Un tecnico argentino aporta ideas para sanear la cuenca Matanza–Riachuelo

COMO SANEAR EL RIACHUELO EN 4 PASOS.

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"Para recuperar el Riachuelo, hay que dejar de tirar porquerías; limpiar la superficie; oxigenar el agua y no tocar el lodo del fondo".

 

COMO SANEAR EL RIACHUELO EN 4 PASOS.

Un tecnico argentino aporta ideas para sanear la cuenca  Matanza–Riachuelo

COMO SANEAR EL RIACHUELO EN 4 PASOS.

 

Estudioso desde hace 25 años de su problemática, y desde hace diez integrante de un grupo de trabajo sobre el tema, el profesor Juan Moretton, de la cátedra de Higiene y Sanidad de la Facultad de Farmacia y Bioquímica sostiene que la solución está en dejar de descargar en el río, oxigenar el agua, y no tocar el lodo del fondo.

 

"Para recuperar el Riachuelo, aunque hay que aclarar que nunca volverá a su estado primitivo porque está muy contaminado, hay que dejar de tirar porquerías; limpiar la superficie; oxigenar el agua y no tocar el lodo del fondo", precisó Juan Morettón de la cátedra de Higiene y Sanidad de la Facultad de Farmacia y Bioquímica de la Universidad de Buenos Aires.

 

Estudioso de la cuenca desde hace unos 25 años, el científico analizó las posibles alternativas para solucionar un problema que en los últimos tiempos ha acaparado la atención de la sociedad, y que es uno de los objetivos de la actual administración.

 

Moretton explicó que para destrabar la situación lo mejor es mirar hacia aquellos países que han logrado solucionar un problema similar, como ocurrió en Inglaterra con el Tamesis o en Alemania con el Rhin, ambos ríos que estaban totalmente contaminados y que hoy se han aproximado a su antiguo esplendor.

 

"Es un proceso muy largo. En el caso del Tamesis, los ingleses no tocaron el fondo y disponen de unas embarcaciones que recorren el río mientras lo van oxigenando", apuntó.

 

La cuestión de los lodos es de particular importancia porque como bien explicó el especialista, en el fondo hay concentraciones muy altas de metales pesados como cadmio, plomo y mercurio, y si se los removiese la contaminación subiría a la superficie.

 

Respecto de la oxigenación de las aguas, Moretton fue claro: "en el Riachuelo no hay oxígeno, y los peces necesitan de él, por lo tanto no hay ningún pez. Además, el petróleo y sus derivados forman una capa que aísla el agua del oxígeno".

 

Otro enemigo íntimo del oxígeno es la alta carga orgánica que se desprende de los denominados "feedlots", que son construcciones especiales para cría confinada de vacunos que están a la vera de los arroyos que desembocan en el río, producto de los excrementos de las vacas que se suman a los criaderos de pollos.

 

Es por ello que Moretton considera necesario tomar la cuenca en su conjunto, y no sólo en la porción conocida como Riachuelo, porque justamente los feedlots se encuentran ubicados en la parte alta de la misma.

 

A su vez, en el fondo del río se encuentra todo tipo de elementos macro, como material de demolición y chatarra de automóviles, a los que hay que sacar "de inmediato", según estimó el investigador.

 

Por su parte, el río es hábitat de un sinfín de bacterias en la misma concentración de las que viajan por las cloacas. "Vienen despedidas de las cloacas y de las actividades de los vecinos y los camiones atmosféricos que tiran sus desperdicios al río. Consecuencia de ello es la presencia de bacterias y virus patógenos", señaló Morettón.

 

A este "combo" se agregan las bacterias anaeróbicas, el metano, el hidrógeno y algún otro gas reducido, lo que produce el olor característico de esa zona. "No hay compuestos clorados orgánicos", aseveró Morettón, y pareció casi una falencia ante tantos contaminantes desparramados por la cuenca.

 

El profesor se mostró escéptico en cuanto a la utilización de bacterias para degradar el petróleo, tal como se pretende en el plan para el saneamiento de la cuenca, por considerarlo poco efectivo de acuerdo a la experiencia internacional.

 

"Lo que se ha visto en el mundo es que son relativamente efectivas siempre y cuando sean bacterias ’locales’, es decir, seleccionadas de la flora del lugar donde se produjo el derrame. Por esa razón lo que se suele hacer es, en lugar de seleccionar o agregar bacterias ’extranjeras’ seleccionadas en otros ecosistemas (USA o Europa), se agrega a la zona una especie de fertilizante para las bacterias locales que deben encargarse de degradar el petróleo", explicó.

 

Morettón acordó que las empresas deberían dejar de tirar sus residuos al río para comenzar a limitar los efectos contaminantes. Industrias alimenticias, metalúrgicas y curtiembres utilizan el Riachuelo como el depositario natural de sus desechos.

 

"La nueva tendencia mundial es la del aprovechamiento integral de la materia prima. Eso significa generar la menor cantidad de residuos posibles, y en el caso de los pocos que quedan; depurarlos", señaló.

 

Finalmente, el especialista abordó el complejo tema de las jurisdicciones y recordó que los Estados Unidos, al ser un país federal, organizó su cuestión ambiental creando la Agencia para la Protección Ambiental (EPA).

 

"Argentina no pudo hacer esto porque en la reforma de la Constitución de 1994 se estableció delegar en las provincias la cuestión de los recursos y entonces el asunto se complicó. Acá hay miles de jurisdicciones y ahora están haciendo el comité de cuenca, pero no soy muy optimista al respecto", concluyó

 

 

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