Realizado el frustrado golpe de Estado que debió soportar el gobierno y pueblo de la Venezuela bolivariana, el periodismo banal y venal dio cuenta de ello, mintiendo, confundiendo y desinformando,

VENEZUELA: PERIODISMO BANAL Y VENAL

Por Jorge Luis Ubertalli Ombrelli

La guerra mediática directa, o guerra psicológica, dirigida a manipular y pasivizar a las masas a fin de que se banquen la ‘realidad’ y ‘lo posible’ ya está en marcha hace mucho tiempo y no vale la pena aquí hablar de ella. Hablaré entones del periodismo progre o izquierdizante que, ante la falta de medios realmente defensores de la soberanía popular y la clase trabajadora, recurre a parangones sobre situaciones que, no solo ocurren en distintos países, sino en distintas situaciones que hacen a la lucha de clases y el anti imperialismo.

Por Jorge Luis Ubertalli Ombrelli

NAC&POP

1/5/2019

Parangones y algo más…

Realizado el frustrado golpe de Estado que ayer debió soportar el gobierno y pueblo de la Venezuela bolivariana, el periodismo banal y venal dio cuenta de ello, mintiendo, confundiendo y desinformando de acuerdo a los dictados del Gran Hermano del Norte de América.

La guerra mediática directa, o guerra psicológica, dirigida a manipular y pasivizar a las masas a fin de que se banquen la ‘realidad’ y ‘lo posible’ ya está en marcha hace mucho tiempo y no vale la pena aquí hablar de ella.

Hablaré entones del periodismo “progre” o izquierdizante que, ante la falta de medios realmente defensores de la soberanía popular y la clase trabajadora, recurre a parangones sobre situaciones que, no solo ocurren en distintos países, sino en distintas situaciones que hacen a la lucha de clases y el antiimperialismo.

Por mandato de los capitostes televisivos – no quiero pensar que por motus propio, porque sería demasiado burdo que no comprendan las situaciones distintas en cuanto a lo que se produce- algunos periodistas calificados de progresistas o algo así equiparan lo sucedido en Venezuela Bolivariana con lo que sucede en la Argentina macrista.

Poniendo el eje en :

-el hambre del pueblo

-la represión de las fuerzas del Estado

-la ‘democracia’ basada en elecciones

Pretenden equiparar lo que sucede en la Venezuela bloqueada por el imperialismo, aislada de sus vecinos del Grupo de Lima, la OEA y otros sirvientes de EE.UU., agredida desde fuera y adentro por los que pretenden quitar al gobierno popular a fin de hacerse de sus recursos y comenzar, a través de su martirio, la agresión directa a Cuba, Nicaragua, Bolivia…con la administración macrista.

Ejemplo:  tomando como eje la famosa teoría de los ‘dos demonios’, esgrimida en los años ochenta para homologar el Terrorismo del Estado burgués con la lucha de los combatientes populares, estos ‘comunicadores’ equiparan la JUSTA lucha del pueblo argentino contra la administración macrista y la INJUSTA represión que se hace en su contra, con la JUSTA represión a las bandas de fascinerosos pagados por el imperialismo que las fuerzas de seguridad y militares venezolanas ejercen JUSTICIERAMENTE para defender el Estado de los trabajadores y el pueblo.

Para estos periodistas, el hambre y las privaciones que pasa el pueblo venezolano por bancar a un gobierno que defiende sus intereses y los de la nación, es equiparable a lo que debe soportar el pueblo argentino, humillado, explotado, esquilmado y saqueado por los grandes empresarios especuladores y ladrones del erario público y el ‘gobierno’ que los representa.

Ponen, como fruta de la torta de la felonía, en el mismo plano a la ‘democracia’ que hizo posible que, gracias a la manipulación popular, la desinformación, la corrupción y la mentira, organizadas en los gabinetes de Guerra Psicológica del imperio, un mequetrefe como Macri asuma la primera magistratura del país y, desde allí, dé visto bueno al saqueo de la Nación, la traición a la Patria, la miserabilización de los trabajadores ocupados y desocupados y la represión y muerte a los que protestan contra ello, con la democracia que permitió, con las mismas armas electoralistas de las que hacen gala los capitalistas para oprimir al pueblo,  encumbrar en la Venezuela Bolivariana al inolvidable Hugo Cháves Frias, primero, y al actual Presidente Nicolás Maduro.

El ‘todo es igual, nada es mejor, lo mismo un burro que un gran profesor’ del tango Cambalache es esgrimido por estos ‘comunicadores’ que, o por ignorancia o por mala fe, deberían arrepentirse de sus acciones.

Pues bien.

Lo que haga Macri en contra de su pueblo y como sirviente del imperialismo yanqui es MALO.

Y todo lo que haga aquel que luche contra él y su banda de mafiosos y ladrones, de cualquier forma, es BUENO.

De la misma manera, todo aquel que apoye al gobierno venezolano bolivariano en su lucha por construir el socialismo y a la par enfrentar al imperialismo y a todas las acciones que con ese fin se hagan, es BUENO.

Y es MALO todo lo que se oponga a esta dirección antiimperialista y revolucionaria.

No importa quienes sean los actores, si obreros, campesinos, sectores medios, intelectuales, militares, fuerzas de seguridad, etc., etc.

Lo que importa es a que CLASE SOCIAL defienden, y que tendencia lleva el gobierno contra el cual se combate, o a cual se defiende.

Si el gobierno es afín a los intereses de clase de los trabajadores y el pueblo y al interés de la Nación y la Patria, a ese gobierno hay que apoyarlo de todas formas.

Si es vocero o parte de la clase de los explotadores del pueblo y vendepatrias, saqueadores de todo lo que haga a la Nación, incluido su territorio, etc., hay que echarlo al basurero de la historia.

Y no hay más tu tía.

Todo el o la que pretenda homologar situaciones disímiles y antagónicas bajo una vara común que ni los mismos que dicen respetarla la creen, es ignorante o infame.

Aquellos que utilizan la falacia de igualar lo desigual, equiparar lo inequiparable, que a lo único que responde es a confundir y mentir a la denominada ‘gente’ con el fin de que no defienda a capa y espada sus intereses y los del país en que vive, son, además de irresponsables y cobardes, traidores.

Y algo más.

El mequetrefe que ha producido, sin equivocarse un ápice en su periplo destructor, la ruina y desintegración del país, parece que ya no les sirve a los verdaderos titiriteros imperiales.

Y buscan reemplazarlo, no por un amigo del pueblo, la nación y el socialismo, claro, sino por uno igual o peor que él.

La debacle producida en las finanzas y la economía del país en los últimos meses preanuncia el posible ‘cambiar para que nada cambie’, echando por tierra al mandarín bien mandado actual.

Los que lo quieren fuera- al igual que todo el pueblo, claro- no observan las mismas esperanzas ni tienen los mismos intereses nuestros.

Consideran a Macri un ‘gradualista’, un flojo, aunque parezca mentira, y ellos quieren un Bolsonaro o Piñera o Netanyahu o un Trump, un duro sin tapujos, no un engendro payasesco, que coquetea con unos y otros en el tablero internacional.

Por eso la debacle actual es menos complicada que la que se aproxima.

Fascistas a la violeta- represores en lo político, neoliberales en lo económico- financiero, demagogos en sus discursos para engrupir a los que deben ser engrupidos-, candidatos traídos de la galera ‘democrática’, agentes y buchones de la DEA y la CIA, en fin, un variopinto zoológico de aspirantes al recambio chapotea en el fango de la traición, la deslealtad, como toda basura sirviente del capital.

Y decimos esto porque, en mi caso, me avergüenzo de que ningún sector del llamado campo popular exprese una voluntad de Poder Popular y Revolucionario que termine, verdaderamente, no solo con el payaso de turno sino con todo el trágico y odioso circo de los saqueadores y explotadores.

Obnubilados por la ‘democracia pura’ y el ‘electoralismo marketinero’, por la legalidad e institucionalidad burguesa, optan por apostar todo al famoso ‘octubre’ al cual, si se llega, nada quedará para administrar.

Tener las antenas alertas y prepararse para lo que viene es responsabilidad de la dirigencia política que dice ser popular, opositora o como se le llame.

Si ocurre lo que creo puede ocurrir, no nos salva ni Magoya.

 

JLUO/