El Dr. Cimadevilla conocía, al menos desde el 19 de julio de 2016, el entramado completo de fraudes procesales y falsedades que han difundido todos los gobiernos desde el día en que explotó la AMIA

DENUNCIA TARDÍA DEL DR. CIMADEVILLA SOBRE EL CASO AMIA

Por Juan Gabriel Labaké

En la carta se puede comprobar que el Dr. Cimadevilla, no sólo sabía que se estaba mintiendo y encubriendo en forma escandalosa en la investigación del caso AMIA, sino que su esclarecimiento era de fácil logro. Bastaba con usar el georadar para comprobar si el pretendido coche bomba Trafic existía o no. Así se lo propuse en esa carta mía.

Por Juan Gabriel Labaké

LA DENUNCIA DEL DR. CIMADEVILLA

Entre ayer y hoy se ha difundido la carta de “despedida” que Mario Cimadevilla, el ex director de la Unidad Especial de Investigaciones AMIA del Ministerio de Justicia, envió al presidente Macri, antes de abandonar ese cargo hace menos de un año.

Es encomiable que el Dr. Cimadevilla haya decidido abandonar su cargo antes de manchar sus manos con una maniobra fraudulenta tan grosera. Me alegro y me solidarizo con su actitud.

Pero no puedo silenciar el hecho de que la denuncia del Dr. Cimadevilla es tardía, y la produjo luego de haber avalado y promovido actos que fueron el origen y las herramientas del encubrimiento que él mismo repudia hoy.

En efecto, el Dr. Cimadevilla conocía, al menos desde el 19 de julio de 2016, el entramado completo de fraudes procesales y falsedades que han difundido todos los gobiernos desde el día en que explotó la AMIA, para encubrir a los verdaderos autores de ese crimen. Y puedo asegurar que lo conoce, porque fui yo quien se los informó en una carta que entregué en mano en su despacho oficial en esa fecha.

En la carta se puede comprobar que el Dr. Cimadevilla, no sólo sabía que se estaba mintiendo y encubriendo en forma escandalosa en la investigación del caso AMIA, sino que su esclarecimiento era de fácil logro. Bastaba con usar el georadar para comprobar si el pretendido coche bomba Trafic existía o no. Así se lo propuse en esa carta mía.

A pesar de conocer esos detalles, y de la simplicidad del uso del georadar, el Dr. Cimadevilla jamás encaró esa diligencia elemental y definitoria.

En su lugar, perdió el tiempo y desvió la atención pública con propuestas jurídicamente tan descabelladas como el juicio en ausencia. Tan descarriada es esa propuesta del Dr. Cimadevilla, que todavía hoy, a casi dos años de su presentación, nadie se ha animado a movilizarla en la Cámara de Senadores de la Nación.

Hoy se queja porque el encubrimiento, que él contribuyó a instalar, se ha agravado con la decisión del gobierno del Ing. Macri de no acusar a sus directos responsables porque son “amigos”. Es tarde.

 

 

Buenos Aires, 30 de enero de 2019.

Juan Gabriel Labaké

15-5887-3337