Julio Lopez, un militante peronista que se plantó ante el mismo que lo torturó, fue desprotegido.

LOS FUNDADORES DE LA VIOLENCIA

-Pedimos pan y traen la guerra. Ellos siempre  han sido los fundadores de la violencia. De Postal de muerte que acusa desde su todavía, poema del Chiqui Falcone.

LOS FUNDADORES DE LA VIOLENCIA

 

Por Lucio Aberastain Ponte

Ciudad Eva Perón – La Plata

 

(…-Pedimos pan y traen la guerra. Ellos siempre  han sido los fundadores de la violencia. / De Postal de muerte que acusa desde su todavía, poema del Chiqui Falcone)

 

 

Mientras que en las peñas se encienden gargantas para gastar viejas zambas ya gastadas y al mismo tiempo las luces de un estadio  arden  para que las barras aviven, en –fuego sagrado , delante de las cámaras de TV,  la pretensión reeleccionista del bonaerense gobernador, un hombre desprotegido por la indiferencia o la desidia, o bien desprotegido por la combinación de ambas, se volatiliza, se pierde.

 

Ha sido un militante peronista; es un albañil retirado que se plantó para reivindicar la lucha de la generación más altruista de la Argentina, ante el mismísimo  corajudo  que, amparado en la superioridad física, lo torturó, treinta años atrás, en nuestro país que era la antítesis plena del Nunca jamás .

 

Como en el yerro del bolero (que no acierta en pedirle al reloj  detenido  que produzca un fenómeno que solamente el Universo, vaya a saber mediante qué cósmicos mecanismos, sería capaz de efectivizar), escuchamos la solicitud de aparición con vida de Jorge Julio López; solicitud hecha a los mismos que lo desprotegieron mientras que el andamiaje del Estado destinaba, lícitamente por cierto, recursos y efectivos para garantizar la seguridad del encartado Etchecolatz; cuando en su esquema de acción gubernamental hubo un resquicio, por pequeño que parezca, se dieron a la tarea de cranear la reinterpretación de la Constitución provincial con el claro objetivo de –quedarse otros cuatro años .

 

La maquinaria política e institucional siguió girando sus ruedas y traccionando por medio de las poleas que suponen el accionar de funcionarios, ya en los días segundo, tercero y cuarto desde que la sombra nebulosa de la peor de las dudas envolvió a Jorge Julio.

 

Conspicuos y muy emprendedores, los gerentes de la cosa pública prosiguieron elucubrando nuevas formas y métodos recaudatorios hacia  abajo  y no dejaron de pensar cuestiones que en materia de seguridad le pudieran a portar cierto tránsito tranquilo a la gestión del  Jefe; mientras, la historia del día a día de la población iba, como de costumbre, por otro lado.

 

La película rueda en  la sinfín  y claro está que en su invariable circular trayectoria, en un punto, vuelve a su inicio.

 

Otra vez López está  desaparecido; como lo fueron Vallese y las compañeras y compañeros militantes del campo nacional y popular en la década del setenta;  aquellos mismos que no tardaron en reproducirse en miles de vidas  tabicadas  y malogradas por  mano de ejecutores; nuevamente, desde una vereda que parece ahora más alquilada que nunca, nosotros tenemos la certeza del sitio en donde está el represor y, como en aquel entonces, nada sabemos del paradero y destino de este nuestro hermano.

 

Las agencias de noticias y los medios que se llaman y exponen como serios, digitalizan discursos del poder y nosotros estamos, en el transcurso del tiempo, enlutados stand by; tragamos el sapo obligados por estas circunstancias, y pensar que nos habíamos juramentado

 

NUNCA MAS DEL PUEBLO, DE ESTE LADO DE LA HISTORIA

 

y que esa promesa había ocurrido desde la métrica de la identidad que sostenemos, aunque nos tiren con los  mil  demonios que usan para fogonear la construcción de las mentiras históricas, por izquierda y por derecha, por el planeta dividido en hegemonías ESTE – OESTE o por planteos maximalistas más afinados desde el Norte perverso, que construye su eje, con su propio centro, para avalanzarse sobre este CULO del mundo SUR, con todos nosotros adentro, de la misma manera en que lo hace cuando, ávido, arrebata regalías de cualquier tipo en Africa y Asia.

 

La ignorancia es perniciosa; ¿cuánto de dañino es un ignorante que desiste de modificar su condición?

 

¿En qué se transformaría un semejante personaje si tiene cuota de poder, si en su derrotero accede a conservar el poder que ya detenta y en esa construcción está en real posición de acrecentarlo? (Pienso que la figura vale para muchos).

 

Todo sigue su marcha, y resulta lógico que sea así, aunque la idea de que no hubo previsiones serias para evitar lo que ahora nos tiene en vilo, es una constancia de la realidad.

 

Las morosas medidas para dar seguridad a testigos en causas judiciales y el tardío pase a retiro o baja de policías implicados en la represión ilegalejecutada por la comandita cívico-militar de la década del 70, nos hacen pensar en que hoy hay una suerte que esta echada; la suerte de todos, porque de lo menor a lo mayor la ecuación es clara en su resultado: ya no será el  villero cabecita  (de características físicas precisas que tan en cuenta tiene la Bonaerense para hacer sus controles, digitado a la manera blumbergiana) el que nos preocupe porque nos va a chorear el reloj, sino que va a ser el remanente de una estructura ideológica corporativa y mafiosa lo que directamente nos amenazará sin miramientos, socavando lo más íntimo de la confianza ciudadana que nos hizo pensar, alguna vez, que vivir en paz es una posibilidad real y cierta.

 

Otra vez recibimos mensajes desde los sitiales de las derechas más encarnizadas; mensajes envueltos en la cerrazón de las ideas, en las formas

reaccionarias de reducir y ceñir los logros de cualquier  acción política  al uso irrestricto de la fuerza, esgrimiendo, casi casi que es por  derecho divino ;  con ello nos ponen en la disyuntiva de siempre, caracterizada en  Patria o Colonia, que más que consigna se nos presenta como una

oportunidad para crecer, comprendiendo que nuestra pureza sigue intacta.

 

Seamos dignos de estos momentos y de sus protagonistas; al menos eso me propongo con la idea clara de no permitir que nada me distraiga.

 

PD.: La cosigna más graficadora de un deseo que encontré, es la de

Patria o Patria.

 

LAP/

 

N&P: El Correo-e del autor es Lucio Pedro Aberastain Ponte lucioamil@yahoo.com.ar