Kirchner consiguio que el rey de España se convierta en facilitador entre Argentina y Uruguay.

EL FACILITADOR

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En Palacio, por deseo de la Reina Sofía, en familia hablan en inglés, idioma que Juan Carlos domina muy bien. (Su -prima-es la Reina Isabel de Gran Bretaña).

EL FACILITADOR

 

                                                                  Por Enrique Oliva

         8/XI/06

 

La jugada del presidente argentino es inobjetable.

 

Logró en la Cumbre Iberoamericana de Montevideo apaciguar las tensiones a raíz del tema de las pasteras (¿o papeleras?). Tiró la pelota fuera de la cancha pidiendo y consiguiendo que el rey Juan Carlos I de España se convierta en facilitador del conflicto entre nuestro país y la República Oriental del Uruguay.

 

Podría ser una hábil maniobra, bien aprovechada mediáticamente para ganar tiempo y fortalecer su posición interna en la Argentina.

 

Lo cierto es que tomó la iniciativa consiguiendo bajar el tono del conflicto entre pueblos hermanos. Esta especie de tregua, es utilizada por Buenos Aires  moviéndose en organismos internacionales financieros y políticos.

 

Pero contemplemos otras realidades puntuales.

 

¿Cómo se divulgó la noticia de la tarea solicitada al monarca?

 

En verdad no fue el rey quien anunció la aceptación de tamaña tarea sino el presidente Rodríguez Zapatero. Y esto tiene que ver con las facultades que la constitución atribuye a la figura real, que no lo habilitan para tomar decisiones políticas en cuestiones internas españolas ni en el exterior.

 

Estas son limitaciones rigurosas para garantir su imparcialidad como emblema de la nación. Quienes ejercen el poder efectivo son los políticos designados por el voto popular. Tan es así que los discursos que pronuncia el Rey no son redactados por él ni su entorno, sino por la presidencia de turno, regla que Don Juan Carlos cumple muy bien al limitarse a leerlos solemnemente.

 

Por esa razón, el Rey tampoco resulta responsable de nada. Es decir, no puede ser juzgado ni condenado por ningún delito.

 

¿Qué es un facilitador?

 

Según el último diccionario de la Real Academia Española publicado en el 2001, facilitador quiere decir: –persona que se desempeña como instructor u orientador en una actividad. Otro significado, y no hay más, es profesor o maestro.

 

Entonces, si respetamos las palabras, nada de esas tareas, ni menos la de  mediador, cosa que ha quedado bien aclarada, podrá hacer el monarca sin la autorización del gobierno. Y éste, por obligada lógica política, tratará de cuidar sus propios intereses.

 

No obstante lo observado, no quisiéramos aparecer pesimistas en cuanto a la misión a encarar por Don Juan Carlos, de reconocida simpatía personal. Además, no olvidemos que el Rey de España es el símbolo de la nación, según se repite.

 

Eso si, cabe aclarar que Cataluña, Euskadi y Galicia también son naciones y Andalucía, Aragón y Baleares son admitidas como realidades nacionales. Todo ello por el momento.

 

La habilidad del monarca para hacer relaciones públicas es innegable, logrando ganar amistad con todos los gobernantes extranjeros y en particular con los latinoamericanos y monarcas árabes, facilitándole a España buenos negocios.

 

Las grandes empresas hispanas saben apreciar esos servicios.

 

También tiene trato bastante frecuente con su prima (así se llaman entre ellos) la Reina Isabel de Gran Bretaña.


Como es sabido, en el palacio real de Madrid, por deseo de la Reina Sofía, en familia hablan en inglés, idioma que Don Juan Carlos domina a la perfección. Es la lengua que aprendió en Roma, su ciudad natal, pero durante los años de infancia vivió junto a su abuela británica Victoria Eugenia a orillas del lago Leman (Suiza).


En cuanto al español, el monarca lo habla con acento madrileño, aprendido de sus criadas que eran de esa procedencia.

        

Interrogante

 

Volviendo al conflictivo pleito pendiente con Uruguay, es de admitir que argentinos y orientales no conocemos muchos detalles  de los contratos con las fábricas que se instalan a gran velocidad.


En especial deberíamos estar informados si pasteras y papeleras son la misma cosa o no.

 

Al respecto, un aspirante a sabelotólogo nos ha enratonado formulando esa preocupación. Asevera que son palabras  de significados diferentes. Pasteras –dice- son las plantas que muelen las maderas y, con uso de abundante agua, obtienen la pasta celulosa. Ésta, para llegar a ser papel, precisa otros tipos de sofisticadas técnicas. –Entonces –agrega-  no se si las plantas en construcción en Uruguay serán solo pasteras y su producción se enviará a Europa para la elaboración de papeles.

 

Para concluir (se pregunta): –¿Uruguay tendrá suficientes bosques para alimentar las pasteras o las multinacionales contarán también con los nuestros?”

 

EO/

 

N&P: El Correo-e del autor es Enrique Oliva eoliva@fibertel.com.ar