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La unidad de la CGT y la lucha por un aumento de salarios:

Carlos Chino Fernández CEES Mientras terminamos de escribir estas notas acaba de formalizarse un acuerdo entre ambas vertientes de la CGT (Oficial y disidente), a través de la elección por mayoría de un secretariado general colegiado. La unidad de la CGT y la lucha por un aumento de salarios: Carlos Chino Fernández CEES Mientras terminamos de escribir estas notas acaba de formalizarse un acuerdo entre ambas vertientes de la CGT (Oficial y disidente), a través de la elección por mayoría de un secretariado general colegiado. Al margen de este hecho significativo en los últimos tiempos se escuchan diversas voces críticas acerca de la falta de protagonismo de la CGT y de la pérdida de la iniciativa en las luchas sociales del campo del pueblo, lugar que ha sido ocupado por el movimiento piquetero en sus diferentes versiones. Desde la aparición de los primeros piquetes en este último período histórico allá por 1996 en las provincias de Neuquén, Salta y Jujuy, el movimiento general de la protesta de los desocupados ha ido trasladándose por un lado a las grandes ciudades y ha ido por otra parte incorporando nuevas formas de lucha y de organización de la masa de población involucrada. A partir del año 2002 y como es de conocimiento público desde estos dos últimos meses, se generalizaron las acciones de protesta de los diversos sectores piqueteros opuestos al gobierno nacional. Como contrapartida aparece una respuesta de grupos piqueteros que apoyan abiertamente al gobierno. Por su parte la CGT se encuentra cuestionada por el resto del movimiento social y ha disminuido considerablemente su protagonismo por lo menos en apariencia. Este distanciamiento con ribetes de enfrentamiento entre la CGT y el Movimiento Piquetero demora la resolución del problema esencial que subyace detrás de estos escarceos; cual es, el de alcanzar la necesaria unidad de clase entre las diversas expresiones del movimiento obrero sindicalizados (ocupados) y los sectores del movimiento obrero enrolados en las llamadas organizaciones piqueteras (desocupados). Este divorcio entre las organizaciones de trabajadores ocupados y los desocupados se profundiza a partir-y paradójicamente el año 2002-, año en que el proyecto liberal sufre un revés con el desplazamiento de la Alianza(UCR-Frepaso) en función de gobierno. Nota: Con fecha 14 de julio de 2004 en el marco del Congreso de unificación de la CGT, son nombrados Hugo Moyano, José Luis Lingieri y Susana Rueda como miembros del Secretariado General, que permanecía dividida desde mayo del 2000. Nota: Es así que de los cortes de ruta originarios, se hayan generalizados los trabajos barrial-comunitarios, los micro-emprendimientos, las acciones solidarias hacia otros sectores de la comunidad así como la participación en la recuperación de empresas abandonadas, movilizaciones hacia los centros de decisión políticas, ocupaciones de lugares públicos y de empresas privadas, etc. La CGT que venía desde el año 1996/97 siendo factor de unidad de todo el movimiento de oposición política pierde la iniciativa de la conducción a manos de la burocracia del partido político que la cobija históricamente dando lugar a que el sistema político-institucional a través de la Asamblea Constituyente establezca los límites de la participación popular y encauce el proceso político general. Vayamos un poco más atrás para ver las acciones concretas del movimiento sindical y del movimiento de desocupados para localizar los puntos de torsión del período (1996-2003) Las luchas de la clase trabajadora argentina: Ocupados y desocupados Cantidades de hechos de protesta durante el período 1996/2003 Años Acciones 1996 1997 1998 1999 2000 2001 2002 2003 Cortes de Ruta(desocupados) 140 51 252 514 1383 2336 1278 Conflictos Laborales(ocupados) 176 125 165 209 238 358 285 122 Huelgas Generales(CGT-MTA, CTA) 3 1 0 0 4 5 3 0 % Desocupación 17,3 13,7 12,4 13,8 15,4 18,3 20,2 14,9 Fuente: Elaboración propia en base a información de la consultora Nueva Mayoría El modelo de desarrollo de los años ´90 emparentado con los sectores financieros de mayor concentración que se han quedado con las empresas estatales, que han hambreado a la mayoría de nuestro pueblo sustentado en una alianza social bajo la unidad de la clase dominante, comienza a resquebrajarse en su unidad a mediados de 1996. La renuncia del Dr. Cavallo al ministerio de economía durante la segunda presidencia de Menem es uno de los indicadores de este proceso. A partir del ´96/97 en el interior de las provincias y con mayor intensidad desde el ´99 en la Capital Federal y en el conurbano bonaerense se desenvuelve el movimiento de la protesta de los desocupados y excluidos a través de la generalización de los cortes de ruta como forma de lucha. A partir del año 1999, algunos sectores del empresariado y muy especialmente de la Unión Industrial Argentina, comienzan a ensamblar un acuerdo estratégico en oposición a la visión más financiera, en donde confluyen distintos intereses económicos y sociales. Por su parte la clase trabajadora ocupada a través de sus distintas organizaciones de tercer grado comienza a constituir una alianza que influye directamente en el desalojo hacia finales del 2001 de la Alianza de sus funciones de gobierno, y en el repliegue de los intereses económicos especulativos del ámbito de la administración de gobierno, aunque estos sectores mantengan la capacidad de presión y de ejercer lobby por otros medios. La CGT y los desocupados a través de las formas de lucha La relación entre las Huelgas Generales y los cortes de ruta El 14 de agosto de 1997 se produce la primera huelga general nacional (HGN) con cortes de ruta convocada desde la CGT, con lo cual el inicio de este proceso de luchas de calles fue reconocido por el movimiento obrero sindical (MOS), con una base de 140 cortes de ruta y de 125 conflictos laborales producidos durante ese año. Después de dos años de mantenerse estable los niveles la protesta social y de disminuir el porcentaje de desocupados, a partir de mediados del ´99 y hasta diciembre de 2001 se desarrolló un proceso que llevó a una articulación entre la CGT, los desocupados y la mayoría de los sectores identificados con un proyecto productivo. Es así que de la marcha del 31 de mayo de 2000, pasando por la HGN del 9 de junio/00, hasta llegar a la HGN del 23/24 de noviembre de 2000, se formalizó el pasaje del Frente social de resistencia al Frente productivo nacional. Los desocupados mientras tanto pasaron de generar 51 hechos en el ´98, a 1383 en el 2001. Como se ve el proceso de luchas entre activos y reserva es congruente y confluye en dic de 2001. Nota: Confluyen en esta estrategia sectores económicos tales como: la FAA, CAC, Bcos de capital nacional, diversos partidos políticos con representación parlamentaria, la pastoral social de la Iglesia con la mesa del diálogo, todo esto en sintonía con la CGT-MTA y el CTA. La HGN del 12/13de diciembre de 2001 establece el último punto de unidad en la conducción por parte del movimiento sindical, ya que la HGN convocada para el 19 de diciembre no se pudo concretar ante la generalización de los saqueos a partir del 15 de diciembre y de los cacerolazos protagonizados por las capas medias urbanas durante el mes, como indicador de un momento en donde la CGT había cumplido sus objetivos inmediatos. En el pasaje del 2001al 2002, puede verse el comportamiento diferencial entre un movimiento y otro, mientras descienden las huelgas generales y los conflictos laborales, aumentaron a 2336 los cortes de ruta, si bien descienden en el 2003, todo parece indicar que este año tendremos un nuevo impulso. Es entonces en esta coyuntura que los trabajadores ocupados y los desocupados generaron un aparente movimiento diferente, pero si vamos hacia a tras vemos que no es así. La lucha se desliza y se resuelve en el plano institucional a través del llamado a una Asamblea Constituyente hasta el equilibrio institucional alcanzado con la asunción de Duhalde como presidente El movimiento sindical y su compromiso con el proyecto productivo llevaron obligatoriamente a un impasse en su enfrentamiento a las políticas de gobierno de manos primero de Duhalde y ahora de Kirchner. La devaluación generó una mayor pérdida del salario y de fuentes de trabajo, que orientó a las organizaciones de desocupados a potenciar aún más las medidas de fuerza, así como también a las capas medias a expresarse a través de los cacerolazos y asambleas por un tiempo más. Si bien es cierto que la CGT ha perdido cierta iniciativa en las luchas, ha sido en los últimos años el garante de la conformación de acuerdos en el desplazamiento del bloque de poder que expresaba el modelo financiero de desarrollo; a través de sus luchas y del establecimiento de un puente con otros actores sociales y políticos. Ahora necesita de la unidad -perdida desde mayo del 2000- ya que el planteo más fuerte de la sociedad es por un aumento salarial, que no pasa por la buena voluntad del gobierno sino por atacar el problema desde sus bases. Esto es un problema de estado y no de gobierno. La necesaria unidad de la clase trabajadora y la diferencia ente distribución del ingreso y de la riqueza: Qué expresa la pérdida de protagonismo de la CGT en esta coyuntura política que se supone más favorable a los intereses económicos y sociales del campo del pueblo? Por un lado pensamos que la fuerza social y política acumulada durante el período 1996/2001 se institucionalizó y su energía pasó a traducirse en políticas de gobierno. Por otro a raíz de la intensificación de la lucha parlamentaria y de la preparación de las fuerzas electorales que medirán sus fuerzas el año próximo, el MOS se ha distanciado aún más de la masa de desocupados al ser usados éstos últimos como fuerzas de choque de los agrupamientos políticos más importantes(Kirchnerismo,Duhaldismo). Qué expresa la potenciación de la lucha de los sectores de desocupados en estos últimos dos meses? Que el repliegue del bloque de poder identificado con los intereses extranjeros económicos y financieros de mayor concentración de la administración de gobierno, ha dado paso a una intensificación de la lucha al interior de sistema político institucional y del partido de gobierno que miden fuerzas a través de estos agrupamientos de piqueteros. La unidad de la CGT, al margen de la modalidad que tome y más allá del reparto de cargos debe contemplar la necesidad de pensar al conjunto de la clase trabajadora. Primero desde su raíz social, después desde su anclaje productivo-laboral y después desde su vínculo con el territorio (barrial, comunitario). La unidad entre el movimiento obrero sindicalizado y entre el movimiento obrero de organización barrial De no ser así no podrá haber aumento de salarios y mucho menos una distribución equitativa del ingreso . No es políticamente posible en estas condiciones aumentar el salario de la clase trabajadora ocupada sin bajar la desocupación y sin afectar la ganancia y la renta empresaria. Más que un problema de distribución del ingreso y de un atraso salarial sin precedentes de lo que se trata es de la apropiación de la riqueza, que es el problema estructural que existe. La masa de riqueza es generada socialmente mientras su apropiación se hace en forma privada. Cómo resolverlo? Julio de 2004 Nota: En 1973/74 el valor producido por la sociedad se repartía en partes más o menos parejas entre la masa de salarios y la ganancia empresaria; mientras que la diferencia en la distribución del ingreso entre los asalariados que menos ganan y los que más ganan era e 12 veces. Hoy día la riqueza se reparte entre un 80% entre la ganancia y un 20% para salarios, mientras que la diferencia en la distribución del ingreso es de aproximadamente de 50 veces.