“Nadie, en la soledad de su yo, puede anhelar que triunfe...”

LO DIJO BORGES

Nadie puede querer vivir demasiado tiempo en la incertidumbre laboral, ni en la mentira sistemática, el deterioro del salario, la destrucción de derechos, la corrupción, el saqueo financiero, la entrega del patrimonio público a las grandes potencias, la reivindicación progresiva del terrorismo de Estado, el cinismo desembozado.


Por Diego Tatian
NAC&POP
10/02/2019

“En la que sea tal vez la página más perfecta de todas las que produjo el antifascismo literario de Borges durante los años treinta y cuarenta, me refiero a la “Anotación al 23 de agosto de 1944” (que alude por supuesto al día de la Liberación de París), se postula una conjetura extraordinaria y una deducción a priori de la derrota del nazismo:

“El nazismo –dice Borges allí– adolece de irrealidad, como los infiernos de Erígena.

Es inhabitable; los hombres sólo pueden morir por él, mentir por él, matar y ensangrentar por él.

Nadie, en la soledad de su yo, puede anhelar que triunfe…

Sin sugerir ninguna homologación de fenómenos políticos que son diferentes, podríamos igualmente pensar: nadie puede anhelar de verdad la perpetuación del macrismo.

Es posible resignarse provisoriamente a él por odio, por rencor, por pasiones tristes inducidas con eficacia en el cuerpo social, por engaño consentido, por resignación televidente, pero nadie “en la soledad de su yo” puede querer la consolidación de la violencia ejercida en continuación, la destrucción social, económica, cultural, institucional y hasta psicológica en las que el macrismo ha precipitado a la Argentina.

Nadie puede querer vivir demasiado tiempo en la incertidumbre laboral, ni en la mentira sistemática, el deterioro del salario, la destrucción de derechos, la corrupción, el saqueo financiero, la entrega del patrimonio público a las grandes potencias, la reivindicación progresiva del terrorismo de Estado, el cinismo desembozado

(“nunca se hizo un ajuste de esta magnitud sin que caiga el gobierno”)

La indefensión de los ancianos, la vejación de los maestros y la represión.
“El macrismo es, a la larga o a la corta, inhabitable.”

DT/