No hay partido judicial, hay jueces marionetas, obedientes a cualquier poder. estos jueces marionetas, al servicio de esos intereses o siendo parte de los mismos, arrasan a su paso todo aquello que pueda afectar sus negocios o de quienes protegen. (JR)

“JUECES MARIONETAS”

Por Jorge Rachid

Desgraciadamente en la Justicia Federal de nuestro país, el telón lo manejan de la Embajada de EEUU, con una sucursal en Balcarce 50 y otra en 25 de Mayo, al lado, donde funciona la AFI, que ejecutan las órdenes emanadas en un diseño estratégico que Norteamérica ha implantado a sangre y fuego mediático en Latinoamérica, para desalojar las lógicas populistas, de pueblos que quieren transformar en rehenes.

 

Por Jorge Rachid

SIN MORDAZA

9 de agosto 2018

 

Cuando el Dr. Del Carril le ordena a Lavalle, “fusílelo rápido y escriba algo que lo justifique”, seguía órdenes inglesas para acabar con el “populismo” federal de Dorrego. Los jueces Supremos que avalaron el golpe contra Irigoyen, inauguraron una etapa trágica; los que admitieron derogar en 1957, la Constitución de 1949 por decreto, afianzaron esa patética realidad judicial.

El Dr. Ramón Carrillo quizás la máxima expresión del compromiso médico social latinoamericano, murió pobre, exiliado, a los 50 años en Brasil, atendiendo niños pobres en Belem do Pará, interdicto, embargado, perseguido por la Justicia de la dictadura fusiladora del 55, la misma que miró a otro lado en los fusilamientos de José León Suarez y los patriotas militares como el General Valle o Cogorno y más de 34 patriotas, que pedían democracia.

Podemos seguir con la zaga judicial del Camarón, fuero creado por la dictadura del 66 para juzgar en tribunales especiales, prohibidos por la Constitución a quienes luchábamos por todos los medios, para reestablecerla, contra quienes habían avasallado a la misma, que además en su articulado, ordena luchar por ella. Lo mismo sucedió en 1976 cuando juraron por los estatutos, esos jueces que miraron para otro lado ante el genocidio de la dictadura militar.

Entonces la primera reflexión es: siempre hubo jueces pusilánimes al poder político, prestos a disponer medidas conducentes a fortalecer el gobierno de turno para amparar sus propias intenciones de ascenso. Pero no siempre, esos jueces se transformaron en apéndices de poderes extranjeros, ni fueron parte de maniobras políticas destinadas a hacer desaparecer a los opositores políticos en democracia.

Por eso cuando uno piensa en las marionetas, imagina un titiritero que mueve los piolines para que bailen las figuras de madera, que componen situaciones, que como en el teatro, los actores representan un guión, entrando al público en un imaginario común de la historia contada, donde cada uno se siente parte, sin serlo y que sólo se rompe esa ceremonia común, al momento en que se termina la ficción y baja el telón.

Desgraciadamente en la Justicia Federal de nuestro país, el telón lo manejan de la Embajada de EEUU, con una sucursal en Balcarce 50 y otra en 25 de Mayo, al lado, donde funciona la AFI, que ejecutan las órdenes emanadas en un diseño estratégico que Norteamérica ha implantado a sangre y fuego mediático en Latinoamérica, para desalojar las lógicas populistas, de pueblos que quieren transformar en rehenes.

No sólo es una posición política que justifica, ni el discurso correcto, ni siquiera las áreas de influencia en la batalla global por los Mercados, son negocios privados, de cipayos locales e intereses imperiales, que han hecho de nuestra región un lugar de saqueo constante de sus recursos naturales, desde el inicio mismo de la historia de la colonización americana. Ese afán voraz de extracción de riquezas costó y sigue costando millones de víctimas, desde los pueblos originarios, a los afectados por glifosato y las aguas contaminadas por las mineras.

Entonces estos jueces marionetas, al servicio de esos intereses o siendo parte de los mismos, arrasan a su paso todo aquello que pueda afectar sus negocios o de quienes protegen. Desde Milagros Sala presa, para garantizar la extracción sin conflicto social del Litio jujeño, hasta Julio de Vido, evitando rol de diputado que desenmascara la mentira neoliberal, pasando por Esteche, como castigo disciplinador de la militancia política.

Pero también tiene la intención de hacer desaparecer la oposición política del país, inventando causas, asesinando a suicidados, plantando en los ríos a jóvenes como Santiago o matando a mansalva a Rafael Nahuel por protestar. Todo el combo en Comodoro Py, en los juzgados federales, una expresión del viejo Camarón de las dictaduras, con marionetas tan inhumanas como incapaces legalmente, lo peor de una Justicia que conserva, en otros fueros, grandes juristas.

Estamos entonces en una etapa de transición política y resistencia popular al avasallamiento de los derechos sociales por un lado, la persecución política por otro, la entrega patrimonial del país a intereses extranjeros, el endeudamiento financiero que condena generaciones de argentinos, el hambre, la miseria, la desolación y el dolor inundando las calles, sólo falta un ejército extranjero desfilando con bandera y banda por la 9 de Julio. Pero la Resistencia con mayúsculas se viene desarrollando, el Movimiento nacional está en la calle, movilizado, acotando los márgenes de maniobra del enemigo y más temprano que tarde, vencerá.

Jorge Rachid