A Calderon el presidente trucho de Mexico no le impusieron la medalla de la Unidad Latinoamericana.

ESTAN HACIENDO HISTORIA: ORTEGA VOLVIO Y FIRMA ALBA CON EVO, CHAVEZ Y CUBA.

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Ortega critica el Neoliberalismo y anuncia 'un Nuevo Camino' junto a Evo, Chavez y Castro. ESTAN HACIENDO HISTORIA:
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ORTEGA VOLVIO Y FIRMA ALBA CON EVO, CHAVEZ Y CUBA.

 

 DANIEL ORTEGA, VOLVIO A SER PRESIDENTE DE NICARAGUAORTEGA ANUNCIA FIRMA DEL ALBA CON VENEZUELA, BOLIVIA Y CUBAORTEGA CRITICA EL NEOLIBERALISMO Y ANUNCIA 'UN NUEVO CAMINO'EL HOMBRE QUE PERDONÓ A DANIEL ORTEGA______________________________________________________________

DANIEL ORTEGA, VOLVIO A SER PRESIDENTE DE NICARAGUA

A Calderon el presidente trucho de Mexico no le impusieron la medalla  de la Unidad Latinoamericana. Por Adolfo Pastrán ArancibiaInforme PastránNoticias 10/01//07- 8:16pm  Daniel Ortega se convirtió en Presidente de Nicaragua esta tarde, por segunda vez, de forma pacífica y por la vía electoral, al ganar las elecciones generales del pasado 5 de Noviembre, ante la presencia de la mayor cantidad de presidentes de otros países y más de 2 mil invitados especiales de todos los continentes. Regresa después de tres derrotas electorales consecutivas en 1990, 1996 y el 2001, por persistencia e insistencia y gracias a la reforma constitucional del 2000 que redujo al 35% las posibilidades para ganar en primera vuelta. Durante la campaña electoral ofreció paz, reconciliación, cero desempleos y cero hambres, al tiempo que pedía le dieran la oportunidad de gobernar en paz. En 1990 pronosticó que gobernaría desde abajo. El acto oficial se retrasó más de una hora, a la espera que llegara a Managua el presidente de Venezuela, Hugo Chávez, quien apareció en la plaza junto con los otros mandatarios y delegados especiales, pasadas las 5:15 de la tarde, escoltado por el Presidente de Bolivia, Evo Morales y el mandatario electo de Ecuador, Rafael Correa. El Cardenal Miguel Obando pidió en la invocación ser solidarios y colaborar para el desarrollo de Nicaragua y se debe despojar la idea de todos contra todos sino todos con todos y todos para todos. El purpurado dijo que los hombres deben ser los puntos de referencia para mejorar las calidades de vida y ser activos en el desarrollo del proceso social, mediante valores para construir una nueva vida. Llamó a destruir la desesperanza y las amenazas contra la paz. Dijo que los derechos humanos no solamente los viola el terrorismo sino las condiciones de extrema pobreza y estructuras injustas que originan grandes desigualdades. Recordando al Papa Juan Pablo II dijo que el desempleo es una calamidad y aunque haya mejoría macroeconómica, si hay desempleo hay problemas y algo anda mal y por eso la tarea es ingente y todos los nicaragüenses deben ser convocados a luchar contra la pobreza y la solidaridad. Obando dijo que la corrupción carcome la sociedad y genera la pobreza y corrupto es no tener ética y ser dueños de la vida y de la historia y es urgente reaccionar frente a ella para evitar el enriquecimiento de unos pocos y urge la cultura de la legalidad, porque el mal uso y la mala administración de los recursos castiga a la sociedad y son los pobres los que cargan con el mayor peso y si ella florece no hay paz. Pidió que el Espíritu Santo ilumine al nuevo presidente nicaragüense. A las 6 de la tarde en punto, el Presidente Enrique Bolaños se quitó la banda presidencial y al entregó al Presidente de la Asamblea Nacional, René Núñez e inmediatamente éste tomó el juramento a Daniel Ortega, bajo una salva de 21 cañonazos, quien prometió cumplir y hacer cumplir la ley y le impuso la banda presidencial. Una vez investido como mandatario, Ortega juramentó al nuevo Gabinete de gobierno y tomó la promesa de ley a los altos mandos de la Policía Nacional y del Ejército de Nicaragua. Ortega habló brevemente a las 6:30 de la tarde para agradecer a los invitados y anunciar que el pueblo sandinista lo esperaba en la Plaza de la Fe en donde hablaría. Ahí solamente lo acompañarían los presidentes de Venezuela, Corea y Bolivia y algunos delegados especiales socialistas. El programa original se cambió porque se contemplaba que posteriormente debería permitirse el retiro del presidente saliente, Enrique Bolaños y eso no ocurrió porque Ortega dio por cerrada la sesión y todos los presentes se levantaron de sus asientos en medio de las notas del himno nacional, ejecutadas por la banda de ceremonias del Ejército de Nicaragua. Cercano a Chávez, quien vestía de camisa roja, fue puesto el presidente de Colombia, Alvaro Uribe y el Príncipe de Asturias, Felipe de Borbón, al lado izquierdo de una fila de asientos. Ortega y su esposa, Rosario Murillo ingresó a la plaza hasta las 5:24 de la tarde. Bajo una pieza instrumental de Nicaragua Mía, ingresó a las 5:30 de la tarde el Presidente Enrique Bolaños acompañado de su esposa, Doña Lila T. Abaunza, parte de su familia y los miembros del Gabinete de gobierno saliente. Bolaños saludó a los representantes de los poderes del Estado y la nueva directiva de la Asamblea Nacional, pero no saludó al Presidente del Consejo Supremo Electoral, Roberto Rivas, ni al nuevo primero secretario de la Asamblea Nacional, el liberal Wilfredo Navarro.   El ex presidente Arnoldo Alemán y su esposa, María Fernanda Flores, llamaron la atención durante el acto de traspaso de mando presidencial, al llegar a las 3:30 de la tarde a la Plaza de los No Alineados como uno de los invitados especiales. Cuando fue anunciado, al inicio del acto oficial, nadie aplaudió al ex mandatario. También se hizo presente como invitado especial el ex vicepresidente de la república, José Rizo Castellón. El Arzobispo de Managua, Monseñor Leopoldo Brenes estuvo presente, junto con el Obispo de Matagalpa, Monseñor Jorge Solórzano, y aunque Brenes es el Presidente de la Conferencia Episcopal de Nicaragua y la cabeza de la iglesia católica local, correspondió al Obispo Emérito y Cardenal, Miguel Obando y Bravo la invocación al altísimo. Destacó la presencia de la ex presidenta Violeta Barrios de Chamorro, quien hace 17 años, como candidata presidencial de la Unión Nacional Opositora derrotó las aspiraciones reelecionistas de Ortega y desalojó al FSLN del poder después de 11 años de sostenerlo en medio de la guerra y las vicisitudes. Chamorro estuvo acompañada de su hija, Cristiana Chamorro Barrios y su yerno, el ex Ministro de la Presidencia, Antonio Lacayo. El Papa Benedicto XVI envió a un representante especial suyo, a Monseñor Oswaldo Padilla Montesinos, Nuncio Apostólico de Su Santidad en San José, Costa Rica. Otros invitados fueron el ex candidato del PLC a la Vicepresidencia, José Antonio Alvarado y el sandinista disidente, Alejandro Martínez Cuenca. PARA LA HISTORIA Violeta Chamorro cumplió su promesa de reconciliación nacional, al terminar con la guerra, recuperar la economía nacional que estaba por el suelo y una inmensa proeza de reducir sustancialmente la deuda externa, que le ha permitido mantenerse con enorme aceptación y simpatía en las encuestas de opinión, a pesar que hace exactamente 10 años entregó el poder a Arnoldo Alemán. Alemán ofreció convertir a Nicaragua en el Granero de Centroamérica y terminó en la cárcel acusado por corrupción y una condena de 20 años de cárcel, con un partido herido y dividido, recostado al FSLN para sobrevivir. El presidente Enrique Bolaños, que impulsó una lucha contra la corrupción y prometía terminar como el mejor Presidente de Nicaragua, concluye con la peor calificación nacional e internacional, solitario y acosado por los liberales que quieren procesarlo por presunta corrupción.   ASTERISCOS El nuevo Gabinete de Gobierno apareció vistiendo de guayabera blanca manga larga, estableciendo que ese será el nuevo traje oficial en Nicaragua. El FMLN de El Salvador envió una delegación oficial a Managua, la que llegó a la plaza de los No Alineados portando banderas rojas con letras blancas con las letras del FMLN, encabezados por la alcaldesa de San Salvador, Violeta Menjivar. El ex candidato presidencial y diputado de la Alianza Liberal Nicaragüense, Eduardo Montealegre, asistió al acto de traspaso de mando, en mangas de camisa remangada. El Presidente de México, Felipe Calderón se declara un “gran admirador” del mártir de las libertades públicas, Pedro Joaquín Chamorro Cardenal. El vicepresidente de Cuba, José Ramón Machado manifestó a Daniel Ortega, al reunirse con él esta mañana, apoyo máximo del gobierno de La Habana. Relaciones entre Nicaragua y El Salvador serán fluidas y estrechas, asegura un entusiasta mandatario Elías Antonio Saca Presidente mexicano, Felipe Calderón ofrece a Daniel Ortega pleno apoyo para mejorar infraestructura vial del país Al Presidente de México, Felipe Calderón no le impusieron la medalla de la unidad latinoamericana, al parecer se le olvidó a las muchachas del Ballet Folklórico Macehualt, encargadas de ello.

ORTEGA ANUNCIA INMEDIATA FIRMA DEL ALBA CON VENEZUELA, BOLIVIA Y CUBA

 10 de Enero de 2007, 10:29pm ET Managua, 10 ene (EFE).- El nuevo presidente de Nicaragua, el sandinista Daniel Ortega, anunció hoy la incorporación de su país a la Alternativa Bolivariana de las Américas (ALBA), alternativa propuesta por Venezuela ante el Área de Libre Comercio para las Américas (ALCA). En un discurso ante más de 100.000 de sus seguidores en la plaza de la Fe "Juan Pablo II", situada a orillas del lago de Managua, tras ser investido presidente, Ortega dijo que se incorporará al ALBA, junto a Venezuela, Bolivia y Cuba, en un acto oficial mañana, en esta capital. "Vamos unirnos al ALBA", dijo el flamante presidente nicaragüense, flanqueado por el jefe de Estado venezolano, Hugo Chávez, el de Bolivia, Evo Morales, y el vicepresidente de Cuba, José Ramón Machado. Tras anunciar la incorporación de Nicaragua al ALBA, Ortega pidió a la multitud que levantara sus manos para respaldar su decisión. "¿Nos suscribimos al ALBA?", preguntó tres veces Ortega, y sus decenas de miles de seguidores coreaban sí, y a renglón seguido el nuevo presidente de Nicaragua ratificaba la incorporación de este país a ese proyecto que impulsa Chávez en Latinoamérica. "El ALBA y la solidaridad caminan rápidamente, no hay que estar esperando a estar negociando con los organismos", enfatizó Ortega, que minutos antes había criticado al neoliberalismo y anunciado "un nuevo camino". Sobre el Tratado de Libre Comercio que Nicaragua y los demás países de Centroamérica, junto a República Dominicana, suscribieron con Estados Unidos (DR-Cafta), Ortega dijo que seguirán "luchando porque mejoren las condiciones". Indicó que el DR-Cafta no considera las asimetrías de los países que lo suscribieron y pidió a Estados Unidos hacer "una política económica justa hacia América Latina" para detener la inmigración a ese país. Ortega pronunció este discurso en la Plaza de la Fe "Juan Pablo II" de Managua, después de haber asumido la Presidencia de Nicaragua tras haber ganado las elecciones del pasado 5 de noviembre. El líder sandinista, de 61 años, recibió la banda presidencial que su antecesor, Enrique Bolaños, entregó previamente al presidente de la Asamblea Nacional o Parlamento, René Núñez, en una ceremonia a la que asistieron unas 2.000 personalidades de diferentes países, entre ellas 16 jefes de Estado o de Gobierno.EFE Terra

ORTEGA CRITICA EL NEOLIBERALISMO Y ANUNCIA 'UN NUEVO CAMINO'

 El nuevo presidente de Nicaragua, el sandinista Daniel Ortega, inició hoy su mandato con una discurso ante más de 100.000 sus seguidores en una plaza de Managua en el que criticó el neoliberalismo y anunció 'un nuevo camino'. '¿Adónde va a parar esa riqueza?' de las políticas neoliberales que se han aplicado en Nicaragua, preguntó Ortega y él mismo contestó que 'sólo a unos pocos'. '¿Cuáles son los resultados de esas políticas que el Papa Juan Pablo II llamó capitalismo salvaje?', se preguntó el flamante presidente. 'Ahora nosotros tenemos el reto de abrir un nuevo camino, que permita a las familias nicaragüenses vivir con dignidad', agregó. Ortega pronunció este discurso en la Plaza de la Fe Juan Pablo II de Managua después de haber asumido la presidencia de Nicaragua tras haber ganado las elecciones presidenciales del pasado 5 de noviembre. El líder sandinista, de 61 años, recibió la banda presidencial que su antecesor, Enrique Bolaños, entregó previamente al presidente de la Asamblea Nacional o parlamento, René Núñez, en una ceremonia a la que asistieron unas dos mil personalidades de diferentes países, entre ellas 16 jefes de Estado o de gobierno. Antes de recibir la banda presidencial, Ortega hizo el juramento de rigor y la promesa de respetar la Constitución de la República, mientras se disparaba una salva de honor de 21 cañonazos. A continuación, juró su cargo el nuevo vicepresidente de la República, Jaime Morales. Por último, Ortega tomó juramento conjunto a los miembros de su nuevo gabinete ministerial, sin identificarlos, y a los responsables de otros de los principales brazos del Estado, como la Policía Nacional y las Fuerzas Armadas. La Asamblea Nacional se instaló para la ocasión al aire libre en la Plaza de los No Alineados Omar Torrijos de Managua. El acto de toma de posesión comenzó con más de una hora de retraso debido a la tardía llegada del presidente venezolano, Hugo Chávez, quien también tomo posesión hoy en Caracas para un nuevo mandato de seis años como presidente de su país. El nuevo presidente de Nicaragua abrazó en repetidas ocasiones a Chávez, a quien mencionó especialmente junto al presidente de Bolivia, Evo Morales, al agradecer su presencia a todos los jefes de Estado o de Gobierno asistentes a la ceremonia. Concluido el acto ante la Asamblea Nacional, Ortega se trasladó a la plaza donde le esperaban sus seguidores e instó a que le acompañaran todas las personalidades invitadas. Al llegar a ese nuevo escenario tomó la palabra su mujer, Rosario Murillo, nueva portavoz del gobierno nicaragüense quien inesperadamente le cedió la palabra al presidente venezolano. 'He venido hoy a Nicaragua con el corazón desbordado de emoción y de júbilo', dijo Chávez. 'Traigo el abrazo infinito y profundo de la revolución bolivariana', agregó y también envió 'una abrazo al compañero Fidel Castro', jefe de Estado de Cuba, de quien dijo que 'debe estar muy feliz'. 'Patria, socialismo o muerte', gritó Chávez desde un escenario, con Ortega a sus espaldas, ante más de 100.000 personas que llevaban dos horas esperando escuchar a Oretega. Antes de terminar su discurso, Chávez le entregó al nuevo presidente nicaragüense una réplica de la espada de Simón Bolívar. A continuación, le cedió la palabra a Evo Morales, quien dijo sentirse orgulloso de estar junto a Chavez y Ortega que 'comandan la liberación de América' en una 'lucha antiimperialista'. Morales hizo igualmente, durante su discurso, constantes referencias elogiosas al jefe del Estado cubano, a quien le expresó su 'gran respeto y gran admiración'. El presidente boliviano terminó su discurso con un grito de 'muera el imperialismo norteamericano'. Morales y Chávez fueron los únicos jefes de Estado o de Gobierno que se dirigieron al pueblo nicaragüense entre los 16 asistentes a los actos de investidura de Ortega.  

EL HOMBRE QUE PERDONÓ A DANIEL ORTEGA

 Por Jorge Ramos La relación de Ortega con Morales es uno de los grandes misterios de la política nicaragüense. Morales fue banquero, académico, líder de la contra y asesor liberal de presidentes. Es decir, todo lo opuesto de Ortega. Ya veremos en los próximos días si Daniel Ortega, el nuevo presidente de Nicaragua, es rojo o rosa. Cuando habla del respeto a la propiedad privada, a la Iglesia Católica, a las remesas, a los tratados de libre comercio, parece rosa, parece un Ortega light. Pero cuando se aparece en La Habana a celebrar el cumpleaños del convaleciente dictador Fidel Castro o acompaña las cantaletas antinorteamericanas de su gran amigo Hugo Chávez, le sale lo rojo y nos recuerda a ese muchachito que a los 14 años se hizo guerrillero antisomocista. Sea del color que sea, Ortega supo maniobrar mejor que nadie las tierras pantanosas de la política nicaragüense para regresar a la presidencia después de 16 años. Ese es su mérito. Si los dos candidatos liberales se hubieran unido, Ortega no sería presidente. Pero no lo hicieron. Tontería. Los “hubiera” no existen en la política. El gran interrogante es si Ortega de verdad cambió. Jaime Morales, el nuevo vicepresidente de Nicaragua, cree que sí, que Ortega es un hombre cambiado. “Nadie es el mismo de hace 18 años”, me dijo Morales en una entrevista en su elegante casa en las afueras de Managua, poco después de ganar las elecciones. “Yo era adversario, y antes de ser adversario, fui enemigo (de Ortega)”. Ya no lo es. La relación de Ortega con Morales es uno de los grandes misterios de la política nicaragüense. Morales fue banquero, académico, líder de la contra y asesor liberal de presidentes. Es decir, todo lo opuesto de Ortega. Y como si esto fuera poco, Ortega, tras el triunfo de la revolución sandinista en 1979, le robó su casa a Morales y a su esposa. Ortega, hoy en día, sigue viviendo en esa casa. —¿Cómo lo enamoró Ortega? —pregunté a Morales. “Yo no usaría el término de enamoramiento o seducción”, me dijo, serio. “Yo creo que es de convicción. Llegamos a la conclusión de deponer todos los antagonismos… Es la única forma de sacar a este país del subdesarrollo en que vivimos”. Morales me aseguró que Ortega no es un marxista. “No creo que existan marxistas ortodoxos en el mundo —ni comunistas. Yo no lo acompañaría si fuera comunista”. A nivel personal, yo no lograba entender cómo Morales pudo aceptar el puesto de vicepresidente de alguien que le quitó su hermosa, lujosa y enorme residencia en Managua, llena de cuadros valiosos y antigüedades. Y se lo pregunté. “Ya la casa es de él”, me explicó. “Las revoluciones son como los desbordamientos de los grandes ríos que se llevan justos por pecadores. Si yo estuviera rumeando rumores y las cosas del pasado, no hubiera aceptado la invitación que me hizo el comandante”. Morales le sigue llamando “comandante” a Ortega. La esposa de Morales, Amparo Vázquez —una elegante mexicana que se siente “más nicaragüense que nunca”— tampoco vio el asunto de la casa como un obstáculo para el nuevo puesto político de su marido. “Yo siento que no me robó la casa”, me comentó con absoluta calma. “Hubo una revolución y fuimos víctimas de una revolución. Yo siento que esa persona ocupó mi casa por circunstancias ajenas”. Amparo y la esposa de Ortega, Rosario Murillo, tuvieron una discusión hace años por la casa. Pelea o no, ninguna de las dos ha querido hablar en público sobre ese incidente y hasta el momento mantienen una diplomática y respetuosa distancia. “Rosario es una persona muy entregada al trabajo”, me comentó Amparo. “Y no hemos tenido la oportunidad de tratarnos”. Algunos muebles de la antigua casa de los Morales —como un enorme comedor de madera tallada— han sido regresados por los Ortega a sus dueños originales. Ambas familias, aparentemente, han llegado a un acuerdo. Los detalles sólo los conocen ellos. Pero el caso es que ahora el “comandante” y “don Jaime” —como le dice Ortega— trabajan juntos. Algunos nicaragüenses con quienes conversé consideran a Morales como un “traidor” y “oportunista” que “le vendió el alma al diablo” y que aprovechó esta coyuntura para conseguir “el mejor puesto político de su carrera”. Pero otros ven a Morales como una “garantía” de que Ortega no se irá mucho a la izquierda y de que la primordial y necesaria relación con Estados Unidos será, al menos, cordial. Morales sabe esto. Morales es como un frágil puente en un país donde los extremos políticos están acostumbrados a odiarse. —¿Ustedes perdonaron? —le pregunte a Morales y su esposa. “Total y absolutamente”, contestó ella. “Perdonamos y olvidamos”, me dijo él. “Yo creo que la única memoria que guardamos es para no repetir los errores del pasado. La casa nunca fue un tema de discusión. Los intereses de Nicaragua están por encima de los intereses personales”. Si los Morales pudieron perdonar a Ortega ¿podrá el resto de Nicaragua perdonarlo y dejarlo gobernar? La respuesta la tendremos cuando salga a relucir el verdadero color de Ortega. VANGUARDIA