El “progresismo” ese término político, de múltiples interpretaciones (JR)

¿QUE VENDRIA A SER EL PROGRESISMO?

Por Jorge Rachid

Se puede escribir la historia, por ejemplo y denominar progresistas ciertos personajes que ubicamos como tales, por la simple razón de compartir nuestra posición actual, siendo en ese sentido Sarmiento un ícono del “progresismo” del siglo XlX, por sus aportes a la educación y ocultando su criminalidad en nombre de la “civilización” en contra de la “barbarie”. Progresismo en acción.

Por Jorge Rachid

SIN MORDAZA

22/10/18

Cuando las palabras visten conceptos diferentes, los espacios que ocupan en lo comunicacional, suelen ser contradictorios y usados para fines diferentes. En el caso del progresismo, queda bien decirlo, más aún asumirse como tal, más allá del lugar y la mirada con la cual se observa la realidad.

Se puede escribir la historia, por ejemplo y denominar progresistas ciertos personajes que ubicamos como tales, por la simple razón de compartir nuestra posición actual, siendo en ese sentido Sarmiento un ícono del “progresismo” del siglo XlX, por sus aportes a la educación y ocultando su criminalidad en  nombre de la “civilización” en contra de la “barbarie”. Progresismo en acción.

Más aún funciona ese razonamiento con Roca, elevado a la categoría de los constructores de la modernidad, quien carga sobre sus espaldas el genocidio de los pueblos originarios, para entregar millones de héctareas a la nueva oligarquía argentina, que hasta hoy se denomina dueña de la Patria. ¿Es progresista esa etapa?

Los procesos que sucedieron en lo político a la revolución industrial en la confrontación marxismo en todas sus variantes y el liberalismo capitalista, ambos de origen europeo en sus concepciones, que trasladados a una América inundada de inmigración, reprodujo modelos ajenos, a realidades propias.

Así tuvimos partidos socialistas que expulsaban a sus miembros por ser latinoamericanistas, como Manuel Ugarte, fundador de ese partido y rescatado por Perón en 1950, nombrado embajador en México. Fueron socialistas quienes combatieron y debilitaron a Irigoyen en sus dos presidencias y festejaron el golpe de estado de 1930, inicio de ofensiva oligáquica contra los procesos populares. ¿Era progresista el socialismo en esa etapa?

No fue menor la confrontación con Perón, aún antes del 17 de octubre cuando fue erigido en Líder del pueblo, aumentando la apuesta después en el proceso electoral, llevando al partido comunista a la alianza con el embajador de EEUU, Braden. en una exposición política sin precedentes con una conformación antipopular llamada Unión Democrática. ¿El comunismo era progresista entonces?

Estos interrogantes superficiales en la historia, que no reflejan el presente, si dejan instalado un concepto sobre el progresismo que es políticamente vacuo, amorfo, sin contenidos fijos con la realidad, cuando se expresan en posiciones políticas. Así tenemos progresistas que integran el frente del movimiento nacional y popular junto al peronismo y quienes lo enfrentan, junto a las fuerzas más reaccionarias de la sociedad, aportando a la fragmentación que pretende el enemigo. entre peronismo y kirchnerismo.

Pero como el progresismo es también una cultura, no siempre su incorporación a los movimientos populares como el peronismo, funciona como integradora de experiencias para enriquecer al conjunto social y político, dándole masa crítica al mismo, sino que se suelen asumir como los señaladores de virtudes y defectos, asépticos de las tensiones naturales, que conviven en el movimiento nacional y popular.

Es que el movimiento nacional es policlasista, polimorfo en su conformación, integrado por obreros y empresarios, curas y militares, intelectuales y científicos, amas de casa y trabajadores informales. empobrecidos y marginados por las políticas neoliberales de los 90 y actuales. Esa composición hace del movimiento un aquelarre que sólo el objetivo de Patria. Justa , Libre y Soberana de Patria Grande, permite su accionar conjunto.

Entonces el llamado “progresismo” de los autodenominados progresistas, puede actuar en diferentes andariveles. Desde afuera del movimiento nacional se plantean alianzas con fuerzas aliadas al neoliberalismo, funcionales al diseño estratégico de EEUU. Quienes se integraron y comprendieron que el único sujeto histórico es el pueblo y no las vanguardias esclarecidas, a veces intentan convertirse en árbitros o jueces de sus integrantes. Puiggros, Abelardo Ramos, Hernández Arregui entre otros, hoy pilares del pensamiento nacional comprendieron la situación. desde el peronismo.

 

Jorge Rachid