Fue una noche hermosa, muy peronista, plena de paz y amor compartidos en el pan .

LA NAVIDAD SOLIDARIA DE LA CGT DE MOYANO EN LA PLAZA DE MAYO DEL 2000

Por Martín García

En la Plaza de Mayo, se ubicaron mil mesas y sillas que fueron ocupadas por familias humildes, desocupados y pobres que llegaron desde distintos  puntos del conurbano. Por las raciones se calcula que más de 15.000 personas se sintieron invitadas a la plaza.

  LA NAVIDAD SOLIDARIA DE LA PLAZA DE MAYO DEL 2000

LA NAVIDAD SOLIDARIA DE LA CGT, EN LA PLAZA DE MAYO DEL 2000.

Por Martín García

 NAC&POP

22/12/2006

La navidad del 2000 la pasamos con Hugo Moyano en Plaza de Mayo. 

Moyano era entonces la “CGT que lucha”, y el GOU de Moyano y el MTA, estaba conformado por Juan Carlos Schmidt de Dragado y Balizamiento, Horacio Ghilini de SADOP; el Barba Gutiérrez, por entonces de la UOM Quilmes; Néstor Cantariño y Horacio Arreceygor del SAT; Julio Piumato de Judiciales, Moreyra de los Ceramistas y el Momo Vanegas del UATRE.

 El Sindicato de Camioneros decidió que., ante la miseria reinante había que organizar una navidad solidaria que pudieran alimentar con pan y amor a miles de personas que, en Buenos Aires, esa noche no tenían adonde ir ni que comer.

 Hubo largas mesas, cocinas, vasos y se compartieron ensaladas, choripanes y pollo, acompañado por gaseosas y agua mineral.

-Quienes compartimos la lucha, también compartimos el pan, declaró Julio Piumato a la prensa.

Se instalaron ocho baños químicos para que la multitud pudiera estar contenida y un camión que recogió la basura que generó el acto.

Desde la Pirámide hacia la Avenida de Mayo, se ubicaron mil mesas y sillas que fueron ocupadas por familias que venían con humildad y dignidad a compartir la navidad.

Por las raciones se calcula que más de 15.000 personas se sintieron invitadas a la plaza.

Hubo carteles y pasacalles de apoyo y adhesión de la CTA, ATE, HIJOS, el Polo Social, Izquierda Unida, el Partido de los Trabajadores por el Socialismo, el Movimiento Socialista de los Trabajadores,  dirigentes de agrupaciones universitarias del peronismo porteño, trabajadores de la Anses, organizaciones villeras y de otros sindicatos y las Madres de Plaza de Mayo.

Hubo cantos y música para los comensales, con la presencia del Tano Piero y José Tchercavsky, el Chango Farias Gómez, su maravillosa hermana, la folclorista Marian Farías Gómez, Miguel Angel Estrella y otros músicos y cantores como el gran Miguel Cantilo.

Todos ellos siempre tan solidarios y tan predispuestos.

El Padre Farinello bendijo a los presentes. Dijo: –Dios, que nos diste una Patria tan hermosa, tan rica, que le das al hombre la posibilidad de ganarse la vida trabajando y ganarse su alimento, te pedimos Señor que haya trabajo para todos, que no haya hambre, bendice a nuestros ancianos, a nuestros marginados, a los trabajadores, protege a nuestros chicos de la calle. Te pedimos paz, pan, amor y solidaridad. Amén

Por esas combinaciones y fixtures familiares, pudimos darnos el lujo de estar juntos esa navidad con la gente sola o necesitada en la Plaza de todos y junto a los luchadores populares que le habían dicho NO al FMI y habían marchado al Congreso por la Deuda Externa, un año antes del 19 y 20 de diciembre del 2001.

Queríamos estar allí.

Nos pareció que estaríamos más cerca del pesebre donde había nacido Jesús. 

Todo transcurrió con mucho amor y tranquilidad y sobre todo con algo que pocas veces uno disfruta en las fiestas, con paz, mucha paz, una entrañable paz y armonía que flotaba en un ambiente solidario y digno donde unos y otros se empeñaban en compartir y disfrutar.

Se organizo una verdadera multitud, apaciblemente, en una larga cola para cargar la comida.

Las gaseosas eran de dos litros.

Todos buscaban lugares donde comer, compartiendo el espacio con queridos desconocidos y todavía se ofrecía un segundo plato, en segunda vuelta, para muchos que optaron, prudentemente, por guardarlo en una bolsita para llevar a la pensión y celebrar allí la navidad del 25 en su versión del mediodía.

Después nos toco medio pan dulce a cada uno, rico, esponjoso, frutado, calido, pan, pan compartido, dulce, rico, acompañados, en paz y solidaridad. 

Allí estábamos como en una postal navideña, en medio de la Plaza un año antes que se viera sacudida por la indignación del pueblo y la indignidad de los gobernantes de la Alianza, que, en ese entonces, todavía alentaban la esperanza del pueblo.

Fue un alto en la lucha, un alto en el camino, un momento de amor, una vocación de hacer justicia por el amor, por la simple causa de que nadie estuviera tan solo, ni desamparado, tan solo…eso.

Hugo Moyano en un breve discurso hacia el final invocó:

-Pedimos profundamente a Dios que bendiga a los gobernantes para que tomen decisiones y mejoren la difícil situación por la que están pasando los argentinos.

Estaba Fernando de la Rúa en el gobierno nacional y hubiéramos jurado que nadie escucho.

Exactamente un año después se precipitarían los sucesos del 19 y 20 de diciembre del 2001, se robarían de los bancos lo ahorros de las personas y complementariamente se matarían a 38 personas con represión y miedo.

Pero volviendo a aquella apacible plaza de mayo del 2000 donde se pudo compartir el pan con tanta gente desolada diciéndole que no estaba sola, fue una experiencia enriquecedora.

Una hermosa navidad.

Una navidad en paz, de barrio, peronista.

Digna del pesebre del compañero Jesús

MG/

N&P: El Correo-e del autor es Martín García garciacmartin@gmail.com