Aceptado como arrepentido, aportó mucho sobre los ilícitos del grupo del ex secretario Daniel Muñoz, pero poco y nada respecto de Néstor y Cristina Kirchner.

LA DECLARACIÓN DE VÍCTOR MANZANARES, EL EX CONTADOR DE LOS KIRCHNER: MUCHAS PALABRAS PERO POCAS PRECISIONES

Por Raúl Kollmann

También describió en detalle contratos por Los Sauces y Hotesur sin señalar ninguna irregularidad. Pero como obviamente le pidieron que involucre a la ex presidenta, todo lo que pudo mencionar es que cuando el grupo Relats pidió una rebaja en el contrato de alquiler de Los Sauces, la mandataria dijo que no y el acuerdo terminó rescindiéndose, lo que demuestra que el contrato no encerraba coimas.

Por Raúl Kollmann

Página12/EL PAÍS

23 de marzo de 2019

 

Víctor Manzanares, el contador de los Kirchner, tardó más de un mes en ser aceptado como arrepentido. La razón puede verse en sus tres declaraciones: aportó muchísimo sobre los ilícitos cometidos por el grupo de Daniel Muñoz, ex secretario de los Kirchner, y que él mismo integraba, y prácticamente nada respecto de Cristina Kirchner o incluso de Néstor Kirchner. El contador dijo que cuando murió el ex presidente hubo nervios por las llaves “de los tesoros” que estaban en manos de Muñoz, pero no sólo se trata de una afirmación incomprobable sino que nada de eso se encontró: ni bóvedas ni cuentas en el exterior ni sociedades ocultas. Es más, Manzanares dijo que hay que buscar en depósitos –tipo bauleras– que sean de argentinos en Colorado, Florida, New Jersey y California, pero no aportó ningún dato preciso. También describió en detalle contratos por Los Sauces y Hotesur sin señalar ninguna irregularidad. Pero como obviamente le pidieron que involucre a la ex presidenta, todo lo que pudo mencionar es que cuando el grupo Relats pidió una rebaja en el contrato de alquiler de Los Sauces, la mandataria dijo que no y el acuerdo terminó rescindiéndose, lo que demuestra que el contrato no encerraba coimas.

En la Casa Rosada celebraban ayer la difusión de las tres declaraciones de Manzanares. La abogada Elizabeth Gassaro señaló en una declaración judicial que existe vínculo entre el abogado de Manzanares, Roberto Herrera, y el ahora detenido operador Marcelo D’Alessio. Ambos se encontraron cuando declaró el ex empleado de Pdvsa, Gonzalo Brusa Dovat. O sea que lo que sugiere Gassaro es que todo salió de la misma usina. Lo cierto es que ayer el Gobierno alardeó sosteniendo que Manzanares contó, por ejemplo, dónde se escondía el dinero. Basta recorrer las palabras de Manzanares para ver que, en términos concretos, no aportó ni un sólo elemento verificable.

* “Cuando falleció Néstor, el último en llegar a El Calafate fue Daniel Muñoz. Llevaba consigo las llaves de los tesoros, que eran los lugares donde se guardaba dinero. Daniel me dijo que sintió asco y repugnancia de la cara de la gente por la avidez que mostraban por la llaves”, declaró Manzanares.

Pero esa afirmación no pudo ser verificada hasta ahora por ningún lado. Ni los supuestos tesoros ni el dinero ni las sociedades. No apareció nada de nada. El contador sugiere que alguien se quedó con la plata porque a Cristina tardaron en devolverle las llaves. También es incomprobable. Al pasar, Manzanares reveló otro dato: que Cristina no tenía las llaves del departamento de la calle Uruguay. Esto coincide con el relato del encargado del edificio que dijo que ni Cristina ni Néstor Kirchner estuvieron en el departamento entre 2003 y 2015. Las llaves las tenía Muñoz y si alguien llevó dinero allí fue para dárselo a Muñoz.

* En una mención posterior, Manzanares sostuvo que hay que buscar dinero en depósitos, del estilo de los de Iron Mountain, para lo cual deben chequearse los que están a nombre de argentinos en cuatro estados norteamericanos. No aportó ningún dato más. Será bueno hacer esa búsqueda.

* El contador sostuvo que los bienes de la familia presidencial tuvieron su mayor crecimiento a partir de la firma del contrato por el alquiler del hotel Los Sauces, pero no manifestó ninguna irregularidad en ese acuerdo con Juan Carlos Relats, ya fallecido. Se ve que le pidieron que involucre a CFK, pero en la intervención de la ex mandataria no hay delito alguno. La hija de Relats afirmó que no podían seguir pagando el alquiler a los valores pactados –90 mil dólares a 10 pesos el dólar– por lo que pidió una rebaja. Le consultaron a CFK y ella rechazó la propuesta. El paso siguiente fue que los Relats decidieron rescindir el contrato. Lo único en lo que insistió CFK fue en que se haga un inventario detallado. Lo revelado por Manzanares demuestra, además, que el alquiler no encerraba una coima, porque cuando quisieron rescindir, los Relats rescindieron.

Este contrato ya fue motivo de una causa judicial. Quien la instruyó fue el juez Julián Ercolini que sobreseyó a los Kirchner diciendo que un presidente tiene derecho a administrar sus bienes. Incluso sostuvo que no era incompatible alquilarle la propiedad a un concesionario de obra pública como fue Relats, siempre que los contratos fueran en blanco y tributaran a la AFIP. Ni siquiera Ercolini evaluó si los alquileres eran a precios de mercado o no, porque dijo que era privativo del marketing rebajar o subir los precios de un producto o alquiler.

* Manzanares también se refirió a la compra del hotel Alto Calafate. “En mi entendimiento los actos económicos si eran lícitos no suponían un enriquecimiento ilícito. Yo no puedo precisar si eran actos simulados o no. Lo único que se podría objetar era que las propiedades se vendieron a su círculo íntimo, pero no más que eso, porque Néstor Kirchner durante el año 2008 vendió 13 propiedades a Rudy Ulloa, a Austral Construcción, a la firma Epeco, entre otros, y en ese mismo año compró Alto Calafate, que es Hotesur”. Es público y notorio que lo que pagó Austral Construcciones, de Lázaro Báez, como alquiler, fue en blanco, tributó a la AFIP, se cobró en cheque, y los valores fueron a precios de mercado.

* El mayor ilícito en el que Manzanares le apunta a los Kirchner es que sostiene que no sabe de dónde salieron los muebles de los hoteles, que no registra que se hayan comprado con factura.

Por supuesto que el debate está planteado, más que en el terreno legal, es si corresponde o no que un presidente compre propiedades, haga inversiones. Es un debate también planteado en Estados Unidos con Donald Trump o en Chile con Sebastián Piñera, entre otros países. De un lado están los que sostienen que es bueno que un mandatario invierta en el país, a contramano de lo que hace Mauricio Macri y gran parte de su gabinete. Del otro lado están los que afirman que un presidente no debe ganar dinero con inversiones durante su mandato, más aún si lo hace en operaciones con contratistas del Estado. El antecedente que tuvo Néstor Kirchner es que Ercolini consideró legal el contrato con Relats y a partir de eso continuó con las mismas inversiones: comprando y alquilando propiedades.