Los clubes no ceden a sus mejores jugadores para la selección, .Alfio Basile hizo sentir sus quejas

LA SELECCIÓN NACIONAL Y EL ENIGMA DEL COCO BASILE

Jose luis Ponsico

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Basile –cercano a Menotti en la filosofía futbolera– mandó algunos mensajes a la dirigencia, porque la selección nacional está desestructurada.

Gentileza de Bambú Press boletinbambu@yahoo.com

Prensa alternativa políticamente incorrecta

â–ºLa columna del Ponsi

 

LA SELECCIÓN NACIONAL Y EL

ENIGMA DEL “COCO” BASILE

 

Por José Luis Ponsico *

 

Desde Punta del Este, donde veranea, Alfio Basile hizo sentir sus quejas hace unos días. Por su parte, el pueblo boquense reclama en silencio por “el perjuicio” de quedarse sin “el Coco” como DT en el Apertura. Ahora, los clubes no ceden a sus mejores jugadores para la selección. Todos tironean, nadie afloja.

 

El fútbol argentino, en el plano de un proyecto a largo plazo –después de las décadas del ‘40 y 50 con Guillermo Stábile– tuvo en César Menotti a un DT severo a la hora de fijar posición: la selección nacional como “prioridad uno”, dijo en el invierno del ‘75. Faltaban tres años para el Mundial ‘78. 

 

Ahora, Basile –cercano a Menotti en “la filosofía futbolera”– mandó algunos mensajes a la dirigencia, al tiempo que deberá “revisar” algunas pautas con el pope, Julio Grondona: la selección nacional está “desestructurada”.

 

Los jugadores del fútbol local de pretemporada y dos torneos simultáneos, Clausura y Copa Libertadores. Los “extranjeros” muy lejos y compromisos propios.

 

La lesión de “Maxi” Rodríguez, excelente jugador, en el último amistoso de la Argentina frente a España, en Murcia, tampoco “ayuda” para que los clubes europeos “faciliten” a los cotizados futbolistas argentinos para partidos amistosos.

 

A su vez, la AFA firmó un mega-contrato con 18 partidos internacionales por los cuales la selección percibirá 750 mil dólares por cada amistoso.

 

Un sector de la crítica “especializada” se ha pasado décadas sin darle demasiada importancia a “la planificación” larga, a “la táctica” severa y a las largas concentraciones. Esa “cátedra”, al menos con “Coco” Basile, ha cambiado de pensamiento.

 

La historia, ese reloj que juega siempre “para un lado” o “para otro”, ha dejado dos títulos mundiales, con César Menotti en el ‘78 y Carlos Bilardo en el ’86 verificando “el sistema europeo”, si se quiere.

 

Planes, jugadores que tomaron a la selección “como el club de pertenencia”, prácticas cotidianas y amistosos que no se suspenden. Eso, hoy, tiene consenso. Aunque Basile se queje y los dirigentes se hagan “los distraídos”.

 

Sin embargo, el mejor seleccionado argentino de la historia se armó en 15 días, viajó sin uniforme y con apenas un puñado de dirigentes y periodistas a Lima, Perú, en febrero de 1957.

 

Hace 50 años, la Argentina daba la gran lección de fútbol en el Sudamericano que concluyó en marzo, formando con Rogelio Domínguez, Pedro Dellacha, Federico Vairo, Juan Carlos Giménez, Néstor Rossi, Angel Schandlein, Oreste Corbatta, Humberto Maschio, Antonio Angelillo, Enrique Omar Sívori y Osvaldo Cruz.

 

Habían jugado tres amistosos a puertas cerradas.

 

JLP/

 

N&P: El Correo-e del autor es Jose Luis Ponsico jponsico@hotmail.com

 

* Columnista de la agencia Télam. Se inició en 1970 en el diario La Capital , de Mar del Plata. Trabajó en Crónica y en la Editorial Perfil.   Fue secretario gremial del Sindicato de Prensa, filial Capital Federal (1984). Es coautor del libro El DT del Proceso (1982).