nuestro pais y el mundo

¿REPÚBLICA, REPUBLIQUETA O NACIÓN?

Por Mirta Muragua – Vamos a iniciar nuestra editorial con una miradita por el mundo: Israel sigue provocando una catástrofe humanitaria en un pueblo que carece de ejercito; en la India luego que el gobierno diera marcha atrás con las privatizaciones, hubo atentados que costaron centenares de muertos en la ciudad más rica de ese país continente; el gobierno de Bush accedió dar el estatus de prisioneros de guerra a los secuestrados en Guantánamo. En nuestro país hoy se conoció que el Tribunal de la Haya no ha dado lugar a la medida cautelar pedida por Argentina, ante la violación uruguaya de Tratado del Río Uruguay dejando abierta la posibilidad de plantear a futuro hasta el desmantelamiento de las plantas, cuando empiecen a contaminar. No se detiene la construcción y seguramente se acatará y a la vez se intensificarán los acuerdos políticos. Asistimos a un fuerte debate en el Parlamento donde se analizan normativas para los Decretos de Necesidad y Urgencia y la no – asignación previa en el Presupuesto de partidas que quedan a disposición del Ejecutivo quien sí luego debe rendir cuentas en que gastó esos recursos. Asumiendo que no somos analistas de la economía vamos a intentar volcar algunos datos de la realidad. La mayor parte de los DNU firmados por el Presidente son de índole económica, materia que indudablemente maneja con solvencia, cuyos resultados están a la vista y contrastan con los que nos llevaron al derrumbe. Este Presidente que asumió con el 22% de los votos dio una vuelta de campana a la crisis económica. Ya no nos acordamos del ajuste permanente del cinturón, del riesgo país, de los recursos salvadores del megacanje, de las directivas del FMI, del déficit fiscal, ni de la flexibilización salarial entre otros parámetros con los que iniciábamos nuestros días durante décadas. El Parlamento se resintió cuando no participó en la propuesta de la quita de la deuda externa privada. Habría que preguntarse si alguien daba crédito – como decimos en el barrio -5 guita por la propuesta. Se actúo con celeridad y firmeza y el resultado favorable para el país asombró al mundo. En cuanto a los porcentajes de libre disponibilidad que se usaron estos fueron mínimos con relación a los recursos del presupuesto nacional y se utilizaron ante emergencias ambientales. Nosotros conocemos que algunos gobiernos (peronistas o radicales) enviaban para su aprobación al Congreso el Presupuesto Nacional una vez que se habían gastado el dinero durante el año anterior disponiendo, discrecionalmente, no de un porcentaje mínimo sino de todos los recursos y no creemos que eso habilite a ningún gobierno a hacer lo mismo por exitoso que fuera en sus políticas; sencillamente creemos que para jerarquizar las instituciones es preciso que el ciudadano compruebe que las sostiene porque le son útiles en la prestación del servicio que deben brindar. Sostenemos que a los países dependientes no los sacan de las crisis los gobernantes débiles, reformistas atados a las formas sino los gobiernos decididos, convencidos y hasta corajudos que interpretan la voluntad de sus ciudadanos y defienden los intereses de sus representados. Sabemos que esto ocasiona eruptivas dialécticas de muchos que acostumbran a analizar la realidad de acuerdo a los libros que leyeron. Los hay catequistas de ideologías de derecha y de izquierda. Hemos escuchado durante esta semana en los medios de comunicación a una ex dirigente partidaria exigirle a la sociedad real que responda a la imagen ideal que ciertos teóricos formulan en el mundo de las abstracciones perfectas. Fijados en concepciones filosóficas, fundamentalmente europeas, niegan la validez de las realidades políticas que construimos los argentinos, que pueden mejorarse, que son perfectibles, pero que son ciertas y fruto de nuestras propias experiencias históricas. A las que el pueblo acompaña, en la medida que descubre que no asiste a una peripecia más, sino a la continuación de un proceso creativo de realizaciones del que se siente protagonista. Esta forma de ejercer el poder es una de las características del peronismo y cualquiera puede criticarlo pero nadie ignorarlo. Nadie debe creer que propiciamos la baja calidad institucional y menos que nos sentimos en la cima, ni siquiera dos pasos adelante, pero hay urgencias que atender e instituciones que deben propiciar las soluciones. En la tarea de reconstruir la Nación y la Patria Grande todos cometemos errores y mayores son las responsabilidades de quienes ejercen el poder. Si tenemos limitaciones como sociedad estamos obligados a superarlas colectivamente, adecuando los instrumentos a la dinámica del proceso de construcción, optimizándolos. Juan Domingo Perón, a quien pocos discuten su calidad de estratega y conductor, precisa en el Modelo Argentino: JDP: -Necesitamos más gobierno y más eficiencia en el mismo, puesto que lo concebimos como un verdadero proveedor de servicios a la comunidad. Para ello tiene que programar funcionando, como un sistema de vasos comunicantes. En él debe eliminarse el despilfarro de recursos, porque cada recurso desperdiciado representa un servicio menos que se le presta al ciudadano y al país. Por lo tanto, no podemos copiar el método juridicista que ha sido útil para el estado liberal. -En la época liberal, la intervención estatal ha sido naturalmente escasa, porque ellos respondía a su propia filosofía. Cuando el justicialismo comenzó a servir al país nuestra concepción exigió un incremento de la intervención estatal. Junto a esto pusimos el peso que otorgaba la ley a la autoridad del Poder Ejecutivo. -Este procedimiento fue criticado por autoritarista atacando el carácter parasitario de las burocracias, debemos ajustar las estructuras del poder a lo que el país necesita. -Si no procedemos con esa mentalidad, será imposible introducir los cambios de fondo, porque la eficiencia de la administración pública resulta limitada por las propias restricciones institucionales y porque esas burocracias han aprendido que duran más los que menos deciden. Para concluir queremos recordar a Germán Abdala. Trabajador, sindicalista, diputado cuyo compromiso militante es modelo a imitar. Lúcido, coherente, consecuente. Fundó ATE en 80 y en el 90 resistió con tenacidad al desguace del patrimonio nacional y el vaciamiento ideológico: GA: -Estamos asistiendo al vaciamiento del contenido transformador del peronismo, porque el peronismo nunca pudo haber dicho como discurso oficial que los males del país son los cuarenta años de dirigismo. Nunca se puede hablar con la lógica y con el pensamiento de quienes lo dominan, porque cuando se empieza hablar con ese argumento se deja de ser peronista. Murió el 13 de julio de 1993 pero es un imprescindible que jamas se fue. Para Patria si, MM/ Buenos Aires, julio de 2006. N&P: El Correo-e de la autora es Mirta Muragua mirtha_muragua@yahoo.com.ar