Las tropas del ejército de EE. UU. bajo el mando de Stephen W. Kearny (RETRATO) ocuparon Santa Fe (Nuevo México).

1846 LAS TROPAS ESTADOUNIDENSES OCUPAN SANTA FE: NUEVO MÉXICO ES INCORPORADO A LOS EE.UU.

John L. O’Sullivan, editor del periódico The Democratic Review, introdujo esta frase en su contexto, afirmando que «es nuestro destino manifiesto sobre-extender este continente que se nos ha sido asignado por la providencia para el desarrollo libre de nuestros millones que se multiplican anualmente.»

NAC&POP
16/08/2017

El 7 de agosto de 1846, el comodoro estadounidense David Connor intentó sin éxito tomar el Puerto de Alvarado, Veracruz.

Mientras tanto, las tropas del ejército de EE. UU. bajo el mando de Stephen W. Kearny ocuparon Santa Fe (Nuevo México).

Posteriormente Kearny condujo una pequeña tropa a California, donde, después de algunos reveses iniciales, se unió con las fuerzas navales bajo el mando de Robert F. Stockton para ocupar San Diego y Los Ángeles.

La fuerza principal guiada por Taylor continuó a través del río Bravo hacia México, derrotando a las fuerzas de Pedro Ampudia en la batalla de Monterrey en septiembre de 1846, tras una fiera resistencia de los regiomontanos que soportaron durante varias semanas el sitio impuesto por el ejército invasor.

En los Estados Unidos, el cual cada vez se dividía más, la guerra era un tema partidario y una razón principal por la guerra civil estadounidense.

La mayoría de los Whigs en el norte y el sur del país se oponían a la guerra;6 la mayoría de los demócratas la apoyaban.

Los demócratas del sur, quienes se animaban con la doctrina del destino manifiesto, apoyaban la guerra con la esperanza de añadir territorio al sur, el cual seria territorio donde la esclavitud seria legal, y así evitar ser superados numéricamente por la populación creciente del norte.

John L. O’Sullivan, editor del periódico The Democratic Review, introdujo esta frase en su contexto, afirmando que «es nuestro destino manifiesto sobre-extender este continente que se nos ha sido asignado por la providencia para el desarrollo libre de nuestros millones que se multiplican anualmente.»

Exesclavo y poderoso antiesclavista Frederick Douglass (circa 1847-1852) se opuso a la guerra en contra de México

Los elementos de la anti esclavitud del norte temían la expansión del poder de los esclavistas.

Los Whigs, en general, estaban interesados en poder fortalizar la economía estadounidense por medio de la industrialización, no en adquirir más territorio.

Entre los más fuertemente opuestos en la cámara de representantes estaba John Quincy Adams de Massachusetts.

Adams por primera vez dejó saber su preocupación de expandir el territorio estadounidense en 1836 cuando se opuso a la anexión de Texas.

Siguió con sus argumentaciones hasta el año 1846 por la misma razón de que la adquisición de territorio al sur del país agregaria territorio a los estados esclavistas.

Cuando el voto para ir a la guerra en contra de México llegó a la cámara de representantes en mayo 13, Adams grito su voto de «NO».

Solamente otros 13 representantes siguieron su ejemplo.

El ex-esclavo Frederick Douglass se opuso a la guerra y se decepcionó al ver la debilidad del movimiento en contra de la guerra.

«La determinación de nuestro presidente esclavo-teniente, y la probabilidad de su éxito en exprimir del pueblo dinero y hombres para hacerlo, se ha hecho evidente por la poca oposición dispuesta en contra de él.

Nadie parece estar dispuesto a adoptar su postura en pro de la paz a toda costa.»9

Los demócratas querían más territorio.

Demócratas del norte fueron atraídos por las posibilidades que traía el noroeste lejano.

Joshua Giddings dirigió un grupo de protestantes en Washington D.C.

Llamo la guerra en contra de México una guerra «agresiva, impía, e injusta» y voto en contra de suplementar soldados y armamento.

El dijo: «En el asesinato de Mexicanos en su propia tierra o el de robarles su tierra, no puedo formar parte, ni hoy ni mañana.

La culpa de estos crímenes restara en otros. No participaré en esto.»

Otro Whig, Abraham Lincoln, dudó de la causa de guerra y demando saber donde fue exactamente donde fue atacado Thornton y donde fueron muertos almas estadounidenses.

«¡Muestrenme el lugar!» demandaba.

En el senado, Thomas Corwin, un whig de Ohio, dio un discurso largo en el que predecia una guerra para la presidencia en 1847.11 Líder de los Whigs Robert Toombs de Georgia dijo: «Esta guerra es indescribible […] Culpamos al presidente de la usurpación del poder para hacer guerra[…] del robo de un país[…] el cual había existido por siglos y que ahora estaba bajo el dominio de los Mexicanos.

Dejemos ahora poner un alto a esta codicia.

Tenemos territorio suficiente como los saben los cielos.»

Abolicionistas del norte tildaron la guerra como un intento de los esclavistas para fortalecer las leyes de la esclavitud y así asegurar su influencia sobre el gobierno federal.

Actuando en pro de sus convicciones, Henry David Thoreau fue encarcelado por no pagar sus taxes para apoyar la guerra, y escribió su composición famosa Desobediencia civil.

El senador democrático David Wilmot introdujo la enmienda Wilmot, la cual buscaba prohibir la esclavitud en los territorios adquiridos de México.

Esta enmienda no paso, pero sirvió para empeorar las relaciones entre senadores del norte y del sur.

Además de alegar que las acciones de las fuerzas militares de México en los territorios disputados al norte del río bravo constituían un ataque en tierra estadounidense, los defensores de la guerra consideraban los territorios de Nuevo Mexico y California como apenas parte de México y con relaciones ligeras al país.

Su punto de vista era de que estos territorios estaban despoblados, ingobernados, y desprotegidos de otros pueblos fronterizos, cuyas poblaciones, las pocas que había, eran mayormente provenientes de estados unidos.

Aún más, temían que estos territorios fueran adquiridos por los rivales ingleses, los cuales ya tenían territorio justo al norte de California.

El presidente Polk saco a relucir estos puntos en su tercer discurso anual al congreso el 7 de diciembre de 1847.

En éste, escrupulosamente detalló su punto de vista y el de su gabinete en cuanto a los orígenes del conflicto, las medidas que habían tomado los estados unidos para evitar hostilidades, y la justificación por haber declarado guerra en contra de México.

También trató el tema de las deudas financieras que el gobierno Mexicano aún tenía que pagarle a varios ciudadanos privados estadounidenses.

En vista de la insolvencia Mexicana, la cesión de gran parte de su territorio norteño parecía ser el único reparo realista que serviría para compensación.

Estos argumentos convencieron a los demócratas a unirse detrás de él, lo que aseguró que sus propuestas en pro de la guerra pasarían por el senado exitosamente, y esto a su vez, reforzó el apoyo común entre el país estadounidense.

TRATADO DE VELASCO POR EL QUE EL GENERAL MEXICANO SANTA ANNA RECONOCE LA INDEPENDENCIA DE TEXAS.

14 de mayo del año 1836

Tras la derrota de San Jacinto, al general mexicano Santa Anna, prisionero de los texanos, no le cabe otro remedio que firmar el Tratado de Velasco, un tratado reconociendo la independencia y autonomía de Texas el 14 de mayo de 1836, quedando de momento sin resolver la anexión a los EEUU.

Este Tratado supondrá la retirada de las fuerzas mexicanas, la independencia de facto de Texas y el germen de la futura guerra entre México y Estados Unidos.

EL CONGRESO DE ESTADOS UNIDOS DECLARA OFICIALMENTE, EL 13 DE MAYO, LA GUERRA A MÉXICO.

13 de mayo del año 1846

La República de Texas se anexa a Estados Unidos en 1845; la frontera natural y reconocida en ese tratado fue el Río Nueces, es decir el territorio entre el Nueces y el Río Bravo es reconocido como perteneciente a México.

Ese mismo año crecen las tensiones entre los dos países sobre estos territorios cuando el gobierno de EEUU. ofrece pagar la deuda mexicana si México permite que EEUU. le compre los territorios de Alta California y Nuevo México.

La propuesta es rechazada por el gobierno mexicano.

El presidente de EEUU. James K. Polk envía tropas estadounidenses al territorio disputado en la frontera texana.

Después de una escaramuza entre soldados mexicanos y estadounidenses en 25 de abril de 1846, el Congreso de Estados Unidos declara oficialmente, el 13 de mayo, la guerra a México (México la declara a EEUU. el 23 de mayo).

El ejército norteamericano invade este territorio y después continúa su camino tomando Matamoros y Monterrey.

Otro destacamento ocupa Nuevo México y California, mientras un tercero desembarca en Veracruz, llega a Puebla y pone sitio a la capital de la República.

LAS TROPAS DE EE.UU, AL MANDO DEL GENERAL ZACHARY TAYLOR, VENCEN A LAS MEXICANAS EN MONTERREY.

24 de mayo del año 1846

Las tropas de EE.UU, al mando del general Zachary Taylor, vencen a las mexicanas en Monterrey.

Poco después llegará la anexión de California y de gran parte de México a EE.UU.

 

SEIS CADETES MILITARES, TODOS ENTRE 13 Y 20 AÑOS DE EDAD, FALLECEN DEFENDIENDO EL CASTILLO DE CHAPULTEPEC.

13 de septiembre del año 1847

En la fecha, en la Batalla de Chapultepec de la Guerra de Intervención Norteamericana, serán conocidos como los Niños Héroes seis cadetes militares, todos entre 13 y 20 años de edad, quienes fallecen defendiendo el Castillo de Chapultepec del ejército estadounidense que invade México.

Es importante mencionar que el Castillo es en este tiempo la sede del Colegio Militar del Ejército Mexicano (denominado “Ejército Nacional”).

LA CIUDAD DE MÉXICO ES TOMADA POR LOS NORTEAMERICANOS. LA MITAD DEL TERRITORIO DE MÉXICO ES INCORPORADO A EE.UU.

14 de septiembre del año 1847

El general norteamericano Scott logra progresos muy lentos debido a que lo separaba de la capital un territorio muy montañoso.

A pesar de que se dan batallas gloriosas para los mexicanos, como las de La Angostura, la de Churubusco, la de Molino del Rey y la de Chapultepec, la ciudad de México es tomada el 14 de septiembre de 1847, fecha en la cual el pabellón norteamericano ondea en el Zócalo de la capital.

Las tropas del general estadounidense (más tarde presidente del país) Zachary Taylor entran en Ciudad de México.

Llega a discutirse en el Congreso del Estado invasor la posibilidad de anexionarse México entero, pero finalmente se limitan a imponerle el Tratado de Guadalupe Hidalgo, por el que la mitad de su territorio es incorporado a EE.UU.

Mientras tanto, otras fuerzas norteamericanas se abren paso hacia el Oeste, y a partir de 1847 tomarán Santa Fe y se harán con el dominio de California.

IMPLICACIONES POLÍTICAS DE LA GUERRA CONTRA MÉXICO

México perdió el 50% de su territorio durante la guerra, cediéndolo a Estados Unidos. Santa Anna huyó exiliado a Venezuela.

En Estados Unidos, la victoria en la guerra trajo un surgimiento de patriotismo y con la adquisición de los territorios al oeste —en 1846, Estados Unidos había adquirido la parte sur de Oregón— parecía cumplirse con las creencias del «destino manifiesto».
Mientras que el filósofo y escritor Ralph Waldo Emerson rechazó la guerra como un «medio de obtener el destino de Estados Unidos», tuvo que aceptar que «la mayoría de los grandes resultados de la historia se han logrado por medios indignos».

La guerra hizo de Zachary Taylor un héroe nacional, un partidario whig sureño, quien fue elegido como presidente en las elecciones de 1848.

Sin embargo, este período de euforia nacional no duraría mucho tiempo.

La guerra había sido ampliamente respaldada en los estados sureños pero fue rechazada por los estados del norte.

Esta división se desarrolló extensamente debido a las expectativas de cómo la expansión de Estados Unidos afectaría al tema de la esclavitud.

En ese tiempo, Texas reconoció la institución de la esclavitud, pero México no lo hizo (la esclavitud estaba prohibida en México desde la firma de la constitución federal de 1824).

Muchos abolicionistas (antiesclavistas) norteños vieron la guerra como un intento de expandir la esclavitud y asegurar su influencia continua en el gobierno federal por parte de los dueños de esclavos.

El escritor estadounidense Henry David Thoreau publicó su ensayo Desobediencia civil y rehusó a pagar impuestos para solventar la guerra debido a que la consideraba una guerra injusta y de intereses imperialistas.

Durante el primer año de la guerra, el congresista demócrata David Wilmot introdujo una ley que prohibía la esclavitud en cualquier territorio capturado de México.

Esta ley, que se conoció como el Proviso (cláusula) Wilmot(cláusula) Wilmot, causó una protesta inmediata de los sureños en ambos lados del congreso, siendo un precedente de la Guerra de Secesión.

Para los sureños parecía que el norte estaba dispuesto a abandonar la paridad dentro del senado y la cláusula de Wilmot encendió la hostilidad entre las dos secciones.

La ley por sí misma fue aprobada por la Casa de Representantes pero falló en el Senado, con ambos votos en las líneas seccionales.

En 1848 los demócratas (pro esclavistas) propusieron una nueva solución al tema de cuáles territorios podrían tener permiso de esclavitud, conocida como «soberanía popular».

Esto permitía a los votantes dentro del territorio a determinar por ellos mismos si permitirían la esclavitud dentro de su territorio.

El Acta de Kansas-Nebraska en 1854 hizo más popular la soberanía popular de las tierras, deshaciendo el Compromiso de Misuri.

En protesta de estas acciones, el Partido Republicano se organizó ese año con oponentes de la expansión de la esclavitud.

Ulysses S. Grant, que sirvió en la guerra bajo el mando de Scott, consideraría más tarde que esta guerra fue una de las causas de la Guerra Civil estadounidense: «La ocupación, separación y anexamiento [de Texas] fue… una conspiración para adquirir territorio del cual los estados esclavistas pudiesen formar una Unión Americana».

El también dijo No creo que haya habido una guerra más injusta como la que Estados Unidos le hizo a México, era seguir el mal ejemplo de las monarquías europeas.16

Muchos de los altos rangos de la guerra de Intervención pelearon en la posterior Guerra de secesión, incluyendo a Grant, Ambrose Burnside, George McClellan, Stonewall Jackson y Robert E. Lee.