La Marcha Carnavalera en Argentina

MURGAS: LUCHAR CON SALTOS, BOMBOS Y PATADAS

Pablo Ballero (APM)

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La consigna dentro de la décima “Marcha Carnavalera” estuvo orientado a reinstaurar los feriados de Carnaval, y volver así a los corsos callejeros.

La Marcha Carnavalera en Argentina

MURGAS: LUCHAR CON SALTOS, BOMBOS Y PATADAS

 

Por Pablo Ballero

Desde la Redacción de APM

 

Se realizó por décimo año consecutivo la marcha carnavalera por el feriado de carnaval en La Plata. Unas 60 murgas se encontraron, para intercambiar experiencias, bailar, tocar.

 

El objetivo era bien claro: exigir la restitución del feriado de carnaval y los corsos gratis. Como cada 2 de diciembre, las actividades arrancaron pasado el mediodía, cuando los “murgueros” comenzaron a concentrarse en Plaza Italia con sus instrumentos y vestuarios característicos. Llegadas las 16, la agrupación de la ciudad de Buenos Aires “Lonjas 932” marcó el inicio de la marcha con una enorme bandera, túnicas verdes y una de las mejores secciones de percusión con veinte tumbadoras en pleno trance afroamericano.

 

Desde ese momento, las agrupaciones locales y las llegadas desde la Capital argentina, el Conurbano y diferentes puntos del país, desfilaron ante un marco multitudinario: muchísima gente -al menos cinco mil personas de todas las edades- se apostó en las veredas y batió las palmas marcando el compás, y más de uno se animó a recrear las contorsiones de los “murgueros” sobre el asfalto.

 

Entre timbales, redoblantes, bombos, platillos, silbatos marcando los cambios de ritmos, arengas, estandartes al viento y caras pintadas, la dinámica del paso de las murgas creó en el ambiente ritmos multifacéticos instantáneas, mezclando los sonidos de los que se alejaban con aquellos de los que iban llegando.

 

Era la fiesta para la que las murgas habían esperado todo el año, y esa pasión se hizo sentir. No faltaron las alusiones “roqueras” -la relación entre la escena “murguera” y cierto rock es muy fluida desde la década pasada- tampoco estuvo ausente la tradicional quema del muñeco, que se realizó en la esquina de las calles 7 y 50.

 

La consigna dentro de la décima “Marcha Carnavalera” estuvo orientado a dejar en claro un antiguo anhelo de las agrupaciones: reinstaurar los feriados de Carnaval, y volver así a aquellos corsos callejeros que fueron cita obligada durante gran parte del siglo XX, fiestas comunitarias en las que los chicos se disfrazaban y el baile dominaba la escena. "Cada año la marcha tiene consignas muy puntuales, que son adoptadas por consenso entre todos los participantes" explicaron en ese sentido los coordinadores del evento.

 

Tradicionalmente la celebración del Rey Momo está fijada tres días antes del miércoles de Ceniza, cuando comienza la cuaresma cristiana que termina el domingo de Pascua. Hasta antes de 1976, lunes y martes de Carnaval eran días feriados; pero la dictadura militar que asaltó el poder ese año los abolió. Y hasta hoy, son los únicos feriados que no se recuperaron con la llegada de la democracia.

 

El objetivo de la “Marcha Carnavalera” es la derogación de la ley 21329, impuesta por la junta militar en junio de 1976, que prohíbe que los días lunes y martes de carnaval sean feriados. Sin embargo, también es una buena excusa para que los “murgueros” de todo el país se encuentren y compartan talleres y plenarios.

 

Algunos talleres se enfocaron en lo artísticos (sobre todo en percusión canto, presentación) pero también hubo una importante reunión del Movimiento nacional de Murgas, un espacio en formación que finalmente parece estar despegando desde el reciente encuentro de murgas en Suardi, y el pasado encuentro en La Plata.

 

Actualmente, y desde hace 30 años, el feriado de carnaval esta prohibido en Argentina, salvo en raras excepciones como en la provincia Jujuy. En ese sentido, en la capital argentina, una maniobra engañosa de la Legislatura porteña aprobó una ley que le da asueto a los empleados públicos, pero no al sector privado en donde la mayoría trabaja, lo que no fue mas que un simple despiste para calmar los reclamos. Además, en muchos municipios de la provincia de Buenos Aires, el carnaval esta prohibido, la policía no permite que se realicen corsos y hasta reprime ensayos de murgas en espacios públicos.

 

Otra consigna que también estuvo presente en ciudad de La Plata, fue “por corsos autogestivos”. Cada vez son mas la murgas que, desde la autogestión, sacan adelante su manifestación artística sin pedir nada más que el aplauso de los vecinos. En el Gran Buenos Aires, un grupo de murgas, esta preparando un circuito alternativo de corsos para carnaval que viene, de manera independiente, y por afuera del circuito oficial del Gobierno de la Ciudad, que solo promueve la competencia, y el disciplinamiento de las murgas, en especial si esta dirigidas por “punteros políticos” capaces de vender la dignidad de su murga a buen precio y dejar de lado algo esencial en las murgas, como es la crítica y el carácter subversivo del carnaval.

 

PB/

 

N&P: El Correo-e del autor es Pablo Ballero pballeto@prensamercosur.com.ar