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¡ BUENOS  DÍAS UNION SURAMERICANA!

Por Enrique Oliva   Bolívar y San Martín, como tantos patriotas continentales, deben estar festejando la realización de un sueño tan esperado. Este de 8 de diciembre del 2004, en el 180 aniversario de la definitoria batalla de Ayacucho, ha nacido la unión de pueblos del sur y todos debemos comprometernos a hacer crecer esa criatura a la dimensión de gigante protector de la soberanía popular.   Por Enrique Oliva   Bolívar y San Martín, como tantos patriotas continentales, deben estar festejando la realización de un sueño tan esperado. Este de 8 de diciembre del 2004, en el 180 aniversario de la definitoria batalla de Ayacucho, ha nacido la unión de pueblos del sur y todos debemos comprometernos a hacer crecer esa criatura a la dimensión de gigante protector de la soberanía popular.   Esa criatura exige ahora los mayores empeños y cuidados. Dispone de nosotros para defenderla de los colonialistas de siempre y en especial de sus cipayos internos, esos enanos cómplices de la explotación y la entrega.   La Unión SuRamericana anuncia a la faz de la tierra su voluntad de ser, de conformar la PATRIA GRANDE.   La nueva presencia continental nace con características que debemos tener siempre en cuenta.   Si gran parte de la autoproclamada clase intelectual y las bandas de tinterillos de siempre que se llaman politólogos, han comenzado entusiastamente a criticar esta indispensable unidad, es porque estamos acertando. Ninguno se atreve a ponerse abiertamente contra la idea, pero, entre si pero no, le buscan defectos y proponen mañosas recetas, implicando todas más postergaciones de nunca acabar en concretos..   A la jauría mediática que juega como opositora o condena al silencio y la indiferencia, le cabe aquello atribuido erróneamente a Cervantes (porque nunca lo escribió) poniendo en boca de Don Quijote, dirigiéndose a Sancho  sobre los ladridos como señal de que cabalgaban.   Alguien dijo que los críticos son los que orinan los monumentos, pero no conocemos monumentos a los críticos. Ignorémoslos hoy como lo hará la historia.   Un talentoso y patriota argentino que vive en España, Armando Rubén Puente, ya añoso, nos ha despertado hoy con un correo electrónico celebrando la novedad.   Dice Armando: -La mejor prueba de la importancia que reviste la creación de la Comunidad Suramericana esta dada por la notable oposición y ocultamiento que a este hecho le han dedicado  casi todos los medios de difusión que responden a los intereses de Estados Unidos. Baste con mirar los diarios (europeos y yanquis) que comentan con  mala voluntad o ignoran hasta ahora el acontecimiento histórico, el inicio de la Unión Suramericana por la que venimos luchando desde nuestra juventud, siguiendo el ejemplo de las generaciones anteriores desde principios del Siglo XX. Y termina así: ¡Viva la Unión Suramericana!  ¡Viva la Patria Grande!.   UNION  SURAMERICANA  (II)   15/XII/04                                                                                             Por Enrique Oliva    Felizmente se concretó y firmó el acta de nacimiento de la Unión Suramericana y todos los pueblos esperan que haya venido para quedarse y crecer.   No obstante este progreso, la carencia nada casual de informaciones precisas sobre el proyecto, nos sorprendió a todos. Los medios del continente venían hablando  de diez miembros y resultaron ser 12. ¿No se proclamó a los cuatro vientos que la Unión se compondría de las 4 naciones del Mercosur, las cinco de la Comunidad Andina y Chile? ¿Qué pasó a último momento?   El filósofo Alberto Buela de inmediato ha visto la mano de Estados Unidos, introduciendo dos países que son virtuales dependencias de dos estados europeos de larga tradición y actuales poseedores de varias colonias en el Caribe. La decena de miembros originarios conformaban un homogéneo conglomerado de solo dos idiomas distintos pero muy similares como el español y el portugués. Ahora se agregaron dos lenguas más: el inglés y el holandés.   No queremos ni pensar que se incluya un tercer estado, la Guayana Francesa, otra colonia (y con otro idioma) aunque descaradamente se la llame Departamento Francés de Ultramar, como si fuera parte del territorio galo.   El 30 de noviembre pasado, advertíamos que las tres guayanas tienen litigios fronterizos con Brasil y la holandesa con Venezuela, todo con un fuerte olor a petróleo y brillo de diamantes. Esta desinformación, provocada por intereses nada simpatizantes con la unidad de Suramérica, obliga a poner los mayores esfuerzos en divulgar entre los pueblos las comunicaciones adecuadas para rebatir los múltiples entorpecimientos, ya en marcha, y puestos en evidencia. El pasado domingo 12 de este mes, el programa de televisión emitido a todo el continente por Andrés Oppenheimer desde Miami, reunió a diversos expertos universitarios que brindaron un festival de críticas a la Unión Suramericana, enfrentando vía satelital al panel al doctor Eduardo Duhalde, a quien cabe reconocer que se defendió bastante bien.   Necesaria movilización popular suramericana   No obstante las objeciones citadas, debemos defender y fortalecer la unidad creada, pero estimamos también necesario movilizar al mayoritario sector del pensamiento continental para la popularización del nuevo ente. Es que los enemigos, en lugar de armonizar intereses para el bien común, pueden lanzar egoístas provocaciones para dividirnos. No debemos descartar la aparición de algún país hermano, pero de gobernantes comprometidos con los poderosos. Tampoco faltarán los intentos de enfrentarnos con otras comunidades con las cuales deseamos cooperar en igualdad.   Es primordial y urgente que las organizaciones de trabajadores suramericanas se unan en la tarea común de la Patria Grande y ser la columna vertebral social equilibrante, como lo hicieron más de medio siglo atrás. Juntos podrán defender sus intereses de las multinacionales que dominan amplios sectores de la economía. En esto ya manifestó su acuerdo el compañero Chino Fernández.   Debemos dar por descontado que al poderoso Imperio, en permanente expansión y ahora más acelerada, no le hace gracia la Unión de su patio de atrás que lo mantenía disperso.   El accionar actual del despiadado poderío militar del imperio yanqui, superior al del resto del globo, reaviva las palabras del ex presidente republicano William Taft, aquel que en 1912 desembarcó marines en Cuba y luego en Nicaragua, quien afirmó: -No está lejano el día en que tres banderas de barras y estrellas señalen en tres sitios equidistantes la extensión de nuestro territorio: una en el Polo Norte, otra en el Canal de Panamá y la tercera en el Polo Sur. Todo el hemisferio será nuestro de hecho, como en virtud de nuestra superioridad racial, ya es nuestro moralmente.   Coincide con Taft, Alexis de Tocqueville, uno de los teóricos del liberalismo francés, que también fuera Canciller (1849) y antes embajador de su país en Estados Unidos en 1830-32, autor de La Democracia en América.   Refiriéndose a la raza anglosajona norteamericana, escribió: -No se detendrá en las líneas trazadas en los tratados, sino que se desbordará por todas partes por encima de esos diques imaginarios. Los objetivos de estas dos citas reproducidas por Internet en 1998 por Martín Cerri, se cumplieron. Las originarias 13 colonias de la independencia se aumentaron a 50, en perjuicio de Canadá y México, incluyendo las extorsivas compras de Alaska a Rusia y la Louisiana a Francia, como desplazando a otros colonialistas holandeses y españoles y dominando económicamente al resto del continente.   Han surgido también lamentos y acusaciones a la clase dirigente ibérica por suponerla responsable de perder un espacio de influencia. El muy difundido sitio de Internet llamado Hispanidad, titula el día 10 del actual: -España excluida de la recién creada Comunidad Suramericana de Naciones… tampoco existe colaboración española. Mientras tanto, la Secretaría Permanente de las Cumbres Iberoamericanas continúa siendo una oficina burocrática sin contenido ni recursos.   Tampoco a la Unión Europea le cae bien, pues buscan atarnos a ella en sus sordas guerras económicas contra Estados Unidos. No obstante tales competencias, esos llamados países centrales seguirán aliados cuando se trate de mantener las subvenciones a sus productos e imponernos a nosotros ideas de  libre comercio que ellos no cumplen, ni esperan hacerlo.   En fin, la Unión Suramericana era impostergable y deberá superar diferencias, que las habrán, como ha ocurrido en la Unión Europea durante más de medio siglo, pero creciendo sin cesar, dando más pasos adelante que hacia atrás. Su principal oponente ha sido el Reino Unido actuando como correveidile de Estados Unidos. Ante la imposibilidad de frenar al ente del viejo mundo, entró al mismo en 1973, como noveno miembro, a 16 años del Tratado de Roma que puso en marcha la Comunidad Económica Europea en 1957, cuatro años después de su modesta creación en 1953 con el Mercado Común del Hierro y el Carbón. Pero la Gran Bretaña mantiene su libra esterlina (que ya no es de oro) por no digerir al euro.   Así como hoy ocurre con el empantanado ALCA, cuando en 1962 ya se veía inatajable el éxito de la unidad europea, a 5 años del Tratado de Roma, el presidente norteamericano Kennedy propuso sin éxito una Comunidad Económica del Atlántico. Ahora puede surgir otro proyecto tapón   UNIÓN   SURAMERICANA  (III)   17/XII/04                                                                      Por Enrique Oliva   Malvinas y la Unión Suramericana son las dos banderas anticolonialistas nacionales, e internacionales, más popularmente convocantes de nuestras conciencias, por enfrentar a los verdaderos grandes enemigos de los pueblos del continente. Ambas insignias coinciden con el mandato de los libertadores, avalados por la sangre criolla derramada tan generosamente.   Las notas difundidas por nosotros y otros grupos activistas patrios sobre la cuestión Suramericana, han tenido una gran repercusión en nuestro país como el exterior. Ese logro de comunicación entre quienes poseen ideas nobles pero sin acceso a la sorda prensa tradicional, lo debemos a Internet, único medio de acceso ilimitado (por ahora).   Los contactos deben ampliarse aun más con la difusión de ideas y sugestiones de cuantos desean el bien común, ante la poderosa ofensiva de quienes atacan al proyecto de unidad nacional e internacional bajo justas banderas.   El enemigo común dispone de muchos medios económicos y bien aceitados mecanismo conformado no solo por ejércitos genocidas sino también con infiltraciones en los movimientos populares y medios de comunicación.   Movilización de cipayos   Ya se le ha permitido, sin ninguna reacción sino con difusión amplia, a la intrusa embajadora de México en Argentina expresarse en forma descalificadoramente insultante contra países firmantes de la Declaración de Sucre. Esta señora, como se informa, ha hecho estudios superiores en la Universidad de Kansas durante dos años y un master en la Universidad de Columbia (Nueva York). Pero ese ejemplo de esta columbian girl es solo el comienzo de una guerra total contra la idea de unidad. Deben esperarse ataques de muchas otras fuentes, quizás hasta ahora insospechadas de cipayismo.   La artillería más pesadas, aun no desplegada, no tendrá ni siquiera el límite de llegar a asesinatos selectivos, pasando por los sobornos.   La alarma no es una invención nuestra. La tomamos del sitio francés https://www.voxnr.com del importante Movimiento Nacionalista-Revolucionario y Solidarista, que señala los instrumentos del imperio para sus operaciones intervensionistas disfrazadas de filantrópicas. Comienza la nota diciendo: -Las fundaciones Soros y Ford, la Freedom House y la CIA financian las revoluciones democráticas’ en el mundo. Este llamado de atención, que da muchos ejemplos pasados y presentes será objeto de una traducción completa separada, por ser muy exclarecedor. A nosotros nos recuerda al embajador yanqui Spruille Braden quien núcleo a todos los partidos políticos sin excepción y a los medios de difusión tradicionales en contra de Perón.   Pero el pueblo de Perón le ganó al imperio anglo-yanqui con la movilización del 17 de octubre y luego en las urnas. Lo mismo ocurrió recientemente en Venezuela, donde nunca le perdonarán al bolivariano Chávez que alienta a la Unión Suramericana. Es el mismo pensamiento del General San Martín que le ganó a España, como Juan Manuel de Rosas venciera a los colonialistas franco-ingleses y a los cipayos argentinos que se pusieron los uniformes de las dos más grandes potencias de la época.   Tanto le dolió al Imperio Británico perder el dominio de Argentina, una de las mejores joyas de la corona, que Winston Churchill declaró en 1955 en la Cámara de los Comunes, a los 86 años de edad, con su odio intacto: -La caída del tirano Perón en Argentina es la mejor reparación al orgullo del Imperio y tiene para mi tanta importancia como la victoria de la Segunda Guerra Mundial, y las fuerzas del imperio inglés no le darán tregua, cuartel ni descanso en vida ni tampoco después de muerto. !!!   Argumentos tramposos a tener en cuenta   La principal razón objeción de mala fe consiste en sostener que conviene más la Unión Latinoamericana y hasta algunos se animan a enarbolar la Panamericana incluyendo a Estados Unidos.    ¿Quién puede estar en contra de una futura Unión Latinoamericana? Por supuesto que nadie. Pero debemos ir por pasos más seguros y con el tiempo llegar a todo el continente y después a un  universalismo como lo preveía el General Perón para el futuro.   Si incluimos hoy al Caribe, Antillas y Centroamérica, donde priman colonias descarnadas o encubiertas que son paraísos fiscales y bancarios para los manejos especulativos capitalistas y guarida de dineros mal habidos (narcodólares en especial), los suramericanos quedamos en minoría para cualquier cambio que quisiéramos intentar. Significaría una nueva OEA, esa dependencia del Departamento de Estado cuya nulidad es más que evidente y su servicio al Imperio Anglosajón quedó bien claro con la agresión colonial de gobiernos (no de pueblos) en la  Guerra de Malvinas.   A más de la inexplicada entrada a la Unión Suramericana de las guayanas holandesas e inglesas, esperan otras más complicantes como la guayana francesa y Belice. Este último país independiente, nacido en 1981, es un estratégico territorio centroamericano  de 22.965 K2, usurpado a Guatemala.   Por supuesto, también está en la OEA y… en el Commonwealth.   Cuando la Unión Suramericana se consolide, por la movilización de todas las organizaciones populares, será el momento de aceptar el ingreso de otras naciones del continente, una por una, previa demostración de su real independencia. ———————————————— Habiamos publicado otro articulo de esta serie   UNION SURAMERICANA ( I ) El imperativo deber histórico de concretarla O desaparecer como bloque y como naciones   29/XI/04                                                    Por Enrique Oliva   El 9 de diciembre de este 2004 se reunirán en Lima (Perú) los presidentes de las 10 naciones de la América del Sur para dar lugar al nacimiento de la tan ansiada y necesaria Unión Suramericana. Será el esperado inicio del gran sueño de Bolívar, San Martín y de tantos otros patriotas continentales.   Es discreto y acertado comenzar sobre la base del Mercosur (Paraguay, Uruguay, Brasil y Argentina) más Chile y la Comunidad Andina (Bolivia, Perú, Ecuador, Colombia y Venezuela). Poco a poco, con el fortalecimiento de este grupo inicial, podrán unirse todos  los países latinoamericanos y del Caribe bajo condiciones de total independencia. De no hacerlo así, solo progresivamente, no llegaremos a nada.   En ese espacio de los DIEZ no cave incorporar por ahora a las tres guayanas. Surinam (163.800 K2 y 424.000 habitantes). es la antigua Guayana holandesa, independiente desde 1975, pero política y económicamente dependiente de su vieja metrópoli europea que hasta le emite su moneda: el florín   Tampoco debe admitirse ya a la República Cooperativa de Guyana (215.000 K2 y 773.000 habitantes). Es la ex Guayana Inglesa en similares condiciones a la anterior, independiente desde 1966 pero dentro del Conmonwealth.   Y mucho menos debe permitirse el ingreso de la Guayana Francesa (83.500 K2 y 115.000 habitantes), que después de la Segunda Guerra Mundial pasó a llamarse descaradamente Departamento Francés de Ultramar.   A causa de las explotaciones de oro, bauxita y maderas, más las potenciales riquezas petrolíferas, se han provocado serias usurpaciones territoriales por parte de la Guayana inglesa sobre territorio Venezolano. Estos intereses explican, entre otros, las agresiones  al país hermano bolivariano, que trata de defenderse de las ambiciones agresivas imperiales de Estados Unidos y Gran Bretaña, con la complicidad de algunas naciones europeas.   Además, en las tres guayanas, y por las mismas razones de interés de las multinacionales, se estimulan conflictos y avances sobre el territorio fronterizo de Brasil, terca  y razonablemente opuesto a las aspiraciones imperiales de llegar a las reservas acuíferas y forestales del Amazonas.   El ejemplo de Europa   A pocos años de concluida la Segunda Guerra Mundial, dos grandes estadistas de la época, Konrad Adenauer y Charles De Gaulle, dejando de lado viejas y recientes feroces rivalidades, dieron un primer paso para la unidad europea. Comenzaron por la Comunidad del Hierro y el carbón. A partir  de allí, y superando infinidad de problemas y trabas de los Estados Unidos y su subordinada aliada Gran Bretaña (que aun no adhiere al EURO) han recorrido un importante camino, alcanzando a 25 países. De este hecho histórico debemos sacar algunas experiencias pero no imitaciones sugeridas porque, cuando hay intereses en juego, los consejos de centenarios colonialistas son pescado podrido.   Como era de prever, los medios continentales, en manos o al servicio de las multinacionales, les han dado poca trascendencia al hecho histórico a concretarse en Lima en diez días más. Casi exclusivamente se han reducido a reproducir opiniones pesimistas, irónicas, detractoras. Los conocidos de siempre del cipayismo colonial y sus centenares de analistas y agoreros a sueldo, se han movilizado a pleno. No faltará tampoco la aparición de encuestas oponiéndose al proyecto enarbolando motivaciones étnicas y religiosas, Las provocaciones armadas y hasta los magnicidios no deben descartarse.   Washington, Londres, la Unión Europea (con varios integrantes con tradición o actuales colonialistas) el FMI, el BID, el ALCA y tantas otras baterías del sometimiento se lanzarán sin pudor al ataque. También la inútil OEA, cumpliendo su papel de dependencia del Departamento de Estado, jugará todas sus baterías pesadas para sabotear con hechos violentos e intrigas al proyecto.   Centroamérica y el Caribe   Curiosamente ha renacido a la actualidad mediática una vieja institución ampliamente desconocida como la COPPPAL (Conferencia Permanente de Partidos Políticos de América Latina y el Caribe). El raro ente dice agrupar a 53 partidos políticos de 29 países de la región, creado en 1979 a sugestión del mexicano PRI.   Para colmo de provocación, se le ha ofrecido la presidencia del COPPPAL a un peronista, Antonio Cafiero, que creció y aprendió mucho del General Perón. El compañero Antonio ha declarado que sería un reconocimiento que me llenaría de satisfacción personal (La Nación del 7/XI/04). Esperemos que reflexione y renuncie a ese honor, que puede ser un palo en la rueda de la historia suramericana.   Hay razones políticas a tener muy en cuenta en Unión Suramericana. Los estados del Sur son 10 y ya tienen un consensuado proyecto de preámbulo. Si apresuradamente agregamos al resto de naciones latinoamericanas, las centroamericanas y las de otros orígenes del Caribe, el cuerpo llegaría a ser de unos 33 miembros. Allí los suramericanos seríamos menos de un tercio y el poder real quedaría en manos de países sin independencia efectiva, plagados de paraísos fiscales y financieros dominados por las grandes potencias colonialistas, todas históricamente expertas en provocar conflictos étnicos y religiosos para dividir y gobernar.   Puede estar próxima la hora en que los suramericanos volvamos a llamarnos entre nosotros como compatriotas, palabra inicial del Manifiesto del General San Martín al anunciarle a los peruanos la independencia de su país. También se cumplirá el ideal de Simón Bolívar que convocó y realizó en 1826 el Primer Congreso Suramericano en Panamá, cuando este país era parte de Colombia y lo separó una conjura de los Estados Unidos que, junto a reconocer su independencia, hizo firmar la concesión para construir el Canal interoceánico. Esa perversidad, como, entre otras, el robo de la mitad del territorio mexicano, en el mismo siglo XIX, no deben repetirse..   En fin, la Unión Suramericana debe comenzar sobre la base del Mercosur y la Comunidad Andina. Y debemos defenderla  con energía y a costa de cualquier sacrificio, sin olvidar recurrir a las movilizaciones masivas en todo el subcontinente. También apelando a los pueblos del mundo con idénticos ideales de independencia y justicia, sin  olvidar a nuestros hermanos los indios como los llamaba el General San Martín y a las organizaciones obreras y empresariales locales… ____________________