Un regalo navideño para los hinchas de San Lorenzo

LA LLEGADA DE RAMÓN

José Luis Ponsico

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Entre la memoria del ‘46 (Farro, Pontoni y Martino) y Los Matadores del ‘68, llegó el “Pelado” Díaz y su historia de ganador.

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â–ºLa columna del Ponsi

 

LA LLEGADA DE RAMÓN

Un regalo navideño para los hinchas de San Lorenzo

 

Por José Luis Ponsico

 

Todo indica que Papá Noel no se portó nada mal con la apesadumbrada hinchada de San Lorenzo. Ramón Díaz, uno de los más exitosos entrenadores de la década anterior en el fútbol argentino, formó parte del arbolito navideño.

 

Después de largas negociaciones, el “Pelado” Díaz, de 47 años, uno de los más ganadores como jugador y director técnico en River, en los ‘70 y los ‘90, respectivamente, llegó a San Lorenzo como un pedido expreso de la mayoría de la directiva sanlorencista.

 

Ya pidió a Leandro “Pipi” Romagnoli, Roberto Fabián Ayala, Christián “el Lobo” Ledesma y que no le vendan a Ezequiel Lavezzi. Al tiempo que vuelve la fe sanlorencista de los tiempos del padre Lorenzo Massa, San Lorenzo quiere “volver a sus fuentes”. Reclama “algo” de su historia “grande”.

 

Díaz, muchas veces asociado al “estilo de Angel Labruna” por su pragmatismo a la hora de “saber formar equipos” sin gran rigor táctico, no dirigía en la Argentina desde el invierno de 2002, cuando sacó campeón a River por sexta vez como entrenador en el Clausura de ese año.

 

Como jugador, el riojano había debutado en 1978 (River 1 – Colón 0) por “inspiración” de Norberto “Pacha” Yácono, ex integrante de “La Máquina” de los años ‘40, como marcador de punta, integrante del cuerpo técnico “millonario” hace 28 años. Díaz hizo 85 goles en 177 partidos en River.

 

Era un “9” velocísimo, gran definidor. Una síntesis, con perfil zurdo, de Claudio Caniggia y Rodrigo Palacio. En River ganó tres títulos entre 1979 y 1981 y a los 22 años ya estaba en Italia. Lo pagaron casi tres millones de dólares.

 

Anduvo por el Avellino, Nápoli e Inter, donde fue campeón en la temporada 1988-89. También fue campeón de la Copa Francia con el Mónaco en el ‘90.

 

Cuando volvió a River en el ‘91 fue campeón y goleador del Apertura con 14 goles. Tenía 32 años. En el ‘93 se fue al Yokohama Marinos, de Japón, y fue el máximo “artillero” del fútbol nipón hasta que cumplió 34 años.

 

Como DT en River reemplazó al “Inglés” Carlos Bábington en el invierno del ‘95. Al principio se burlaban de él –curiosamente en un programa de Marcelo Tinelli, fana de San Lorenzo, que iba a la medianoche por teve– porque River no se afirmaba y Ramón Díaz no “tenía discurso” para la prensa.

 

Al año, River había ganado la Copa Libertadores, recordada final ante el América de Cali –se destacaban Oscar Córdoba y Jorge Bermúdez– en una inolvidable fiesta en el Monumental con dos goles del joven Hernán Crespo, de sólo 21 años, y el juego de los ídolos Enzo Francéscoli y Ariel Ortega.

 

A fines del ‘96 River ganaba el Apertura bajo la lluvia con un 3 a 0 sobre el Vélez de Carlos Bianchi y Osvaldo Piazza y ya nadie discutía al “Pelado” Díaz. Ni Marcelo Tinelli, uno de los que apoyó, ahora, su llegada al “Ciclón”

 

Todo lo ratificó en el ‘97, donde River -sin Ortega, vendido al Valencia en 14 millones de dólares- pero con Marcelo Gallardo y el chileno Marcelo Salas, ganaba tres campeonatos más: Clausura, Apertura y Supercopa.

 

Ramón Díaz no se reconoce “como un táctico”. El mismo se identifica con el hombre que “lo cultivó” en Primera: Angel Labruna, el gran goleador de la historia de River y uno de los tres de la historia del fútbol argentino.

 

Como DT, Labruna “lo guardaba” al riojano Díaz para que entrara a los 15’ del segundo tiempo. Tenía 20 años y un pique fenomenal. River le hizo 5 goles a Boca en La Bombonera en abril del ‘80 con una actuación bárbara del uruguayo Juan Ramón Carrasco y los goles del “Pelado” a Hugo Gatti.

 

En el ‘99 cuando Boca de la mano de Carlos Bianchi, el ahora flamante DT de San Lorenzo, “armó” otro River sin Gallardo, Salas, Francéscoli, Julio Cruz, ni Sergio Berti, jugador clave en su tiempo. Subió a un “pibito”, Javier Saviola, de 18 años, junto al riocuartense Pablo Aimar, de 19.

 

Los juntó con el colombiano Juan Pablo Angel –llevaba un año y le costaba adaptarse– y el rubio volante ex Argentinos Júniors, Leonel “Pipa” Gancedo: River le ganó a Boca en el Monumental 2 a 0 y fue campeón del Apertura.

 

Su mala relación con la comisión directiva de River hizo que le cediera el lugar a Américo Gallego. El “Tolo” obtuvo el Clausura 2000, pero ante la frustración ante Boca por la Copa Libertadores, River volvió a ir por Ramón Díaz.

 

En el 2002 diseñó un “cuarto” equipo, ahora con Fernando Cavenaghi, la vuelta del “Burrito” Ortega, el buen momento de Eduardo “Chacho” Coudet y hasta la llegada de Claudio Husain con la aparición lujosa de Andrés D’Alessandro.

 

Y River fue campeón en el Clausura 2002, pero la flamante gestión de José María Aguilar, en ese momento, no le renovó el contrato. 

 

Entre la memoria del “Terceto de Oro” del ‘46 (Armando Farro, René Pontoni y Rinaldo Martino), los “duendes” de “Los Matadores” del ‘68, en un arbolito de Navidad llegó la sonrisa del “Pelado” Díaz y su historia de ganador.

 

JLP/

 

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