De Vido fue destituido por el pedido de detención que el juez Bonadío libró en la denominada causa del gas. Y lo hizo sobre la base de la pericia contable del perito

RESTITUCIÓN DE LA LIBERTAD A DEVIDO Y DE SU BANCA DE DIPUTADO

Por Tomás Pérez Bodria

David Cohen, cuyo dictámen contradijo el que en sentido contrario habían confeccionado los peritos de la Corte Suprema de la Nación. Hoy Cohen está procesado porque su dictamen fue trucho. Lo copió, evidentemente, a pedido de Bonadío y Extorsionelli de un sitio de estudiantes chilenos para posibilitar la detención del ex ministro de obras públicas de la nación.

Por Tomás Pérez Bodria

NAC&POP

09/03/2019

La cámara de diputados de la nación debe reponer en su banca al diputado Julio De Vido.

De vido fue destituído por el pedido de detención que el juez Bonadío libró en la denominada causa del gas.

Y lo hizo sobre la base de la pericia contable del perito

David Cohen, cuyo dictámen contradijo el que en sentido contrario habían confeccionado los peritos de la Corte Suprema de la Nación.

Hoy Cohen está profesado porque su dictámen fue trucho.

Lo copió, evidentemente, a pedido de Bonadío y Extorsionelli de un sitio de estudiantes chilenos para posibilitar la detención del ex ministro de obras públicas de la nación.

Al caerse tal dictámen, al “fiscal y al juez de la patria” no se les ocurrió nada mejor que convocar a un testigo que confirmara la culpabilidad de De Vido.

Quién fue ese testigo?: el cómplice del mismo fiscal, el falso abogado actualmente procesado y preso Marcelo D´Alessio.

Y en la investigación llevada por el juez Alejo Ramos Padilla obra la prueba incontrastable de que, una vez más, D´Alessio acordó su testimonio incriminatorio con Extorsionelli y, sin duda, también con Bonadío, en uno más de los tantos armados de causas que hicieron en cumplimiento de su mandato de encarcelar opositores.

Este testimonio, por lo tanto, es completamente nulo.

El lunes, si a quienes permiten la formación de una mayoría en la cámara de diputados de la nación les asiste un mínimo de vergüenza republicana, deben reponer al diputado para que concluya el mandato que le otorgó el pueblo argentino y de cuyo cumplimiento fue tan miserable e ilegalmente privado.

Los agraviados últimos, por supuesto, son sus votantes.

Pero el que fue a parar injustamente con sus huesos a la cárcel sufriendo la descalificación pública más oprobiosa, es un patriota llamado Julio De Vido.