una película de Oliver Stone sobre Fidel Castro

COMANDANTE

(Oliver Stone entrevista a Fidel Castro)   Oliver Stone expone su pelicula mas contestastaria 

…que enfrenta ya de manera directa y solitaria al establishment de los EE.UU.  

Viajó a La Habana y filmó una extensa entrevista de mas de 30 horas con Fidel Castro.   La pelicula que surgio de la condensación de esos reportajes tiene partes imperdibles que revelan la falacia del lenguaje del poder a la que ya habiamos hecho alusión en documentos anteriores.    EL PARADIGMA reproduce en exclusiva los fragmentos más controvertidos de Comandante, un vivido retrato del último revolucionario de América.   Oliver Stone: Como quiere que lo recuerden? como Evita Peron ?   Fidel Castro: No me molesta que me recuerden como a Eva, creo firmemente que su sacrificio y dedicación  por los humildes fue autentico. No no me molestaría en lo absoluto que me recuerden como ella. Es mas creo que sería un honor…   Oliver Stone: –Si en la actualidad no hubiera vencido, ¿estaría sobre una caja de madera en la plaza hablando de la revolución? Fidel Castro: –No, estaría muerto.   ¿Cuánto tiempo dedica al día a asuntos administrativos, cuánto a asuntos creativos y cuánto al mantenimiento físico? –El mínimo posible a asuntos administrativos. El máximo a conversar con los compañeros y comentar sobre distintos temas. Eso es creativo porque hay que buscarles soluciones. Uno debe recibir información, conocer los problemas y tratar de encontrar respuestas. ¿Y al físico? –No invierto ningún tiempo en afeitarme. Cuando era joven dedicaba mucho tiempo al deporte, por placer. Hoy lo que uno hace en ese sentido es para mantener la salud. Aquí mismo en mi oficina tengo una pista. Mido el número de pasos. ¿Y puede enseñarme ese sitio? –En el acto (Fidel Castro se levanta de su escritorio y camina hasta la puerta). Primero miro el reloj, antes me tomo el pulso. Entonces me voy hacia allá. ¡Parece un preso! –Sí, qué voy a hacer, estoy preso. Cuando entro aquí, ésta es mi celda.   Imagino que fue muy frustrante lo de Elián González en Miami. –Fue la primera vez que reclamamos a alguien. Porque hechos ilegales de ese tipo han ocurrido cientos, miles. Nos comprometimos en una lucha para ganar la batalla, que no era jurídica, era política. En un primer momento recibo la solicitud del padre de que se reclame a su hijo. Yo comprendía que desde el punto de vista jurídico, jamás recibiríamos la razón. Pero primero necesitaba saber quién era el padre. Porque una batalla como ésa sólo se podía librar si había una gran justificación. Ocho veces trató la pareja de tener el hijo, fue en el octavo intento que lo consiguieron. Y el padre lloraba, me daba mucha pena. Me di cuenta de que era justo hacer el esfuerzo que fuera necesario. Y no me equivoqué. Sé que no acude a psiquiatras. Con todas las penas que ha tenido en su vida, ¿alguna vez ha sentido que quería hablar con un psiquiatra? –Realmente nunca me ha pasado por la cabeza.  ¿Nunca? –No. Tal vez sea una especial confianza en mi mismo. Francamente, nunca me habían hecho siquiera esa pregunta. Oliver, tal vez se deba a que desde muy pequeño tuve que resolver importantes problemas. A mí me enviaron a Santiago de Cuba cuando tenía cinco o seis años. Así empezó mi primera experiencia dura. ¿Podría decirse que se volvió fuerte en su mente y su corazón porque su madre lo abandonó? –No, era mi aliada. Cuando exigí que me enviaran a la escuela ella me ayudó. Mi padre tenía tierras, muchas tierras y estaba dedicado a eso, pero yo exigí que me enviaran a estudiar. Cuando estaba en segundo año de la carrera me enrolé en una expedición para derrocar al gobierno de Trujillo en Santo Domingo.  ¿Estaba dispuesto a morir a esa edad? –Sí. Si fuera Salvador Allende y estuvieran rodeando su palacio, ¿se suicidaría? –Combato. Hasta que me maten. Y si se creara una situación en que se rompiera el fusil, bueno, entonces sí, la decisión hubiera sido morir.   Fidel Castro y Oliver Stone suben a un auto para salir a recorrer La Habana. Stone espía qué guarda Castro en el asiento trasero. Aquí tenemos cigarros y caramelos. También veo una pistola. –Sí, hice sacar el fusil (Fidel señala el piso del auto) si no usted no hubiera podido meterse. Oliver Stone toma la pistola en sus manos, cerca de la cabeza de Fidel. ¿Sabe cómo usarla, Fidel? –Tal vez me recuerde todavía.   Hábleme de Nixon. –La primera vez que lo vi fue en marzo del ‘59. Era vicepresidente. Habló conmigo. Yo le explico cuál es la situación, las ideas que tengo. Entonces él manda un borrador inmediatamente. Dijo que yo era comunista. En aquella época hablar de reforma agraria equivalía a ser identificado como comunista. Desde el principio me dio la impresión de que era un hipócrita, un politiquero y un vanidoso. Además fue él quien recomendó que había que organizar una expedición para destruirnos. ¿En qué momento se comprometió con la U.R.S.S. como aliado y antagonizó con EE.UU.? –Uno, cuando nos quitan la cuota azucarera, nos quedamos sin mercado y nos cortan el suministro de petróleo. Fue el momento económico y político, me vino un sentimiento gratitud con la U.R.S.S., pero no fue un compromiso político y militar. Pero ya se estaba organizando la expedición en Guatemala para la invasión. Entonces nosotros le compramos armas a los soviéticos. Kennedy recibió la herencia que le legó la administración Eisenhower. Kennedy no tenía mucha experiencia. Confiaba en las instituciones.  Sus críticos en EE.UU. y los historiadores siguen diciendo que en la carta del 26 de octubre a Kruschev (durante la crisis de los misiles) pidió la guerra nuclear. Socialismo o muerte. –Puede haberse interpretado así. Yo no dije que atacaran. Yo dije -si mi país es atacado..”. Porque yo partía de la convicción de que después de la invasión, los norteamericanos no tardarían demasiado en lanzar un ataque. Aquí no había un traductor de ruso. Había un embajador que hablaba muy mal el español y entonces yo garabateé aquella nota. Dudo que Kruschev haya recibido exactamente lo que dije. Yo imagino lo que interpretó el embajador. Da miedo.   Si usted sabía del golpe de Estado del ‘54 en Guatemala, tenía razones para no confiar en EE.UU. –Bueno, por lo menos era el comportamiento histórico. Pero no era la única intervención de EE.UU. En Santo Domingo hubo una, otra en Haití. Ya existía la CIA. ¿Y usted sabía todo eso? –No había nadie que lo ignorara. Excepto los norteamericanos. –Porque a los norteamericanos les decían que era un gobierno comunista, que era un peligro para la seguridad nacional de EE.UU. Y esas son palabras sagradas que cada vez que se invocan tienen un reflejo condicionado. -Tal cosa pone en peligro la seguridad de EE.UU. Palabras sagradas.   Se habla de asesores cubanos en Vietnam. –No, eran cubanos que estudiaban allí las prácticas de los vietnamitas, para reunir la experiencia. ¿Cuántos cubanos había allá? –Yo creo que nunca más de veinte. Un grupo muy pequeño. Después se dijo que había asesores en seguridad y que habían participado en la tortura de los prisioneros. Yo le digo que eso es una mentira total. Leí informes de prisioneros de guerra en Hanoi. Hablan de que había cubanos que al principio sólo miraban pero luego participaron de las golpizas y fue muy brutal. –Si eso fuera cierto usted puede estar seguro de que los hubiéramos sometido a un juicio oral. Créanos o no. En 43 años de revolución jamás en este país se ha torturado. Es un principio que traemos de la guerra. Era la práctica de Batista, y nosotros no queríamos usar esos procedimientos. Los vietnamitas no querían ningún extranjero en sus tropas. Eran muy celosos, extremadamente nacionalistas, y no eran criminales. No practicaban el asesinato de prisioneros. Bueno, hubo mucha brutalidad. –Usted debe saber de eso más que yo.   ¿Usted es un dictador? –¿Qué es un dictador? ¿Alguien lo sabe en realidad? ¿Y es malo ser un dictador? Porque, por ejemplo, los gobiernos de EE.UU. han sido muy buenos amigos de los más grandes dictadores. Marx habla de dictadura del proletariado, no de dictadura personal. A usted lo llaman -el dictador estrella de cine. –¿Qué me niegan? ¿Dicen que soy un mal actor? ¿Es un nuevo Evita Perón?  –Mire que he escuchado cosas raras sobre mí… No tengo comparación con Evita. Lo que sí creo es que ella sentía intensamente la causa del pueblo de su país y la gente le respondió. Y gozó de más apoyo que el propio Perón. Pero no me ofende que me comparen con ella. Aunque yo no le he pedido prestadas mis ideas a nadie. Admito que soy un dictador, un dictador de mi mismo, un esclavo del pueblo. Es lo que soy.   (Stone quiere saber sobre las mujeres de Fidel.) ¿Tiene una foto de Dalia? –Fotos tengo, pero no me parece correcto enseñarlas. Ha sido una práctica de toda mi vida preservar lo privado.  Es que es difícil conseguir fotos de ella. Las otras chicas son más fáciles de encontrar. –¿Qué otras chicas? Nati, o su primera esposa Mirta, Celia… –Permítame, pero es una costumbre mía. No me creo con derecho a divulgar relaciones que he tenido con una dama. ¿Ni siquiera de la madre de sus hijos? –Puede ser la madre de mis hijos y puede no serlo. Pero está casado oficialmente, ¿no? –No. Es un formalismo que he evitado. Me casé una vez, no hizo falta más. Dicen que Celia fue su gran amor. –Fue una mujer extraordinaria. Una relación distinta. Pero nunca he hablado de ese tema. Pero es verdad que he tenido una vida con amor.   ¿Quisiera vivir para siempre? –No. Porque mi mente está acostumbrada a que hay un período limitado de tiempo. Cuando llegue el momento el Viagra lo ayudará. –¿También me ayudará a pensar? El médico dijo que elevaba la circulación… Yo podría ser agente de la CIA. –Correcto. Entonces dirán: -Oliver viajó a La Habana a darle Viagra a Fidel Castro. Si piensan que va a ayudar a darle un ataque al corazón a ese enemigo, le van a dar la condecoración que no le dieron en Vietnam.   ¿Por qué si es tan popular con las nuevas generaciones no llama a una elección? –Es que la pregunta es equivocada, porque parte del supuesto de que no hay un sistema electoral en Cuba y de que no hay elecciones en Cuba. Posiblemente nuestras elecciones sean mucho más democráticas que encualquier otro país. Estudie e infórmese sobre nuestro sistema electoral. Participan todos los vecinos que eligen a los delegados de cada región. El partido ni elige ni postula, son los vecinos los que nombran. No se puede partir del dogma de que no hay elecciones. ¿Qué hay de la discriminación del gobierno hacia los homosexuales? –Al principio en nuestro país había un espíritu machista chauvinista y de prejuicio. Eso se ha ido reduciendo con los años hasta que prácticamente no hay ya ningún problema. Costó trabajo por el machismo atávico que imperaba. ¿Qué hay de la población negra? –La población negra era la más pobre. Fue la más beneficiada y hoy son los más revolucionarios. ¿Y tienen líderes políticos negros? –Sí, pero no estamos satisfechos. Yo pienso que todavía no estamos alcanzando la igualdad de posibilidades.   ¿Adónde va el mundo? –Esa pregunta se la hace mucha gente. Yo pienso que el mundo se hará cada vez más ingobernable. Es imposible establecer un orden mundial basado en la fuerza. La solución de los problemas del mundo no es militar. Yo tengo la esperanza de que el pueblo norteamericano sea un factor decisivo en la defensa del ideal de cambio en el mundo para lograr un orden más humano.  El Che dijo que muchos Vietnam acabarían con Estados Unidos. –Desde el punto de vista estratégico era correcto su pensamiento. Pero nunca oí decir al Che que había que acabar con Estados Unidos. Estados Unidos es el pueblo norteamericano. Primero que nada había que acabar con la corrupción y con los abusos en este hemisferio. Era la prioridad del Che. Él se refería a la lucha contra el colonialismo, hablaba en ese sentido. Gente con la que he hablado me dijo que el Che volvió de Africa, que tuvo dos depresiones nerviosas y cuando volvió a Cuba se internó en una clínica. Después tuvo una reunión de 48 horas con usted, dio un portazo al marcharse y se fue a Bolivia. –Si la historia se escribe así, no se podrá creer jamás lo que uno lee. La verdad es que cuando él se unió a nosotros en México pidió una cosa: que cuando se terminara la revolución cubana, él quería seguir, y no quería que por razones de Estado le prohibiéramos irse. Tenía aquella idea en la cabeza. He oído decir que hacía enojar a la gente, que no le gustaba transigir y que avergonzó a Cuba porque atacó a los rusos y ellos estaban muy molestos con él. –Che era crítico del uso de las categorías capitalistas para construir el socialismo. ¿Los rusos le pidieron que se librara de él? –Jamás. Es como si me pidiera que me librara de Raúl (Castro, su hermano).  ¿No cree que después de su éxito en Africa, al Che Cuba le pareció demasiado pequeña? –A Africa lo envié yo. Le voy a decir por qué. Él estaba muy impaciente. Quería ir a Sudamérica. Yo no veía que las condiciones fueran buenas. Estaba demasiado impaciente, y para la guerrilla hay que ser joven.  Algunos dicen que usted podría haber presionado más a Bolivia para ayudar al Che. –Esa operación la hicimos combinada. Llevaría tiempo. En una lucha de guerrilla, en una primera etapa, cuando inicias, no conoces el terreno, no conoces a la gente, puede ser muy difícil y queríamos que llegara con la mayor seguridad posible. Pero surgieron diferencias entre él y los bolivianos del PC. Ocurrieron contradicciones. Eso pasó.   ¿Qué versión de su vida le gustaría para el capítulo final? Uno: abuelo, muchos niños, patriarca benevolente, amado por su pueblo, muere en su lecho tras una gran vida. O tiene lugar el Nuevo Orden Mundial y encadenan a Fidel con millones de personas viéndole defender de la manera más elocuente los derechos humanos y la dignidad, como ningún otro. ¿Qué haría, versión uno o dos? –Ninguna de las dos. Siempre intento pensar con el máximo de racionalidad. Y tengo el concepto de la relatividad de la gloria. Mire, Martí expresó una frase: -Toda la gloria del mundo cabe en un grano de maíz. Nunca me he dedicado un segundo a pensar cómo me deben ver, ni cómo me recordarán. La historia es relativa, la especie puede acabarse, el sol se apagará. ¿De qué valen la fama, las preferencias? Un día nada de esto existirá.             Disparando al soldado Ryan Oliver Stone contra Washington, Miami, Hollywood y El Señor de los Anillos   Por Stephen Dalton   A partir de treinta horas de entrevista realizadas en La Habana en el 2002, Comandante es el retrato del último icono revolucionario comunista vivo en el mundo. Al principio, el proyecto fue concebido como entrevista de una hora para la televisión española, pero creció en tamaño e importancia cuando Stone se puso al frente de él.    Fidel Castro y Oliver Stone se conocieron a fines de los años ochenta cuando Salvador se estrenó en el Festival de Cine de La Habana. Pero hizo falta una carta de cuatro páginas y una cena de seis horas para persuadir a Castro de que diera su tiempo y consentimiento para la realización de Comandante. Ayudó que Castro conocía el trabajo de Stone. “Es un fan de Pelotón y Salvador; la primera le gusta porque él peleó una guerra de guerrillas y apreció la táctica; Salvador, porque le gustaron los sentimientos del film. No sé si le gustó Asesinos por naturaleza. No hablamos de eso.”   Para muchos, Comandante es la película más antinorteamericana del director. Stone expuso la política exterior de Estados Unidos en Salvador y Pelotón, y también el lado oscuro de la elite de poder de su país en JFK y Nixon, pero esos films podían ser desestimados como especulación semificcional. No ocurre lo mismo con Comandante, que humaniza al adversario más antiguo de Estados Unidos en un momento de intensa sensibilidad global al sentimiento antinorteamericano.   Tormentas de críticas son inevitables frente a Comandante. Aunque Stone desliza algún puñetazo a Castro sobre los derechos humanos y las elecciones libres, el director ya ha sido marcado por ciertos medios norteamericanos que lo acusan de componer una desvergonzada carta de amor para un dictador brutal. -El núcleo duro de los exiliados cubanos en Miami controla vastos campos políticos, pero en el fondo son unos don nadie, dice Stone. Sin embargo, el intercambio de trompadas entre EE.UU. y su más notorio disidente cinematográfico se puso fea. Y ahora se han sacado los guantes.   Primer round: Stone vs. los críticos de Castro   -Fidel cree en lo que cree. Si te dice que no hay tortura en Cuba, hay que probar que miente. Es fácil decir que estoy haciendo preguntas suaves, pero no lo son, algunas son preguntas difíciles. Francamente, como cineasta, si él hubiera actuado como un mal tipo, yo lo hubiera puesto en la película. Me hubiera puesto belicoso, y habría hecho un film más tenso. Pero, personalmente, nunca creí que me estuviera mintiendo. Creo que es un hombre moral.   -Hablamos sobre todo. Fueron tres días y tres noches. Me encantó cuando habló sobre sexo y sobre las mujeres. Fue tan anticuado, tan caballero. Tiene una fuerza estilo Emiliano Zapata. Nunca dejó de creer en la capacidad de la gente para cambiar las cosas. Es un hombre atento, y comprendió la naturaleza del poder norteamericano mucho antes que la mayoría de la gente.   -Siempre admiré a la gente que tiene liderazgo. La voluntad indomable de un hombre de 75 años fue una lección para mí. Admiro su tenacidad, su voluntad de poder. Fue un joven que tuvo la oportunidad en su vida de seguir las reglas y ser un buen estudiante de Derecho y trabajar para el sistema. Le iba a ir bien. Pero peleó por lo que creía y arriesgó todo, incluso su vida. Si algo ocurrió, es que mi opinión sobre él se profundizó. Antes no me había dado cuenta de lo moral que es. Supongo que porque yo soy un inmoral.   Segundo round: Stone vs. la democracia   -Los norteamericanos hacen las preguntas equivocadas. Castro, ¿cuándo va a llamar a elecciones? Pero, ¿qué significa una elección para un chico de Honduras? Castro tiene elecciones, de hecho. Las elecciones significan tanto como las elecciones en Honduras. Es desagradable, es retórico. Las preguntas siempre son qué pasa con la libertad, qué pasa con la democraciay con las elecciones. ¿A quién le importan las elecciones si no podés sobrevivir después de los dos años de edad? Vi muchas cosas en los países de América del Sur y América Central. Estuve en la Argentina por Evita y Scarface. Vi muchos regímenes y para Salvador estuve en Honduras. Por Dios, elijo mil veces ser cubano antes que hondureño. Honduras es un infierno donde los chicos se mueren antes de los dos años porque el agua está contaminada. Es horrible, como ciertas partes de México. No hay comparación con Cuba.   Sí, Cuba tiene una economía complicada y muchos problemas, pero EE.UU. ha contribuido significativamente a esos problemas. Si deja entrar otra vez a EE.UU., ahí Castro tendrá un problema grande. Si deja que vuelvan McDonald’s y los bancos, ¿qué pasará con la Revolución? Sería tan malo como permitir que la CIA controle las elecciones.   Tercer round: Stone vs. los medios   -¿Seré crucificado en EE.UU. por Comandante? Espero que no. Espero que mi país no sea tan monolítico. Ciertamente, hay una parte de la prensa que lo llama un film de propaganda. Pero los verdaderos estudiosos que vieron la película dicen que hay cosas que nunca habían visto ni oído antes. Es impresionante cuán grande es la distorsión que ejecutan los medios norteamericanos sobre la figura de Castro; es suficiente para volver loco a cualquier director. Lo tratan como si fuera un pedófilo o algo así.   Creo que Michael Moore hizo la mejor película de los últimos años, Bowling for Columbine. Describe perfectamente el ambiente norteamericano, preparado para crear miedo. Eso es lo que hacen los medios y los anunciantes. Los medios mandan. Como dije en Asesinos por naturaleza, el hombre de los medios es el hombre que crea el clima. Nadie piensa, todos hacen las mismas preguntas. Es una enfermedad moderna. Asesinos… es mi película sobre eso, pero hay que encontrar una manera de vivir fuera de esa locura. La televisión es un gran mal. La gente la enciende inocentemente, pero no es un medio inocente. Da opiniones masticadas con demasiada facilidad, y no permite el pensamiento crítico sobre ellas. No nos dan suficientes datos.   Cuarto round: Stone vs. el Nuevo Orden Mundial   -Estoy seguro de que Fidel tienen muchas opiniones sobre Saddam y el nuevo Eje del Mal, porque él fue ese enemigo durante mucho tiempo. Sabe tanto, pero la prensa lo ignora. Quizás podría ofrecer mucha sabiduría en este momento, pero en cambio se lo saca de escena, se lo propagandiza y caricaturiza. La gente olvida lo que ha conseguido.  La guerra en Irak es un muy mal paso para Estados Unidos. Yo fui parte de la guerra de Vietnam, recuerdo cómo se fue construyendo el clima previo muy claramente. Entre los años ‘61 y ‘65, la cantidad de tapas de revistas dedicadas a la amenaza vietnamita fue enorme. Así que en 1990 Hussein fue convertido en un monstruo, como lo fue Khomeini en los últimos setenta. ¡Están locos! Repiten exactamente lo mismo, el Congreso actúa exactamente igual que entonces. Lo mismo, hasta en cuanto a las tapas de las revistas. ¿Si soy patriota? Absolutamente. Serví a mi país en Vietnam. Amé a Estados Unidos, pero no sé si sigo amando a mi país después de todo esto. Quiero decir, el argumento es el siguiente: elegimos a este tipo, él jugó sucio en su camino hacia la elección, pero todos esos estados que lo votaron lo apoyaban, lo querían, y se lo merecen. Va a haber más miedo, más terror, más déficit, más mierda, más enemigos alrededor del mundo. Si eso es lo que mi pueblo quiere, creo que tengo que reconsiderar si Estados Unidos es el lugar donde deseo vivir.   Quinto round: Stone vs. Hollywood   -Hacer un documental así fue una verdadera aventura. Estaba cansado de las películas, la artificialidad y los altos costos. Quería volver a las cosas reales. Pueden decir que es un pseudo documental, como lo fue JFK,no lo sé. Pero es real, nada estuvo preparado, fue un ensayo fotográfico de una hora para España que creció hasta convertirse en un film. Pero parece que, no importa lo que haga, crea controversia. Me criticaron por hacer U-Turn. Me criticaron por Un domingo cualquiera… ¿Algo puede ser más norteamericano que una película sobre football? Pero sigo teniendo problemas porque revelé la oscuridad de ese mundo. Odio la controversia. Quiero hacer buenas películas, de verdad. Y no hace falta controversia para hacer una buena película. El contenido político es otra cosa, es un género, y cuando se hace bien, bravo. Estoy particularmente orgulloso de JFK y Nixon, pero eso no es todo lo que hago. Todas las películas son políticas en algún sentido. Cuando hacés una comedia tonta o un drama, cuando reforzás alguna impresión pro-norteamericana, estás faltando a tus deberes como artista y para con el público. Mi influencia es mínima. Hollywood está en un camino radicalmente opuesto. Tomaron Pelotón y lo convirtieron en Salvando al soldado Ryan, tomaron las mismas ideas sobre la guerra y dieron vuelta el mensaje. El cine de Hollywood se vuelve cada vez más grande, como un jumbo, es demasiado malo. El Señor de los Anillos es demasiado, ese despliegue de horrorosos trucos de computadora. Es todo show. Es desagradable. La mayoría de los films son malos porque se hacen demasiados. Son sólo productos.   EL PARADIGMA https://usuarios.lycos.es/paradigmas/comandante.htm