Fundación RAP: el partido de la Embajada de EEUU que reune a 160 políticos argentinos

FUNDACIÓN RAP ES EL PARTIDO DE LA EMBAJADA DE LOS EE.UU. ¿QUIENES PERTENECEN?

Cuando surge la pregunta acerca de cómo es posible que gran parte de la “oposición” vote las leyes de Cambiemos, este tipo de alianzas puede explicar una buena parte: sus patrones son los mismos. Entre las instituciones transnacionales que apoyan a la Fundación RAP está el “Americas Society / Council of the Americas“, la organización fundada por David Rockefeller. Por eso no sorprende

Por Kontra Info ·

11 Septiembre, 2018

Financiada por las embajadas de los EEUU y Gran Bretaña, pantallas de la CIA como la National Endowment for Democracy (NED) y poderosos grupos económicos locales (Techint -Rocca-, Arcor -Pagani-, Banco Galicia -Escasany-, Banco Hipotecario -Elsztain-, Pampa Energía -Mindlin-, PanAmerican Energy -Bulgheroni-), la Fundación RAP viene nucleando, desde el 2002, a decenas de políticos de la Argentina de distintos partidos políticos (27 del PRO, 47 del PJ, 41 de la UCR, 11 del Partido Socialista, 11 de la Coalición Cívica) en una estructura opaca cercana a una logia a la que solo se accede por recomendación de un miembro que ya pertenece a ella. ¿Dónde queda la idea de “democracia” cuando la CIA, las embajadas de EEUU y Gran Bretaña y las principales corporaciones organizan a gran parte del arco político?

Desde quien ocupa el cargo de vicepresidente de la Nación, Gabriela Michetti;  ministros del Gobierno como Oscar Aguad, Carolina Stanley o Rogelio Frigerio; gobernadores “socialistas” como Miguel Lifschitz o “peronistas” como Juan Manuel Urtubey; 10 senadores como Federico Pinedo, Eduardo Costa, Esteban Bullrich y Omar Perotti; 20 diputados, entre ellos Eduardo Amadeo, Daniel Arroyo, José Cano, Pablo Kosiner, Nicolás Massot, Graciela Ocaña;  25 intendentes, como Nicolás Ducoté, Mónica Fein, Diego Valenzuela y Ramiro Tagliaferro; funcionarios nacionales como el secretario de Seguridad, Eugenio Burzaco, la directora del ENACOM, Silvana Giudici; y dirigentes políticos de variadas extracciones como Marcelo Saín y Ernesto Sanz, en total unos 160 políticos argentinos mantienen reuniones periódicas y viajes conjuntos a los EEUU a recibir formación en los lineamientos económicos, culturales y geopolíticos que necesita el poder anglonorteamericano, en sus distintas variantes de liberalismo, tanto de derecha neoliberal como de izquierda “progresista”.  Cuando surge la pregunta acerca de cómo es posible que gran parte de la “oposición” vote las leyes de Cambiemos, este tipo de alianzas puede explicar una buena parte: sus patrones son los mismos.

Entre las instituciones transnacionales que apoyan a la Fundación RAP está el “Americas Society / Council of the Americas“, la organización fundada por David Rockefeller como pata latinoamericana del elitista “Council on Foreign Relations” que ha venido impulsando desde las sombras las principales políticas de los EEUU. Por eso no sorprende que sean miembros de RAP los mismos que políticos que asisten en Argentina a las reuniones anuales del Council of the Americas o que incluso viajan al país del norte para disertar en esta institución, como Margarita Stolbizer, Juan Manuel Urtubey o Gabriela Michetti:

Quien preside la RAP es Alan Clutterbuck, quien militó en el partido de Patricia Bullrich (siempre relacionada con la CIA), fue secretario de Estado en el ministerio de Economía durante el gobierno de Carlos Menem y es uno de los dueños de la consultora Poliarquía.

En la foto, Clutterbuck junto a Mauricio Macri

En su consejo directivo se encuentran: Enrique Cristofani, Presidente del Banco Santander Río; Gonzalo Tanoira, Director Financiero y CEO de Patagonia Gold PLC (minera inglesa) y Timothy Gibbs, ejecutivo del Citibank.

Su consejo asesor está integrado por intelectuales claramente liberales, como Marcos Aguinis, Juan José Llach, Santiago Kovadloff y Adalberto Rodríguez Giavarini (ex canciller de De la Rúa y Presidente del Consejo Argentino para las Relaciones Internacionales (CARI), el think tank más importante de América Latina según la revista Foreign Policy.

Al estilo de una especie de Club Bilderberg nacional, los RAP mantienen reuniones anuales de varios días en lugares usados para retiros espirituales, las que suelen ser en el mes de noviembre. Los viajes que realizan son en su mayoría  a países de la órbita del poder anglonorteamericano como EEUU, Canadá, Australia y Nueva Zelanda.

En 2010 un grupo integrado por Margarita Stolbizer, Gabriela Michetti, Paula Bertol, Fernando Yarade, Mónica Fein y Walter Agosto participaron incluso en reuniones del Pentágono, en las que se habrían tratado “Políticas de Seguridad. Lucha contra el Terrorismo”, parte del programa que hoy apica el actual gobierno.

La comparación con Bilderberg solo difiere en que el grupo elitista global reune principalmente a CEO’s de corporaciones, mientras que la RAP se conforma de políticos ligados a corporaciones. Igualmente no es casualidad la participación de instituciones como la David Rockefeller Center for Latin American Studies.

Entre las corporaciones que financian a la RAP están Shell, Dow Chemical Company, Arcos Dorados (MacDonald’s), HSBC, Santander Río, Techint, Ledesma, Arcor, IBM, Supervielle, Bagó, BBVA Francés, Celulosa, Telefónica, Alpargatas, Siemens, Vicentín, Banco Ciudad y Barrick Gold, repartiéndose gran parte de las mismas entre los polos de poder de EEUU-Rockefeller y Gran Bretaña-Rothschild junto al poder local nucleado en la Asociación Empresaria Argentina (AEA), en la que participa también el Grupo Clarín.

Basta con ver los nombres más abajo en esta nota (el listado completo puede verse acá) para notar cómo gozan de una enorme protección mediática. Suelen desfilar por los distintos programas políticos de los medios hegemónicos, siempre con elogios como “racionales”, “serios”, “dialoguistas”, “político con futuro”, “candidateable”, etc.

El objetivo no es otro que poder encarrilar a la Argentina en un sistema de alternancia partidaria entre centroderecha y centroizquierda donde en el fondo nada cambie, al estilo de Chile o de muchos países europeos.

No es novedosa la existencia de este grupo, hace años que se conoce su existencia, pero no deja de ser inquietante que sigan incrementando su poder, transformando lo poco que había de democracia en una mera representación de oscuros poderes transnacionales.