Felipe Avila admiraba profundamente a nuestros pensadores nacionales, especialmente a Leopoldo Marechal.

FELIPE AVILA AL COMANDO CELESTIAL CON LOS OESTERHELD, EL ETERNAUTA, SONOMAN, PERON EVITA Y NESTOR

Enorme dibujante, un gran artista, fanático de Lanús, de las historietas, de los libros, del cine, de la historia, apasionado lector, amigo de sus ídolos y héroes, como Lucho Olivera, o de la familia de Oesterheld, entre tantos otros.

Por Vicky, Gonza, y Laura Avila
NAC&POP.
16 de diciembre 2018

Gracias por todos los mensajes, por el afecto, por el reconocimiento al talento, la capacidad y la persona que era Felipe.

Agradecemos enormemente a todos los que lo visitaron, le trajeron libros, dibujos y tantas otras obras durante estos meses de internación, meses que transitó con la dignidad y fortaleza de sus ídolos y héroes.

Para él eso fue inmenso.

Estaba tan agradecido por esos gestos, y porque cada regalo que le traían tenía que ver con la cultura nacional que tanto amaba.

Gracias a cada uno que le dedicó un mensaje, que lo pensó, que lo incentivó a salir adelante en estos meses, que leyó sus publicaciones, que le dio ánimo, y a cada uno que lo recordó con afecto ahora.

Gracias por haberlo acompañado en sus infinitos proyectos y emprendimientos.

Gracias por el dolor genuino que reconoce el valor de Feli.

Gracias a Martin Garcia por haberlo hecho parte de esa columna de radio que volvió a encenderlo en sus últimos meses.

Gracias a sus verdaderos hermanos, especialmente a Ricardo Gotti, que fueron esos amigos más cercanos que lo acompañaron tanto hasta el último momento, y que nos ayudaron junto con otros compañeros, a defender sus derechos en un sistema de salud nefasto para que tuviera todas las oportunidades que pudimos darle, incluso desafiando nuestras posibilidades.

Gracias por los que a través de sus comentarios nos hicieron conocer nuevas historias y anécdotas suyas, dándonos un segundo tiempo con él.

E inmensas gracias a los que nos acompañan y contienen, haciéndonos sentir parte de sus familias, porque si hay una cosa que él quería y que siempre hizo, fue cuidarnos.

Nos dio todo lo que una persona puede dar.

A nosotros, su familia -esa que armó con María Laura hace 32 años y que mantuvieron con mucho amor, fuerte, y unida siempre- nos abrió infinitos horizontes y mundos que habitaban en él a través de eso que tanto le gustaba: los relatos, y las charlas.

Él siempre sabía todo de todos los temas, y los compartía porque era generoso, y humilde.

Creo que nunca tomó dimensión de lo mucho que sabía, y de lo bien que lo contaba.

Cualquier charla con él era un aprendizaje e incendiaba tus ganas de leer y conocer más sobre lo que habíamos conversado.

Disfrutaba de cosas sencillas con la ilusión de un chico, un café para él era un gran momento de felicidad.

O buscar una librería en cada lugar al que íbamos de paseo o vacaciones.

Nos acompañó en cada paso y proyecto que tuvimos, y nos dio todo y más de lo que podía o tenía.

Y era inmanente a él la promoción y divulgación de la cultura, la historia y la historieta nacional.

Para él eso era una necesidad, una certeza, era algo que había que hacer.

Era un convencido de que había que reivindicar, pero principalmente promover y divulgar a los autores nacionales.

Que había que también rescatar las joyas olvidadas.

Le preocupaba que las compañeras historietistas muchas veces eran soslayadas en el medio.

Él te empujaba a materializar tus ideas.

Admiraba profundamente a nuestros pensadores nacionales, especialmente a Marechal.

Nos contaba como de chico, en sus ansias de tener argumentos históricos para dar discusiones sobre historia fue que empezó ese recorrido en búsqueda de comprenderla, conocerla e incorporarla.

Y así también nos enseñó a nosotros, sus hijos, que para escribir bien, había que leer, había que leer mucho, había que leer siempre.

Enorme dibujante, un gran artista, fanático de Lanús, de las historietas, de los libros, del cine, de la historia, apasionado lector, amigo de sus ídolos y héroes, como Lucho Olivera, o de la familia de Oesterheld, entre tantos otros.

Amaba como hermanos a sus amigos de la infancia, y siempre sumaba amigos nuevos, a los que quería como si los conociera de toda la vida.

Vivió solo 57 años, pero generó, construyó y produjo muchísimas cosas que hoy lo trascienden.

Y pondríamos las manos en el fuego de que en donde esté, seguro más que descansando está caminando, y dibujando y organizando a los que admiraba para seguir creando.

Aqui Felipe Avila rodeado de dibujantes y guionistas de la historieta nacional

 

 

Durante estos 10 meses de internación, y con una lista de dolencias que cada una por separado habría matado a cualquiera, siguió escribiendo, siguió dibujando.

Llenó cientos de blocks durante estos meses con nuevas historietas, guiones, dibujos, etc.

Y hasta editó y mandó a concurso un nuevo libro que había escrito justo antes de todo esto.

Todavía tenemos una notita que en una de las clínicas en las que estuvo internado peleando, un chico de unos 15 años le escribió agradeciéndole por haberles compartido todos los mundos que estaban en la cabeza de mi papá, que les había estado dando clases de historieta a ellos en la clínica.

A ellos que con esa edad estaban ahí solo rodeados de enfermedades.

Eso era nuestro papá: inspiración.

Nos dejó un cuaderno lleno de proyectos editoriales para el 2019, detallados hasta en lo más ínfimo.

Escribió una nota para la revista Fierro por whatsapp porque no tenía otro medio para hacerlo.

Todo el tiempo creó.

Toda su vida creó.

Y toda su vida se agigantaba en cada proyecto que un escritor o dibujante nacional encaraba.

Hasta el último segundo luchó con una dignidad, alegría, humor, y una fé inquebrantables.

Y con la cabeza desenfrenadamente creando.

Porque él era eso, un creador, hiper capaz y creativo, un gran guerrero y un fanático de la vida.

Gracias Pá por habernos ayudado a encontrar y saber identificar y defender todo lo importante de esta vida.

Te despedimos con todo el amor del mundo y con un poema que nos recitaste de memoria, hasta contando en el audio que nos mandaste en qué página estaba del libro de Scalabrini “Tierra sin nada, tierra de profetas”:

“¿En qué pensarás hermano?
¿En qué distancia de tiempo hablaremos?
Tú en la tierra que yo quise,
yo en el cielo que tú querrás
Distantes, iguales y repetidos
En el aire sin espacio y con afecto
Hermano siempre en el desgano
De esta tierra con amaneceres de Dios.
Mirarás mis calles,
Repensarás mis sueños,
Me imaginarás distinto,
Y estaré contigo.”

Me despedí de vos con mi mano derecha sobre la tuya, con la que tanto escribiste y dibujaste siempre, con una promesa: la de que en cada cosa que mi mano escriba alguna vez, va a estar tu mano ahí también.

Te amamos, siempre vas a ser el mejor y vas a estar con nosotros.

NOTA DE LA NAC&POP: Solo un hombre bien hombre, una persona, bien instalada en la responsabilidad de ser “persona”, puede aceptar el desafío de la historieta de mantener al mismo tiempo su “niño” vivo y encendido dentro de sí.

Como Felipe lo lograba. Mientras desarrollaba su plena responsabilidad de hombre, esposo, padre, empresario, profesional, fan.

Felipe Avila me acompaño en el Club de la Historieta que armamos en Telam en apoyo a la creación de “Historietas Argentinas” el Suplemento de “Diario para Diarios” el servicio que pusimos en marcha para suplementar los diarios de todo el país, y me acompaño como columnista en los últimos tiempos, enseñándonos nuevas cosas de Hector Germán Oesterheld, el guionista y creador de “El Eternauta” y tantas otras célebres obras del comic nacional. La ultima columna no salió porque no tuvo chance, sin embargo me la anticipó por teléfono. Se trataba de la vez que la hija de ese gran dibujante y autor que fué Oswald, Osvaldo Viola, que había inventado a pedido de los editores Sonoman” como una especie de Batman argentino, recibió una llamada de Gustavo Cerati que lo invitaba al recital que hacían en el Luna Park con Soda Stereo para hacerle un homenaje al mismo tiempo que estrenaban su “tema de Sonoman” dedicado al personaje de Oswald. Me pareció -como las anteriores- una columna emocionante y rica. Les dejo esta anécdota de Felipe y el link del tema de Soda en su homenaje. MG/

https://www.youtube.com/watch?v=Nyk-1K7W-bY&list=RDNyk-1K7W-bY&start_radio=1&t=148

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Gracias Felipe.

Fuerte abrazo.

“Hasta la Victoria” ¡compañero querido!

Martin García/NAC&POP/LaOesterheld /Yendo de la Cama al Living (Radio Caput)