Boca y River se clasifican para jugar la final de la Copa Libertadores. El periodismo coincide en que no habrá día después para el que pierda, que la cosa es a matar o morir

AQUÍ NO HA PASADO NADA

Por Juan José Panno y Roberto Defer

Se vota el presupuesto en la madrugada, revelan que el bono de fin de año que recibirá una parte de los trabajadores pagará impuesto a las ganancias, Dujovne dice que nunca se hizo un ajuste como el que se esta haciendo sin que caiga el gobierno. El gobierno no, pero cae un 3,3% el consumo en los supermercados, caen las ventas de la electrónica ensamblada en Tierra del Fuego, cae un 7,7 por ciento la actividad industrial según la UIA e impacta naturalmente en el empleo, pero no decae el interés por el superclásico.

Por Juan José Panno y Roberto Defer,

a cuatro manos

 

Boca y River se clasifican para jugar la final de la Copa Libertadores.

El periodismo coincide en que no habrá día después para el que pierda, que la cosa es a matar o morir pero a la vez dice no hay que dramatizar porque solo se trata de un partido de fútbol.

Macri dice que los partidos se van a jugar, con público visitante. Patricia Bullrich dice que están dadas las condiciones y todos los demás, empezando por los presidentes de Boca y River, dicen que ni en pedo. Juan Cortese se muda al Monumental.

Tato Aguilera a la cancha de Boca. Se fijan fechas para los partidos: 10 de noviembre en la cancha de Boca y 24 de noviembre en el Monumental.

El 10 de noviembre se produce el diluvio universal y no se juega. Los que no querían que se jugara sábado por el shabat, celebran.

A la gente le avisan cuando ya se sabía que no había manera de moverse en ese riachuelo. No pusieron la lona, dicen algunos. Estamos en la lona, aclaran otros.

Se juega al otro día.

Cancha seca.

Va a llover, asegura el servicio meteorológico, pero no llueve.

Se van a matar a patadas pronostican algunos periodistas, pero el partido es más limpio de lo que se podía esperar.

Empatan dos a dos. Se empieza a hablar de la revancha un segundo después de la pitada final.

Faltan tres mil horas de programas de TV hasta que la pelota vuelva a rodar.

Van pasando algunas cosas.

Clarín titula que el gobierno ve algunas mejoras en el tema de la inseguridad y lo va instalar como eje de la campaña para el 2019, el FMI dice que el cuarto trimestre va a ser muy bravo,

Las consultoras y bancos estiman que la actividad caería 5% hacia fin de año.

Se fractura el PJ no kirchnerista en el Senado y dos legisladores se pasan al sector K, Triaca anuncia que se va de la Secretaría de Trabajo, una pareja señalada como anarquista pone una bomba en las inmediaciones del mausoleo de Ramón L. Falcón en la Recoleta, el día del aniversario de su muerte a manos de otro anarquista, en 1909.

Otro presunto anarquista arroja un paquete incendiario contra la casa del juez Bonadío.

Se vota el presupuesto en la madrugada, revelan que el bono de fin de año que recibirá una parte de los trabajadores pagará impuesto a las ganancias, Dujovne dice que nunca se hizo un ajuste como el que se esta haciendo sin que caiga el gobierno. El gobierno no, pero cae un 3,3% el consumo en los supermercados, caen las ventas de la electrónica ensamblada en Tierra del Fuego, cae un 7,7 por ciento la actividad industrial según la UIA e impacta naturalmente en el empleo, pero no decae el interés por el superclásico.

En el primer aniversario de la desaparición del ARA San Juan el presidente Macri promete buscarlo “hasta  lo encontremos” (ya se sabía que lo habían encontrado).

Mueren seis presos en el acto y después tres más al incendiarse una comisaría en Esteban Echeverría, sur del conurbano.

Un cana tucumano mata a un tipo porque creía que había robado una moto: el muerto era efectivamente el dueño.

El Banco Central cree que la tasa de interés podrá bajar del 60 por ciento (ah, bueno, así es otra cosa).Cancelan 20 vuelos en Aeroparque porque los laburantes demandan la reapertura de las paritarias y no quieren trabajar: todo el mundo está que vuela.

Sábado 17. Día de la militancia peronista: salen perucas desde abajo de los mosaicos y celebran actos en diversas ciudades. En una misma tribuna se rejuntan Moyano I y II, Scioli, Baradel, Gioja y Magario.

Una muchacha joven, linda y de buena familia intenta ingresar con sus amiguetes y una excusa boluda a la quinta donde descansa (¿de qué) el Presidente.

Los detienen.

Pero como son lindos no les hacen nada.

Venden parte del Tiro Federal, uno de los terrenos más caros de la CABA.

Todo queda en familia: compra el presidente del Comité Olímpico Argentino, Gerardo Werthein, a través de un fideicomiso; aumenta el subte: 13,50 por barba; Aerolíneas Argentinas suspende a 376 empleados por los “paros salvajes” (textual de Clarín).

Se anuncia que en enero aumentará el monotributo, la barra de All Boys se pelea con la cana al finalizar el partido contra Atlanta: 17 policías heridos y cinco patrulleros destrozados.

Tole tole en la zona céntrica: la legislatura modifica la forma en que se formarán los docentes: cierra 29 institutos.

Gallardo no da señales de cómo formará River, los mellizos no adelantan como formará Boca.

Calculan que la celebración de la llegada de Cristo será un 46% más cara este año.

Clarín adelanta que en navidad una cena para cinco costará más de 2 mil pesos.

Hallan muerto en un hotel de Flores a un periodista desaparecido días antes, advierten que hay subas del 50 por ciento en los alquileres de la Costa, 50 mil bosteros van a ver el entrenamiento del equipo.

Diez mil no pueden entrar.

Hay quilombo y clausuran la Bombonera.

El sábado 24, día de la revancha, se informa que la actividad económica cayó 5,8 por ciento en septiembre y el país entró técnicamente en recesión.

Trascienden detalles de un hecho ocurrido el jueves 22; hubo una toma de tierras en La Matanza.

Un militante del grupo de Grabois muere de un balazo recibido en la espalda durante una refriega con la policía.

Allanan la casa de un barrabrava de River y secuestran guita y 300 entradas.

El dólar sube a 38.50.

Oportuna columna de opinión de Mariano Elizondo, presidente de la Súperliga: “Fútbol argentino, nuestra gran vidriera”; un sargento del Ejército descuartiza a su mujer y oculta las partes en un bolso.

Cuando encontraron los restos, el milico estaba recibiendo un reconocimiento de parte de su fuerza por haber promocionado de grado.

La remera Milka Kraljev denuncia lo que ya es conocido: en la cancha nacional de remo del Tigre se entrena en aguas cargadas de mierda.

Toda una metáfora del contexto.

Sábado 24.

Llega el día.

Una mujer esconde bengalas en el cuerpo de su pequeño hijo y pretende meterlo en el Monumental.

Llega el micro con los jugadores de Boca custodiados por la Armada Brancaleone.

Llueven piedras, botellas, ladrillos.

Se rompen las  ventanillas del micro.

Pablo Pérez queda con medio ojo menos.

El partido se posterga una hora para permitir que Pablo Pérez recupere el ojo.

Pérez se va en la ambulancia a un sanatorio. Le tiran piedras a la ambulancia, pero no muere nadie.

La Conmebol dice que se juega cueste lo que cueste.

El presi de la FIFA, Infantino, que se tiene que ir al otro día, presiona para que se juegue.

Boca no quiere jugar y recuerda lo sucedido en el 2015 cuando le dieron por ganado el partido a River.

Pablo Pérez vuelve en una ambulancia tocando sirena porque parece que el partido se juega.

A las 19.30, dice la Conmebol.

Se celebran reuniones en todos los rincones del Monumental.

Los hinchas de River esperan fastidiosos, pero en calma. Se anuncia que se va a jugar a las 20.30.

Suspenden por diez minutos el Monumental.

El presidente de River huyó despavorido en el medio de una nota con la televisión.

No es por las preguntas sino porque se produce una corrida.

Fue solo una corrida, dice D’Onofrio.

Lo mismo había dicho Macri cuando el dólar fue subiendo de 18 a 40 pesos.

El tuerto vuelve y va a jugar con un parche porque a Boca lo aprietan.

Los de River no dicen nada. Igual que los de Boca que no dijeron nada en el 2015 cuando los jugadores de River estaban envueltos en una nube tóxica.

Más reuniones.

Se anuncia que hay un pacto de caballeros entre Angelici y D’Onofrio y el partido pasa al domingo, Dominguez, de la Conmebol, es el garante.

El pacto de caballeros se firma en un papel en el que se destaca que la suspensión se debe a que tiraron una piedra.

¡Una piedra! dice la nota. D’Onofrio se la ve venir y le pide a Angelici que no lo traicione.

Angelici dice que los partidos se ganan o se pierden en la cancha pero cuando llega al vestuario los jugadores y el cuerpo técnico lo quieren matar.

Los demás dirigentes también.

Todos quieren sangre, vendetta de lo del 2015, pero la Conmebol dice que el partido se juega y D’Onofrio abre la cancha.

La gente vuelve.

La Conmebol se da cuenta que todo es un gran bardo y posterga el parido sin fecha, pero cita a los presidentes de los clubes para las 10 de la mañana del martes en Asunción.

Boca recurre a Perry Mason y a otros cien abogados y elabora 200 mil carillas con verdades, exageraciones y mentiras para que le den por ganado el partido.

Los partidos se ganan en la cancha, dice D’Onofrio, que en e 2015 hizo lo imposible para ganar en los escritorios.

Renuncia el encargado de la Seguridad en la Ciudad, Martín Ocampo.

Macri le echa la culpa a la Justicia.

El barra Caverna, el de las 300 entradas y la guita, dice que él no es el único cavernícola.

Kirchneristas y macristas hinchas de Boca y de River cruzados acomodan como pueden el discurso pero no les sale y se les nota. Boca presenta un reclamo formal al Tribunal disciplinario de la Conmebol que tiene menos independencia que Bonadío. Sigue el paro de Aerolíneas.

40 mil pasajeros afectados.

Es la cuarta medida de fuerza en lo que va del mes.

Despliegan 22 mil efectivos de fuerzas federales para el G 20, una encuesta encargada por el gobierno nacional le da 33,3% a Cristina y 32,6 a Macri para la primera vuelta; calculan aumento de alojamiento y comida del 100 por ciento en Punta del Este respecto del año pasado.

“No hay que ir”, dicen en Quitilipi.

Se habla todo el día del fallo del Tribunal de Disciplina y diez segundos de la llegada al país de dispositivos cardíacos y respiradores calificados como “riesgosos” en Estados Unidos.

Sin esperar el fallo, la Conmebol decide que el partido se juegue.

Mendoza se ofrece para organizarlo.

A puertas cerradas. Pero no.

Se habla de Paraguay sin público visitante.

Tampoco. Llueven propuestas.

Aparece Medellín como homenaje a Gardel.

Miami se anota.

Nueva Orleans, también.

Qatar pone una montaña de tarasca.

Boca dice que va a fondo con su reclamo.

D`Onofrio chicanea y al otro día pide perdón.

River pìerde por penales con Gimasia, por la Copa Argentina.

“Tienen más puntería con los ladrillos”, dicen los de Boca.

“Sos cagón, Boca sos cagón”, cantan los de River.

Los jugadores de Boca ven que Armani ya no es invencible y se entusiasman un poco.

Más los entusiasma la guita que van a cobrar si finalmente juegan.

La ciudad esta sitiada.

No se puede llegar temprano a ningún lado.

Tampoco a la recepción de Macron.

Gabriela Michetti llega tarde y explica “le transitó, tres enquilombé”.

Ah, oui, oui, dice Macron.

Se anuncia que el partido se va a jugar el 9 de diciembre en Madrid y aquí no ha pasado nada.

¡Qué lindo todo!