Para la clase dominante de EU el trabajo social de las comunidades es una acción subversiva.

GRAFFITIS DE AMOR: CHICANOS Y TRIBUS AUTOREGUILADOS:

Padre Luis Barrios

padrebarrios
Pade Luis Barrios:-Las comunidades de Nueva York están mas seguras no porque la policía las haya ocupado, sino porque nosotros ahora tenemos control de las mismas.

GRAFFITIS DE AMOR

 

¡Como aceptar un mundo tan insensible que, a pesar

de que produce 10% más de los alimentos que necesitamos para vivir toda la humanidad, permite que cada año mueran de hambre 15 millones de niños! ¡Un mundo al que ya no le conmueve el espectáculo inhumano de millones de niños de la calle,

sin hogar, sin familia, sin cariño, sin escuela, sin comida, sin salud, sin mañana, amenazados por todas las formas posibles de violencia,que duermen sobre periódicos en las entradas de los edificios y mendigan

en los semáforos, que solo en la cuadrilla o la banda encuentran seguridad y sentido a su precaria existencia! ¡Un mundo que criminaliza las luchas y movimientos sociales, que persigue, encarcela, amenaza y asesina a dirigentes campesinos e indígenas que luchan por sus tierras, a defensores de derechos humanos y periodistas, a dirigentes sindicales!

(Pérez-Esclarín, (2002) Educación para

Globalizar la Esperanza y la Solidaridad)

 

Nuestras comunidades están mas seguras no porque la policía las haya ocupado, sino porque nosotros ahora tenemos control de las mismas. Con la policía eran Barrios Inseguros, ahora con nosotros son Barrios Seguros y  lo expresamos con estos graffitis.

 

Estas fueron las palabras de uno/a de los/as jóvenes integrantes de las llamadas Naciones (pandillas, bandas u organizaciones de la calle) en un encuentro que realizamos la semana pasada en la ciudad de Santo Domingo, República Dominicana, muy en particular en las comunidades de Guachupita y de Cristo Rey, mientras nos enseñaban cientos de dibujos de graffiti que contenían mensajes de prevención del VIH/SIDA.

 

Estuvieron presentes en este diálogo comunitario de caminar con el pueblo representantes de algunas de las Naciones.

 

En la comunidad de Guachupita: Los Latin Kings, Los Forty-Two (42), Los Forty-Five (45), Los Vato Locos, Amor Dorado, Amor y Paz, Los Cilindros, Los Federales, Los Intocables, Los Pelles, Los Ñuñis, Los Elisma, Los Anárkikos, Los Comejoyete y Los Menores del Flow.

 

Mientras que en la comunidad de Cristo Rey (noroeste de Santo Domingo) participaron representantes de: Los Latin Kings, Amor y Paz, Amor Dorado, Los Sangre (Blood) y Los Ñetas.

 

Estos grupos, contrario al mito de siempre estar peleando y matándose, tienen una titánica capacidad de trabajar juntos por sus comunidades.  Y mas importante, estos grupos cambiaron su mensaje y practica de morir por el honor personal, por el de aprender a vivir por sus barrios. 

 

Para la clase dominante esta es una acción subversiva la cual por un lado no se debe tolerar y por otro lado es muy peligrosa para que otras comunidades imiten.

 

Como este trabajo se lleva a cabo en concubinato con gente que hace sentido en el proceso de responsabilidad ciudadana, también estuvieron presentes representantes del Consejo Presidencial del SIDA (COPRESIDA) tales como; Antonio (Tony) De Moya, Lino Castro ( Mamucha ), Cesar Rosario, Víctor Peña y David Arias.

 

Estos Jinetes del Apocalipsis realizan una labor extraordinaria con estas Naciones en lo que podemos llamar tomando responsabilidad comunitaria en la prevención del VIH/SIDA.

 

Mucho mas importante, algunos de estos integrantes de COPRESIDA nacieron, crecieron, se criaron, siguen siendo residentes en estas comunidades y pasaron a ser consultores en estos trabajos.

 

Por supuesto, en este gran encuentro no podía faltar mi hermano David Brotherton, un sociólogo con conciencia revolucionaria.

 

¿En dónde usted ha visto que jóvenes pandilleros/as han tomado una responsabilidad social de protegerse y de proteger su comunidad de una realidad tan alarmante como lo es el fenómeno del VIH/SIDA? 

 

Esa es la realidad de Guachupita y de Cristo Rey, por solo mencionar dos de estas comunidades en donde las Naciones (pandillas, organizaciones o bandas de la calle) han demostrado una vez más que son una parte importante en la protección y transformación de la sociedad haciendo una contribución positiva a la misma.

 

Esto no me lo contaron, yo pude verlo, pude  escucharlo y más importante, pude sentir la seriedad de un compromiso comunitario en estos/as jóvenes por proteger sus comunidades. 

 

Más allá de lo que el gobierno, a través de la Policía Nacional,  pueda decir en el proceso de llamarles grupos de la calle en problemas con la ley o de la manera tan irresponsable en que los medios de comunicación, en romances políticos con el gobierno, la mayor parte de las veces les satanizan o les criminalizan, hay unas realidades que no han sido explicadas seriamente.

 

No es que yo esté diciendo que todos/as son angelitos/as, de ninguna manera, lo que estoy tratando de enfatizar es que la mayoría de ello/as no son diablitos/as ni mucho menos criminales, por lo tanto evitemos estas generalizaciones estereotipadas.

 

Es por esto que en este asunto de las llamadas Naciones hay la necesidad de poder entender a lo que llamamos crimen, conducta criminal o persona o grupo criminal.

 

Sobre todo, es importante el poder tener claro el como se lleva a cabo la construcción socio-cultural de los mismos. 

 

Por ejemplo, es necesario poder entender que en el proceso de la criminalización la ley criminal es selectivamente aplicada a la conducta social. O sea, solo se le llama  criminal a algunas personas y solo algunas personas van a la cárcel. 

 

De aquí el que, a mi entender, mas allá de conductas desviadas o patológicas o de explicaciones genéticas, el crimen, la criminalización y la ley criminal deben de ser vistos y entendidos en el contexto de las desigualdades sociales, económicas, culturales, sexuales y políticas. 

 

Muy en particular, en el contexto socio-histórico que tiene la capacidad de poder explicar críticamente los factores que llevan a la delincuencia.

 

De aquí entonces la necesidad de poner atención a las causas de la conformidad o de la inconformidad de los/as seres humanos en la sociedad.

 

Por lo tanto, hay la necesidad de entender que la delincuencia también debe de ser explicada en una sociedad con la ausencia de las causas de la conformidad.

 

No menos importante lo es el poder entender lo que entendemos por criminología cultural, en donde se examina, se explora o se analiza a través del uso de métodos etnográficos, la relación política que existe entre la construcción del significado del crimen y el proceso de criminalización de la persona o grupos.

 

Es esto lo que explica, muy en particular en la República Dominicana, el por qué las Naciones o Pandillas de la gente que tiene impunidad en el gobierno no va a la cárcel.

 

Es por todo esto que cuando un gobierno irresponsable trata de explicar la supuesta disminución en la estadística del crimen con medidas represivas de más policías, más cárceles y sentencias mas largas todo se convierte en una demagogia politiquera.

 

Tratar de ignorar o invisibilizar la realidad que nos demuestra que existe una responsabilidad ciudadana en donde diferentes grupos, como por ejemplo las Naciones, tomando la obligación de cuidar sus comunidades, es una acción criminal y quienes lo están haciendo son criminales.

 

¿Por qué el gobierno se embarca en solo combatir el crimen de la calle? ¿Por qué el gobierno se empeña en tratar de convencernos que la única posibilidad de poder disminuir o combatir el crimen de la calle es teniendo mas policías velando las comunidades?

 

¿Por qué también este gobierno se empeña es decirnos que la única manera de poder garantizar esa protección con los/as policías es privando a sus ciudadanos/as de sus derechos civiles?

 

En la búsqueda de las respuestas a estas preguntas es importante el traer a la realidad que hay la necesidad de poder entender que la policía en nuestro sistema capitalista neoliberal tiende a ser un cuerpo represivo para defender los intereses de la clase dominante y gobernante.

 

O sea, que la protección ciudadana es una falacia, porque la verdadera intención es la de controlarle socialmente.

 

Es por esto que la policía es entrenada solo para combatir el crimen de la calle, obviando intencionalmente el crimen estructural, el crimen de estado o el crimen corporativo que cometen la gente rica.

 

Penoso en todo esto lo es también quienes producen las leyes (el Poder Legislativo) y quienes las implementan (el Poder Judicial) quienes arbitrariamente fabrican unas impunidades para que la gente rica no sean procesadas y/o encarceladas.

 

¿Usted podría decirme –en materia de apropiación ilegal, enriquecimiento ilícito, en no ejercer las leyes de arrestos, etc.- por qué es que Jorge Blanco, Pepe Goyco, Hipólito Mejía, Leonel Fernández no están en la cárcel?

 

A mi me parece que lo que me decía mi abuelita Doña Bárbara es correcto; si fueran los hijos de Moncho mata puercos, ya estuvieran en la cárcel.

 

O sea, tenemos las cárceles para los/as hijos/as de Guachupita, de Cristo Rey, de Gualey, de Capotillo, de Los Mina, etc.

 

Es por esto que hay entonces la necesidad por parte de los grupos de poder de criminalizar a las Naciones (pandillas, bandas u organizaciones de la calle), sobre todo cuando anulan el papel de la necesidad del control de la ciudadanía por parte de la  policía.

 

De aquí la manera tan interesante, no solo en la República Dominicana, del proceso de la criminalización  de los grupos de la calle, de una manera que quede oculta la realidad que muchos de estos grupos son el resultado de las políticas desiguales del neoliberalismo, de procesos transnacionales, de economías capitalistas corporativas y de medidas de control social-ciudadana y expresan activamente unas resistencias. 

 

Mientras tanto, yo confío que las Naciones de Guachupita, de Cristo Rey y de las otras comunidades que no pude visitar, sigan dibujando sus graffitis de amor en el contexto de la paz con justicia, por toda la patria de María Trinidad Sánchez y de Mamá Tingó. 

 

 

Padre Luis Barrios

Iglesia San Romero de las Américas

New York, New York

lbarrios@jjay.cuny.edu

3 de noviembre de 2006