El gobierno neoliberal comienza a blindar judicialmente, su retirada, antes de su final. (JR)

LA RETIRADA

Por Jorge Rachid

Lejos de afianzar su poder, los cambios cortesanos de la Suprema, indican la necesidad del régimen de parapetarse en un blindaje que evite su enjuiciamiento y posterior condena por los saqueos cometidos y la entrega de soberanía nacional, desde hace casi tres años.
El coro fariseo mediático que acompaña al gobierno, plantea lo contrario, como un posicionamiento mayor de poder, los cambios generados.

 

Por Jorge Rachid

SIN MORDAZA

12/9/18

Lejos de afianzar su poder, los cambios cortesanos de la Suprema, indican la necesidad del régimen de parapetarse en un blindaje que evite su enjuiciamiento y posterior condena por los saqueos cometidos y la entrega de soberanía nacional, desde hace casi tres años.

El coro fariseo mediático que acompaña al gobierno, plantea lo contrario, como un posicionamiento mayor de poder, los cambios generados.

La sola descripción de los procesos en marcha nos llevan a analizar los procesos en curso, desde una perspectiva más amplia, internacional.

Pensemos de dónde salieron hace un par de años los Panamá Papers?

La respuesta formal es que los publicaron un “grupo de periodistas internacionales”.

Bueno la respuesta es que sí, fueron ellos, pero con información proporcionada por EEUU, en un intento de repatriar capitales de los paraísos fiscales, que no maneja.

Ese objetivo se ha cumplido, fortaleciendo los paraísos fiscales de los estados de Delaware y Texas.

El primero tiene 400 mil habitantes e inscriptas más de 600 mil empresas, antes las ventajas impositivas que ofrece dentro de los EEUU para el lavado de dinero sucio.

No dudaron en exponer a todo el mundo corrupto, incluido nuestro presidente en sus depósitos, por lavado.

La ofensiva judicial mediática que se abate sobre América Latina, verdadera “carga de la caballería ligera”, embiste sobre los líderes populares de nuestra región a los fines de consolidar las políticas neoliberales por un lado y avanzar sobre las empresas soberanas o privadas nacionales por otro.

En efecto, el Lava Jato brasileño tuvo como principal objetivo desde siempre, desplazar al PT del poder, por haber realizado gobiernos que sacaron de la pobreza a 50 millones de brasileños, pero además como objetivo económico: deteriorar a Petrobras en su manejo petrolero y condicionar su desarrollo a los capitales privados externos y terminar con Obredech, la mayor constructora en América latina, que impedía la irrupción de capitales norteamericanos en la grandes obras.

En nuestro país, en su afán de perseguir al peronismo y a sus líderes, encarcelar intentando impedir su acceso al poder, pusieron en juego un manejo judicial que roza todos los estamentos de poder del gobierno actual y de las empresas que lo apoyaron, que ahora se sienten desprotegidos frente a la ofensiva judicial que no manejan, ya que depende de la Embajada de EEUU.

El mismo presidente ve las balas picar dentro de su entorno y en su familia, por lo cual no es fantasía pensar que ya no le sirve al poder real, ni a los planes estratégicos del Imperio, ante la torpeza del manejo político y el aumento de la conflictividad social, que merece otro tipo de respuestas represivas, para preservar el modelo

Entonces los cambios que se van produciendo son producto de decisiones que se toman off shore, desde el FMI y desde el Departamento de Estado de los EEUU, que monitorean cada paso de los ajustes por un lado, el desmonte de la industrialización, la entrega de los recursos naturales, la preservación de los mismos en manos militares norteamericanas, el endeudamiento y el cumplimiento de pagos, siendo el gobierno un simple títere de dichas decisiones.

El General Perón en su testamento político del 1° de mayo de 1974 en el Modelo Argentino para un Proyecto Nacional nos alertaba hace 44 años, “vendrá el imperialismo por los alimentos, el agua dulce y los recursos naturales fósiles y minerales, con nosotros o sin nosotros y dependerá de la capacidad de los argentinos su defensa”.

Está sucediendo, por eso el régimen habla de 70 años de desgracia para los planes oligárquicos coloniales, que fueron el sueño del país agro exportador.

Esa “desgracia “para ellos, es la felicidad del pueblo argentino y se llama PERONISMO.

 

Jorge Rachid