Efemerides de Hoy

1957 Fallece la poetisa chilena Gabriela Mistral

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Primer premio Nobel de Literatura otorgado a un latinoamericano, en 1945.

GABRIELA MISTRAL

 

Reseña biografica

 

Poeta chilena nacida en Vicuña pequeña localidad del centro norte de Chile en 1889, y fallecida en Nueva York en 1957.

 

Aunque su nombre real fue Lucila Godoy Alcayaga, adopto su pseudonimo inspirada en la obra de Gabriel D'Annunzio y Frederic Mistral.

 

Su labor literaria comenzo a reconocerse en 1914 al resultar ganadora de unos Juegos Florales.

 

En 1922 fue publicada su primera obra y desde entonces viajo por numerosos paises de America y Europa.

 

Obtuvo el Premio Nobel de Literatura en 1945 como un justo reconocimiento no solo de su produccion poetica, sino de la labor literaria y social de una mujer que habia dedicado su vida a la difusion de la cultura y a la lucha por la justicia social y los derechos humanos.

 

La obra poetica de Gabriela Mistral surge del modernismo, mas concretamente de Amado Nervo, aunque tambien se aprecia la influencia de Frederic Mistral y el recuerdo del estilo de la Biblia.

 

De algunos momentos de Ruben Dario toma, sin duda, la principal de sus caracteristicas: la ausencia de retorica y el gusto por el lenguaje coloquial.

 

A pesar de sus imagenes violentas y su gusto por los simbolos, fue, sin embargo, absolutamente refractaria a la "poesia pura", y, ya en 1945, rechazo un prologo de Paul Valery a la version francesa de sus versos.

 

Sus temas predilectos fueron: la maternidad, el amor, la comunion con la naturaleza americana, la muerte como destino, y, por encima de todos, un extraño panteismo religioso, que, no obstante, persiste en la utilizacipn de las referencias concretas al cristianismo.

 

Al citado Desolacion siguieron los libros Lecturas para mujeres destinadas a la enseñanza del lenguaje (1924); Ternura (1924), canciones para niños; Tala (1938); Poemas de las madres (1950), y Lagar (1954).

 

Postumamente se recogieron su Epistolario (1957) y sus Recados contando a Chile (1957), originales prosas periodisticas, dispersas en publicaciones desde 1925.


Amo Amor

de Gabriela Mistral

 

Anda libre en el surco, bate el ala en el viento,

late vivo en el sol y se prende al pinar.

No te vale olvidarlo como al mal pensamiento:

¡le tendrás que escuchar!

 

Habla lengua de bronce y habla lengua de ave,

ruegos tímidos, imperativos de mar.

No te vale ponerle gesto audaz, ceño grave:

¡lo tendrás que hospedar!

 

Gasta trazas de dueño; no le ablandan excusas.

Rasga vasos de flor, hiende el hondo glaciar.

No te vale decirle que albergarlo rehúsas:

¡lo tendrás que hospedar!

 

Tiene argucias sutiles en la réplica fina,

argumentos de sabio, pero en voz de mujer.

Ciencia humana te salva, menos ciencia divina:

¡le tendrás que creer!

 

Te echa venda de lino; tú la venda toleras.

Te ofrece el brazo cálido, no le sabes huir.

Echa a andar, tú le sigues hechizada aunque vieras

¡que eso para en morir!

 

 

Besos

de Gabriela Mistral

 

Hay besos que pronuncian por sí solos

la sentencia de amor condenatoria,

hay besos que se dan con la mirada

hay besos que se dan con la memoria.

 

Hay besos silenciosos, besos nobles

hay besos enigmáticos, sinceros

hay besos que se dan sólo las almas

hay besos por prohibidos, verdaderos.

 

Hay besos que calcinan y que hieren,

hay besos que arrebatan los sentidos,

hay besos misteriosos que han dejado

mil sueños errantes y perdidos.

 

Hay besos problemáticos que encierran

una clave que nadie ha descifrado,

hay besos que engendran la tragedia

cuantas rosas en broche han deshojado.

 

Hay besos perfumados, besos tibios

que palpitan en íntimos anhelos,

hay besos que en los labios dejan huellas

como un campo de sol entre dos hielos.

 

Hay besos que parecen azucenas

por sublimes, ingenuos y por puros,

hay besos traicioneros y cobardes,

hay besos maldecidos y perjuros.

 

Judas besa a Jesús y deja impresa

en su rostro de Dios, la felonía,

mientras la Magdalena con sus besos

fortifica piadosa su agonía.

 

Desde entonces en los besos palpita

el amor, la traición y los dolores,

en las bodas humanas se parecen

a la brisa que juega con las flores.

 

Hay besos que producen desvaríos

de amorosa pasión ardiente y loca,

tú los conoces bien son besos míos

inventados por mí, para tu boca.

 

Besos de llama que en rastro impreso

llevan los surcos de un amor vedado,

besos de tempestad, salvajes besos

que solo nuestros labios han probado.

 

¿Te acuerdas del primero…? Indefinible;

cubrió tu faz de cárdenos sonrojos

y en los espasmos de emoción terrible,

llenaron sé de lágrimas tus ojos.

 

¿Te acuerdas que una tarde en loco exceso

te vi celoso imaginando agravios,

te suspendí en mis brazos… vibró un beso,

y qué viste después…? Sangre en mis labios.

 

Yo te enseñe a besar: los besos fríos

son de impasible corazón de roca,

yo te enseñé a besar con besos míos

inventados por mí, para tu boca.

 

Dulzura

de Gabriela Mistral

 

Madrecita mía,

madrecita tierna,

déjame decirte

dulzuras extremas.

 

Es tuyo mi cuerpo

que juntaste en ramo;

deja revolverlo

sobre tu regazo.

 

Juega tú a ser hoja

y yo a ser rocío:

y en tus brazos locos

tenme suspendido.

 

Madrecita mía,

todito mi mundo,

déjame decirte

los cariños sumos.

 

 

Canción Amarga

de Gabriela Mistral

 

 

¡Ay! ¡Juguemos, hijo mío,

a la reina con el rey!

 

Este verde campo es tuyo.

¿De quién más podría ser?

Las oleadas de la alfalfa

para ti se han de mecer.

 

Este valle es todo tuyo.

¿De quién más podría ser?

Para que los disfrutemos

los pomares se hacen miel.

 

(¡Ay! ¡No es cierto que tiritas

como el Niño de Belén

y que el seno de tu madre

se secó de padecer!)

 

El cordero está espesando

el vellón que he de tejer.

Y son tuyas las majadas,

¿De quién más podrían ser?

 

Y la leche del establo

que en la ubre ha de correr,

y el manojo de las mieses

¿de quién más podrían ser?

 

(¡Ay! ¡No es cierto que tiritas

como el Niño de Belén

y que el seno de tu madre

se secó de padecer!)

 

¡Sí! ¡Juguemos, hijo mío,

a la reina con el rey!