Evita visita el Principado de Mónaco y recibe la Medalla de Oro del Principado por parte del Príncipe Rainiero.

1947: EVITA EN EL PRINCIPADO DE MÓNACO

El 1 de agosto de ese año, y como parte de su gira que en la época se conoció como la “Gira del Arco Iris”, Evita visita el Principado de Mónaco, donde es condecorada con la Medalla de Oro del Principado, el más preciado galardón honorífico.

NAC&POP

01/08/2006

“Querido Juan: Salgo de viaje con una gran pena, pues lejos de ti no puedo vivir, es tanto lo que te quiero que es idolatría.

Yo tal vez no sepa demostrarte todo lo que siento pero te aseguro que luché en mi vida por la ambición de ser alguien; sufrí mucho, pero llegaste tú y me hiciste tan feliz que pensé que fuera un sueño y como no tenía más que ofrecerte que mi corazón y mi alma, te lo entregué por completo; pero eso sí, en nuestros tres años de felicidad cada día mayor, no dejé una hora de adorarte y bendecir al cielo por lo bueno que fue Dios al darme el premio de tu cariño, que traté en todo instante de merecerlo haciendo todo lo posible por hacerte feliz.

No sé si lo logré, pero puedo asegurarte que en el mundo nadie te ha respetado ni querido más; te soy tan fiel que si Dios no quisiera en esta felicidad de tenerte y me llevara, aun después de muerta te sería fiel y te seguiría adorando desde las alturas…”

Estas palabras le escribía Evita a su gran amor Juan Domingo Perón, la primera vez que estuvo tres meses separada de él.

Año 1947. Perón decide enviarla a Europa en su nombre y en representación de la “Nueva Argentina”.

El 1 de agosto de ese año, y como parte de su gira que en la época se conoció como la “Gira del Arco Iris”, Evita visita el Principado de Mónaco, donde es condecorada con la Medalla de Oro del Principado, el más preciado galardón honorífico.

Su salud, ya era muy frágil, y la mayoría de los medios locales tomaron la gira como el inicio de una despedida anunciada.

Sin embargo, los cinco años siguientes fueron de gran actividad.

El voto femenino, la Fundación Eva Perón, la Ciudad Estudiantil, colonias de vacaciones, los hogares de tránsito, los derechos de la ancianidad, los policlínicos, la ayuda social directa, la creación del Partido Peronista Femenino, fueron algunas de las tareas a las que se dedicó nuestra inolvidable Evita.