Su lucha principal fue contra de los grandes intereses de EE.UU. lo que le costó su derrocamiento.

FALLECE ARBENZ DERROCADO EN GUATEMALA POR LA CIA Y POR LA IGLESIA

Elegido democráticamente, presidente de Guatemala, Jacobo Arbenz fue derrocado por un golpe de la CIA y sustituidó por brutal dictadura militar. Murio en Mexico el 27 de enero de 1971.

FALLECE ARBENZ DERROCADO EN GUATEMALA POR LA CIA Y POR LA IGLESIA

Jacobo Arbenz Guzmán nació en la ciudad de Quezaltenango, el 14 de septiembre de 1913, era hijo del ciudadano suizo Jacobo Arbenz, y de dóña Octavia Guzmán, originaria de Quezaltenango.

Realizó sus estudios primarios en la ciudad de Quezaltenango.

En 1932, ingresó a la Escuela Politécnica de la capital, con el número 497, siendo cadete pensionado.

Fue alumno distinguido; se dedicó al estudio de los problemas sociales, políticos y económicos.

Contrajo matrimonio con la señora Villanova de Arbenz.

El Presidente de la República Jacobo Arbenz Guzmán,
y su esposa María Villanova de Arbenz

Fue uno de los principales miembros de la Revolución de Octubre de 1944, con el grado de teniente coronel.

Su lucha principal fue en contra de los grandes intereses norteamericanos lo que le costó su derrocamiento.

Los monopolios corformados por la United Fruit Company, la IRCA, y la Bond and Share, eran manejados por altos personajes norteamericanos.

Construyó la Carretera al Atlántico. Proyectó la Hidroeléctrica Jurúm-Marinalá.

Repartió tierras a los campesinos, de acuerdo con el Decreto 900, Ley de Reforma Agraria.

Elegido democráticamente, presidente de Guatemala, fue derrocado por un golpe de Estado orquestado y financiado por la CIA, que lo sustituyó por una brutal dictadura militar.

La United Fruit Company -empresa en la que tenían intereses personales el secretario de Estado del gobierno estadunidense, John Foster Dulles, y su hermano Allen, entonces director de la CIA- y los bancos colaboraron con la CIA para proteger sus intereses en el país convenciendo a la administración estadounidense de que Arbenz era un comunista, o por lo menos socialista.

El apoyo de del Arzobisbo Mariano Rosell a las Fuerzas Liberacionistas fue crucial para la caída del régimen de Arbenz.

La operación tuvo un nombre elocuente: Operación Éxito.

El presidente Arbenz había nacionalizado 390 mil hectáreas de la empresa, para iniciar la única reforma agraria que ha tenido Guatemala en su historia.

Arbenz dimitió el 27 de junio de 1954 y tuvo que partir al exilio.

Fue la primera intervención directa de la CIA en América Latina.

Entre sus consecuencias, se cuentan al menos 200 mil indígenas y muchos no indígenas asesinados en 30 años de guerra civil, una soberanía nacional hipotecada, y ausencia de democracia, vida civil y reconocimiento a los derechos básicos de la población mayoritaria.

Washington no solo impuso el nuevo gobierno militar, y lo armó, sino que además le señaló una lista de personas que debían ser eliminadas de inmediato.

El 27 de junio de 1954 entrega el poder, cuando un poderoso ejército al mando del coronel Carlos Castillo Armas invade el territorio nacional desde Honduras.

Arbenz entregó el poder a Carlos Enrique Díaz de León.

Después de haber entregado el poder se asiló en la Embajada de México.

Falleció en la capital de la República de México en la madrugada del 27 de enero de 1971.

Carlos Castillo Armas y el Presidente de los Estados Unidos de Norteamérica General Eisenhower durante una recepción.

LOS MOTIVOS DEL HISTÓRICO DECRETO 900 DEL CONGRESO DE LA REPÚBLICA, PROMULGADO EN EL GOBIERNO DE ARBENZ DICEN:

CONSIDERANDO:

Que uno de los objetivos fundamentales de la Revolución de Octubre, es la necesidad de realizar un camino sustancial en las relaciones de propiedad y en el de las formas de explotación de la tierra, como una medida para superar el atraso económico de Guatemala y mejorar  sensiblemente el nivel de vida de las grandes masas de la población;

CONSIDERANDO:

Que la concentración de la tierra en pocas manos, no solo desvirtúa la función social de la propiedad, sino que reduce una considerable desproporción entre los muchos campesinos que no la poseen, no obstante su capacidad para hacerla producir, y unos pocos terratenientes que la poseen en cantidades desmedidas, sin cultivarla en toda su extensión o en proporción que justifique su tenencia;

CONSIDERANDO:

Que conforme el Artículo 90 de la Constitución, el Estado reconoce la existencia de la propiedad privada y la garantiza como función social, sin más limitaciones que las determinadas en la ley, por motivos de necesidad o utilidad públicas o de interés nacional;

CONSIDERANDO:

Que la expropiación y nacionalización de los bienes alemanes como indemnización de guerra, debe ser el primer paso para modificar las relaciones de la propiedad agraria y para introducir nuevas formas de producción en la agricultura;

CONSIDERANDO:
Que las leyes dictadas para asegurar el arrendamiento forzoso de las tierras ociosas, no han satisfecho fundamentalmente las necesidades más urgentes de la gran mayoría de la población guatemalteca;

POR TANTO:

Con fundamento en los artículos 67, 88, 90, 91, 92, 93, 94, 96 e incisos 15 y 25 del artículo 137 de la Constitución de la República,

DECRETA:

La siguiente:

LEY DE REFORMA AGRARIA

REVOLUCION DE OCTUBRE DE 1944

El movimiento conocido históricamente en Guatemala como la «Revolución de 1944» derrocó al régimen dictatorial del general Jorge Ubico, que por espacio de 14 años se había mantenido en el ejercicio del poder.

Las movilizaciones populares en contra la dictadura ubiquista se inician en 1944, protagonizadas inicialmente por los maestros y los universitarios, a los que pronto se unieron los obreros y otros sectores.

La brutal represión con que el gobierno respondió a las manifestaciones, encendió más el descontento popular; el asesinato de la maestra María Chinchilla por la caballería de Ubico, se convirtió en una nueva bandera para los rebeldes.

El movimiento opositor culmina con una huelga general de una semana.

Las peticiones de renuncia al dictador se multiplicaron; una de ellas iba calzada con 311 firmas de sus colaboradores y amigos. Ubico se ve obligado a renunciar en junio de 1944.

Ubico dejó en el poder a una junta militar integrada por los generales: Eduardo Villagrán Ariza, Federico Ponce Vaides y Buenaventura Pineda, quienes duraron muy poco.

La salida de Ubico del poder levantó las esperanzas en los ciudadanos, aunque no suponía que acababan los ubiquistas.

Más tarde el triunvirato decide dejar en el poder al General Federico Ponce Vaides.

Los opositores al régimen aceptaron esto como algo «provisional» ya que habrían elecciones presidenciales.

El 10 de julio de 1944, el Presidente provisorio, contestó un memorial en el que se le pidió una declaración «categórica y expresa» de que no aceptaría ser postulado a la presidencia, asegurando que así sería.

El día 12 de ese mismo mes, se estableció que las elecciones presidenciales serían el 17, 18 y 19 de diciembre.

Pronto se organizaron nuevos partidos y se lanzaron candidaturas presidenciales, una de las primeras fue la del coronel Guillermo Flores Avendaño, quien había desempeñado un papel importante en la salida de Ubico, postulado por el Partido Social Democrático.

Otros partidos fueron el Renovación Nacional, organizado el 1 de julio por Carlos Leonidas Acevedo, Oscar Benítez, Francisco Escobar, Alberto Herrarte, Mario Efraín Nájera, Juan J. Orozco Posadas, Raúl y Rodrigo Robles.

En su seno se originó la cantidatura de Juan J. Arévalo Bermejo que le fue propuesta hasta Argentina.

A ella se unió el Frente Popular Libertador, un grupo conformado básicamente por estudiantes.

El gobierno de Ponce fue acentuando las persecuciones y la intimidación.

No se atrevía a lanzar la candidatura oficial, pero hacía lo posible por obstaculizar la vida política y la propaganda.

La represión aumentó después de ver la multitudinaria recepción dada a Arévalo, ya que su candidatura había prendido a la población.

Ponce llegó al extremo de perseguir y detener a varios de los partidarios de Arévalo.

Pronto se hizo evidente que nada había cambiado.

Los salarios bajaron y la represión aumentó.

Ponce no tenía intención de convocar a elecciones, y trató con ilegalidades prolongar su régimen.

La lucha popular continuó, hasta que el 20 de octubre, un movimiento amplio, en el que participaban estudiantes, maestros, obreros, oficiales del ejército e incluso algún sector de la clase dominante, derrocan al sucesor de Ubico, después de dos días de combate en los que participaron algunas guarniciones militares.

Se inicia así lo que se llamara «la revolución de octubre».

La madrugada del viernes 20 de octubre se vivió en la capital del país una intensa guerra desde todos los puntos, la toma del Cuartel de Matamoros, y la destrucción parcial del Castillo de San José constituyeron algunos de los ataques ocurridos ese día.

En el Hospital General había una extraordinaria actividad.

Nunca se supo cuantos muertos ni cuantos heridos hubieron en la balacera desde la madrugada hasta aquel mediodía, y en las esporádicas que se produjeron varios días después.

Sin embargo, es posible afirmar que el lanzamiento cívico – militar dejó muchas bajas (muertes).

En la tarde del mismo viernes, las estaciones radiales como la TGW anunciaban el triunfo de la Revolución, en las calles se observaban «carros» repletos de revolucionarios levantando sus fusiles en señal de victoria, Ubico y Ponce ya no daban señales de vida en el país, puesto que habían huido.

Entonces asumió el poder una Junta Provisional, integrada por el capitán Jacobo Arbenz Guzmán, el mayor Francisco Javier Arana y el civil Jorge Toriello Garrido.

La Junta convocó a una Constituyente y a elecciones generales, que el 1 de marzo de 1945 llevarían a la Presidencia a Juan José Arévalo.

Talvez lo más grande de la revolución de octubre del 44 fue el despertar de una nueva era, cuya etapa anterior finaliza con la caída de Ubico y Ponce.

Con ellos caen esquemas detractores del desarrollo, como lo son el liberalismo cabrerista-ubiquista, el conservadurismo retrógrado y al caciquismo al que tan proclive son las masas incultas y algunas minorías oportunistas.

Se abre libre juego de ideas, fundamental para la Democracia y los principios básicos, como el respeto a la persona y la igualdad de todos ante la Ley.

La Junta de Gobierno no obstante el corto plazo que prevé estar al frente del Gobierno, trata de atender de una forma activa y eficiente los problemas del pueblo, organizando los servicios públicos convenientemente, prestarle ayuda a los trabajadores del campo.

Esta Junta de Gobierno convoca a elecciones generales llevando al poder al Dr. Juan José Arévalo Bermejo quien obtiene el 85% por ciento de los votos de dicha elección.

GOBIERNOS REVOLUCIONARIOS

Junta Revolucionaria de Gobierno

Juan José Arévalo Bermejo y Jacobo Arbenz Guzmán

NOTA DE LA NAC&POP:  Desgraciadamente, hemos visto, a lo largo de nuestra vida, como, en la caída de Perón, esta presente la jerarquía de la iglesia católica, en la caída de Isabel, y junto a la Dictadura del Proceso esta presente la jerarquía de la iglesia católica, en la caída de Jacobo Arbenz en Guatemala, esta presente la jerarquía de la Iglesia católica, y cuando el gobierno democrático de Hugo Chávez sufrió un golpe del Imperio y las corporaciones, la jerarquía de la Iglesia católica estuvo presente en contra del gobierno venezolano. ¿Cómo se entiende que cada vez que un gobierno democrático y constitucional, elegido libremente por el pueblo, que ejecuta en Latinoamérica la practica de la Doctrina Social de la Iglesia, encuentre a esta del lado de los sectores del poder, el privilegio y el imperio? Por el otro lado, los religiosos de la iglesia católica que se pusieron del lado del pueblo, fueron asesinados, como Monseñor Romero, como Carlos Mugica, como Camilo Torres, los palotinos, las monjas francesas, etc. etc. Solo en el 2015 /9 podemos tener otra perspectiva de la acción de la Iglesia católica en Nuestramérica con la presencia del Papa Francisco en el Vaticano. Nos queda por ver la actuación de la Iglesia católica, apostólica romana en Venezuela ahora que Nicolás Maduro sufre el desafío del imperio norteamericano. MARTIN GARCIA/NAC&POP