Basta. Estamos hartos, empobrecidos, angustiados.Muchos sabíamos que este gobierno iba a terminar en tragedia y la tragedia está instalada hace rato.

AUTOCONVOCATORIA CONTRA LOS TARIFAZOS.

Por Juan del Barrio

Es una convocatoria que aspira a que como mínimo los dirigentes de la oposición –de TODOS los colores- se reúnan, ACUERDEN, y se expresen colectivamente, en un documento y mediante una conferencia de prensa, contra los últimos tarifazos anunciados por el Gobierno.
De a uno son impotentes y hasta corren el riesgo de dar lástima. Se trata de que den un mensaje fortísimo y unido que no pueda ser ninguneado en los medios.

Por Juan del Barrio

 

Basta. Estamos hartos, empobrecidos, angustiados.

Muchos sabíamos que este gobierno iba a terminar en tragedia y la tragedia está instalada hace rato.

Mucho peor: acecha a futuro con más dolor, más sufrimiento, más muertes, menos país, más expulsados de sus propias vidas.

La tragedia llegó tal como lo previmos: con despidos masivos y ajustes, con pérdida sistemática de derechos, con muertos por represión, con autoritarismo y mentiras sonrientes, con pibes a los que nos les alcanzan ni los comedores escolares achicados ni las raciones de Vidal, y a los que les sobran palos y balas.

Ya hay jóvenes de clase media que no encuentran futuro en Argentina y comienzan a irse o piensan en irse del país.

Nuestros hijes.

Estamos esperando nada del gobierno.

Pero sí mucho más de la oposición, del color que sea.

No alcanzan las declaraciones en los medios de los políticos –auténticas u oportunistas-, los tuits, los posteos, las fotos de pre campaña, “Hoy visité una pyme”, “Me reuní con González”, las intervenciones aisladas en el Congreso.

No alcanza en absoluto la timidez que muestra buena parte de la dirigencia gremial.

No estamos empoderados y por eso sucede lo que sucede, lo inimaginable en un país con una inmensa historia de luchas, la resignación colectiva y al mismo tiempo mil o diez mil protestas fragmentadas en toda la Argentina.

A falta de mejor representación o mejores formas de organización popular, a falta de dirigentes que puedan o se decidan a convocar, estamos obligados a dar una señal fuerte a la oposición para que nos represente mejor, nos contenga, nos defienda.

No queremos que la bronca popular termine en antipolítica odiosa o a la Bolsonaro, o a la Le Pen.

Necesitamos una mejor representación, mucho más atrevida, que no es lo mismo que gritona.

Necesitamos poder proyectarnos a futuro y que la dirigencia que tenemos –buena, mala, regular- haga mejores esfuerzos para parar o morigerar la tragedia social.

Este mensaje está dirigido a la dirigencia política y gremial para que se ponga las pilas.

Se limita en esta oportunidad a intentar parar los últimos, bestiales, demenciales tarifazos.

Es un mensaje que tiene que ser replicado en todas las redes sociales si queremos que tenga algún efecto político.

Estamos intentando llamar a una convocatoria desde abajo.

Que puede terminar en movilización, en uno o más cacerolazos, que necesitará algún tipo de coordinación.

Es una convocatoria que aspira a que como mínimo los dirigentes de la oposición –de TODOS los colores- se reúnan, ACUERDEN, y se expresen colectivamente, en un documento y mediante una conferencia de prensa, contra los últimos tarifazos anunciados por el Gobierno.

De a uno son impotentes y hasta corren el riesgo de dar lástima.

Se trata de que den un mensaje fortísimo y unido que no pueda ser ninguneado en los medios.

No podemos tolerar más el cinismo increíble de los medios naturalizando que el oficialismo haya decidido dar “todas las malas noticias juntas” a fin de año, en las fiestas, con una sociedad agobiada y entristecida, para hipotéticamente dejar de dar otras malas noticias en 2019, año electoral.

No sabemos en qué terminará este intento de autoconvocatoria pero tenemos que hacer algo.

En principio, compartiendo este mensaje.

Luego, si podés llegar por las redes a políticos, gremialistas, dirigentes sociales, etiquetándolos, invitándolos, presionándolos con espíritu democrático y no con resentimiento.

Debemos intentar algún tipo de movimiento desde abajo usando las redes no solo para condolernos con lo que sucede.

Sabemos que una sola movilización –han habido centenares- no detiene la historia ni enternece al FMI.

Pero acaso podamos hacer algo mejor.

Por eso este mensaje es abierto.

Otra vez: es fundamental que llegue a los dirigentes, a todos los que conserven dignidad y tengan la suficiente sensibilidad como para empatizar con el sufrimiento social.

No tiene sentido ni es oportuno hacer nombres propios ni de sectores.

El mal absoluto se encarna en la brutalidad del macrismo y en el padecimiento social, no en las diferencias grandes, legítimas o mezquinas que existan entre la dirigencia.

La prioridad es cuidar a la sociedad.

Esta es una botella al mar. Arrojémosla entre muchos.

Compartiendo este texto con generosidad aunque no nos pongamos de acuerdo en matices de su contenido o en su redacción.

Haciéndolo circular.

No nos quejemos de la propia sociedad si nosotros la vemos pasar sin pelearla.

De nuevo: compartamos esto por las redes, encaremos a los dirigentes. Si la botella llega a alguna orilla acaso surja desde algún “arriba” una reacción, y si no, desde abajo, algún tipo de convocatoria.

Movilización, protesta tradicional o creativa, cacerolazo de una o dos horas con fecha a acordar.

Tenemos que hacerlo ya, antes de que termine el año.

Por favor, compartí este texto si estás de acuerdo en su sentido más elemental.

Gracias.

 

Sobre editado:

dado que el año se acaba, un primer ruidazo o cacerolazo puede ser hoy a las 21, 22 horas.