¿Que futuro crea el actual sistema educativo?

EDUCAR: ¿PARA QUÉ?

La filosofía liberal dejando que "el Mercado Decida" se ha instaldo también en el sistema educativo, el resultado nos priva tanto de nuestra cultura como de nuestro futuro.  

EDUCAR: ¿PARA QUÉ?

La ideología neoliberal es intrínsecamente incompatible tanto con la democracia real, como con una educación efectiva.

Esta incompatibilidad surge porque toda educación se basa en preparar a la gente para un FUTURO de la Nación a construir y de una CULTURA a preservar, y la filosofía liberal de "dejar hacer" al mercado lo que quiera con la Sociedad, se opone a cualquier planificación del futuro, argumentando que debemos aceptar el mundo que nos depare en el "libre juego de la oferta y la demanda", y cultura preexistente que no se adecue a este "juego", no tiene porque preservarse.

Esta ideología se ha infiltrado en la educación e invadido  todo el campo de la cultura, que ha sido dominado por el principio de que "el dinero lo es todo", este principio instala la idea de se puede constatar si una persona es superior a otra de acuerdo a la cifra de su cuenta bancaria, llegando esta superioridad a ser ejemplar por el sólo hecho de ingresar a la categoría de los "ricos y famosos", con el único requisito de no ir a prisión por ello.

Este proceso de "mercantilización de la cultura", se manifiesta en la educación donde, (siguiendo la tónica de los establecimientos privados), los "estudiantes" fueron convirtiéndose paulatinamente en "clientes" y los "maestros" y "profesores", en "empleados" de las empresas educativas a cargo de las corporaciones privadas o estatales. Las primeras con su objetivo central en ganar dinero, y las segundas a lograr influencia política. De esta manera, en la actualidad ya no es la "circulación del saber" lo que determina la organización y el control del sistema educativo, sino la "circulación del dinero" y/o la "circulación de la ideología", ya sea esta liberal, marxista, o confesional.

Esta política ha causado una grotesca disminución del nivel de conocimientos, debido tanto a los sueldos miserables de los maestros y profesores que no cuentan con los medios, el tiempo y los estímulo necesario para aspirar a la excelencia, como al hecho de que es más importante cobrar la cuota de los alumnos (por lo cual se les tolera casi todo, porque como se sabe "el cliente siempre tiene razón"), que educarlos, es decir ayudarlos a encontrar su propio camino en la vida y la sociedad.

El hecho de que mientras el Secretaría de Planeamiento Estratégico propone políticas para ingresar en la "Nueva Sociedad del Conocimiento", la Jefatura de Gabinete se alía con el Ministerio de Economía para restringir los recursos que reclama el Ministerio de Educación, al mismo tiempo que oficialmente se reconoce que la educación en la Argentina lleva 20 años de retraso con respecto a los países desarrollados, no hace más que resaltar la anomia política que padecen nuestros dirigentes actuales.

La fuerte polémica que existe sobre el sistema educativo de nuestro país, tiene los ejes centrales mal encarados, porque estos se centran fundamentalmente en el "Como" educar, con fuerte énfasis en la provisión de los recursos económicos para el sistema de la educación formal. Este enfoque debe ser el resultado del enfoque político, que consiste en definir primero de que manera nos conviene enfrentar el futuro ante la transformación planetaria en curso, que también se ha dado en llamar "Sociedad Post-Industrial".

Se educa "para" algo, y ese "algo" indudablemente, está en el FUTURO y se encuentra inmerso en una CULTURA determinada. Y tanto el Futuro como la Cultura son el resultado de la sinergia evolutiva de la Conciencia Humana, la Tecnología y las Acciones Políticas. 
 

Las dos primeras variables son, en gran medida, independientes de la voluntad humana, pero las acciones políticas son, por el contrario, el resultado de la voluntad colectiva, tanto por lo que hacemos como por lo que dejamos de hacer, por lo que apoyamos y por lo que toleramos. Por lo tanto, cualquier propuesta sobre la problemática de la educación debe hacerse considerando  propuestas de acción política acordes con la previsible evolución de estas variables.

Por otra parte, debemos distinguir la educación formal (la proveniente del aparato educativo), de la formación global que recibimos de nuestro contexto cotidiano, ya sea este la familia, el grupo social de pertenencia, los medios de comunicación social, el ambiente natural o artificial con el que estamos en contacto y las experiencias espirituales que vivamos.

Cualquier política educativa que pretenda conseguir resultados reales deberá establecer medidas tanto en el campo de la educación formal como en el de la educación global.

Tanto el liberalismo como los regímenes marxistas establecieron programas integrados para mantener bajo control ambos sistemas, y cualquier política distinta de esas dos deberá hacer lo mismo, o sea establecer un aparato educativo formal al mismo tiempo que implementa políticas educativas en los medios de comunicación social; aunque aullen las empresas protestando por la "liberal" de prensa.

Una política educacional consistente debe también proveer los recursos y la capacitación necesaria para un desarrollo adecuado en el contexto familiar y social al que pertenecen, y generará políticas coherentes de control de su entorno artificial y natural, por ejemplo el control de la agresión urbana, la defensa ambiental, el impulsar energías no poluentes, etc. y también fomentará las experiencias espirituales que permiten dar un sentido trascendente a sus vidas.

Es decir que no se puede hablar de política educativa, sin hablar de una política general, capaz de definir hipótesis y tendencias sobre el Futuro y establecer cual es la Cultura que pretendemos preservar y enriquecer.

Podemos comparar esta época de veloces cambios estructurales, a una visión en cámara rápida del anterior cambio desde la Sociedad Agropecuaria a la Sociedad Industrial, y analizar el rol que el sistema educativo tuvo en ese cambio.

El sistema creado entonces, que funcionó durante más de 100 años, mantiene todavía su estructura básica expresada en los procesos educativos, aunque los contenidos hayan variado, o sea en los significantes y no en los significados  incluidos en el sistema.

Nuestros antepasados comprendieron que la Convivencia Democrática, la Uniformidad, la Sincronización y la Alfabetización eran esenciales para que todos los ciudadanos participaran en los procesos productivos característicos de la Sociedad Industrial, por eso se instalaron los siguientes elementos permanentes:

* Entrenamiento para cumplir horarios, imprescindible para coordinar las actividades fabriles.

* Tareas y vestimentas uniformes y jerarquizadas, necesarias para mantener el funcionamiento de una sociedad organizada mediante roles diferenciados en base a clases sociales estratificadas.

* Una disciplina, organizada en base a premios y castigos, o sea en base a la ambición, al miedo y a la competencia.

* Alfabetización y estructura de materias, cursos, etapas y carreras que afirman la cultura europea como base de toda nuestra educación.

* Uso del guardapolvo blanco, como igualador democrático y

* Participación en ceremonias, cantos y símbolos destinados a afirmar los valores nacionales[1].

La conmoción actual no invalida un siglo de buenos resultados, pero nos indica claramente que debemos revisar no sólo metodologías y contenidos, sino la estructura misma del programa educativo, para adecuarlo a la Nueva Sociedad, para lo la cual debe tomarse en cuenta que:

# No es imprescindible la sincronización de actividades, puesto que si bien esta es especialmente apta para manejar procesos lineales y unidimensionales, adecuadas al ritmo de las líneas de montaje, para desenvolvernos en el futuro necesitamos estar entrenados para movernos en muchas dimensiones diferentes en forma simultánea, tal como, por ejemplo, cualquier operador de computadoras personales practica cuando vincula los resultados de un programa con las funciones de otros.

# La jerarquización mediante clases sociales con valores y posesiones estables y estructuradas, no se adecúa a la cambiante realidad actual y mucho menos a los proceso futuros, por lo cual la organización arbolar de los sistemas educativos debe ser sustituida por organizaciones en red, más abiertas e interrelacionadas de acuerdo a las preferencias individuales de los estudiantes e investigadores.

El futuro no se abre ante los jóvenes ahora con la claridad de hace medio siglo, donde un título universitario significaba obtener un ascenso social y económico en forma casi automática.

La realidad productiva actual requiere gran flexibilidad, capacidad para adecuarse rápidamente a los cambios y acceso a una capacitación permanente, o sea que ahora es fundamental ENSEÑAR A APRENDER, usando los temas específicos como meros ejercicios para desarrollar la capacidad de comprensión y la habilidad para responder, tanto de los estudiantes como de los maestros.

# La mercantilización de la educación es un pésimo negocio para la sociedad, y también para los que pagan por ella, porque significa "pan para hoy y hambre para mañana". La complacencia con los "alumnos-clientes" genera personas con una capacitación mediocre, o menor aún.

Por otra parte, como es necesario "disminuir los costos", esto se realiza mediante el recorte de los intangibles, y en esto se incluye prioritariamente el recorte de los honorarios de los profesores,  con lo cual estos ya son sólo empleados de la "escuela-empresa" y ya no tienen como principal objetivo la formación de sus alumnos, sino "cumplir con su trabajo" con el menor esfuerzo posible, completando el círculo vicioso.

Si queremos recuperar el sistema educativo de su actual decadencia, debe reemplazarse el círculo vicioso por un ‘círculo virtuoso" que restablezca el vínculo afectivo entre maestros y alumnos, incentive la curiosidad y premie la creatividad, dentro de una escuela que, en todos los niveles, se formen profesionales, al mismo tiempo que se aprende a procesar información, investigar y desarrollar soluciones originales y adecuadas a la problemática de los lugares donde se vive, y no para los países centrales como ha sido hasta ahora.

# La tecnología y los procesos de globalización económica disminuyen la cantidad de empleos, en especial aquellas tareas mecánicas, tanto manuales como mentales, pero en nuestro país también existe una sobreoferta de casi todas las profesiones conocidas, porque, a pesar de una cierta propaganda, el disponer de una capacitación no genera empleos.

Sin embargo, todos sabemos que aquí, casi todo está por hacerse. Pero para ponernos en acción necesitamos encontrar nuestra propia vía hacia el desarrollo, y esta, sin duda, deberá contribuir a hacer de Sudamérica una verdadera potencia mundial, de la cual Argentina será un país principal.

Si aceptamos este desafío, habrá una enorme cantidad de tarea por hacer, que requerirá una creciente cantidad de personas altamente educadas, para desarrollar los vastos recursos ambientales y culturales de que disponemos.

# El sistema vigente no funciona porque es una continuidad lineal con respecto al pasado, inadecuado para la ruptura histórica que representa el desarrollo de la Sociedad del Conocimiento, que es al menos tan diferente de la Sociedad Industrial como esta lo fue de la Sociedad Feudal.

Las principales características de esta Nueva Sociedad que la educación deberá tomar en cuenta, son:

            > Una demanda de actividades más creativas que técnicas, porque el desarrollo de la tecnología, gracias a la automatización y la robotización, realiza en forma crecientemente eficaz las tareas mecánicas, tanto físicas como mentales.

            > La producción requiere actividades multifacéticas, lo que hace más aptos a aquellos que tienen una formación como generalistas, antes de operar como especialistas.

            > Los trabajadores de los servicios y construcciones, y los trabajadores del saber constituirán las principales fuerzas laborales en el futuro mediato. Esto es previsible dada la creciente productividad de las actividades agropecuarias o manufactureras, que expulsa cada vez más trabajadores debido a la aplicación intensiva de tecnología, al mismo tiempo que diversifica la demanda, debido al refinamiento de los gustos y la ampliación mundial de los mercados.

            > Una vez superada esta etapa de hiperexplotación del neoliberalismo salvaje, las personas dispondrán de una gran parte de tiempo libre. A este proceso se agrega que el estado general de salud de la población mejora constantemente, la esperanza de vida se alarga y la población crece. Estas variables se combinan para definir una estructura de ocupación del tiempo muy diferente a la de la Sociedad Industrial, pues a medida que la gente tiene más tiempo, los trabajos disminuyen, con lo cual el trabajo ya no podrá ser la forma de remuneración de las grandes masas de población.

            > Los permanentes cambios en la estructura de las familias y de los entornos sociales en las que estas deben desenvolverse, requerirán apoyo personalizado mediante un nuevo tipo de "educación para vivir" que, sin duda, deberá incluir entrenamiento para la satisfacción de las necesidades espirituales.

            > El desarrollo de los sistemas de información y comunicación transformará las capacidades educativas, no sólo mediante la creciente calidad de la información que proporcionan los sistemas interactivos de comunicación a distancia[2], sino también sus capacidades para el entrenamiento físico para nuevas actividades mediante el uso de simuladores.

            > Es previsible que en un futuro próximo, el dinero sea una forma más del sistema de información digitalizado, o sea que será factible lograr un control integral de todas las variables económico-financieras, al mismo tiempo que se genera la capacidad para volver al trueque, esta vez a escala mundial, vía satélite, mediante redes como Internet.

            > Las demandas de mejora en la calidad de vida se reflejarán con seguridad en el desarrollo de entornos urbanos alternativos, que implicarán profundos cambios en los hábitos cotidianos, las relaciones sociales y las actividades productivas.

            > Las políticas que definan los roles de los productores argentinos de bienes, servicios y conocimiento dentro de las economías regionales y sectoriales, en especial en el contexto sudamericano y global, condicionarán a la organización educativa, y los resultados que esta genere, a su vez, viabilizará el desarrollo de nuevas políticas.

Estas son algunas imágenes del futuro, cuya aceptación o distorsión, condicionará el desarrollo de la estructura educativa.

El otro sistema de variables que debemos tomar en cuenta lo constituye la cultura que deseamos preservar.

Pero la cultura es un hecho dinámico que evoluciona velozmente en muchas direcciones diferentes, sin embargo, podemos distinguir dos tendencias básicas y contrapuestas en estas tendencias "occidentales":

Una es la UNIFORMIDAD posmoderna, que el mercantilismo neoliberal trata de imponer a través de la globalización de las comunicaciones y de la economía. En base a esta hipótesis se están  desarrollando culturas metropolitanas uniformes asentadas en grandes ciudades[3] donde las culturas locales son degradas al lugar de una curiosidad folklórica. Estas estrategias culturales son crecientemente controladas por las grandes corporaciones internacionales, generadas en las universidades de los países centrales, y difundidas en los países periféricos a través de sus asociaciones con las universidades privadas o públicas y con los medios masivos de comunicación, empresas y agencias de publicidad dependientes de ellos.

La tendencia cultural contrapuesta esta representada por la DIVERSIDAD que ofrecen las distintas regiones del planeta, producto de su inserción bioclimática y de su tradición histórica. Esta tendencia absorbe las tecnologías y tendencias culturales provenientes de los países centrales y la adecúa a sus necesidades locales, la trans-forma dándole nuevas calidades y contenidos, generando así una cultura donde sus creadores son valorados y respetados.

O sea que encontramos en los inicios del Tercer Milenio la antigua contradicción entre Liberación y Dependencia, que ya no transcurre en la confrontación ideológica, sino en la más compleja confrontación político-cultural.

Considerando esta dualidad entre dos tendencias políticas, parece un buen método definir algunos contrastes entre estas dos tendencias mediante un:

         ESQUEMA COMPARATIVO ENTRE GLOBALIZACIÓN Y PROYECTO REGIONAL

(INSERTAR PLANILLA DE EXEL CON GRAFICO)

© Walter A. Moore

 

Setiembre de 1998


[1] Estos se van debilitando a medida que avanza la mercantilización de la cultura, en la cual el dinero se considera el supremo valor, por encima del patriotismo, las aspiraciones espirituales, la solidaridad social y la ética pública y  privada.

[2]La integración de la televisión interactiva con la transmisión de datos y telefonía satelital, se encuentra a pocos meses de su aplicación masiva.

[3] El proyecto actual se llama "Metrópolis Glogal" o "Red de Ciudades Globalizadas", unidad con un sistema integrado de comunicaciones, negocios y actividades culturales únicas, auspiciadas por fundaciones integradas por cámaras de comercio y universidades norteamericanas que buscan asociarse con entidades semejantes de los países desarrollados y las capitales regionales de países periféricos, en especial aquellos que tienen "economías emergentes".