Es el principio de ‘la luz’, que arde en los corazones y los brazos de los ofendidos, ya hartos en cuanto a eso de ‘portarse bien’.

EL FUEGO POPULAR HACE HERVIR LAS CACEROLAS DONDE SE CUECE LA REBELDÍA

Por Jorge Luis Ubertalli Ombrelli

Los vecinos, en una acción ejemplar, levantaron barricadas con vallas de madera y plástico que hasta ese momento se habían montado para ‘proteger’ arreglos encarados por el gobierno de la ciudad, en el sentido amplio de la palabra, y les prendieron fuego. En esa fogata emergió la inventiva popular rebelde y se hizo ceniza el supuesto pacifismo vacuno de los porteños.

EL FUEGO POPULAR HACE HERVIR LAS CACEROLAS DONDE SE CUECE LA REBELDÍA

Por Jorge Luis Ubertalli Ombrelli
NAC&POP
2/2/2019

Este 1 de febrero, comenzó a regir el primero de cuatro aumentos estipulados por el Gobierno nacional sobre la electricidad.

En promedio, los usuarios pagarán ahora 26% más y el acumulado en agosto alcanzará el 55%.

Ya comenzó el aumento progresivo del transporte, que será de 40%, subirá 27% el agua en marzo y se esperan altos aumentos en el gas a partir de abril.’- sostiene Sputniknews de hoy en su página web.

En la misma nota se hace referencia al hastío de los porteños y el resto de la población del país frente a la política de exterminio popular de Macri y Cia.

Y se muestran caceroleras y marchantes en paz…

Pero en Independencia y Virrey Cevallos, barrio de Monserrat, ante el corte de luz, no solo las cacerolas marcaron la bronca popular.

Los vecinos, en una acción ejemplar, levantaron barricadas con vallas de madera y plástico que hasta ese momento se habían montado para ‘proteger’ arreglos encarados por el gobierno de la ciudad, en el sentido amplio de la palabra, y les prendieron fuego.

En esa fogata emergió la inventiva popular rebelde y se hizo ceniza el supuesto pacifismo vacuno de los porteños.

A lo ancho de Independencia y Virrey Cevallos, y en ochavas adyacentes, frente a una policía de la Ciudad que solo se replegó sobre Saenz Peña para regular el tránsito- sabiendo que de intervenir contra los rebeldes el fuego consumiría algo más que las maderas de las barricadas- apoyados y alentados éstos por bocinazos de autos, camiones y todo otro rodado que pasara por ahí, mujeres, niños, hombres maduros y jóvenes arrimaron ‘leña a ese fuego’ purificador y justo, emblema del odio popular frente a los colonialistas disfrazados de demócratas y su legalidad e institucionalidad de morondanga.

Las calles se encendieron de bronca y marcaron un camino, el único, a seguir.

Ardió el corazón del pueblo, tal como uno lo conoció y sintió en otros tiempos, y el ritmo de los repiqueteos de enseres, tachos de basura, unidos al chisporrotear del fuego que se elevaba al cielo en chispas que encendían la pradera del vecindario, no cesó hasta que ‘la luz’ regresó a los hogares.

Desde las 21.30 hasta las 2.30 de la mañana los vecinos y vecinas, con sus manos abiertas hacia los demás, sus perros, que festejaban el tumulto con ladridos de apoyo, autoorganizados y disciplinados en la solidaridad de clase y pueblo, ejercieron democráticamente el derecho a rebelarse contra la aquiescecencia, el eclecticismo, el posibilismo y otros ismos a la violeta que aún maniatan a sectores del pueblo argentino.

Y fundamentalmente contra la verdadera oscuridad y la basura que representa el macrismo y sus compinches locales e internacionales.

El ejemplo del pueblo en la calle y combatiendo a su manera se hizo sentir.

Y aunque ningún ‘medio’ serio se acercó, la voz del pueblo corrió como una lava hirviente entre los pares, hermanados todos en los padeceres y la rabia contra los opresores y mentirosos institucionalizados.

Es el principio de ‘la luz’, que arde en los corazones y los brazos de los ofendidos, ya hartos en cuanto a eso de ‘portarse bien’.

El fuego popular hace hervir las cacerolas donde se cuece la rebeldía.

Tiemblen basuras.

Amén.

JLUO/