Decirle cínico al discurso, es poco. Nos provoca. Se nos burla en la cara.

GARDINER EN EL PAIS DE LAS MARAVILLAS

Por Jorge Giles

Se ríe de los pobres, de los laburantes, de los jubilados, de los desocupados, de los empresarios nacionales, de los artistas populares.
Es un discurso violento.
Negacionista.
Es un discurso que patea con toda su prepotencia al compatriota que duerme en la calle.

Por Jorge Giles ·

Agencia Timón

Foto Walter Velázquez

1 Marzo, 2019

 

EL PRESIDENTE EN “EL PAÍS DE LAS MARAVILLAS”

Decirle cínico al discurso, es poco. Nos provoca. Se nos burla en la cara.

Se ríe de los pobres, de los laburantes, de los jubilados, de los desocupados, de los empresarios nacionales, de los artistas populares.

Es un discurso violento.

Negacionista.

Es un discurso que patea con toda su prepotencia al compatriota que duerme en la calle.

Es un discurso golpista de la Patria Grande.

Gorila. Racista. Fascista. Patriarcal. Negrero. Saqueador. Violador de nuestros sueños como patria y como pueblo.

Toda esta provocación está ocurriendo este 1 de marzo desde el mismísimo Congreso de la Nación Argentina, mientras el país de los argentinos se desangra con todas sus venas abiertas.

Cierran miles de empresas. Cae el salario como nunca antes.

El escándalo de la banda mafiosa mediático judicial salta por el aire y hay olor a mierda en todos los rincones de la patria. Tendremos que poner a prueba nuestra capacidad de paciencia y sabiduría para llegar en paz a Octubre.

Lo tenemos que hacer porque la paz está en riesgo y nosotros somos la paz; la oligarquía cipaya siempre fue violenta.

Así son los enemigos del pueblo, no te sorprendas pibe.

No te lamentes, piba.

Organizate y movilizate, mejor.

Y acordate que sólo la memoria vence al tiempo.

No te olvides nunca.

Y mucho menos cuando tengas que elegir.

La República se muere de vergüenza, mientras nuestro pueblo acumula esperanzas y convicciones porque sabe que está llegando su hora, la hora de los pueblos.