Lo que está en disputa es el Discurso Histórico sobre ese tiempo y cómo será transmitido.

TODO HORROR DEBE SER DESCRIPTO

Silvia Patricia Goñi

Siempre estarán las voces reconocibles, que nos invitarán a la tentación de “no revolver el pasado"  y “mirar hacia delante”.   

TODO HORROR DEBE SER DESCRIPTO

A 30 AÑOS DEL TERRORISMO DE ESTADO

 

Por Silvia Patricia Goñi

 

Sólo con una ardiente paciencia conquistaremos

la espléndida ciudad que dará luz, justicia

y dignidad a todos los hombres.

Así, la poesía no habrá cantado en vano

Pablo Neruda

 

 

Estamos sobrepasando apenas los 30 años del Terrorismo de Estado que atravesó a toda la sociedad, marcándola. Esta distancia temporal no pertenece a tiempos remotos a los cuales nunca se regresa.

 

Todo horror debe ser descripto, explicado, hablado, escrito, testimoniado y narrado para no repetirse.

 

Siempre estarán las voces reconocibles, que nos invitarán a la tentación de “no revolver el pasado”, “alcanzar la reconciliación entre todos los argentinos” y “mirar hacia delante”.

 

Son frases ideológicas, no neutras y ocultan intenciones, en realidad nos proponen la construcción de la amnesia social.

 

Lo que está en disputa es el Discurso Histórico sobre ese tiempo, sus consecuencias y cómo será transmitido.

 

Todo discurso es ideológico, es una construcción, lo crucial es quién es su constructor.

 

Sabemos que se producen alteraciones o supresiones que adecuan el discurso histórico.

 

Dependerá de la decisión política del conjunto social, la realización de una mirada introspectiva para vernos, asumiendo qué posición decidió la gran mayoría social; concientes que el acto de responsabilidad social es una acción política e ideológica y de enfrentar lo que fue capaz de hacer o no hacer.

 

“La culpabilidad social -sostiene Jaspers- es política y moral”.

 

Aquí estará siempre el por qué no supimos evitar o por qué ayudamos a que el terror y la desaparición sucedieran.

 

Mujeres madres, de vidas sencillas, se encontraron en la peor situación, donde palabras y términos no alcanzan para describir o calificar. Solas, poco acompañadas, se plantaron girando alrededor de la Pirámide de Mayo repitiendo hasta el infinito NO a lo que sucedía, enfrentando a un enemigo bestial, sanguinario y vende patria.

 

Ellas y ellos, poquitos, enseñaron a muchos, a todos, que SI PODIA RESISTIRSE AL MAL ABSOLUTO. No sólo fue el dolor propio, sino fundamentalmente la decisión de NO CLAUDICAR ETICAMENTE ANTE LA DESAPARICION DE LA VIDA, aquí reside la ejemplaridad inconmensurable de su enseñanza a la resistencia. ¡La vida humana jamás deber ser intercambiada!

 

El concepto de derrumbe civilizatorio, permite analizar cómo el Terrorismo de Estado puso a prueba a la sociedad argentina. La estrategia fue provocar un profundo cambio económico.

 

Entender para comprender, el giro de 180º generaba y significaba un futuro fuertemente condicionante.

 

El Discurso tuvo sus voceros, Neustad, Grondona, Muñoz, y otros, decían lo necesario para la construcción de una opinión pública que sirviera de sostén, reproduciendo en todos los ámbitos y espacios sociales con palabras de aprobación o el silencio.

 

Hay que poder ver la función que cumplió la desaparición. Desaparecieron quienes eran capaces de enfrentarlos, pues se oponían al modelo de concentración. La desaparición, es simbólicamente más cruel que la eliminación física porque elimina el ancestral rito humano del entierro, tema central de “Antígona” de Sófocles texto escrito hace 3000 años.

 

Rito ancestral que permite elaborar el duelo, reconocido por todos los Pueblos desde el confín de los tiempos.

 

El haber social contiene el consentir el mal absoluto, representado por el exterminio, la tortura, la represión, la censura y el exilio, evidencias irrefutables de la decisión social de no resistir, de no evitar que sucediera. Síntesis de todas las excusas sociales fue “algo habrán hecho”.

 

La sociedad intercambió en el mercado, con complicidad silenciosa, ese “otro humano” a cambio de una falsa tranquilidad y seguridad que relajaría sus conciencias y dormir, creyéndose además la engañosa promesa del derrame de riquezas.

 

La habilitación social representó dar la espalda a la Ética, donde reside el Valor de respetar la Vida, aquí está el significado del permiso otorgado para realizar el plan sistemático del exterminio con sus prácticas y técnicas que aseguraron, que a miles de personas les arrebataran su condición de ser humano desplazadas a la categoría de cosificación cuerpo-objeto.

 

La sociedad argentina intercambió la Vida por exterminio. No cualquier sociedad puede convivir con 350 campos donde habitó lo inhumano y los detenidos resistían humanamente, a través de líneas de fuga con gestos de solidaridad mutua en esos mundos del terror.

 

Se permitió a cambio de la adquisición de miles y diversos objetos importados y de un sentimiento de orgullo de invadir el mundo viajando y comprando de a dos. Se pudo convivir sin problemas una realidad bipolar como ESMA-Mundial ’78.

 

La sociedad argentina abandonó la Ética, dejó ir la Conciencia, acalló la Moral, enterró Valores Trascendentes, apagó la luz del alma, tapó sus ojos y oídos y por las dudas, cerró ventanas y bajó persianas.

 

Fueron excepciones los casos de solidaridad. Silencio… está funcionando la estrategia del exterminio.

 

Una desconstrucción de los 20 años de democracia permite correr ciertos velos, si analizamos para poder ver, a la luz de los resultados, dónde decidió colocarse la sociedad argentina.

 

Si desde el reclamo de “con vida los llevaron, con vida los queremos”, “juicio y castigo a los culpables”, “cárcel a los asesinos”, “Verdad y Justicia” o desde el otro lugar donde funcionó la estrategia de arribar al olvido social.

 

La verdad del horror no podía ocultarse y se realizó el Juicio a las Juntas, a sabiendas de que el saber social quedaría trunco con las leyes de Obediencia Debida y Punto Final.

 

La decisión política se dirigía a que el tiempo diera lugar al olvido social.

 

El Discurso utilizó el libro Nunca Más, que contenía la síntesis descriptiva del terror vivido -como si el terror máximo pudiera ser sintetizado-, donde los testimonios de familiares, amigos y sobrevivientes fue utilizado para plasmarse en palabra escrita, pero escondió en su Prólogo lo que el discurso quería decir: la teoría de los dos demonios: como ellos comenzaron, los otros contestaron.

 

Se confundía, porque no mostraba la asimetría dada en la omnipotente fuerza del aparato estatal puesta al servicio de su propio terrorismo.

 

En esos tiempos, las líneas de fuga de la Memoria Colectiva funcionaron a través de la Cultura en sus distintas expresiones: el arte, las películas, la literatura, el teatro.

 

Más silencio…ante las leyes de impunidad.

 

Menem duplicó la estrategia de arribar al olvido social al otorgar los indultos. Libertad a los asesinos y apresar la Verdad y la Justicia. La contracara de la estrategia era aplicar el Neoliberalismo.

 

El Discurso uso los mismos voceros -esta vez más viejos- y sus aprendices; volvían a decir otra vez lo mismo para construir esa opinión pública que sirve de sostén reproduciendo en todos los ámbitos y espacios sociales una opinión que no es propia y defendiendo como propio intereses que en realidad le han sido siempre ajenos.

 

Un mayor silencio…¡ es que está todo tan barato… y… nuevamente viajamos!

 

También fue parte de la estrategia que la ESMA, Mansión Seré, el Olimpo, Automotores Orletti, Pozo de Banfield, y otros campos del exterminio fueran sólo un lugar-espacio físico-edificio más, borrando su importancia simbólica, su significante y significado para el Saber Colectivo.

 

El Presidente Kirchner anunció al Pueblo que sus convicciones no se quedaban en la vereda de la Casa Rosada. Su decisión política fue acompañada del acto público de abrir la ESMA, uno de los símbolos de la Memoria Colectiva, derrumbando la estrategia del olvido utilizada durante los 20 años de democracia.

 

No más el carácter de lugar-espacio físico-edificio. Liberó a la Verdad. Las paredes retomaron la dimensión histórica que les corresponde. Lugar del exterminio, donde habitó lo inhumano. Dio un giro paradigmático en el tratamiento al tema de los Derechos Humanos. Destrozó el Discurso. Liberando las voces y palabras del pasado.

 

La descontrucción enseña que enfrentando iguales circunstancias, el proceso de toma de decisión es irreductible, en él está la decibilidad (decisión) y la indecibilidad (no decisión).

 

La decisión misma está manifestando las otras decisiones que fueron descartadas. El pasado demuestra que su contenido está formado por todo lo decidido.

 

Las decisiones de hoy, serán mañana contenido del pasado, ellas definen, dan forma y constituyen el futuro.

 

La responsabilidad implica la toma de conciencia que de la decisión resultan consecuencias. La decisión social implicó el alto costo en pérdida de Vidas Humanas y Valores Sociales.

 

El status social que ocupa la Solidaridad, la “mirada hacia el Otro” y la construcción de “otredades negativas”, son toda una definición de las “valoraciones sociales”.

 

Evidentemente deberán ser revertidas.

 

SPG/

 

N&P: El Correo-e de la autora es  Silvia Patricia Goñi < silvia_goni@yahoo.com.ar>