En la direcciòn del manejo sustentable.

LA LLAMA, EL GUANACO Y LA CUESTION CULTURAL DEL DESARROLLO.

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Llama: La crisis del actual sistema de creencias frente a la prosperidad que brinda la naturaleza en estado silvestre. En un sentido opuesto al de las concepciones propias de nuestras culturas originarias, el pensamiento occidental, no está sólo inspirado por la armonía de los fenómenos naturales. Y aún cuando así lo fuera, aquellos fenómenos en los que han debido encontrar inspiración ellos, no pudieron parecerse nunca a los nuestros.

Por lo que las conclusiones de sus pastores, son a nuestros ojos tan exóticas como sus rebaños y dañinas para la tierra como sus haciendas. El silogismo falso entre la naturaleza intangible y el recurso biológico aprovechable, deviene en parte, de este estado escindido entre una naturaleza silvestre y esta civilización global propuesta como “la meta verdadera”.

Hoy, los fenómenos biológicos se clasifican casualmente en naturales y artificiales; unos regidos únicamente por las leyes naturales y los otros por los afanes del hombre civilizado y su “saber único”.

¿Pero, es acaso la vida un fenómeno a la vez silvestre y domesticado?
Evidentemente que no.

Por eso también mi urgencia por comunicar aquellas novedades que tengan que ver con la naturaleza de las cosas nuestras. Por que son ellas las que nos legitiman como habitantes de nuestra propia tierra.  

Acaba de finalizar el “IV Congreso Mundial de Camélidos” en Catamarca. Un evento interdisciplinario, tendiente a difundir toda clase de experiencias en el  manejo y desarrollo de esta característica familia de ungulados, que en nuestro medio posee dos variedades silvestres junto con dos razas domésticas obtenidas por cruzamiento selectivo en tiempos prehispánicos. Guanacos, vicuñas; alpacas y llamas, componen nuestros planteles sudamericanos. Bastaría  mencionar apenas que frente a estas cuatro palabras, estamos en presencia de las cuatro primeras calidades de lana del mundo. Y por sólo establecer un parámetro de valor comercial, alcanzaría con aludir al precio que un sobretodo de alpaca alcanza internacionalmente, hoy cercano a los cinco mil dólares estadounidenses.

Sin mencionar además la capacidad de trabajo de estas razas, como así mismo su producción en carnes y cueros, que son tan apreciables y valiosos como los de las razas tradicionales del viejo mundo.  

Como novedades, se destacan la inauguración de la planta de procesamiento de lana de guanaco en la Provincia de Santa Cruz, apta para servir a una población silvestre estimada en novecientas mil cabezas, mayoritariamente ubicadas en la Patagonia central. Los premios obtenidos por los criadores puntanos de “Llama Malal” en la “Sociedad Rural Argentina” de este año. 

Como así también la aplicación de nuevas técnicas de reproducción asistida desconocidas hasta ahora en el tratamiento de estas tan representativas especies de nuestras regiones áridas sudamericanas.

Sin intervención de nadie, un rebaño de llamas puede poblar un páramo de altura, estimular la dispersión de pasturas benéficas, poner en regresión el proceso de desertificación iniciado por otros animales desadaptados, y a su vez favorecer el retorno de otras especies silvestres también benéficas como el ñandú y el zorro, con las que se complementa sanitaria y alimentariamente de una forma espontánea.  

Longeva, laboriosa, altamente resistente a la sequía y de impacto ambiental benéfico para su entorno, las llamas ocupan los terrenos más desfavorables de nuestra geografía interior. De un manejo veterinario hasta diez veces más económico que el de la hacienda vacuna, se entiende perfectamente porque el Papa Alejandro VI mando a matar unos noventa millones de individuos de esta especie, tan pronto como tomó posesión del imperio Inca durante la conquista española. (ver Bulas Alejandro VI).

El sentido histórico de una cultura, de ningún modo puede oponerse al sentido de la historia biológica de la que es en definitiva su emergente más perfecto. Así como en el plano individual, no hay placer que no parta de la concreción de una pulsión instintiva. Tampoco en el plano cultural, puede concebirse una meta que no realice el destino que sus miembros iluminan con el consenso.

De modo, que es esperable que partiendo desde una única realidad geográfica, de cada región emerja por si solo el criterio que hace falta para determinar la mejor opción de desarrollo.

Este camino no representa ningún misterio para nadie y coincide geométricamente con todos los postulados de desarrollo y autodeterminación suscriptos por todos nuestros movimientos populares: Sano crecimiento.  

Algo sobre Chico Mendes  regresa  permanentemente en el tratamiento de temas vinculados a nuestra cultura originaria. Desde la oscuridad selvática, hacia el enfoque mismo de lo que es el desarrollo; o desde el remoto pasado incaico hasta los mercados internacionales, no hay una sola historia personal ajena al modo en que colectivamente se arma nuestro relato histórico.

Ahora mismo se está gestando en la región un profundo repaso de cuáles han sido nuestros criterios de desarrollo más provechosos. Busca recursos, encuentra aliados, lleva la cuenta y como la vida misma, ante nada se detiene.