrial Hygienist, por su parte, lo clasifica como “cancerígeno confirmado en animales de laboratorio” (Grupo A3) (16).

 

En cuanto al zinc, altas exposiciones pueden afectar el sistema digestivo.

 

No se lo ha reportado como cancerígeno ni productor de malformaciones durante el embarazo.

 

Compuestos como el cromato de zinc, en tanto, son considerados cancerígenos humanos ciertos por el IARC (Grupo 1) (18).

 

El carbón activado que ha sido utilizado para absorber contaminantes es otra fuente de riesgo.

 

Mal gestionado, sus restos pueden liberar tóxicos.

 

 

Artículo extraído de www.funam.org.ar

 

Publicado por: noalamina

CÚMULOS DE ORO, LAGUNAS DE VENENO. MANANTIALES DE CIANURO

 

Por Philip M. Hocker *

 

El bajo costo y la extendida aplicación de la lixiviación de cúmulos, la carrera por nuevos yacimientos y la flexibilidad general de la Ley Minera y de los responsables gubernamentales, dan lugar a una peligrosa sinergia. Centenares de regiones silvestres y rutas de paso de la vida silvestre son vulnerables a la minería de oro a cielo abierto, gracias a la lixiviación con cianuro.

 

Mientras parte de este auge se atribuye al engrandecimiento o a la reapertura de antiguas minas, en gran parte es resultado de una impresionante revolución tecnológica: la aplicación al mineral de oro de una antigua técnica minera llamada "lixiviación de cúmulo", en la cual se rocía una solución de cianuro sobre vastos cúmulos de mineral expuestos al aire libre a fin de extraer el oro. Pero hay un lado de la lixiviación de cúmulo que no brilla: sus impactos ambientales.

 

 

El Oro y El Cianuro

 

La minería de oro siempre requiere la extracción del oro mismo de una masa mucho más grande de mineral rocoso. Cuando el oro aparece en granos bastante gruesos en un cauce de grava, el proceso de "lavado en batea" hace posible extraerlo por medio de la gravedad. Cuando el oro procede de fuentes más rocosas (mineral más pobre), hacen falta métodos más sofisticados.

 

La mayoría de las minas más profundas explotadas en los Estados Unidos durante las fiebres del oro del siglo XIX se valieron de la amalgamación con mercurio para concentrar el oro en polvo después de triturar el cuarzo en un molino. Aún hoy en día, los residuos de la amalgamación con mercurio están presentes en el ambiente, contaminando muchos arroyos, tanto en las montañas Apalaches como en el Oeste.

 

Además de los daños ambientales, el proceso con mercurio era ineficiente. Una típica recuperación del oro de la mina era de un 60%. Los inventores buscaron otro método, y en Escocia, en 1887, fue desarrollado un proceso que utilizó por primera vez el cianuro; fue empleado inmediatamente en los nuevos campos auríferos de Witwatersrand en Sudáfrica. Con la mayor eficiencia de la extracción con cianuro, más de 97% en los molinos, resultó rentable explotar minerales de mucho más baja ley.

 

Exquisitamente tóxico

 

Pero el cianuro se conoce mejor por ser un veneno extremadamente tóxico que por su impacto en la historia económica de la minería de oro en Sudáfrica, y con razón. El cianuro de sodio es "uno de los venenos letales de más rápida acción y es bien conocido por el público por desastres tales como el suicidio colectivo de Jonestown y las muertes provocadas por el Tylenol contaminado con cianuro." En una dosis letal, que para los seres humanos puede ser tan pequeña como una cucharada de solución de 2% cianuro, los síntomas se manifiestan en segundos. Pronto sigue la muerte.

 

Sin embargo, los mineros afirman que no constan casos de ninguna muerte de un ser humano a causa de un accidente con cianuro, que el cianuro se descompone rápidamente en el medio, y que el cianuro es un componente natural de muchos procesos biológicos. Por qué agitarse tanto?

Y tienen razón. No obstante, el asunto es más complicado. En primer lugar, el término general, "cianuro", se refiere a varios compuestos. Todos tienen el ion fundamental CN- en común, lo que es el carbón combinado con el nitrógeno, pero aparte de esta similitud las diferentes combinaciones tienen propiedades que varían ampliamente. La mayoría de la atención pública y reguladora se dirige al gas extremadamente tóxico de cianuro de hidrógeno y el compuesto simple NaCN, el cianuro de sodio, la forma utilizada en la minería como sólido o como solución líquida.

 

 

A diferencia de muchos otros químicos que son dañinos para el medio ambiente, no se conoce que el cianuro se bioacumule – es decir, no se acumula en los tejidos animales – . Por lo general no se considera que cause mutaciones ni que sea un agente cancerígeno, aunque hacen falta más investigaciones sobre el tema. La mayoría del cianuro ingerido – algunos alimentos comunes contienen pequeñas cantidades – se descompone naturalmente. Sólo es mortífero cuando se consume una dosis letal de una vez; entonces bloquea el transporte del oxígeno a través de las paredes celulares. En efecto, la víctima se asfixia a pesar de tener sangre totalmente oxigenada; el sistema nervioso central es el primer órgano que sucumbe.

 

En el ambiente natural, la mayoría de la descomposición del cianuro es inocua: se descompone al estar expuesto a la luz del sol o a condiciones de pH neutral. Sin embargo, hay evidencias sustanciales de que el cianuro persiste en las aguas freáticas, en las colas o en los cúmulos de lixiviación abandonados, particularmente donde se mantienen las condiciones alcalinas.

 

Dado el mecanismo químico de su toxicidad, no es de extrañar que los peces sean particularmente sensibles al cianuro en soluciones líquidas. Las concentraciones de cianuro de hidrógeno que superan 0,1 miligramos por litro pueden ser letales a especies sensibles de peces, y se ha demostrado que concentraciones equivalentes a una ventiava parte de ese nivel inhiben la reproducción de los peces. Los criterios establecidos en 1980 por la Environmental Protection Agency (Oficina para la Protección del Medio Ambiente de los EE.UU, EPA por sus siglas en inglés) para la vida acuática de agua dulce con respecto al cianuro libre, permiten un máximo de 3,5 microgramos por litro por un promedio de 24 horas, con un límite de 52 microgramos por litro en todo momento.

 

Tanto la atención pública como la respuesta de la industria minera se han enfocado en el espectro de muertes de seres humanos por el cianuro. Se ha considerado que sus efectos de salud a largo plazo son menores en comparación con la amenaza de una muerte inmediata, y son por lo tanto ignorados. Empero, hay buenos motivos para sospechar que un compuesto tan agresivo como el cianuro en dosis letales, también tiene efectos serios de salud en condiciones de una exposición crónica de bajos niveles a largo plazo. Se han observado correlaciones entre la absorción crónica de bajos niveles y enfermedades específicas en los humanos, y experimentos con animales han demostrado daños progresivos a los tejidos, tales como los del sistema nervioso.

 

Y hay mucho que simplemente todavía se desconoce sobre el cianuro y sus efectos. Ya hemos visto el alto precio de esta ignorancia: "Hay muy poca información sobre las interacciones entre el cianuro y las aves," informó un estudio comprensivo en 1978.

 

Trágicamente, desde entonces, ha surgido mucha evidencia empírica. Miles de aves han muerto como consecuencia de ingerir el agua de lagunas abiertas de cianuro en los sitios mineros, ya que como aprendimos después, los aves son altamente sensibles al cianuro.

 

Lixiviación de cúmulos

 

Por siglos, los mineros han buscado maneras de extraer el metal de los minerales sin tener que excavar el mineral del suelo, molerlo hasta convertirlo en un polvo fino y tratarlo en instalaciones caras dentro de un molino.

 

Llevando este sueño hasta sus límites, esta ambición dio lugar a la minería "in situ", en la cual se inyecta al mineral una solución química a través de pozos perforados en la tierra, para extraerla por medio de bombas de los pozos de extracción perforados en el mineral a cierta distancia. Este proceso depende de que el mineral sea naturalmente poroso, o que sea fracturado en el lugar por explosiones de dinamita.

 

Se ha tratado de aplicar tal proceso (recuperación del oro por inyección de cianuro) en Colorado, pero no es de uso comercial. La US Bureau of Mines (Oficina de Minas de los EE.UU.) sugiere que sería conveniente intentarlo; se hacen la vista gorda de las posibles amenazas de una contaminación masiva de las aguas freáticas.

 

Desde el punto de vista de los mineros, la mejor alternativa que le sigue a la minería in situ es el amontonamiento del mineral en grandes cúmulos y su aspersión con una solución que extraiga el metal. Trasladar un líquido que contiene el metal es más económico que mover masas de mineral, y se puede extraer el metal a fin de producir un producto de alta calidad. Esta técnica, conocida como "lixiviación en depósito" ha sido utilizada en la minería de cobre desde su inicio en el área del río Tinto en España cerca de 1750. Para el caso del cobre, el ácido sulfúrico es el químico común de lixiviación. Esto trae su propio conjunto de peligros ambientales…pero eso es otro cuento.

 

En 1969, la US Bureau of Mines (Oficina de Minas de los Estados Unidos) propuso el sistema de remojo con cianuro al aire libre como un método económico de tratar grandes volúmenes de minerales de oro de baja ley. La sugerencia llegó en un buen momento. Los costos crecientes de mano de obra hicieron que las minas a cielo abierto fueron más competitivas que las minas subterráneas que requerían grandes cantidades de mano de obra, y se hicieron nuevos descubrimientos de grandes volúmenes de mineral de oro de baja ley. Los bajos costos y la capacidad de procesar cantidades inmensas de material que caracterizaban la nueva técnica, conocida después como "lixiviación de cúmulos", llamó la atención inmediatamente. Su uso se ha acelerado en la medida en que se ha desarrollado la capacidad de manejar esta nueva tecnología.

 

Empezando de cero a comienzos de los años 70, la lixiviación de cúmulos llegó a ser una industria que trató casi 4 millones de toneladas en 1980 – una tercera parte de todo el oro procesado en el país- . Para 1987 la tasa anual aumentó a 65 millones de toneladas. La lixiviación en cubo (también con el uso de cianuro) se había triplicado en esos 7 años, pero la lixiviación de cúmulos aumentó por 16. La tasa de crecimiento sigue en aumento.

 

Aun así, para tener una perspectiva, la lixiviación de cúmulos y en depósitos de mineral en la industria de cobre utiliza muchas veces más mineral que la industria aurífera y está creciendo rápidamente, aunque no tan explosivamente como en el caso del oro. (Un "cúmulo" es mineral amontonado sobre un forro (geomembrana) impermeable – o que supuestamente es impermeable – ; un depósito es simplemente mineral colocado sobre la superficie de la tierra.)

 

Los niveles de concentración de cianuro usado en la lixiviación con cianuro son bastante bajos: de un 0,015% a un 0,25% de cianuro de sodio en relación a su peso en la solución.

 

Es una creencia común en la industria minera que las soluciones no presentan un verdadero peligro.

 

De hecho, a los gerentes de las minas que realizan la lixiviación de cúmulos les gusta decir a los visitantes que podrían tomarse el agua de las lagunas de solución sin sufrir mayores efectos. No obstante, simples cálculos demuestran que, de hecho, menos de un cuarto de la solución de lixiviación de baja concentración contiene una dosis letal.

 

La rapidez de la expansión de la minería de oro en los años 80, y de la creciente exposición del ambiente a riesgos desconocidos, se puede apreciar en función de los aumentos en el uso del cianuro de sodio: el consumo norteamericano de cianuro – principalmente en la industria minera – se ha incrementado de 142 millones de libras (63.9 millones de kilogramos) en 1988 a 215 millones (96.75 millones de kilogramos) en 1989, un aumento de un 51% en un sólo año. Se calcula que la demanda norteamericana en 1990 será de 254 millones de libras (114.3 millones de kilogramos). Recientemente, DuPont reconoció que la demanda mundial excederá la capacidad de producción de vez en cuando en los próximos 5 años, a pesar del hecho de que desde 1986 la capacidad manufacturera se ha triplicado.

 

Problemas

 

Ya que el cianuro es tan notoriamente tóxico, la industria minera está acostumbrada a tomar medidas preventivas. Cualquier discusión sobre el cianuro tiene que desembocar en el hecho de que no hay ningún caso reportado de una muerte humana provocada por envenenamiento accidental con cianuro en la industria minera. Este es un récord impresionante, y da crédito al cuidado y a la capacitación de muchos usuarios y fabricantes, particularmente de DuPont.

 

Sin embargo, limitar nuestra preocupación sobre el cianuro a las fatalidades humanas es caer víctima a lo que un bioquímico denomina la teoría de toxicología de "cadáveres en la calle": la actitud de que mientras no se vean cadáveres, todo está bien. A pesar de la ausencia de cadáveres humanos, hay indicios de que no todo está bien.

 

La evidencia más dramática ha sido la muerte de aves por envenenamiento con cianuro en los sitios mineros. Se han reportado miles de muertes de aves acuáticas por envenenamiento con cianuro; se supone que se han ocultado más muertes, pero es posible que nunca lo sepamos. Aún más preocupante es el número desconocido de aves enfermas que han logrado volar de las lagunas envenenadas, sólo para morir en otro sitio.

La industria minera ha intentado reducir el número de víctimas, principalmente tratando de ahuyentar a las aves de las lagunas usando banderas y matracas, y respondiendo con ira que las muertes de aves acuáticas se han reducido a números insignificantes. No obstante, las discusiones con funcionarios del Departamento de Vida Silvestre (de los Estados Unidos) indican que la cooperación es todavía limitada y a regañadientes. El Estado de Nevada ha adoptado un Memorandum que sólo exige que las lagunas de soluciones tóxicas "tengan una cobertura de manera que se evite, o por lo menos se inhiba, el acceso de las aves," y que las lagunas "sean hechas en forma no atractiva para la vida silvestre."

 

 

La flexibilidad de esta política de la agencia de vida silvestre del Estado de Nevada puede ser consecuencia de que en realidad fue elaborada por la Asociación Minera de Nevada. Los fiscales de las tierras federales, con una flexibilidad semejante, sistemáticamente fallan en notificar a las agencias de vida silvestre acerca de las propuestas para la apertura de minas nuevas, lo que impide planificar medidas preventivas.

 

Hay otras amenazas más sutiles del uso generalizado del cianuro, además de la muerte de aves y otras formas de vida silvestre.

 

Numerosos escapes en los forros colocados por debajo de los cúmulos han sido reportados.

 

En varios casos, los escapes han ocasionado la contaminación de fuentes de agua potable.

 

Pero probablemente hay muchos escapes más que continuamente inyectan una solución de cianuro hacia, y en, las aguas freáticas, y que pasan desapercibidos.

 

Una capa de material impermeable es colocada por debajo de cada cúmulo de mineral de oro, para asegurarse de que la solución de cianuro que contiene el oro acabe en el equipo de tratamiento, y no en el suelo.

 

A fin y al cabo, la recuperación del oro es la meta de la operación.

 

Sin embargo, mientras que hay un incentivo para recuperar la solución, hay otro incentivo para minimizar el costo del forro. "Atajos" en la construcción del forro ahorran dinero en el corto plazo.

 

"Muchos forros de las plataformas son perforados durante la construcción del cúmulo," hace ver un artículo de la industria.

 

Las primeras operaciones de lixiviación de cúmulos solían utilizar forros de arcilla, los cuales, en la práctica, son extremadamente difíciles de mantener sin que tengan escapes.

 

Hoy en día, membranas sintéticas son comúnmente utilizadas como forros, normalmente de un polietileno de alta densidad.

 

Sin embargo, ya que los cúmulos de mineral a ser lixiviados se acumulan progresivamente para alcanzar hasta 150 pies (45.45 metros) de altura, muchos forros pueden fallar debido al asentamiento progresivo y al rompimiento provocado por el peso masivo del material sobre la delgada geomembrana.

 

Se han realizado muy pocos estudios prácticos sobre el comportamiento de las geomembranas bajo estas circunstancias.

 

En la lixiviación del cobre, a veces se valen de "depósitos", cúmulos que simplemente se colocan en el suelo sin forro.

 

Cuando se ha recomendado la colocación de forros por debajo de los depósitos de mineral de cobre para proteger las aguas freáticas, la respuesta de la industria ha sido que: "…no ha sido demostrado que (los forros) sean viables para operaciones que cubren centenares de hectáreas y que contienen millones de toneladas de mineral. El tamaño masivo de tales operaciones puede redundar en fuerzas cortantes que destruirían la integridad del forro."

 

Si no se puede confiar en los forros por debajo de los depósitos de mineral de cobre, ¿por qué, entonces, debemos confiar en los forros colocados por debajo de los cúmulos de mineral de oro que son de un tamaño comparable?

 

El cianuro puede derramarse de otras maneras más sencillas.

 

En una operación minera a pequeña escala, un barril de químicos puede ser vertido a un riachuelo.

 

Un operador descuidado puede pasar por alto una válvula mal ajustada en el complejo circuito de tuberías de un sitio grande de lixiviación y no darse cuenta hasta que decenas de litros de cianuro se hayan filtrado al suelo. Fuertes lluvias pueden rebalsar el sistema de lagunas y tuberías y arrastrar soluciones tóxicas río abajo.

 

Se han registrado ejemplos de todos estos tipos de incidentes.

 

Para prevenir de una manera segura los daños ambientales, una mina y una planta de lixiviación de cúmulos tendría que preocuparse, por lo menos, de lo siguiente:

 

-El manejo de precipitaciones (lluvias), para evitar que el flujo de aguas pluviales en el sistema de lixiviación con cianuro provoque desbordes de la solución de lixiviación hacia los ríos y las aguas freáticas.

 

-Un control de las aguas superficiales para desviar, permanentemente, las corrientes de agua y los efluentes alrededor del área minera, y prevenir que los sedimentos lleguen a los ríos.

 

-Un sistema de monitoreo de escapes por debajo de la plataforma de lixiviación y en el sistema entero de tuberías.

 

Se debe exigir un forro sintético doble sobre un sustrato de arcilla especialmente diseñado, con monoriteo de escapes entre cada uno de los tres forros.

 

El sistema debe ser cerrado una vez que se detecte un escape en el primer forro, hasta que esté reparado.

 

-Un diseño seguro contra fallas en el sistema entero del proceso, para que cualquier derrame causado por errores del operario puede ser contenido.

 

-El establecimiento de pozos de monitoreo en las aguas freáticas, con pruebas frecuentes.

 

Se deben establecer varios pozos en elevaciones más bajas con por lo menos un pozo que sirva de patrón en elevaciones más altas.

 

-La protección de la vida silvestre, incluyendo medidas absolutas de prevención física de cualquier acceso de vida silvestre a las lagunas de solución de cianuro o a las de colas (desechos), donde las concentraciones excedan la norma estatal de calidad de agua.

 

-El saneamiento y la reconstrucción ecológica del sitio, con medidas para prevenir el drenaje ácido y la lixiviación de metales tóxicos de los cúmulos abandonados de desechos mineros y de los cúmulos lixiviados.

 

Puede que esto requiera controles de escorrentía, el tratamiento de los lixiviados de los desechos, o el encapsulamiento de los cúmulos de desechos con capas impermeables de arcilla.

 

Un programa de monitoreo de largo plazo debe ser un requisito para todos los sitios mineros al terminar las operaciones y cerrar la mina. Esto debe incluir pruebas de las aguas superficiales y subterráneas, y un plan para la acción correctiva si se da un drenaje ácido o tóxico.

 

Fondos de garantía para que estas medidas puedan ser implementadas deben ser requeridos antes de que se permita el inicio de una operación minera, para que los contribuyentes no tengan que soportar la carga de los costos de saneamiento después de que el brillo de la operación se empañe.

 

Mas allá del Cianuro

 

Los impactos mencionados en este artículo son solamente los impactos inmediatos de la minería de oro por lixiviación con cianuro.

 

Los problemas a largo plazo derivados de la lixiviación de metales pesados de los cúmulos de desechos de las operaciones que utilizan la extracción por lixiviación con cianuro probablemente exceden el impacto directo del cianuro en sí.

 

 

El bajo costo y la extendida aplicación de la lixiviación de cúmulos, la carrera por nuevos yacimientos y la flexibilidad general de la Ley Minera y de los responsables gubernamentales, dan lugar a una peligrosa sinergia. Centenares de regiones silvestres y rutas de paso de la vida silvestre son vulnerables a la minería de oro a cielo abierto, gracias a la lixiviación con cianuro.

 

Pero no son directamente las fallas de la tecnología de extracción con cianuro ni el cianuro en sí a quienes hay que culpar. Es preferible culpar a una serie de leyes y a una serie de mentalidades que permiten a las casualidades de la geología decidir si un área será explotada o no, en vez de utilizar un proceso inteligente de planeamiento de actividades múltiples que permitan sopesar su valor en relación al de los minerales que se pretenden explotar.

 

El Veredicto

 

¿Es injustificado en parte el temor hacia el uso del cianuro en la minería? Sí, técnicamente, lo es.

 

¿Tenemos el conocimiento necesario para aceptar los riesgos que actualmente estamos corriendo con el uso de este veneno agresivo? No, en definitiva no.

 

¿Están actuando responsablemente y con firmeza los órganos gubernamentales de quienes dependemos para controlar los riesgos?No, tristemente no lo están.

 

Los requisitos de diseño son inadecuados, la inspección de la dirección correspondiente es mínima, la aplicación de la ley y las multas no son más que palabras.

 

Ya que los derrames han ocurrido básicamente en sitio remotos, ya que las víctimas no han sido humanas, es que no hemos tomado plena conciencia de este problema.

 

Estamos rociando por todo el medio ambiente decenas de miles de toneladas de uno de los venenos más peligrosos conocidos por la humanidad.

 

Habrán más muertes si no se emplea un control estricto sobre este programa, y las muertes no serán solamente de aves y animales.

 

Los fabricantes de cianuro, los usuarios y los órganos reguladores necesitan adoptar una actitud de: "Sí, tenemos un problema; así lo vamos a resolver; venga para que veamos."

 

Pero en muchos casos, la respuesta es, "No hay ningún problema. Váyase." Obscenidad suprimida.

 

Esa actitud no va a tranquilizar a la opinión pública, y cuando los derrames ocurran, la reacción será amarga. El asunto no debería llegar a ese punto. No es necesario. Pero me temo que así terminará.-

 

Nota:

Tomado de: Materiales Educativos del Mineral Policy Center (Centro de Policía Mineral),Otoño 1989, pp.6-11. Traducción libre hecha por la Asociación Ecologista Costarricense-Amigos de la Tierra Costa Rica. Los párrafos en negrita han sido resaltados por el editor del artículo

Este artículo es fruto de las investigaciones del Mineral Policy Center en Washington y en varios sitios mineros, realizados a lo largo de los últimos 18 meses. Les agradecemos a Frederick W. de Vries, de E.I. duPont de Nemours & Company, Susan van Kirk, Jim Jensen de MEIC, Dr. Glenn Miller, Steve Botts de Newmont, varios funcionarios de agencias anónimas y al personal del Congreso por su asistencia y fuentes de datos. En particular queremos agradecerle al representante George Miller por sus esfuerzos en un intento de reducir el número de muertes de aves migratorias. Las opiniones manifestadas en este artículo son las del autor, y al expresar mi agradecimiento a estos amigos no es mi intención implicar que ellos estén de acuerdo con las mismas.

 

Publicado por: noalamina

EL SAQUEO MINERO

Ecología y Medio Ambiente

 

Por G. Tyler Miller, Jr.

 

“ Las empresas con base en los países desarrollados obtienen al final la mayor parte de las ganancias y, en el proceso, con frecuencia provocan fuerte degradación natural y contaminación ambiental en los países subdesarrollados. El crecimiento económico en esos países exportadores de minerales, queda anulado cuando piden prestado dinero a los países desarrollados para comprar productos terminados de importación de alto precio y fabricado con los minerales que tuvieron que vender a precios demasiado bajos.”

 “cada año la economía de Estados Unidos necesita de más de 4.800 millones de toneladas métricas de minerales, combustibles y no combustibles. Esto quiere decir que cada doce meses se deben obtener 19 toneladas de recursos minerales por cada ciudadano estadounidense, tan sólo para que sostenga su nivel actual de vida, a menos que el país cambie de una economía de desperdicio y desecho a una de Tierra sustentable”….

 

Esta irónica ecuación reconocida por la propia intelectualidad norteamericana marca el paradigma de los países subdesarrollados que pagan todos los años 43.000 millones de dólares por intereses de su deuda a pesar de contar con valiosísimos recursos que no saben defender ni valorar.

 

En las universidades del país del norte se estudian estas contradicciones con increíble perplejidad.

 

Mientras tanto, continúa la concentración de más poder económico de los países del Norte a expensas del saqueado Sur.

 

Esto se debe a la necesidad que tienen estos países de almacenar minerales críticos y estratégicos, entre ellos el oro, reservas que “deberán ser lo bastante grandes para sostener una guerra convencional durante tres años”, incluso el peso de una gran contienda mundial.

 

El despilfarro de Estados Unidos obliga a esta nación a un sistemático globalizado rapiñaje de los insumos del mundo subdesarrollado.

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Publicado por: humbertoesquel

 

EL CIANURO EN MINERIA ES SEGURO… QUE TE MATA

 

El cianuro en minería es muy seguro. Dentro de las 10 principales catástrofes tóxicas de los últimos 5 años el 40% es por cianuro.

 

Las principales catástrofes tóxicas de los últimos cinco años Diario Clarín – Argentina 25 de Noviembre de 2005

https://www.clarin.com/diario/2005/11/25/um/m-01096132.htm

 

20 de abril de 2004: Un escape de gas cianuro en una mina de oro de las afueras de Pekín causó la muerte de tres personas y otras 15 resultaron afectadas.

 

5 de noviembre de 2001: Once toneladas de cianuro sódico fueron vertidas en el río Luohe, afluente del Amarillo, en la provincia central de Henan, por un camión cisterna.

 

2 de octubre de 2000: Cientos de soldados fueron movilizados para embalsar y frenar 5,2 toneladas de cianuro sódico vertidos en el río Wuguan por un camión cisterna accidentado en la provincia de Shaanxi.

 

29 de septiembre de 2000: Un camión cisterna vertió accidentalmente 5,2 toneladas de cianuro sódico en un afluente del río Yangtzé, en la provincia norteña de Shaanxi, destruyendo la fauna y flora en un tramo de 14 kilómetros.

 

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Publicado por: noalamina

LIXIVIACIÓN DE ORO: ASPECTOS QUÍMICO-AMBIENTALES RELEVANTES

Universidad Nacional de la Patagonia – Departamento de Química, Sede Esquel

 

Por la Dra. Silvia González

Y la Lic. Marta Sahores

 

 

1- EXISTEN DISTINTOS TIPOS DE MINERÍA

 

El emprendimiento que se pretende explotar en Esquel se llevará a cabo, en su mayor parte, a “cielo abierto”, o sea los grandes agujeros de donde se extrae el material quedan al aire libre, y se realizará “lixiviación con soluciones de cianuro”, lo que implica el uso de toneladas de productos químicos.

 

Este hecho ha llevado a algunos autores (especialistas en el tema de la Universidad de Munich) [1] a considerarlo una combinación de industria química con industria minera. Se usarán en promedio 180 toneladas al mes de cianuro de sodio, 12 toneladas de ácido clorhídrico, 12 toneladas de soda cáustica, 1400 Kg. de litargirio, etc. [2]

 

2- PROPIEDAD QUÍMICA FUNDAMENTAL DEL CIANURO

 

La capacidad de combinación con metales es la propiedad más relevante para comprender tanto su toxicidad, como su utilidad en minería.

 

La combinación con el hierro, presente en todas las células e imprescindible para la respiración celular explica su efecto letal para todo ser vivo, aún en bajas dosis.

 

Un promedio de 150 mg. de cianuro de sodio (volumen de sal comparable a un grano de maíz) produce la muerte en un humano adulto [3].

 

En minería se utiliza por su gran poder de combinación con el oro y la plata.

 

Es muy eficiente porque extrae hasta partículas de oro invisibles al ojo humano4 (96-99% del metal contenido en la roca molida) y económicamente es muy rentable: 1 tonelada de cianuro extrae hasta 6 Kg. de oro y la relación de precios aproximada es: 1.500 contra 58.500 dólares. [1]

 

3- ¿POR QUÉ ES UNA ACTIVIDAD ALTAMENTE IMPACTANTE PARA EL MEDIO AMBIENTE?

 

Por un lado porque se utilizan muchas toneladas de productos químicos, tal como puede leerse en el Estudio de Impacto Ambiental (Cap. 4, tabla 4.15, pág. 22) que de ninguna manera pueden ser “totalmente eliminados” o “aislados completamente” del medio ambiente. [5,6]

 

En el caso del proceso INCO (que se aplicaría en Esquel), no sólo queda un resto de cianuro residual (<3ppm) sino que se generan otros derivados (cianatos y tiocianatos) aún tóxicos, especialmente para los peces [5], y no destruyen los complejos metal-cianuros [6], además de desconocerse la eficiencia a largo plazo de este método de detoxificación. [7]

 

Por otra parte, se remueven diariamente de 42.000 a 45.000 toneladas de roca, de los cuales se muelen hasta la textura de una harina (70 micras) 3000 toneladas.

 

Este polvo de roca es el que se trata con las soluciones de cianuro.

 

Entre los productos peligrosos que se liberan de la roca se encuentran los metales pesados (por ejemplo arsénico y mercurio) y los sulfuros que generan (por acción del aire y el agua,) ácido sulfúrico, conocido como drenaje ácido de las minas.

 

Los productos de degradación del cianuro o los que se generan por el grado de molienda de la roca, en diferente medida y a través del tiempo llegan a las aguas superficiales y subterráneas de acuerdo a lo que informa la EPA. [7]

 

4- ¿POR QUÉ SON TOXICOS LOS METALES PESADOS?

 

La toxicidad de estos metales se debe a que naturalmente no pueden metabolizarse, persisten en el organismo y ejercen sus efectos tóxicos combinándose con uno o más grupos reactivos esenciales para las funciones fisiológicas normales.

 

En el caso del cordón Esquel, existe un porcentaje importante de arsénico (EIA, Anexo I, pág. 8) que se liberará en la escombrera: 46 toneladas diarias de este metal cuyos efectos crónicos incluyen desde vitiligo o prurito generalizado hasta encefalopatías o daños en la médula ósea. [3]

 

Por otra parte, se liberarán 30 ton./mes de plomo que es otro metal pesado, el cual forma con el agua de lluvia hidróxido de plomo, parcialmente soluble y con importantes perjuicios en la salud (saturnismo) particularmente en los niños, en quienes puede producir daños permanentes en el cerebro. [3]

 

5- ¿ES REALMENTE UNA TECNOLOGÍA SEGURA?

 

El historial de esta tecnología demuestra que ha provocado gran cantidad de daños ambientales en todo el mundo: Summitville, Colorado/USA 1993; Harmony Mine, South Africa 1994; Manila, Philippines 1995; Omai, Guayana 1995; Homestake Mine South Dakota, USA 1996; Gold Quarry Mine Nevada territory of Western Shoshone, USA 1997; Kumtor, Kyrgystan 1998; Baia Mare, Romania 2000. [8]

 

En los Estados Unidos, un informe de la EPA de 1998 [9] describe los 66 casos más representativos ocurridos en ese país.

 

En particular en el Estado de Montana, actualmente, se encuentra prohibida la utilización de cianuro en la lixiviación de oro a raíz de la contaminación producida en suelos, napas y aguas superficiales como consecuencias de 50 escapes de cianuro entre los años 1982 y 1998 (año en que se prohibió).

 

La contaminación más prevalente es la de las aguas freáticas. [10]

 

En Argentina se registran casos de contaminación, por ejemplo en Bajo La Alumbrera (Catamarca) [11].

 

 

Bibliografía citada:

Korte et. al.(2000) Ecotoxicology and Environmental Safety 46, 241-245.

EIA – Empresa VECTOR (2002)

Gilman y Goodman (1994).Las bases farmacológicas de la terapéutica. Ed. Panamericana.

Morán, R., (1998) Cyanide Uncertainties. MPC Issue Paper N°1.

Morán, R. (2001) More Cyanide Uncertainties. MPC Issue Paper N°3.

Bellini, M. (2001) Degradación microbiana de cianuros. Tesis de Maestría de la U.N. San Juan.

EPA (U.S. Envinronmental Protection Agency) Technical Resource Document, Extraction and Beneficiation of Ores and Minerals, vol.2, GOLD, (1994).

Berlin-Declaration on Gold Mining Using Cyanide Proccess. Berlin (2000).

EPA, Human Health and Environmental Damages from mining and Mineral Processing Wastes. (1998)

Ley I-137 (1998) Estado de Montana.

Diario Clarín, lunes 7 de Diciembre de 1998. CATAMARCA: FILTRACIONES EN LA ALUMBRERA CONTAMINAN LAS AGUAS Y DAÑAN L0S CULTIVOS.