EE.UU, pretende elevar a U$S 1.200 millones de dólares como ‘contribución’ sudcoreana para que los uniformados norteamericanos permanecieran en ese país.

COREA:LAS DOS CARAS DE EE.UU. Y SUS ALIADOS

Por Jorge Luis Ubertalli Ombrelli

Luego de 10 rondas de desacuerdos llevadas a cabo el año pasado, Corea del Sud sostuvo que sólo podía aportar unos 960 mil millones de wones-848,8 millones de dólares- en cuanto a la permanencia de soldados extranjeros en su territorio, tal como se había acordado desde el 2014. Y que religiosamente fueron pagados. La canciller sudcoreana Kong Kyung-Wha (FOTO) expresó un ‘profundo desacuerdo con EE.UU.


Por Jorge Luis Ubertalli Ombrelli
NAC&POP
(13/3/2019)

En la última alocución sobre Corea, luego de la Cumbre de Hanoi con el Máximo Dirigente de la RPDC, Kim Jong Un, el presidente norteamericano Donald Trump declaró que, pese a la cancelación de los ejercicios militares Foal Eagle y Key Resolve contra la RPDC, su país mantendría en Corea del Sur el contingente de 28.500 soldados que allí se apuestan.

Claro, la medida no cuesta mucho a EE.UU., quien, como es lógico, debería pagar al país asiático para el mantenimiento de los usasoldiers.

Pero no.

La Agencia Nacional de Noticias de la RPDC (KCNA) emitió el 23 de enero, poco más de un mes antes de que se celebrara la Cumbre presidencial de Vietnam, que EE.UU, pretendía elevar a 1.200 millones de dólares la ‘contribución’ sudcoreana para que los uniformados norteamericanos permanecieran en ese país.

De acuerdo con la agencia sudcoreana Yonhap, citada por KCNA, EE.UU. demandó un aumento del 41% interanual en la ‘contribución’ de Corea del Sud, e informó que bajo ‘ninguna circunstancia` aceptaría el país del Norte de América un monto que no trepara a los mil millones de dólares.

Luego de 10 rondas de desacuerdos llevadas a cabo el año pasado, Corea del Sud sostuvo que sólo podía aportar unos 960 mil millones de wones-848,8 millones de dólares- en cuanto a la permanencia de soldados extranjeros en su territorio, tal como se había acordado desde el 2014.

Y que religiosamente fueron pagados.

Aunque la canciller sudcoreana Kong Kyung-Wha expresó un ‘profundo desacuerdo con EE.UU.’ en cuanto a la participación de su país en el mantenimiento de los soldados yanquis, las presiones de los halcones coreanos y su Gran Hermano norteamericano dieron sus frutos. Y no es para menos.

Desde el 2008 al 2017 sudcorea importó armas norteamericanas por valor de 6.730 millones de dólares, aventajando a Japón en este sentido, y los belicistas sudcoreanos y sus aliados norteamericanos lograron establecer para ese país un incremento de 7,5% cada año hasta el 2023, con el objetivo de hacer ‘más moderno e inteligente’ su arsenal bélico.

Todo esto en el marco de la Cumbre que se llevó a cabo poco después en Vietnam, en la cual Trump desistió de levantar las sanciones a la RPDC.

Ya desmanteladas bases de misiles norcoreanas con la presencia de observadores internacionales luego de la Cumbre de Singapur y pocos días más tarde de aparecida la nota del 23 de enero; más cercana en el tiempo a la Cumbre de Hanoi y en el contexto de las reuniones intercoreanas para llevar a buen puerto la Reunificación, KCNA informó el 8 de febrero sobre un ‘Plan de Defensa de Mediano Plazo’ que el Ministerio de Defensa de Corea del Sur implementaría en el 2019, con un costo de 250 mil millones de dólares, un 13,6% más que el del año anterior.

A través de este Plan, según se informó, se introducirían a surcorea cazas Stealt F-35A, de última generación; aviones sin piloto Global Hawk, misiles interceptores SM-3 y otros elementos bélicos que formarían parte del ‘sistema de preparación de la base de autodefensa’ y el ‘sistema de ataque de 3 ejes’, diseñado para reaccionar, según se informó, para contener ataques nucleares y de acciones de ‘exterminio masivo’.

En el marco de conversaciones de Paz, dos poderes, al igual que en EE.UU., confrontan en Corea del Sud: el de los hacedores de guerras y el de los que diseñan la paz.

Y por si fueramos pocos…

En este marco contradictorio de reuniones para asegurar la paz entre dos países en conflicto y un tercero en discordia, EE.UU., en donde los señores de la guerra desechan toda reunificación de las dos Coreas, las Fuerzas Marítimas de ‘Autodefensa’ de Japón, país que ocupó la península coreana desde 1910 hasta 1945 con el corolario de prisioneros, muertos, heridos, destrucción y utilización de más de 200.000 esclavas sexuales coreanas, botarán, contradiciendo reglamentaciones específicas de postguerra sobre el armamentismo nipón, el buque ‘Izumo’, un portaaviones ‘disfrazado’ que puede portar 14 helicópteros de combate, 5 aeronaves, y que se reestructurará en breve para cargar cazas F-35B norteamericanos, de última generación.

El Ministerio de Defensa japonés, se informó, aumentará en los próximos 10 años un 6,4% de su presupuesto, teniendo en cuenta el lustro anterior.

Toda una apuesta contraria a la paz en la región…

Los guerreristas de los EE.UU. no aceptan la paz porque estropea sus negocios con sus socios menores, y se regodean con la guerra contra la RPDC, boicoteando, junto a sus aliados guerreristas sudcoreanos- según analistas el ultraderechista y pronorteamericano Partido Corea Libre pugna por defenestrar al gobierno conciliador de Moon Jae-in- y japoneses belicistas, la cacareada por todos ellos Paz en la región.

Un botón de muestra…seis días antes- 22 de febrero- de la Cumbre de Vietnam entre Kim Jong Un y Trump, 10 asaltantes ingresaron con violencia a la Embajada de la RPDC en España, maniataron a sus ocupantes, birlaron computadoras, celulares y otras máquinas depositarias de información y huyeron, no sin antes ser detectados por una prisionera que avisó a la policía española.

Los españoles identificaron a los intrusos como coreanos, e informaron que por lo menos dos de ellos eran agentes de la CIA.

Esta provocación es una más entre las tantas que EE.UU. y sus ‘aliados’ montan contra la RPDC, justamente en el marco de Conversaciones de Paz con EE.UU.

En tanto Trump se retiraba de la cumbre no satisfecho con la ‘desnuclearización’ de la RPDC, esta no pudo auspiciar la 71º Asamblea Regional del Sudeste Asiático de la Organización Mundial de la Salud (OMS), celebrada en la India, que organizó una reunión que se llevará a cabo en septiembre en la RPDC, por habérsele impedido a este país ingresar computadoras a la Asamblea en virtud de las sanciones impuestas por el Consejo de Seguridad de la ONU.

Así las cosas, la doble faz de los democráticos norteamericanos y sus homólogos asiáticos delinea un horizonte desdibujado por una nubosa hipocresía.

JLUO/